CARTA DE VASQUIRAN A FLAMIANO

Si ansi como te puedo responder e

condenar tu razon pudiesse, Flamiano,

conortarme e dar remedio á mi mal, quan

presto los dos seriamos satisffechos! A

tus consolaciones no quiero responder

pues que no me dan consuelo; a tus

reproches e castigo, aunque á mi

proposito hazen poco, digo que no desseo

ni reprueuo lo que Dios haze e ordena,

ante por ello le doy alabanças, pero esto

no me escusa a mi que no pueda plañir lo

que su juyzio me lastima con el dolor que

siento de lo que pierdo, lo que si no

hiziesse mostraria menospreciar lo que

él haze, o seria juzgado por irracional.

Dizes que es fragilidad o poquedad casi

de niño o de hembra semejante estremo.

Mayor estremo seria semejante crueldad

que la que dizes, porque si miras el

estremo de mi pérdida poco estremo

es el de mi lloro. Temes que no sea

juzgado por lo que hago, mas temeria

serlo si esso hiziesse, en especial que

ya tú me embias á dezir que lagrimas

y sospiros son descanso de los males.

Pues ¿cómo me consejas vna cosa en tu

razon y escriuesme otra contraria en tu

carta? Bien muestras en lo que hazes lo

que dizes, que tu passion te tiene tan

desatinado que no sabes de ti parte e

quieresla saber de mi. A lo tercero te

respondo que dizes que no perdi sino

que se te figura que se me acabó mi

bien; pues tú lo dizes ¿qué quieres que

responda? si te parece que es pequeño

mal acabarse el bien, tú lo juzga pues

que sabes que a esta razon el Dante

respondió: Quien ha perdido el bien...

Dizes que me deue bastar la vanagloria

de lo que alcancé e la gloria de que

gozé; dizes verdad que estas me bastan

para sentir lo que yo siento e mucho

más, porque si quanto la gloria de lo

ganado fue grande y el dolor de hauerlo

perdido fuesse ygual, no bastaria mi

juyzio a sofrirlo como el tuyo no basta a

entenderlo. Dizes que por la menor cosa

de las que yo gozé que tu alcançasses,

contento darias mill vidas, tú darias

mill por hauerlo ¿e no quieres que pierda

yo vna por perderlo? Dizes que no hay más

bien en el desseo de complirlo; dizes

verdad; mas tampoco no hay mayor mal en

el bien que perderlo; dizes que alcancé

todo lo que se pudo dessear, también

perdi todo lo que se pudo recelar; e

dizes que gozé de lo possible, tambien

peno lo possible. Dizes que me acuerde

del tiempo que penando desseaua sin

esperança; ¿no te parece que peno agora

con menos esperança? pues si entonce me

penaua la poca esperança del desseo, ¿no

me dará más pena agora la desesperación

de no cobrar lo que he perdido? Quexaste

que penas sin esperança e que desesperas

della; si no esperas lo que ganar se

puede no recelarás perderlo como yo

hize; no deuio ser tuya la letra que

dixo: todo es poco la possible. Pones por

dificultad los merecimientos e virtudes e

noblezas de Belisena, que son las cosas

que contentamiento te deuen dar. Esto es

querer con el defecto de tus flaquezas

dar culpa á tus virtudes. E señalaslo

en vna cosa que dizes: que por sola vna

hora que gozasses darias mill vidas;

más razon seria ofrecerlas porque ella

viuiesse mill años como es razon. No

te oya nadie tal razon; que parece que

desseas poco, o mereces poco, o tienes tu

desseo en menos, porque la cosa cara ante

de hauerse dessea alcançarse, despues

de hauida dessease posseer, de manera

que nunca el deseo pierde su oficio.

Pluguiera a Dios que sin alcançar lo que

he perdido, perdiera yo la vida, porque

ella viniera e yo no gozara, porque agora

no plañera, o que de nueuo pudiesse con

la que me queda conprar la que ella

perdio, que con esto seria mas contento

que con viuir como viuo, como esta

cancion mia te mostrará.

Yo no hallo a mi passion

comienço, cabo ni medio,

ni descanso, ni razon,

ni esperança, ni remedio

Es tanta mi desuentura,

tan cruel, tan sin medida,

qu'en la muerte ni'n la vida

no s'acaba mi tristura,

ni el seso ni la razon

no le pueden hallar medio,

ni tiene consolacion

ni esperança ni remedio.

Orígenes de la novela, Tomo II · 第 147 / 605 题