SIRALVO

¡FILIDA, tu gran beldad,

porque agraviada no quede,

ser comparada no puede

sino sola á tu beldad;

ser tan buena,

por ley y razón se ordena,

y en razón ni ley no siento

quien tenga merecimiento

de tu pena!

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 382 / 605 题