En mí halla Cupido más materia
para su honor, que en cuantos lamentándose
guardan ganado en una y otra Hesperia.
Siempre mis males andan aumentándose,
de lágrimas derramo mayor copia
que Biblis cuando en fuente iba tornándose.
Extraño me es el bien, la pena propia,
Diana, quiero ver, y en vella muérome,
junto al tesoro estó, y muero de inopia.
Si estoy delante della, peno y quiérome
morir de sobresalto y de cuidado,
y cuando estoy ausente, desespérome.