_Y dize Torino._
O grave dolor, o mal sin medida,
o ansia rabiosa mortal de sofrirse,
ni puede callarse, ni osa dezirse
el daño que acaba del todo mi vida;
mi pena no puede tenerse escondida,
la causa no sufre poder publicarse,
ni para decirse ni para callarse
ni entrada se halla, ni tiene salida.
Mudar ni oluidar ya no es en mi mano,
ni puede quererse ni puedo querello,
porque el menor daño está en padezello
y en mí lo doliente es mejor que lo sano;
es grande el dolor, mas es tan ufano
que veo perderse mi vida de claro,
si más no perdiesse no es mucho ni caro
que cierto en perdella perdiendo la gano.
El fuego que dentro del alma m'abrasa
su pena es tan graue que no sé dezilla,
querria viuir por solo sofrilla
mas este querer la muerte me acusa;
conoze en mis males que no se m'escusa,
pues toda la causa está en mi desseo,
más mal no pudiera hacerme Perseo
aunque me mostrara la faz de Medusa.
(_Habla contra el amor._)
Contentate agora, amor engañoso,
pues todos tus fuegos con tanto furor
encienden y abrasan de vn pobre pastor
sus tristes entrañas, sin dalle reposo:
bien te podrás llamar vitorioso
venciendo vn vencido que quiso vencerse
de quien imposible le fue defenderse
ni tú si le viesses serias poderoso.
Esfuerça tus fuerças en mí pobrecillo,
enciende con ellas mi fuego mortal,
que quanto más creces la pena en mi mal
la causa me hace contento sofrillo;
empleas tus flechas en vn pastorcillo
rustico, solo de bien y de abrigo,
que no podrán tanto tus mañas comigo
que desto m'apartes, ni menos dezillo.
(_Habla con su soledad._)
Venid soledad, leal compañia,
que solo con vos me hallo contento,
con vos gozo más de mi pensamiento
que nunca se parte de mi fantasia,
vos no me dexais, dexóme alegria,
plazer ni esperança en quien ya no espero,
reposo, descanso, tampoco los quiero
ni nada de quanto primero tenia.
(_Habla al ganado._)
O triste ganado qu'estás sin señor
a solas paciendo, pues solo te dexo,
quexarte has de mí, tambien yo me quexo
del mal que sin culpa me haz' el amor.
No plangas perder tan triste pastor
de quien no esperabas ya buena pastura,
pues él ya no espera sino desuentura,
dexalo a solas passar su dolor.
E vos mi çurron, e vos mi rabel
que soys el descanso que traygo comigo,
pues veys que me veo quedar sin abrigo,
razon es que quede sin vos e sin él;
n'os duela partir agora d'aquel
que hasta el morir aun dél se desdeña,
e vos mi cuchar e vos mi barreña
andayos con dios, partios tambien dél.
A solas quedad comigo, cayado,
pues todo lo dexo y pasar no me dexa,
al menos con vos del mal que m'aquexa
podré sostenerme estando cansado;
dexé mi çurron, rabel e ganado,
la yesca, eslabon, barreña, cuchar,
dexé mis plazeres, mas no mi pesar
e menos a vos tampoco he dexado.
Agora reposo que solo me veo,
agora descanso en medio mis males,
o lagrimas mias, o ansias mortales,
o tristes sospiros con quien yo peleo;
la vida aborrezco, la muerte no veo,
que aun essa me niega su triste venir,
e trueca el matarme con darme el viuir
por no complazer mi triste desseo.
O más aborrido pastor sin ventura
de quantos oy viuen en toda la tierra,
nin todo lo llano, nin toda la sierra
nin todos los bosques, ni otra espesura;
quien t'a de sanar, tu muerte procura,
no tienes reparo, ni tienes abrigo,
ni tienes pariente, ni tienes amigo,
si mueres te falta tambien sepultura.
Agora estaras, Torino, contento
que tú de tu mano te diste herida
que basta quitarte mill vezes la vida
sola la causa de tu pensamiento,
medido do llega su merecimiento
vista tu suerte quedar tan atrás
que quieres tu pena y no quieres más
y no te consienten sofrir tu tormento.
¿Dónde toviste, Torino, el sentido,
cómo podiste tan presto perdello?
¿que vees tu mal, no pues no querello?
si quexas, tus quexas no eres oydo,
consientes tu mal e no eres creydo.
Mejor te seria del todo morir
que verte penando muriendo seruir
do solo es tu pago tenerte aborrido.
Oido yo a huego quexuras tamañas
como este pastor descubre que siente,
yo nunca vi en otro qu'estando doliente
dixese que s'arden en él sus entrañas;
yo creo que tiene heridas extrañas
que quieren del todo con yerua matallo,
quiero buscar quien venga a curallo
si puedo hallarlo por estas cabañas.
Quiça l'a mordido perro dañado
o qualq'animal o lobo rabioso
pues da tales buelcos, no tiene reposo
y esta delos ojos ciego turbado;
no vee do dexa çurron ni cayado,
vertida la yesca, quebrado el rabel,
o es el demoño que anda con él
o qualque desastre que tiene el ganado.
O si con su amo quiça si ha reñido
si quiere lleualle qualque meçada,
mas él no haria por poca soldada
estandose a solas tamaño roydo;
miafe que pienso que no es so mordido,
c'aquellos solloços no son de buen rancho,
quiero traballe del pie con el gancho,
quiça si lo sueña estando adormido.
(_Habla el mismo Guillardo admirandose
porque no le sintio trauando del._)
O dolo a dios y cómo no siente?
mayor es que sueño este su mal,
alli me pareze que viene Quiral
que le es gran amigo y aun cabo pariente,
quiero llamallo, zagal es valiente,
oyes, Quiral, allegate acá.
Q. Miafe, Guillardo, yo ya me yua allá
que bien ha buen rato que lo tengo en miente.
G. Pues yo te he llamado por fazer tu ruego
que vengas a ver tu amigo Torino,
que aqui le he hallado tan fuera de tino
que dize que s'arde en brasas de fuego.
Q. Quiça habra perdido o choto o borrego
y está maldiziendo la res que lo cria.
G. No es esse el mal, Quiral, que dezia,
mayor es el daño de qu'él está ciego.
Yo me he quillotrado tan junto con él
que de las manos le quité el cayado,
ni él me sintio ni mira al ganado,
ni cura si andan los lobos en él;
acá está el çurron, allá está el rabel,
y el no son sospiros y ahuncos de muerte
diziendo y quexando su mal qu'es tan fuerte
que passa los otros de pena cruel.
Y aun tengo sospecha quiça qu'está enfermo
según l'he sentido tan gran comezon,
que deue tomalle qualque torozon
d'andar passeando de noche este yermo.
Q. Miafe, pues vamos a vello, Guillermo,
pues sabes la via, da tú camino.
G. Helo aqui está debaxo este pino.
Q. Duermes, Torino?
T. ¿Que qués, que no duermo?
Q. Pues saluete Dios.
T. Vengais norabuena.
Q. Qué sientes, Torino, que gimes tan fuerte?
T. Siento, pastores, el mal de la muerte
y essa no llega por darme mas pena;
passion me combate, razon me condena,
dolor me fatiga, tristeça me aquexa,
querria sanar, querer no me dexa,
los males son mios, la causa es agena.
Q. Yo creo que tienes esprito malino,
per signum crucis a dios recomiendo,
ni sé lo que dizes ni menos t'entiendo,
harasme dezir que hablas con vino.
Retorna, retorna, retorna, Torino,
razona con tiento, con seso y de vero,
peor seras tú que Juan Citolero
con sus patrañuelas que s'anda contino.
T. No te marauilles m'abraso en inuierno
y enmedio el verano perezco de frio,
no he visto otro mal assi como el mio
y assi le juzgo de todos moderno.
Q. Date, Torino, date gobierno,
si aqui no estás sano muda majada.
T. Primero, Quiral, por medio el yjada
mi mal reuiente y se vaya al infierno.
Q. ¿Qué mal puede ser tan crudo que sientas
lo mucho que duele y callas tu fatiga?
¿es mal dellonbrigo o dolor de barriga
que dices el daño y la causa no cuentas?
Veo en ti dolor que revientas,
¿es mal de costado que a todos avança?[287]
T. No es esse, Quiral, es poca esperança,
qu'es muy mas cruel que cuanto me mientas.
Q. ¿De qué desesperas? ¿has algo sembrado
que piensas perdello o quiça que no naça,
o has miedo que falte lugar donde paça
en estos exidos tu poco ganado?
T. No es este, pastor, mi graue cuydado,
mas verme penado e de muerte herido
de mano de quien me tiene aborrido
y assi desespero de ser remediado.
Q. Ahotas que pienso que tu mal oteo
e dudo que creo qu'es mal d'amorio,
dalo al demoño tan gran desuario
que mata la vida su solo desseo.
T. Mayor es el daño, Quiral, que posseo
qu'en todos los males que sufro e consiento
fallece esperaba e crece tormento
y en todos los medios remedio no veo.
Q. Do yo al demoño la hembra maldita
que mata un zagal assi de passion.
T. Calla, Quiral, por Dios tal razon
que solo en oyllo la vida me quita,
que no es quél tú dizes mas antes bendita
segun las virtudes que caben en ella.
Q. ¿Pues cómo la alabas y quexaste della?
Dime quien es, quiça si es Benita.
La nieta d'aquel que hu mayoral
de todos los hatos d'aquesta dehesa
y hija d'aquel que con justa empresa
teniendo justicia perdió tribunal,
y aun hija d'aquella que dizen qu'es tal
qu'en todas las otras que viuen agora
ninguna se halla tan noble señora
que sea con ella en nobleça ygual.
Pues si esta que digo tanto es hermosa
que basta alegrarte con su fermosura
e basta a dar vida a qualquer criatura
e mas como dizes qu'es tan virtuosa,
pues date reposo, reposa, reposa,
si assi como dizes tan fuerte la quieres,
siendo ella tal, dime porqué mueres,
siendo tu llaga en si gloriosa?
T. Yo no sé dezir el mal de que muero
ni tú lo sabrias podiendo sentillo,
yo sélo sentir mas no sé dezillo,
ni sé lo que pido ni sé lo que quiero,
socuños termeños, te digo de vero
que tiene quien vella d'amor me condena,
tornando a miralla me crece más pena
que dexame siempre más mal que primero.
Q. Plazer me daria si yo de ti fuesse.
T. Dolo al demoño, Quiral, tu consejo,
diran que vi en ella algun aparejo
por do mi esperança esperança tuuiesse,
y aun más me diria quien tal en mi viesse
que ando perdido sin seso y sin tiento
pues saben qu'es tanto su merecimiento,
qu'es poco mi mal si dél yo muriesse.
Q. Miafe, pues quedate con tu dolor
pues tú te lo quieres y quexas tu mal.
T. Querria una cosa tan solo, Quiral,
que fuese tan grande qual es e mayor
con que Benita mostrasse color,
qu'es ella contenta que yo lo sufriesse;
si esto, Quiral, Benita hiziesse
jamas pediria más bien ni favor.
G. Di que t'a dicho por tu fe, Quiral,
¿qué dolor siente que assi lo apollina?
¿Tienes tú huzia que haura melecina
o asmo que pienso qu'es gota coral?
Q. Miafe, Guillardo, su mal es un mal
c'allá do se sienta por mal de pecados
harto mal año y pro malos hados
tien el pastor que se pone en lo tal.
G. ¿Qué mal puede ser c'así percudia
y assi lo ahuncava con tanto cariño
que daua chillidos assi como un niño
que no parecia so que se moria?
Q. Un mal es, Guillardo, de tanta porfia
qu'es bien de plañir aquel q'el acude.
G. Dolo al demoño y tan fuerte percude
que no da reposo ni noche ni dia.
Q. Un mal es que s'entra por medio los ojos
e vase derecho hasta el corazon,
alli en ser llegado se torna afficion
e da mil pesares, plazeres y enojos,
causa alegrías, tristeças, antojos,
haze llorar y haze reyr,
haze cantar y haze plañir,
da pensamientos dos mill a manojos.
G. ¿Es biuora o qué o es alacran
o es escorpion, o es basilisco,
que yo oy dezir aquí en nuestro aprisco
que a todos los mata los qu'á velle van?
Q. Amor es, Guillardo, que da mas afan
de pena crecida y ansiosas fatigas.
G. Daldo al demoño, hartaldo de migas,
dalde cuajada e queso y aun pan.
Si fruta quisiere dalde castañas,
dalde mançanas, vellotas, piñones.
Q. No come Guillardo sino corazones
y higados viuos y viuas entrañas.
G. Echaldo de fuera de vuestras cabañas
a ese demoño gusano cruel.
Q. Miafe, no valen sañas con él
ni valen razones ni fuerças ni mañas.
G. ¿Pues cómo se sana quillotro tan fuerte?
dalde triaça, yo la traygo en mi esquero.
Q. No es buena, modorro, que si es verdadero
no tiene salud jamas sin la muerte.
G. Pues si ese diabro es mal dessa suerte,
segun que yo veo morir so Torino.
Q. Morir si me dizes, ya muere el mezquino,
¿no vees que su vida en morir se convierte?
G. O dome a dios y a san Berrion,
si vello pudiesse, Dios me confonda
si no le matasse con esta mi honda
porque él no matasse assi esse garçon.
Q. Calla, bestiazo, que no anda en vision
para que puedas assi dalle empacho.
G. O dolo al fuego, ¿es hembra o es macho,
o es duen de casa o qualque abejon?
Q. Es cosa que nace de la fantasia,
y ponese enmedio dela voluntad,
su causa primera produze beldad,
la vista la engendra el corazon la cria,
sostienela viua penosa porfia,
dale salud dudosa esperança,
si tal es qual deue no haze mudança,
ni alli donde está nunca entra alegria.
G. O yo no t'entiendo o no sé que s'es,
ni es esso ni essotro, ni es cosa ni al,
tú dizes qu'es bien, tú dizes qu'es mal,
no es bestia, ni es ave, ni pece, ni es res,
no está del derecho ni está del enues,
no dexa viuir, ni mata tampoco,
no es gusarapa, no es cuerdo ni loco;
pues yo te prometo que a la fin algo es.
Mas helo aqui torna Torino turbado,
con su mortalera de rabia o cordojo,
quiero pedille si es fiebre o enojo
y hazer que lo diga por fuerça o de grado.
Dime, Torino, qué mal t'a tomado
que assina te trae desaborrecido,
ca este demoño jamas l'entendido
mill desbariones c'aquí m'a contado.
T. Guillardo, Guillardo, mi mal es c'adoro
d'amor a Benita porqu'es mi señora,
mi vida la quiere, mi alma l'adora
y ella me trata peor que a un moro.
G. O dom'a dios e agora lo yñoro,
esso que dizes querencia se llama,
quando un zagal dize que ama,
yo ya lo sabia, miafe, de coro.
Tú andas, Quiral, chuchurreando
con chichorrerias en chicharramanchas,
en prietas, en blancas, en cortas y en anchas,
y no me quillotras lo que te demando,
¿qué te calle andar quillotrando
del mal que a Torino le daua porfia?
que aunque no lo sé yo ya lo sabia
qu'es una locura que s'anda burlando.
Y di, tú, Torino, qu'eres sabiondo
¿assi te percossas por una zagala?
haue verguença de ti noramala,
no digan que eres algun berriondo.
T. Guillardo, Guillardo, mi mal es tan hondo
que no puedo ya ni quiero valerme,
si hallo remedio con que defenderme
aquel es el mismo con que me confondo.
G. Pues hela aqui viene, laque assi te mata,
con otra zagala que se anda tras ella,
levanta, Torino, e vamos a ella
por baxo estas matas pues no se dacata,
e pues que te quexas que assina te trata
aburrele un tiro con este mi dardo.
T. No plega a dios, amigo Guillardo,
que yo merezca tocar su çapata.
G. Do yo al diablo pastor tan sandio
que d'una zagala tan fuerte sa ahunca.
T. Calla, carillo, que nunca tú nunca
has visto otro mal ygual con el mio.
G. Dalo al demoño qu'es un desuario
que s'anda tras bobos e los modorrece.
T. No digas esso, que aquesta merece
tener sobre el mundo mayor señorio.
(_Acercandose Benita habla Quiral._)
Q. ¿Qué estays hablando con tanto zumbido?
cata qu'está cerca Benita y escucha.
T. Escucha, Quiral, mi pena qu'es mucha,
y no puedo della cobrir el gemido.
Q. A buenafe pues quiça que os ha oydo
qu'entranbas a dos estan razonando.
T. Y yo entre vosotros plañiendo y quexando
el mal que a su causa me tiene perdido.
(_Llegada Benita con su compañera habla._)
B. ¿Qu'estays hablando a solas, pastores,
c'así embeuecidos estays razonando?
T. Mis males, señora, estamos contando
que vos los hazeis ser los mayores.
B. Torino, Torino, tú no te enamores
en parte do nunca se sientan tus males,
que busques y siruas tus pares yguales
y alli verás tarde alcançarse fauores.
T. Mis ojos c'an sido la puerta y escala
por do hermosura hirio con sus tiros,
estos m'an hecho, señora, seruiros;
lo que no merezco mi pena lo yguala,
si causa no tengo razon no me vala,
pues que yo no quiero que mi mal mereça,
si no que querays que yo lo padeça,
que tal intencion por cierto no es mala.
E pues que virtud en todo os es guia
valer, merecer y mucha nobleça,
no useys comigo de tanta crueza
porque es imposible mudar mi porfia;
consejo no quiero, remedio querria
de vos mi señora de quien yo lo espero,
en veros doler de verme que muero
y es vuestra la culpa, la pena es la mia.
B. A mi no me plaze tu mal por mi vida
assi como dizes segun se t'antoja,
tu pena y seruicio en todo me enoja,
pues dexate dello y tener m'as seruida:
a esto que digo razon me combida
a mi honestidad que da inconuenientes,
que nunca yo mire el mal que tú sientes
porque aun que más sea mi estado lo olvida.
Pues dexa, Torino, esta querella,
seré yo contenta, serás tú sin quexas,
hazer me has enojo si esto no dexas,
daras a tu vida ocasion de perdella.
T. Cuando la pena en el alma se sella
siendo causada con mucha razon,
despues d'empremida en el corazon,
es imposible que salga sin ella.
¿Pues cómo podré mudar mi cuydado?
quel dia que vi tu gran hermosura
quedó en mis entrañas, tu gesto y figura
assi como es perfecto estampado,
y quantas saetas despues m'as tirado
de oro que hieren mi corazon,
el fuego las hunde de tanta pasion
y está en cada una tu propio treslado.
Assi que yo muero en mi sepultura,
de aqui a mill años que vengan a ver
de tus efigias se podran coger
tantas sin cuento que no haurá mesura,
y en todos mis huessos aurá una escritura
que ya dend'agora la tengo yo escrita
e dizen las letras: esta es Benita
la que desde entonces su nombre nos dura.
Assi que si quieres, Benita, que olvide
tu nombre e qu'aparte de mí tu querer,
saca mis huessos y hazte raer
e de mis entrañas d'allí te despide,
si a mí por ventura alguno me pide
por no conocerme mi nombre quál es,
dire que Benito so en el enues,
c'asina me llaman despues que te vide.
Si tal fantasia me juzgan ser loca
más loco seria quien tal me juzgasse,
que si con mis ojos te viesse e mirasse
veria qu'es justo mi vida ser poca,
que no puede menos, señora, mi boca
hazer que no diga del mal la ocasion
y aunq'ella quissiese trocar la razon
el fuego de dentro la causa prouoca.
Mas miras si puedes quitar esta salma
que tanto m'agraua con pena tan graue,
pues que de mi vida tú tienes la llaue
podras de Vitoria ganar una palma,
e aun dudo con esto que pongas en calma
mis ondas crecidas de tanta passion;
por que te quites de mi corazon
pintada te quedas en medio del alma.
La qual yo mirando es fuerça que viua
porqu'es inmortal estando tú en ella
y agora comigo mi misma querella
la mata e la hiere e la tiene captiua.
Mi mucho tormento la gloria le priua
lo que siendo libre de mi no podra
mas en tu presencia contino estara
dandote quexas de mi muerte esquiua.
Assi que pues ella agora te adora
con mucha razon por ver tu excelencia,
entonces contino estara en tu presencia
muy más contenta que no haze agora,
y pues que te enojas de serme señora
siendo contento yo serte captiuo,
despues de ser muerto que no sere viuo
haurás mas pasar de ser matadora.
Y solo esta gloria me basta que baste
hazerme contento perdiendo la vida
pues yo sere muerto y tú arrepentida
de ver que sin culpa, assi me mataste;
negarte has a ti que no lo causaste,
que yo lo busqué e mi mal consenti,
entonces mi alma dirá: no es assi,
que tuyo es el cargo pues mal le trataste.
Esto me haze quedar satisffecho
hazerte contenta despues ver dolerte,
¿y quien no será quien quiera la muerte
si della se espera tamaño provecho?
¡O quan contento mi cuerpo dessecho
en la sepultura estara sin abrigo
con ver esta gloria mi alma contigo
haziendote mientes del mal que m'as hecho!
B. Oyes, Torino, ¿quiés que te diga?
ten una cosa por muy verdadera,
que en esto me enojas en tanta manera
qu'e miedo que dello mas mal no te siga,
pues tu vanidad m'aprieta e obliga
a tenerte omizillo y estar enojada
por ver tu porfia tan importunada
que no puedo menos de serte enemiga.
Pues creeme, pastor, e haz lo que digo
e quedate a dios con tu compañia.
T. Miafe, Benita, imposible seria,
que aunque me dexas allá voy contigo,
e tú aunque te vas aqui estás comigo,
que siempre en mis ojos tu figura está,
Benita está aqui, Torino está allá,
si esto no crees la obra es testigo.
G. Escucha, Quiral, que yo nunca tal vi,
Benita s'es yda, Illana tras ella,
el se está aquí, diz que va con ella,
la otra está allí y diz que esta aqui,
Dios me defienda e me libre de ti,
¿no eres, Torino? ¿Aqui t'an dexado?
T. Mi cuerpo dexo, mi alma he llevado
q'estando con ella no parte de mi.
G. Entiendes, Quiral, qué algarauia
que diz que sin alma puede estar viuo,
estase consigo, diz que esta captiuo,
a pocas de noche dirá qu'es de dia,
yo creo que sabe nigromancia
o es quelque hechizo qu'está enhechizado.
Q. Calla, modorro, que no es son penado
de aquello que agora Benita dezia.
Y eres un bouo tú que no sientes
estotro perdido que s'anda sin tiento,
¿no sabes que dize: do está el pensamiento
allá está el que piensa do tiene las mientes?
G. Y essa y essotro quiça son parientes
c'asina se andan juntos los dos,
si esto no es, prometote á Dios,
c'asina como él te burlas o mientes.
Q. O dot'a mal año a ti e a tu hablar,
vete al demoño tú e tus consejas,
¿piensas qu'es esto andar tras ouejas?
pues tú no lo'ntiendes dexalo estar;
tambien tú, Torino, te quieres matar
con este qu'es bouo e con tu querella,
habla comigo pues yo ya sé della,
que ambos podremos mejor razonar.
T. ¿Qué quiés que te diga, Quiral compañero?
pues pierdo la vida de huzia y de veras.
Q. Miafe, Torino, que penes y mueras.
T. ¿Cómo y no vees en mi que ya muero?
Q. Morirte a la fe, morirte de vero,
que más es que vida la muerte qu'es tal.
T. ¡Plugiesse a Dios hauria fin el mal
pues muero viuiendo e remedio no espero!
Q. ¿Qué no moriras? ¿qu'estás diziendo?
c'amor aunque mate no acaua la vida,
que aunque su pena no tiene medida
aquel que más mata le dexa viuiendo.
T. Yo esso que dizes claro lo entiendo,
porque essa razon es muy verdadera,
más es que morir contino que muera
penando en la vida, mill muertes sufriendo.
Q. Calla, Torino, sufre contento
que a fe qu'es tu pena y gloria bendita,
busca zagala ygual de Benita
c'asina te haga ufano el tormento.
T. Yo bien suffriria, carillo, contento
conque le plugiesse dexarme sofrillo.
Q. Ojo al demoño deuria de dezillo,
porque te fuesses burlandote al biento.
Es essa, pastor, muy necia querella
e más necio tu e más atreuido
osar publicar de qu'estás herido,
poniendo tus quexas en presencia della,
no es nada tu pena que más fue sabella
e pues que lo sabe contentate dello,
que harto es tu bien Benita sabello
y grande tu gloria sin tú merecella.
E pues has tenido tal atreuimiento
de osarte vencer de quien te venciste
e dezirselo a ella a más te atreviste,
no hay más que pedir, vine contento,
mas pues c'as subido tu pensamiento
en parte tan alta y tan alto lugar
no lo consientas jamas abaxar,
son tenlo allá' riva con esse tormento.
C'ansi hago yo la pena e dolor
que passo e padezco por causa de Illana,
la llaga es muy grande mas es tan ufana
que quanto mas peno mi gloria es mayor,
el mal que me crece faltarme favor,
pues nadie lo alcança por ser ella tal
tan grande es el bien quan grande es el mal,
porque esta es la ley perfecta de amor.
T. Bien sé que en servir a quien más merece
perdiendo la vida la gloria se gana,
lo uno te hiere, lo otro te sana,
mas dame razon de quien te aborrece,
penar ni servir no lo agradece
ni verte ni oyrte jamas no le plaze.
Q. ¿Y a mí su plazer qué fruto me haze
si huelgo yo en vella pues bien me parece?
Mandame Illana pues qu'es tan hermosa
que nunca la vea ni nunca la haya,
si quiere matarme la vida no es suya
e si ella la mata será venturosa,
¿pues no te parece que es poderosa
Benita que puede mandarte que mueras?
pues sirve, Torino, que nunca devieras
en toda tu vida hazer otra cosa.
T. Al fin tu consejo havre de seguir
pues pena me sobra y en ella razon,
que poco es mi daño segun la ocassion,
pues quiero penando muriendo vivir,
quiero cantar, llorar e reyr,
quiero plañir, baylar e quexar,
quiero suffrir, gritar e callar,
quiero por fuerça de grado servir.
G. Verás qué cantica hará tan donosa
que quando en el frio, que quando en el fuego,
ya está de veras, ya está de juego
él se lo dize y él se lo glosa;
agora rebulle, agora rebosa,
agora se alaba, agora se quexa,
agora comiença, agora se dexa,
a pocas dirá qué qu'és cosa y cosa.
San Blas me bendiga y señor Santanton
con este perdido e con su cachondez,
lo que agora dize no dize otra vez
ni mas de una buelta os dirá una razon,
dot'a mal fuego a ti, a tu question,
ven acá, Quiral, tañe y bailemos.
Q. Mejor es, Guillardo, que todos cantemos,
si quiere Torino, alguna cancion.
Torino, cantemos, dexa el pensío,
date descanso en algun gasajado.
T. ¿Qué quieres que cante el más desdichado
pastor que s'es visto de mal como el mio?
G. O do al diablo tan gran modorrio
como el de vosotros para ser zagales;
cantemos si quiera e cantá vuestros males.
T. Si esso cantamos yo no do desuio.
(_Villancico, que cantan los tres
pastores._)
Nunca yo pense que amor
con sus amores
d'amor matasse pastores.
Tras galanes palaciegos
yo pense que siempre andaua
e no pense que mataua
los pastores ni matiegos,
mas do van tras sus borregos
veo que con su dolor
les da dolores
con que los mata de amores.
Con su nombre falso engaña
que parece que no es nada
e de majada en majada
e de cabaña en cabaña
va con su engañosa maña
prometiendo su fauor,
e sus fauores
matan despues los pastores.
(_Otro villancico de Quiral y Torino._)
G. Zagal, mal te va en amores,
ya lo sé.
T. Guillardo, mal a la fe.
G. Mal te deue d'ir, zagal,
segun veo en ti señales.
T. Tanto mal me va de males
que no hay remedio en mis males.
G. Luego en ver que estauas tal
me lo pense.
T. Mucho mal me va a la fe.