Muchos son los que del loable y fructuoso
trabajo de escreuir rehuyr suelen; unos
por no saber, a los quales su ygnorancia
en alguna manera escusa; otros por
negligencia, que teniendo habilidad y
disposicion para ello, no lo hazen: y a
estos es menester que Dios los perdone
en lo passado y emmiende en lo poruenir.
Otros dexan de hazerlo por temor de
los detractores y que mal acostumbran
dezir, los quales, a mi parescer, de toda
reprehension son dignos, pues siendo el
acto en si virtuoso, dexan de usarlo por
temor. Mayormente que todos o los que más
este exercicio usan, o con buen ingenio
escriuen o con buen desseo querrian
escreuir. Si con buen ingenio hazen buena
obra, cierto es que debe ser alabada. Y
si el deffecto de más no alcançar algo
la haze diminuta de lo que mejor pudiera
ser, deuese loar lo que el tal quisiera
hazer si más supiera, o la inuencion y
fantasia de la obra, porque fue o porque
desseó ser buena. De manera que es mucho
mejor escreuir como quiera que se pueda
hazer, que no por algun temor dexar de
hazerlo. Mayormente que o estas cosas han
de uenir a vista o juyzio de discretos
y buenos, o de nescios y malos; y el
discreto no habla mal y el bueno siempre
dize bien. Pues el grossero y nescio mal
puede juzgar las cosas agenas, que ni a
si ni a las suyas conosce; el malo ¿qué
mal puede dezir de nadie, pues él en si
es malo? Assi que por ninguna uia el bien
obrar deuria cessar. De donde el que la
presente obra compuso, oluidado todo lo
que se podia temer, deliberó lo mejor
que pudo escreuir este tractado, dexando
su nombre encubierto, porque los que con
mas agudo ingenio querran en ella algo
emmendar lo puedan mejor hazer y de la
gloria gozar su parte.
ARGVMENTO
Y DECLARACIÓN DE TODA LA OBRA
El auctor en la obra presente calla y
encubre su nombre por la causa arriba
dicha, y porque los detractores mejor
puedan saciar las malas lenguas no
sabiendo de quién detractan. Tambien
muda y finge todos los nombres de los
caualleros y damas que en la obra se
introduzen, y los titulos, ciudades
y tierras, perlados y señores que en
ella se nombran, por cierto respecto
al tiempo que se escriuio necessario,
lo qual haze la obra algo escura. Mas
para quien querra ser curioso, y saber
la verdad, las primeras letras de los
nombres fengidos son las primeras de los
uerdaderos de todos aquellos caualleros y
damas que representan, y por las colores
de los atauios que alli se nombran, o por
las primeras letras de las inuenciones,
se puede también conoscer quien son los
seruidores y las damas a quien siruen. Y
puesto que la dicha ficion haga la obra
algo sospechosa de uerdad, es cierto que
todos los caualleros y damas que en ella
se introduzen, a la sazon se hallauan
presentes en la ciudad de Napoles, donde
este tractado se conpuso; y cada uno
dellos seruia a la dama que aqui se
nombra. Bien es uerdad que el auctor por
mejor seruar el estilo de su inuencion y
accompañar y dar mas gracia a la obra,
mezcla a lo que fue algo de lo que no
fue. Finalmente el principal proposito
suyo ha sido querer seruir y loar una
dama, que en la obra Belisena se nombra;
por servir y complazer un cauallero a
quien llama Flamiano, que aquella dama
seruia. Entre el qual Flamiano y otro
que en la obra Vasquiran se nombra, se
mueue una contienda o question a manera
de dialogo, en demanda y respuesta, qual
de los dos con mas razon de la fortuna,
como mas lastimado o mas apassionado
se deue quexar: Flamiano de enamorada
passion, sin remedio ni esperança en
viuas llammas uiendose arder, ó Vasquiran
siendole muerta su amiga, que era la
cosa que en el mundo mas amaua. La qual
estando en su poder, la cruel muerte
della de toda sperança desesperado le
dexó. Sobre lo qual con diuersas letras
y embaxadas largos dias contienden; e al
fin hallandose juntos, prosiguiendo la
question, sin darle fin, pendiente la
dexan, porque los que leyeren sin leer
tengan, si querran, occasion y manera en
que altercar y contender puedan.