FANIO

DELIO, tu voluntad no merecida no es

menester mostrarla con palabras, pues en

obras está tan conocida. Pero después

que tus orejas abras, más lastimosas

á escuchar mi duelo en un lenguaje de

pastor de cabras, Ni á ti podrá servirte

de recelo, pues ya tienes sobradas

prevenciones, ni á mí de altivo en tanto

desconsuelo. Y no son de manera mis

passiones que se puedan contar tan de

camino, que aunque sobra razón, faltan

razones.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 406 / 605 题