Mientras el sol sus rayos muy ardientes
con tal furia y rigor al mundo envía,
que de Nymphas la casta compañía
por los sombríos mora y por las fuentes.
Y la cigarra el canto replicando,
se está quejando,
pastora canta,
con gracia tanta,
que enternescido
de haberte oído,
el poderoso cielo de su grado
fresco licor envíe al seco prado.