[845] G., segun tengo entendido por tu esperimentada narraçion es la
mejor y más segura.
[846] me ha pareçido.
[847] G., que comunmente en semejantes lugares suelen passar
[848] G., monstruosas y prodigiosas.
[849] G., puedan entretener el tiempo.
[850] R., Jambulo.
[851] R., de oçeano.
[852] G., escriuan.
[853] G., y.
[854] G., del dezir.
[855] G., poeta.
[856] G., con tu.
[857] G., prometiste.
[858] G., en ello hago ser publico el desorden y poca templança con
que esta gente consagrada toma semejantes ayuntamientos; los quales
les auian de ser vedados por sus perlados y juezes, y a estos querria
yo ser destos relactor, porque lo podrian remediar, antes que no a tí;
porque en contartelo solo doy ocasion con mi lengua a que auiendo tú
plazer, te rias y mofes de aquella consagrada caterua qne está en la
tierra en lugar de la diuina magestad.
[859] G., que jures de no lo.
[860] G., será.
[861] G., el fundamento.
[862] G., fiesta.
[863] G., tenía.
[864] G., llamaua.
[865] G., que no se si le conoçiste. Este mançebo.
[866] G., y el.
[867] G., de su parte.
[868] G., eran muchos.
[869] G., de la historia.
[870] G., del año.
[871] G., solenidad.
[872] G., boluimonos.
[873] G., alli.
[874] G., auia otra.
[875] G., el missa cantano.
[876] G., otra mano.
[877] G., de San Julian.
[878] G., su.
[879] G., gran.
[880] G., se sento.
[881] G., fueron.
[882] G., por ser más viejo.
[883] G., que la sçiençia son canas en el hombre.
[884] G., asentó.
[885] G., asento.
[886] Y luego dixo.
[887] G., de la Gramatica.
[888] R. (_Nota marginal_) Gramatica. _Figura antiptosis est casus pro
casu posi._
[889] G., notandolos de ambiçiosos, glotones y de poco sosiego:
fingiendose todos tener cuenta con el plato, pero más la tenian con lo
que entre los clerigos pasaua.
[890] G., tras.
[891] G., que rodauan.
[892] G., pastel.
[893] G., de la sala.
[894] G., agora, como sali.
[895] G., apresuré por acabar presto lo misa, que avu no me sufria.
[896] G., ser.
[897] G., entre.
[898] R. (_Tachado_) has de saber que.
[899] G., la arroxo.
[900] G., quebro.
[901] G., y no.
[902] G., rodeaua.
[903] G., por todas.
[904] G., a las.
[905] G., grande.
[906] G., prestando y cambiando auia adquerido.
[907] G, y vituperaua.
[908] G., mugeres; y ansi, pensandolo remediar Aristeneto dandole muy
bien a beber y que con esto le haria su amigo, ansi mando.
[909] G., y en alta voz, que todos con silençio le oyeron, hablando
con la muger de Aristeneto, madre de misa cantano: señora Magençia
(que ansi se llamaua) yo bebo a tí; y mira que has de beber otro tanto
del vaso como yo bebiere, so pena que no lo beuiendo se arroxe lo que
quedare sobre ty; y alçando la copa bebio della casi vn azumbre y luego
la mando tornar a enchir, y estendiendo el braço la dio a Magençia,
diziendola que sino beuia incurreria en la pena puesta y que la abrá
de executar; y Magençia encogiendose con gran verguença, diziendo
que no acostumbraua beuer, reusó el vaso con miedo que Alçidamas no
la afrontasse; y teniendo lo mesmo los combidados trabajaron por le
apartar fuera, pero él juró por sus ordenes que sino daua vn fiador que
beuiesse por ella que se lo auia de derramar acuestas; y el cura de San
Miguel, que alcançaua buena parte deste menester se leuantó y dando a
entender que lo hazia por defender a la señora huespeda y empedir que
no la afrontasse Alçidamas, pues este se leuantó de su lugar y saliendo
en el medio de la sala dixo a Alçidamas: dame acá la copa, que yo
quiero cumplir por la señora Magençia; y ansi tomando el vaso en sus
manos beuio vn terrible golpe, que a juizio de todos igualó.
[910] G., amago determinado de arrojar sobre Magençia lo que en el vaso
quedó, pero el cura.
[911] G., tomó.
[912] G., y hizole.
[913] G., y Eustochio, cura de San Martin, porque a todos auia
injuriado con sus donayres; y por el contrario, en fabor de Alçidamas,
por ser sus vezinos y amigos viejos se leuantaron el sacristan de San
Miguel y el cura de San Juan y el cura de San Pedro y el cura de Santa
Marina.
MIÇILO.--Que, alli vino el cura de San Pedro? no faltarian gargajos y
importunidad en su vejez.
GALLO.--Alli vino con asco y desgraçia de todos; que en vna silla le
truxieron porque estaua muy enfermo.
[914] G., arroxadas.
[915] G., como graniço.
[916] G., en.
[917] G., a que las damas çerrassen las orejas y avn los ojos.
[918] G., y ansi a este tono si.
[919] G., este tiempo.
[920] G., con vna cuerda.
[921] G., de la sala, començaron.
[922] G., de sautoriçada.
[923] G., y proçedio el.
[924] G., por mi amor.
[925] G., hazian.
[926] G., dexauan.
[927] G., limpiarse el.
[928] G., suçias maneras de festejar, porque avn viles joglares se
desdeñarian tratarlas, por no perder credito con el auditorio. Estando
en esto que todos callauan.
[929] Falta este epígrafe en el ms.
[930] G., ayas.
[931] G., mio.
[932] G., fue infamado con peligro y jatura de mi honrra.
[933] G., que tenía.
[934] G., injurias.
[935] G., los.
[936] diziendo tú a todos que.
[937] G., los.
[938] G., en.
[939] G., ay estan en tu.
[940] G., bueluas.
[941] G., lo.
[942] G., dixe.
[943] G., la oyste.
[944] G., començaron todos a murmurar.
[945] G., vnos dezian que era aguda, a lo menos los amigos de
Etemocles, y dezian que era muy sabiamiente escripta, que bien pareçia
ser de letrado. Los contrarios dezian que no era muy cuerda y acusauan
a Etemocles de hombre gloton y dezian que la auia escripto como
afrontado por no le aver combidado a la fiesta y comida. Estando...
[946] G., graciosa.
[947] G., representó ingeniosamente la proçesion que hacen los
portugueses el dia de Corpus Cristi y predicó el sermon que ellos
suelen predicar el dia que celebran la batalla del Aljubarrota.
[948] G., despues tañendo con su laud començó en copla de repente a
motejar a todos quantos estauan en la mesa, sin perjudicar ni afrontar
a ninguno, y reyendo donayres.
[949] G., con el.
[950] G., dexando el.
[951] G., procuró por le.
[952] G., tomo.
[953] G., osasse.
[954] G., y cruel como de la Farsalia.
[955] G., acudio.
[956] G., y que el xoglar auia dado a Alçidamas con el palo vn gran
golpe que le descalabró mal. De manera que todos aquellos curas fueron
por el semejante heridos, qual en la cabeça, qual en el rostro; por lo
qual fue neçesario que todos los lleuassen a sus posadas a los curar.
Pues echada toda aquella gente arriscada fuera de la sala, se alçaron
las mesas y se tornaron los que quedaron a sosegar. Pero como el diablo
nunca sosiega de meter mal y dar ocasion a que suçeda siempre peor,
suçedio que Cleodemo, padrino, boluiendo a la carta de Etemocles,
porque sintio afrontado a Aristeneto y avn a aquellos religiosos que
junto a si tenía, dixo: ¿qué os parecede las elegantes razones de
Etemocles?
[957] G., torta.
[958] G., el.
[959] G., la.
[960] G., que la carta venia elegante muy cuerdamente escripto y como
de letrado.
[961] G., por lo qual.
[962] G., principalmente porque en lo que yo he dicho ninguna injuria
le hize, pues de todos es conoçido Etimoclides bien de quantos aqui
estan, y no me marauillo que responda por él, pues ambos tienen hecho
liga y monipodio en el trato de sus feligreses, y ansi an jurado ambos
a dos de no enterrar a ninguno en su feligresia.
[963] G., le dio con la copa de vino en el rostro, que le enuistio
todo del, y luego Zenotemides tomó a Cleodemo por la sobrepelliz y le
truxo al suelo y hizole dar con el rostro y cabeça en vn vanco, de que
mal le descalabró. En fin los frayles y misa cantano y los demas los
apartaron, y fue neçesario que Cleodemo se fuesse luego a su casa a
curar, y tambien Zenothemides se fue. Pues purgada la casa de todos
aquellos arriscados y belicosos capitanes, porque todos fueron de tres
recuentros heridos y sacados del campo, como te he contado...
[964] G., enbobeçidos.
[965] G., ver en gente de tanto exemplo tanto desman.
[966] G., pensaron que hazer.
[967] G., como fue echada.
[968] G., llegosse.
[969] G., Dionico al misa cantano.
[970] G., entiznole.
[971] G., y llenaronle fuera de.
[972] G., del.
[973] G., homo. MISÇILO. Propriamente lo pudo dezir.
[974] G., todo el lugar.
[975] G., Dime, gallo, en el entretanto que estas cosas pasauan, ¿que
pensauas tú?
[976] G., cosas se çelebrauan pensaua yo otras muchas.
[977] G., alta.
[978] G., letras.
[979] G., ellas.
ARGUMENTO
DEL DEÇIMO OCTAUO CANTO DEL GALLO
En el deçimo octauo canto o sueño que se
sigue el auctor muestra los grandes daños
que en el mundo se siguen por faltar la
verdad[981] de entre los hombres.
MIÇILO.--_Pues por tu buena ventura,
gallo, o Pithagoras, o como más te
quisieres llamar, de todas las cosas
tienes esperiençia que en el çielo y en
la tierra pueden aconteçer agora: yo
deseo mucho_ de ti saber me declares vna
admirable dubda que grauemente atormenta
mi spiritu sin poder hallar quién me
satisfaga con bastante respuesta. ¿De
dónde prouiene en algunos vna insaçiable
cobdiçia de mentir en quanto hablan, en
tanta manera que a sí mesmos con sumo
deleyte se saborean, como sepan que todo
es vanidad quanto dizen, y con suma
efficaçia tienen en atençion los animos
de los oyentes?
GALLO.--Muchas cosas son ¡o Micilo! las
que fuerçan algunas vezes los hombres
a mentir. Como es en los belicosos y
hombres de guerra se tiene por ardid
saber con mentira engañar al enemigo,
como en esta arte fue muy sagaz y
industrioso Ulises; y tanbien lo vsan
los cobdiçiosos de riquezas y honrras
mundanas por vender sus mercaderias y
auentajarse en sus contrataçiones. Pero
avnque todo esto sea ansi te ruego me
digas la ocasion que a saberlo te mueue?
MIÇILO.--Todo eso se sufre que me has
dicho por ofreçerse en esos casos
intereses que a mentir os[982] mueue.
Pero donde no se les ofreçe interes de
más que satisfazer[983] su apetito, ¿de
dónde les viene la inclinaçion a tan
nefando y odioso viçio? Que ay hombres
que en ninguna cosa ponen más arte,
cuydado y industria que en mentir sin
algun interes como al presente te quiero
contar. Bien conoçes a Demophon nuestro
vezino.
GALLO.--¿Es este rico que está en nuestra
vezindad?
MIÇILO.--Ese mesmo. Ya sabes que abrá
ocho dias que se le murio su muger. Pues
a esta causa por ser mi vezino y amigo
que sienpre me combidó a sus çenas y
çelebridades, quisele yr la noche passada
a visitar y consolar en su viudez.
GALLO.--Antes auias de dezir[984] a le
dar la buena pro haga.
MIÇILO.--Pues auianme dicho que con el
gran pessar que tenía de la muerte de su
muger estaua enfermo, y ansi le hallé
en la cama muy afligido y llorando, y
como yo entré y le saludé me reçibio con
alguna liberalidad mandandome sentar en
vna silla que tenía muy cerca de sí,
y despues que le vbe dicho aquellas
palabras que se suelen dezir en el comun:
señor, pessame de la muerte de vuestra
muger y de vuestro mal; començele a
inportunar me dixesse qué era la causa
que de nueuo le hazia verter lagrimas
auiendo ya algunos dias que se le auia
muerto la muger. A lo qual me respondio,
que no se le ofreçia cosa que más nueua
le fuesse que auersele muerto _la muger_,
su compañera la que él tanto amó[985]
en esta vida y de que tanto se deuia
perpetuamente acordar[986], y dixome que
estando alli en su cama solo _la noche
passada_ en consideraçion de la[987]
soledad _y miseria_ que le quedaua sin
su[988] amada Feliçia, que ansi se
llamaua su muger, pessandole mucho por
auerla desgraçiado[989] poco antes de
su muerte[990], porque rogandole ella
que le renouasse çiertas joyas de oro y
faldrillas que ella tenía de[991] otro
tiempo, no lo auia hecho, y que estando
muy apesarado pensando en esto, _por no
le auer complazido le apareçio_ Feliçia
increpandoles porque auiendole sido en
todo muy cunplido y liberal, auia sido
muy corto en lo que más hazia[992] a su
honrra, porque en su entierro y obsequias
no la auian acompañado el cabildo mayor
y cantores con musica, y porque no la
auian tañido las campanas con solenidad,
que llaman enpino, y que la lleuaron al
tenplo en vnas comunes andas auiendola de
lleuar en ataud; y otras cosas dixo del
paño que ençima de si lleuaua[993], si
era de brocado, luto o seda. Lo qual todo
pareçiendome _muy_ grandes disparates
y liuiandades me reí diziendo que se
consolasse mucho, que buen remedio tenía
tornando de nueuo a hazer las obsequias;
y por pareçerle que yo no lo creya lo
trabajó apoyar con grandes juramentos, y
por que via que mientra él más juraua yo
menos le creya, se leuantó en camisa de
la cama y se abajó inclinado de rodillas
en el suelo señalándome con el dedo las
señales de sus pies que alli auia dexado
y imprimido, y estaua todo el suelo tan
llano y tan igual que no se hallara vn
cabello de differençia aunque tuuierades
ojos de linçe; y ansi por me persuadir su
sueño se tornó a la cama donde sentado y
mandándose encorporar de[994] almohadas
_que le tuuiessen_ proçedio en cosas tan
monstruosas y tan sin orden _acerca de su
sueño y vision, y en loor de su mujer_
que no huviera[995] en el mundo tan vano
juizio que las creyera[996], hasta que
quebrada la cabeça de le oyr[997] me
despedi _dél_ y me vine[998] acostar.
GALLO.--Verdad es ¡o, Miçilo! que esas
cosas que Demophon _ay_ te conto no son
de creer de razonable juizio, porque
ya te he dicho lo que en la buelta de
las almas de los defuntos ay[999]. Pero
mira bien no incurras tú en vn genero
de incredulidad que tienen algunos
hombres, que ninguna cosa les dizen por
façil y comun que sea que la quieran
creer; pero marauillandose de todo, se
espantan y santiguan y todo dizen que
es mentira y monstruosidad. Lo qual
_todo_ es argumento de poca esperiençia
y saber. Porque como no han visto nada,
ni han leydo nada, qualquiera cosa que
de nueuo vean les pareçe ser hecho[1000]
por arte de encantamiento o embaymiento,
y por el semejante, qualquiera cosa
que de nueuo oyan y[1001] les digan se
encogen, espantan y admiran, y tienen por
aueriguado que la fingen siendo mentira
por vurlar dellos y los engañar. Pero
los sabios, los que todo lo han visto,
los que todo lo han leydo, todo lo
menospreçian, todo lo tienen en poco, y
ansi passando adelante lo rien _y_ mofan
_y_ tachan y reprehenden, mostrando auer
ellos visto mucho más sin comparaçion.
Ansi agora tú considera que no es peor
estremo, no creer nada, que creerlo todo,
y piensa que ninguna cosa puede imaginar
el entendimiento humano que no pueda
ser, y que marauilla es que todo lo que
puede ser, sea de hecho ya y acontezca.
Pues ansi agora yo, Miçilo, me temo si
no quieres creer cosa de quantas hasta
agora te he dicho, y pienses y sospeches
que todo ha sido mentira y fingido por te
dar passamiento, y ansi creo que menos
creras vn admirable aconteçimiento que
agora te queria contar, porque junto con
lo que hasta aqui te he contado exçede en
admiraçion sin comparaçion alguna a lo
que Demophon tu vezino te persuadio auer
visto.
MIÇILO.--Mira, gallo, _que_ entendido
tengo que todas las cosas verdaderas
que se dizen si bien se quieren mirar
muestran en sí vna verisimilitud que
fuerçan al entendimiento humano a las
creer; porque luego representan y reluze
en ellas aquella deidad de la verdad que
tienen en sí, y después desto tiene gran
fuerça la auctoridad del que las dize,
en tanta manera que avn la mesma mentira
es tenida por verdad. Ansi que por todas
estas razones soy forçado a que lo que
tú dixeres te aya yo de creer; por lo
qual, di, yo te ruego, con seguridad
y confiança, que ninguna cosa que tú
dixeres dubdaré, prinçipalmente que no ay
marauilla alguna que me marauille despues
que vi a tí siendo gallo hablar nuestra
lengua; por lo qual me persuades a creer
que tengas alguna deydad de beatitud, y
que por esta no podras mentir.
GALLO.--Por cierto yo queria çesar ¡o
Miçilo! de mi narraçion por auerla
interrumpido con alguna señal de dubda.
Dexaras en verdad de gozar de la más alta
y más feliçissima historia que _nunca_
hasta agora ingenio de historiador
ha[1002] escripto, y prinçipalmente por
narrartela yo que soy el que la passé.
Pero por la seguridad que al credito
y fe me tienes dada quiero proçeder,
porque no quiero pribarte del gusto y
deleyte admirable que en oyrla gozarás, y
verás despues que la ayas oydo de quanto
sabor te pribarás si por ignorar antes
lo que era menos preçiaras de lo oyr,
y conoçerás quanto amigo te soy y buen
apaniguado y familiar, pues no estimando
la injuria que me hazias con tu dubdar
te comunico tan gran beatitud. Por tanto
prestame atençion, que oy verás quan
elegante rectorico soy. Tú sabras, que en
vn tiempo siendo mançebo y cobdiçioso de
ver, vino nueua en Castilla que se auian
ganado en las partes oçidentales aquellas
grandes tierras de la Nueua España[1003]
que nueuamente ganó aquel animoso marques
del Valle, Cortés, y por satisfazer en
alguna manera el insaçiable animo de
mi deseo que tenía de ver tierras y
cosas nueuas determinéme de enbarcar, y
auenturarme a esta nauegaçion, y ansi
en este mesmo deseo me fue para la
çiudad y ysla de Caliz donde se hazia
el flete mas conueniente y natural para
semejante xornada; y llegado alli[1004]
hallé diez conpañeros que con el mesmo
affecto y voluntad eran venidos alli,
y como en aquella çiudad venian muchos
de aquella nueua tierra y nos dezian
cosas de admiraçion, creçianos mas el
apetito de caminar. Deziannos el natural
de las gentes, las costumbres, atauio
y dispusiçion; la diuersidad de los
animales, aues, frutas y mantenimientos
y tierra. Era tan admirable lo que
nos dezian juntamente con lo que nos
mostrauan los que de allá venian que
no nos podiamos contener[1005], y ansi
juntandonos veynte compañeros todos
mançebos y de vna edad, hecho pacto entre
nosotros inuiolable de nunca nos faltar,
y çelebradas las çerimonias de la[1006]
amistad con juramento solene fletamos vn
nauio vezcayno velero y ligero, todos
de bolsa comun, y con prospero tiempo
partimos vn dia del puerto, encomendados
a Dios, y ansi nos continuó siete dias
siguientes hasta que se nos descubrieron
las yslas fortunadas que llaman de
Canaria. Donde tomado refresco[1007]
despues de vista la tierra, con prospero
tiempo[1008] tornamos a salir de alli y
caminando por el mar al terçero dia _de
nuestro camino_ dos horas salido el sol
haziendo claro y sereno el çielo dixeron
los pilotos ver vna ysla de la qual no
tenian notiçia ni la podian conoçer, de
que estauan admirados y confusos por no
se saber determinar, poniendonos en gran
temor ansi a deshora, admirauanse más
turbados de ver que la ysla caminaua más
veniendo ella azia[1009] nosotros que
caminauamos nosotros para ella. En fin en
breue tiempo nos venimos tanto juntando
que venimos a conoçer que aquella que
antes nos pareçia ysla era vn fiero
y terrible animal. Conoçimos ser vna
vallena de grandeza increyble, que en
sola la frente con un pedaço del çerro
que se nos descubria sobre las aguas del
mar juzgauamos auer quatro millas. Venia
contra nosotros abierta la boca soplando
muy fiera y espantosamente que a diez
millas haçia retener el nauio con la
furia de la ola que ella arroxaua de sí;
de manera que viniendo ella de la parte
del poniente, y caminando nosotros con
prospero leuante nos forçaua calmar, y
avn boluer atras el camino. Venia desde
lexos espumando y turbando el mar con
gran alteraçion; ya que estuuimos más
çerca que alcançauamos[1010] a verla
más en particular pareçiansele los
dientes tan terribles cada vno como vna
montaña[1011] de hechura de _grandes_
palas; blancos como el fino marfil.
Venimos adelante a juzgar por la grandeza
que se nos mostró sobre las aguas, ser
de longura de dos mil leguas. Pues como
nos vimos ya en sus manos y que no le
podiamos huyr[1012] començamonos a
abraçar entre los compañeros, y a darnos
las manos con grandes lagrimas y alarido,
porque viamos el fin de nuestra vida y
compañia estar en aquel punto sin remedio
alguno, y ansi dando ella un terrible
empujon por el agua adelante y abriendo
la boca nos tragó tan sin embaraço _ni
estorbo_ de dientes ni paladar que sin
tocar en parte alguna con gauia, velas,
xarçia y muniçion _y obras muertas_
fuemos colados y sorbidos por la garganta
de aquel monstruoso pez sin lision alguna
del nauio hasta llegar a lo muy espaçioso
del estomago, donde auia vnos campos en
que cupieran otras veynte mil; y como
el nauio encalló quedamos espantados
de tan admirable suçeso sin pensar qué
podia ser, y avnque luego estuuimos algo
obscuros porque cerró el paladar para
nos tragar, pero despues que nos tuuo
dentro y se sosego traya abierta la boca
a la contina, de manera que por alli nos
entraua bastante luz, y con el ayre de su
contino resolgar nos entretenia el viuir
a mucho descanso y plazer. Pareçiome que
ya que no quiso mi ventura que yo fuesse
á las Indias por ver allá, que era esta
conuenible comutaçion, pues fortuna nos
forçaua en aquella carçel a ver y gustar
de admirables cosas que te contaré; y
mirando alrededor vimos muy grandes y
espaciosos campos de frescas fuentes
y arboledas de diuersas y muy suaves
flores y frutas, y ansi todos saltamos
en tierra por gustar y ver aquellas
estançias tan admirables. Començamos a
comer de aquellas frutas y a beuer de
aquellas aguas alegres y delicadas[1013]
que nos fue muy suaue refeçion. Estauan
por alli infinitos pedaços de hombres,
piernas, calaberas y huesos, y muchas
espinas y costillas de terribles peçes
y[1014] pescados, y otros enteros que
nos empidian el andar. Auia tablas,
maderos de nauios, ancoras, gauias,
masteles, xarçia, artilleria y muniçion,
que tragaua aquella fiera vestia por se
mantener[1015]. Pero salidos adelante
de aquella entrada a vn grande espaçio
que alcançamos a ver desde vn alto
monte más de quinientas leguas de donde
atalayamos[1016] grandes llanos y campos
muy fertiles, abundantes y hermosos. Auia
muchas aues muy hermosas y graçiosas, _de
diuersos colores adornadas en sus plumas
que eran de graçioso parecer_. _Auia_
aguilas, garças, papagayos, sirgueros,
ruyseñores y otras differençias espeçies
y generos de[1017] aues de mucha
hermosura. Pues proueyendo que algunos
compañeros que[1018] quedasen en[1019] la
guarda del nauio, les sacamos fuego del
pedernal y dexamos les mantenimiento de
aquellos manjares y carnes que trayamos
de nuestra prouision y matalotaje; y
ansi escogidos algunos compañeros nos
salimos a descubrir la tierra[1020].
Discurriendo pues por aquella deleytosos
y fertilissimos campos[1021] al fin
de dos dias, casi al puesto del sol,
desçendiendo de vna alta montaña a vn
valle de mucha arboleda, llegamos a vn
rio que con mucha abundançia y frequençia
corria vino muy suave; tan hondo y tan
caudaloso que por muchas partes podian
nauegar muy gruesos nauios. Del qual
començamos a beuer y a gustar, y algunos
de nuestros compañeros se començaron de
la beuida a vençer y se nos quedauan
dormidos por alli que no los podiamos
lleuar. Todas las riberas de aquel suaue
y graçioso rio estan[1022] llenas de muy
grandes y fertilissimas çepas cargadas
de muy copiosas vides _con sus_ pampanos
y raçimos muy sabrosos y de gran gusto;
de que[1023] començamos a cortar y
comer; y tenian algunas de aquellas çepas
figura y imagen de mugeres que hablando
en nuestra lengua natural nos convidauan
con agraçiadas palabras a comer dellas,
prometiendonos mucho dulçor. Pero a todos
aquellos que conuençidos de sus ruegos
y halagos llegauan a gustar de su fruto
los dormian y prendian alli, que no eran
libres para se mouer y las dexar, ni
los podiamos arrancar de alli. Destas,
de su frecuente emanar[1024] destilaua
vn continuo liquor que hazia yr al rio
muy caudaloso. Aqui en esta ribera
hallamos vn padron de piedra de dos
estados alto sobre la tierra, en la qual
estauan vnas letras griegas escriptas
que mostrauan ser de gran antiguedad,
que nos significauan[1025] auer sido
este el peregrinaje de Bacho. Passado
este graçioso rio por algunas partes que
se podia vadear, y subida vna pequeña
cuesta que ponia differençia entre este
valle de Bacho, desçendimos á otro no
menos deleyte[1026] y _de gran_ sabor.
De cuyo gusto y dulçor nos pareçia beuer
aquella beuida que dezian los hombres
_antiguos_ ser de los dioses por su
grande y admirable gusto, que llamauan
nectar[1027] y ambrosía. Este tenia vna
prodigiosa virtud de su naturaleza; que
si alguno escapado del rio de Bacho
pudiesse llegar a beuer deste licor era
marauillosamente consolado y sano de su
embriaguez, y era restituido en su entero
y primero juizio, y avn mejorado sin
comparaçion. Aqui beuimos hasta hartar,
y boluimos por los compañeros y quál a
braço, quál acuestas y quál por su pie
los traymos[1028] alli, y sanos caminamos
con mucho plazer. No lexos desta suaue
y salutifera ribera vimos salir humo,
y mirando más con atençion vimos que
se descubrian vnas caserias pobres y
pajizas, de lo qual nos alegramos mucho
por uer si habitaua por alli alguna gente
como nosotros con que en aquella prision
y mazmorra nos pudiessemos entender
y consolar. Porque en la verdad nos
pareçia ser aquello vna cosa fantaseada,
o de sueño, o que por el rasgo nos la
descriuia algun delicado[1029] pintor.
Pues con esta agonia que por muchos dias
nos hazia andar sin comer y[1030] beuer
sin nos defatigar, llegamos çerca de
aquellas casas, y luego en la entrada
hallamos vna vieja de edad increyble,
porque en rostro, meneo y color lo
monstró ser ansi. Estaua sentada entre
dos muy perenales fuentes, de la vna
de las quales manaua vn muy abundante
caño de miel, y de la otra mano corria
otro caño muy fertil y gruesso de leche
muy cristalino. Las quales dos fuentes
bajadas a un vallico que estaua junto
alli se juntauan[1031] y hazian ambas
el[1032] un rio caudal. Estaua la dueña
ançiana con vna vara en la mano, con
la qual con gran descuydo heria en la
fuente que tenia a su mano derecha que
corria leche, y a cada golpe hazia vnas
campanillas, las cuales corriendo por el
arroyo adelante se hazian muy hermosos
requesones, nazulas, natas y quesos como
ruedas de molino. Los quales todos quando
llegauan por el arroyo abajo donde se
juntauan con[1033] la fuente del miel
se hazian de tanto gusto y sabor que no
se puede encareçer. Auia en este rio
peçes de diuersas formas que sabian a
la[1034] miel y leche; y como nosotros
la vimos espantamonos por pareçernos
vna prodigiosa vision y ella por el
semejante en vernos _como_ vista subita
y no acostumbrada se paró. Pues quando
boluimos en nosotros, y con esfuerço
cobramos el huelgo que con el espanto
auiamos perdido, la saludamos con mucha
humildad, dubdosos si nos entendiesse la
manera de nuestra lengua, y ella luego
con apazible semblante dando a entender
que nos conoçia por conaturales en patria
y[1035] naturaleza nos correspondio
con la mesma salutaçion, y luego nos
preguntó; dezid hijos[1036] ¿quien
soys vosotros? ¿Acaso soys naçidos del
mar o soys naturales de la tierra como
nosotras? A la qual yo respondi: señora,
nosotros hombres somos, naçidos en la
tierra, y agora çerrados por infortunio
en el mar, encarçelados por nuestra
desuentura en esta monstruosa vestia,
dubdosos donde nuestra ventura nos
lleuará; y avnque nos pareçe que viuimos,
creemos que somos muertos; y agora
salimos por estos campos por ver quien
habitaua por aqui, y ha querido Dios que
os encontrassemos para nos consolar, y
que viesemos no ser nosotros solos los
encarçelados aqui; y ya que nuestra buena
uentura acá nos aportó, comunicanos tu
buena naturaleza y quál hado te metio
aqui[1037]; y si de alguna parte de
diuinidad eres comunicada prophetizanos
nuestra buena, o mala uentura: porque
preuenidos nos haga menor mal. Respondió
la buena dueña: ninguna cosa os diré
hasta que en mi casa entreis, porque
veo que venis fatigados. Sentaros eis
y comereis, que vna hija mia donzella
hermosa que aqui tengo os lo guisará y
aparejará; y como eramos todos moços y
nos habló de hija donzella y de comer,
todos nos regoçijamos en el coraçon, y
ansi entrando dixo la buena vieja[1038]
con vna boz algo alta quanto bastaua
su natural: hija, sal acá, apareja a
esta buena gente de comer. Luego como
entramos y nos sentamos en vnos poyos
que estauan por alli salio vna donzella
de la más bella hermosura y dispusiçion
que nunca naturaleza humana crió. La
qual avnque debajo de paños y vestidos
pobres y desarrapados representaua
çelestial diuinidad[1039], porque por
los ojos, rostro, boca y frente echaua
vn resplandor que a mirarla no nos
podiamos sufrir, porque nos heria con
vnos rayos de mayor fuerça que los del
sol y[1040] como tocaua[1041] el alma
eramos ansi como pauesa abrasados: y
rendidos nos prostramos a la adorar. Pero
ella haziendonos muestra con la mano,
con vna diuina magestad nos apartaua
de si, y mandandonos asentar con vna
presta diligençia nos puso vbas y _otras_
frutas muchas y muy suaues, y de vnos muy
sabrosos peçes; de que perdido[1042] el
miedo que por la reuerençia teniamos a
tan alta magestad comimos y beuimos de vn
preçioso vino quanto nos fue menester; y
despues que se leuantó la mesa y la vieja
nos vio sosegados començo a regoçijarnos
y a demandarnos le contassemos nuestro
camino y suçeso; y yo como vi que todos
mis conpañeros callauan y me dexauan
la mano en el hablar la conté muy por
orden[1043] nuestro deseo y cobdiçia con
que viuiamos muchos años en la tierra,
y nuestra junta y conjuraçion hasta el
estado en que estauamos alli, y despues
le dixe; agora tú, madre bienauenturada,
te suplicamos nos digas si es sueño esto
que vemos; quién soys vosotras y cómo
entrastes aqui. Ella nos dixo con vna
alhagueña humildad que de contentarnos
tenía deseo[1044]. O huespedes y hijos
amados, todos pareçe que traemos[1045] la
mesma fortuna, pues por juizio y voluntad
de Dios somos laçados aqui, avnque por
differentes[1046] ocasiones como oyreis.
Sabed que yo soy la bondad si la aueis
oydo dezir por allá; que me crió Dios en
la eternidad de su sér, y esta mi hija
es la verdad que yo engendré, hermosa,
graçiosa, apazible y afable, parienta muy
cercana del mesmo Dios, que de su cogeta
a ninguno desgraçió[1047], ni desabrio
si primero me quisiessen[1048] a mi.
Embionos Dios del çielo al mundo siendo
naçidas allá, y todos los que me reçeuian
a mí no la podian a ella desechar, pero
amada y querida la abraçauan[1049], como
a sí, y ansi moramos entre los primeros
hombres en las casas de los prinçipes
y reyes y señores que con nosotras
gouernauan y regian sus republicas en
paz, quietud y prosperidad. Ni auia
maliçia, cobdiçia, ni poquedad que a
engaño tuuiesse muestra. Andauamos muy
regaladas, sobrelleuadas y tenidas
de los hombres; el que más nos podia
hospedar y tener[1050] en su casa se
tenía por más rico, más poderoso y
más valeroso. Andauamos vestidas y
adornadas de preciosas joyas y muy alto
brocado. No entrauamos en casa donde
no nos diessen[1051] de comer y beuer
hasta hartar, y pessauales porque no
reçibiamos más; tanto era su buen deseo
de nos tener. Topauamos cada dia a la
riqueza y _a la_ mentira por las calles
por los lodos arrastradas, baldonadas
y escarneçidas; que todos los hombres
por la mayor parte por nuestra deuocion
y amistad las gritauan y corrian y las
echauan de su conuersaçion y compañia
como a enemigas de su contento y
prosperidad. De lo qual estas dos
falsarias y malas compañeras reçebian
grande injuria y vituperio, y con rabia
muy canina vuscauan los medios posibles
para se satisfazer. Juntauanse cada
dia en consulta _ambas_ y echauanse a
pensar y tratar qualesquiera caminos
faboreçiendose de muchos amigos que avn
trayan entre los hombres encubiertos
y solapados que no osauan pareçer de
verguença de nuestros amigos. Estas
malditas bastaron en tiempo a juntar gran
parte de gentes que por industria de la
cobdiçia[1052] los persuadieron yr a
descubrir aquellas tierras de las Indias,
Nueva España, Florida y Perú, _donde
vosotros dezis que yuades caminando,
de donde tanto tesoro salio_. Y estas
se las enseñaron y guiaron, dandoles
despues industria ayuda y fabor como
pudiessen en estas tierras traer grandes
tesoros[1053] de oro y de plata y joyas
preçiosas que estauan tenidas en menos
preçio allá[1054]. _Estas peruersas
dueñas los forçaron a aquel trabajo_
teniendo por aueriguado que estos tesoros
les serian bastante medio para entretener
su opinion y desarraigarnos del comun
conçibimiento de los honbres, en que
estauamos nosotras enseñoreadas hasta
alli[1055]; y ansi fue, que como fueron
aquellos honbres que ellas enbiaron en
aquellas partes y començaran a enbiar
tesoros de grande admiraçion, luego
començaron todos a gustar y a tener[1056]
_grandes rentas y hazienda_, y ansi
andando estas dos falsas hermanas _con
aquella parienta casi_ de casa en casa
les hizieron a todos entender que no auia
otra nobleza, ni otra feliçidad, ni otra
bondad sino tener[1057], y que el que
no tenía riqueza[1058] en su casa[1059]
era ruyn y vil, y ansi se fueron todos
corrompiendo y depravando en tanta
manera que no se hablaua ni se trataua
otra cosa en particular ni en comun; ya
desdichadas de nosotras no teniamos donde
entrar[1060] ni de quién nos faborezer.
Ninguno nos conoçia, _ni_ amparaua, ni
reçebia, y ansi andauamos a sombra de
texados aguardando a que fuesse de noche
para salir a reconoçer amigos, no osando
salir de dia, porque nos auian auisado
algunos que andauan estas dos traydoras
vuscandonos con gran conpañia para nos
afrontar do quiera que nos topassen;
prinçipalmente si fuesse en lugar solo
y sin testigos; y ansi nosotras madre y
hija nos fuemos a quexar a los señores
del Consejo Real del Emperador, diziendo
que estas falsarias se auian entremetido
en la republica muy en daño y corruptela
della, y porque a la sazon estauan
consultando açerca de remediar la gran
carestia que auia en todas las cosas
del reyno les mostramos _con argumentos
muy claros y infalibles_, como era
la[1061] causa auernos echado todos de
si, _la bondad y verdad madre y hija_,
y auerse entremetido estas dos[1062]
peruersas hermanas riqueza y mentira,
_y la cobdiçia_ las quales dos si se
tornaua a expeler[1063] nos ofreçiamos _y
obligauamos_ de boluer todas las cosas
a su primero valor y antiguo, y que en
otra manera auia de yr[1064] de peor en
peor, y nos quexamos que nos amenaçauan
que nos auian de matar; porque ansi
eramos auisadas, que con sus amigos y
aliados que eran ya muchos nos andauan
a vuscar[1065] procurando de nos auer;
y los Señores del Consejo nos oyeron
muy bien y se apiadaron de nuestra
miseria y fortuna y nos mandaron dar
carta de amparo y dixeron que diessemos
informaçion cómo aquellas nos andauan a
vuscar para nos afrontar y que harian
justizia; y con esto nos salimos del
Consejo, y yendo por vna ronda pensando
yr más seguras por no nos encontrar con
nuestras enemigas[1066], fuemos espiadas
y salen a nosotras en medio de aquella
ronda y tomannos por los cabellos a
ambas a dos y traxieronnos por el polvo
y lodo gran rato arrastrando y dieronnos
todos quantos en su compañia lleuauan
muchas coçes, puñadas y bofetadas, y
por ruyn se tenía el que por lo menos
no lleuaua vn pedaço de la ropa en las
manos. En fin nos dexaron con pensamiento
que no podiamos viuir[1067], y ansi
como de sus manos nos vimos sueltas,
cogiendo nuestros andrajos, cubriendonos
lo más honestamente que pudimos nos
salimos de la çiudad, no curando de
informar á justiçias, temiendonos que
en el entretanto que informauamos nos
tornarian a encontrar, y nos acabarian
aquellas maluadas las vidas; y ansi
pensando que como en aquellas tierras
de la Nueua España[1068] quedauan sin
aquellos tesoros, y las gentes eran
simples y nueuas en la religion, que
nos acogerian allá; enuarcamos en vna
nao, y agora pareçenos que porque[1069]
no nos quiere reçebir[1070] nos ha
tomado en si el mar, y ha echado esta
vestia que tragandonos nos tenga presas
aqui rotas y despedaçadas como veys.
Maravillados[1071] deste aconteçimiento
las pregunté como era posible ser en
tan breue tienpo desanparadas de sus
amigos que en toda la çiudad ni en otros
pueblos comarcanos no hallassen de quién
se amparar y socorrer. A lo qual la
hija sospirando, como acordandose de la
fatiga y miseria en que en aquel tienpo
se vióO huesped dichoso! si el coraçon
me sufriesse a te contar en particular
la prueba que de nuestros amigos hize,
admirarte has de ver las fuerças que
tuuieron aquellas maluadas: temome que
acordandome de tan grande injuria fenezca
yo oy. Tu sabras que entre todos mis
amigos yo tenia vn sabio y ançiano juez,
el qual engañado por estas maluadas y
aborreçiendome a mi, por augmentar en
gran cantidad su hacienda torçia de cada
dia las leyes, peruertiendo todo el
derecho canonico y çeuil; y porque vn
dia se lo dixe, dandome un enpujon por
me echar de si me metio la vara por vn
ojo que casi me lo sacó: y mi madre me
le restituyó a su lugar[1072]; y porque
a vn escriuano que estaua[1073] ante
él la dixe que passaua el arançel me
respondio que sino reçibiesse más por las
escripturas de lo que disponian los Reyes
que[1074] no ganaria para çapatos, ni avn
para pan; y porque le dixe que porqué
interlineaua los contratos, enojandose me
tiró con la pluma vn tildon por el rostro
que me hizo esta señal que ves aqui que
tardó vn mes en se me sanar; y de alli me
fue a casa de vn mercader y demandéle me
diesse vn poco de paño de que me vestir,
y él luego me lo puso en el mostrador, en
el qual, avnque de mi naturaleza yo tenía
ojos más perspicaces que de linçe, no
le podia ver, y rogandole que me diesse
vn poco de más luz se enojó. Demandéle
el preçio rogandole _que_ tuuiesse
respecto a nuestra amistad, y luego me
mostró vn papel que con gran juramento
juró[1075] ser aquel el verdadero valor
y coste que le tenía, y que por nuestra
amistad lo pagasse por alli; y yo afirmé
ser aquellos lexos de mí, y porque no
me entendio esta palabra que le dixe me
preguntó qué dezia. Al qual ya repliqué
que aquel creya yo ser el coste, cargando
cada vara de aquel paño quantas gallinas
y pasteles, vino, puterías y juegos y
desordenes en la feria y por el camino
auian él y sus criados pasado quando
fueron por ello[1076].
MIÇILO.--Y lo mesmo es en todos quantos
offiçios ay en la republica; que no hay
quien supla las costas comer y beber,
juegos y puterias de los offiçiales, _en
la feria y do quiera que estan; y halo de
pagar el que dellos va a comprar_.
GALLO.--De lo qual reçibio tanta injuria
y yra que tomando de vna vara con que
medir en la tienda me dio vn palo en
esta[1077] cabeça que me descalabró
muy[1078] mal, y despues tendida en
el suelo me dio más de mil; que si no
fuera por gentes que passaron[1079] que
me libraron de sus manos me acabara
la vida con su rabiosa furia; con que
avn juraua que se lo auia de pagar si
me pudiesse auer, por lo qual no osé
aportar mas allá[1080]. De alli me lleuó
mi madre a vn çirujano, al qual rogo
con gran piedad que me curasse y él le
dixo que mirasse que le auia de pagar,
porque la cura seria larga y tenia
hijos y muger que mantener, y porque
no teniamos qué le dar, mi madre me lo
vntó con un poco de açeyte rosado, y en
dos dias se me sanó. Fueme por todos
aquellos que hasta entonçes yo auia
tenido en mi familiaridad, y hallé los
tan mudados que ya casi no los conoçia
sino por el nonbre, porque auia muchos
que yo tenia en mi amistad _que eran_
armeros, malleros, lançeros, espeçieros,
y en otros generos de offiçios llanos y
humildes contentos con poco, que no se
queria apartar del regaço de mi madre y
mio, _vnidos comigo_; los quales agora
aquellas dos falsas hermanas[1081] los
tenian encantados, locos, soberuios y muy
fuera de sí, muy sublimados en grandes
riquezas de canbios y mercaderias y
_puestos ya_ en _grandes_ honrras de
regimientos _con hidalguias fingidas y
compuestas_ ocupados en exerçicios de
caualleros, de[1082] justas y juegos de
cañas, _gastando con gran prodigalidad
la hazienda y sudor de los pobres
miserables_. _Estos_ en tanta manera se
estrañaron de mí que no los osé hablar,
porque acaso ayrados no me hiriessen y
uituperassen como auian hecho los otros:
y porque pareçe que los eclesiásticos
auian de permaneçer en la verdadera
religion y que me acogerian me fue a
la iglesia mayor donde concurren los
clerigos y saçerdotes[1083] donde solia
yo tener muchos amigos; y andando por
ella a vuscar clerigos no hallé sino
grandes cuadrillas y compañias de monas
o ximios que me espantaron. Los quales
con sus roquetes, sobrepellizes y capas
de coro andauan por alli cantando
en derredor[1084]. Marauillauame de
uer[1085] vnos tan graçiosos animalejos
criados en la montaña imitar[1086] todos
_los offiçios y_ exerçiçios de saçerdotes
tan al proprio y natural _a lo menos_ en
lo exterior; y viniendo a mirarlos debajo
de aquellos vestidos eclesiasticos _y
ornamentos benditos_ descubrian el vello,
golosina, latroçinio, cocar y mofar,
rustiçidad y fiereza que tienen puestos
en su libertad en el campo[1087].
Acordéme auer leydo de aquel rey
de Egipto, de quien escriuen los
historiadores[1088] que quiso enseñar a
dançar vna quadrilla de ximios y monas,
vestidos todos de grana, por ser animal
que más contra haze los exerçiçios del
honbre; y andando vn dia metidos todos
en su dança, que las traya el maestro
ante el Rey, se allegó a lo ver vn
philosopho y echó vnas nuezes en medio
del corro y dança; y como conoçieron
los ximios ser la fruta y golosina,
desanparando el teatro, maestro y Rey,
se dieron a tomar de la fruta[1089] y
mordiendo y arañando a todos los que en
el espectaculo estavan, rasgando sus
vestidos echaron a huyr _a la montaña_,
y avn yo no lo pude creer que aquellos
eran verdaderos ximios y monas si no
me llegara a vno que representó mas
sanctidad y dignidad al qual tentandole
con la tenta en lo interior, rogandole
que pues era saçerdote y me pareçia más
religioso, me dixesse vna missa por mis
defuntos, y pusele la pitança en la
mano, y él muy hinchado me dio con el
dinero en los ojos diziendo que él no
dezia misa, que era vn arçediano, que no
queria mi pitança; que sin dezir misa en
todo el año passaua y se mantenia él y
vna gran trulla de honbres y mugeres que
traya en su casa[1090]; y como yo le oy
aquello no pude disimular tan barbaro
genero de ypocresia y soberuia, viendo
que siendo mona representara vna persona
tan digna y tan reuerenda en la iglesia
de Dios[1091]. Acordeme de aquel asno
cumano, el qual viendose vn dia vestido
de vna piel de leon, queria pareçer leon
asombrando con grandes roznidos a todos,
hasta que vino vno de aquellos cumanos
que con vn gran leño nudoso le hirio tan
fuertemente que reprehendiendole con
palabras le desengañó y le hizo[1092]
entender que era asno y no leon, y ansi
le abajó su soberuia y locura; y ansi yo
no me pude contener que no le dixesse:
Pues señor ¿el arçedianazgo depone el
saçerdoçio que no podeis[1093] dezir
missa? y él se enojó tanto que me conuino
huyr de la iglesia, porque ya miraua por
sus criados que me hiriessen. En estos y
semejantes cuentos nos estuuimos gran
parte del dia hasta que su madre le
mandó que no proçediesse adelante porque
reçebia dello mucha pena; y yo enamorado
della me ofreçí a su perpetuo seruiçio
pareçiendome que en el mundo no auia cosa
más perfeta que desear, y ansi pense si
querria, por viuir en aquella soledad y
prision darseme por muger; _pero no me
atreui hasta mirarlo mejor_. Salimonos
luego[1094] todos en su compañia por
aquellos campos, fuentes y praderias
por tomar solaz, porque eran aquellas
estançias llenas de todo gusto y deleyte.
No auia por alli planta alguna que no
fuesse de dulçura admirable por ser
regadas por aquellas dos fuentes de leche
y miel. En esta conuersaçion y compañia
nos tuuieron muchos dias muy a nuestro
contento, y acordandonos de nuestros
conpañeros que dexamos en el nauio
pensamos que sería bueno yrlos a vuscar
y traerlos a aquella deleytosa estançia,
porque gozassen de tanta gloria, y ansi
demandando licençia a la madre y hija
guiandonos como por señas _al camino_
boluimos por los visitar, prometiendo
boluernos luego para ellas[1095] y ansi
començamos a caminar, y passando aquellos
dulçes y sabrosos rios venimos al de
Bacho, el qual passado[1096] por los
vados, hallamos ya casi por moradores
naturales a nuestros conpañeros, casados
con aquellas çepas que dixe estar por
aquellas riberas, que tenian figura y
natural de mugeres: de las quales no los
podimos desapegar sin gran dificultad y
trabajo, porque los tenian ya cogidos
con gran affiçion. Pero con gran cuydado
trabajamos despegarlos de alli, y porque
nos temimos no poderlos llevar a la
casa de la verdad, por pensar que no
açertariamos[1097] acordamos probar a
salir de aquella carçel mazmorra[1098],
pensando que si saliesemos con ello seria
vna cosa admirable: y que terniamos más
que dezir[1099] que de las Indias _si
allá fueramos_, ni de los siete milagros
del mundo; y ansi pense vna industria
que çierto nos valio, y fue que yo hize
poner a punto de nauegar todo el nauio,
xarçia y obras muertas _y compañeros_,
y hize luego enbarcar todo lo neçesario
para caminar, y quando todo estuuo a
punto hezimos ingenios con que llegamos
el nauio hasta meterle por la garganta de
la vallena, y como la juntamos al pecho
que le ocupamos la entrada al paladar nos
lançamos todos en el nauio, y con fuertes
arpones, lanças, picas y alabardas
començamos a herirle[1100] en la
garganta, y como aconteçe a qualquiera
de nosotros si tiene en la garganta
alguna espina que acaso tragó de algun
pez que le fatiga, que comiença de toser
por la arrancar, y ansi la vallena quanto
más la heriamos[1101] más se afligia con
toser, y a cada tos nos echaua çinquenta
leguas por la garganta adelante, porque
çierto reçebia gran congoja y fatiga que
no podia sosegar, y tanto continuó su
toser que nos lançó por la boca a fuera
muy lexos de si sin algun daño ni lision;
y como escarmentada y temerosa del
passado tormento y pena huyó de nosotros
pensando auer escapado de vn gran mal; y
ansi dando todos muchas graçias a Dios
guiamos por boluer a nuestra España
deseosos de desengañar a todos que se ha
ydo la verdad huyendo de la tierra: por
lo qual no te marauilles, Miçilo, sino te
la dixo tu vezino Demophon, y avn si no
la vieres ni oyeres en el mundo de oy más.
MIÇILO.--¡O soberano Dios, qué me has
contado oy! ¡Que es posible, gallo, que
está oy el mundo sin la verdad!
GALLO.--Como oyes me aconteçió.
MIÇILO.--Por cierto cosa es de
admiraçion: y me pareçe que si el mundo
está algun tiempo ansi, en breue se
destruira y se acabará de perder. Por
tanto supliquemos con lagrimas de grande
affecto a Dios nos quiera restituir en
tan soberano bien de que somos pribados
hasta aqui; y agora, pues es venido el
dia, dexa lo demas para el canto que se
siguirá.
_Fin del déçimo octauo canto del gallo._