Poco a poco me echarias de la tierra
con tus argumentos de logico, ante que
lo fagas quiero tornar al comienço de
nuestra question e digo que nunca mis
males menos de grandes los senti, ni
nunca los tuyos más de pequeños los
juzgué; desta manera que a mi se me
figura como nunca otra cosa conoci, que
mal es que ningun mal con el mio se
yguala.
La lengua es vn instrumento en qu'el
dolor del coraçon suena, e desta manera
la mia haze el son que oyes. A ti como
el plazer has perdido figurasete que
tienes mucha raçon e que pues que la
raçon es mucha que la causa es grande;
assi que te quexas como quien mucho bien
ha perdido, yo me quexo como quien mucho
mal ha passado e passa y el bien nunca
vió. Pues si tú has habido bien e grande,
yo mal e grande, tú has sabido qué es
bien, yo sé que es mal; agora tú sabes
qué es bien e mal; yo mal e mal; claro
está qué más mal es el mio que el tuyo.
A mi me parece qu'es tanta mi pena que
con el más penado trocaria, creyendo que
no es tanta la suya. Tú goçando tu bien
tan contento estauas, que con el más
gozoso no trocaras, creyendo que no hauia
más bien que goçar. Yo querria saber a
qué sabe por juzgar tu perdida quanto
es grande, porque a mi se me figura que
el mayor daño mio es el mal con que tú
lo hazes menor, diziendo que pues nunca
tuve bien, que no puedo sentir qué es
mal; yo digo que harto mal es saber qué
es bien, despues passar mal, pero mayor
es nunca saber qué es sino mal, y aun te
digo vna cosa, pues los consuelos que
tú me das bastarian para vn rustico que
nunca de ningun bien gozó e poco del
le pareceria mucho, o para un grosero
que en su entendimiento no entra ni lo
que dessear se deue, ni lo que penar se
puede, que este con cualquier cosa que
le acaeciesse seria satisfecho como tú
quieres que yo haga, pero para mi que
desseo lo que dessearse puede de bien e
padezco lo que padecer se puede de mal,
no me parece que yerro como dizes, ante
que tengo raçon de llorar de mis males su
dolor e de los bienes agenos su enuidia.
E assi estó puesto en el estremo que
vees para no poder venir en conocimiento
de tu raçon, porque todo lo que hablamos
tiene dos sentidos; tú les das el que
te parece ó sientes, yo les doy el que
parece o siento, e assi seria insoluble
nuestra porfia. Ponerla en manos de quien
la determine no la consiente su causa,
mejor seria dexarla suspensa.