DELIO

No tengo á LIRIA yo por tan extraña,

ni entiendo que hay mujer que el ser querida

le pudiesse causar ira tamaña.

Cierto desdeño ó cierta despedida,

cuál que torcer de rostro ó cuál que enfado,

y cada cosa de éstas muy fingida.

Aquesto yo lo creo, FANIO amado;

empero el ser amada, no hay ninguna

que no lo tenga por dichoso hado.

Y si, como me cuentas, te importuna

aquesse mal y tienes aparejo,

no calles más pesar de tu fortuna.

Tú no te acuerdas del proverbio viejo:

_que no oye Dios al que se hace mudo,

ni da ventura al que no ha consejo_.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 411 / 605 题