Aquí de los bullicios y tempesta
de las soberbias cortes apartados,
los corazones viven reposados,
en sosegada paz y alegre fiesta,
á veces recostados al sombrío
á par del río,
do dan las aves
cantos suaves,
las tiernas flores
finos olores,
y siempre con un orden soberano
se ríe el prado, el bosque, el monte, el llano.