Tauriso, el alto cielo hizo tan bella
esta Diana estrella, que en la tierra
con luz clara destierra mis tinieblas,
las más escuras nieblas apartando;
que si la estoy mirando embelesado,
vencido y espantado, triste y ciego
los ojos bajo luego, de manera
que no puedo, aunque quiera, aventurarme
á ver, pedir, dolerme ni quejarme.