FANIO

Delio me espanta cómo no descansa,

si topa con quien ha de respetarle,

que habla tanto, que, aunque bueno, cansa;

ya yo lo estaba casi de escucharle.

Con tales afectos representaron los

discretos pastores, que á los oyentes no

les parecía representación, sino propio

caso, y aunque agradó á todos, á FILIDA

mucho más, porque sabía más por entero

aquella historia. Liria era su amiga y

Fanio y Delio muy conocidos de todos, y

assí, estuvo con gran atención desde el

principio hasta el cabo; que le hizo gran

donaire verlos despedir murmurándose, y

agradeciendo á los pastores la curiosidad

con que la entretenían, pidió á Sasio que

rematasse la fiesta, el cual, las manos

en la lira y el pensamiento en Silvera,

pastora gentil, á quien nuevamente amaba,

cantó con gran dulzura aquestos versos

suaves:

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 488 / 605 题