Mejor seria, Vasquiran, qu'esta question
no houiessemos començado, que no que a
este paso houiessemos llegado, porque
temo que la ponçoña de nuestras passiones
nuestras amistades alteren.
No puedo responderte a esta partida
porque en mi boca no puede caber tal
raçon, ni quisiera que en la tuya houiera
cabido; no ha hecho Dios los dias de
Belisena para que en nuestras lenguas
termino les pongamos, no por comparacion
como agora has hecho. Baste esto, que
todauia me parece segund lo que siento
que es verdad lo que digo; creo que lo
mismo hazes. El mal de los infernados
tenemos, qu'el menos penado trocaria con
el que más pena, juzgando mayor la suya
que la del otro; yo me refiero a lo que
he dicho e tú no menos. Dexemos nuestro
processo abierto, determinenlo los que
lo leyeren, pues que ya está determinado
que cada vno de nosotros tiene tan poca
alegria, que no nos cabe llorar duelos
ajenos.
Mudemos la platica en otras cosas, que
pues que tan poco plazer tenemos, pesar
no nos faltará sin que le busquemos. Bien
sé que sabes que tu mal más que a nadie
me duele, bien sé que mi descanso mas que
otro lo desseas. El dia que fuymos a casa
de la señora duquesa me parece que te vi
hablar con la señora Yssiana; no me soy
acordado agora de pedirte qué passaste
con ella; agora que me acuerdo, te aviso
que te guardes, que tiene mala mano.
Podria ser que si mucho la mirasses, que
como agora de tu mal plañes que del mio
llorasses, e quiça entonces juzgarias de
nuestra question lo que agora no conosces.