O bondad acusada con malicia! O virtud
sentenciada con saña! O hija nacida
para dolor de su madre! Tú serás muerta
sin iusticia y de mi llorada con
razon. Más poder ha tenido tu ventura
para condenarte que tu inocencia para
hazerte salua. Beuire en soledad de ti
y en conpañia de los dolores que en tu
lugar me dexas los quales de conpasion
viendome quedar sola por acompañadores
me diste. Tu fin acabará dos vidas; la
tuya sin causa y la mia por derecho, y
lo que biuiere despues de tí me será
mayor muerte que la que tú recibirás,
porque muy mas atormenta deseada que
padecella. Pluguiera á Dios que fueras
llamada hija de la madre que muryo y no
de la que te vido morir. De las gentes
serás llorada en quanto el mundo durare.
Todos los que de tí tenian noticia auian
por pequeña cosa este reyno que auies de
eredar, segund lo que merecias. Podiste
caber en la yra de tu padre y dizen
los que te conoscen que no cupiera en
toda la tierra tu merecer. Los ciegos
deseauan vista para verte y los mudos
habla por alabarte y los pobres riqueza
para seruirte; á todos eras agradable y
á Persio fuiste odiosa. Si algund tiempo
biuo, él recebirá de sus obras galardon
iusto, y avnque no me queden fuerças para
otra cosa sino para desear morir para
vengarme dél, tomallas he prestadas de la
enemistad que le tengo, puesto que esto
no me satisfaga, porque no podra sanar
el dolor de la manzilla la secucion de
la vengança. ¡O hija mia! ¿por qué si la
onestad es prueua de la virtud no dió el
rey mas crédito á tu presencia que al
testimonio? En la habla, en las obras,
en los pensamientos siempre mostraste
coraçon virtuoso, ¿pues por qué consiente
Dios que mueras? No hallo por cierto otra
causa sino que puede mas la muchedumbre
de mis pecados que el merecimiento
de tu iustedad y quiso[274] que mis
errores comprehendiesen tu innocencia.
Pon, hija mia, el coraçon en el cielo;
no te duela dexar lo que se acaba por
lo que permanece. Quiere el señor que
padezcas como martyr porque gozes como
bienauenturada. De mi no leues deseo,
que si fuere dina de yr do fueres, sin
tardança te sacaré dél. ¡Qué lastyma
tan cruel para mi que suplicaron tantos
al rey por tu vida y no pudieron todos
defendella y podrá vn cuchillo acaballa
el qual dexará el padre culpado y la
madre con dolor y la hija sin salud y
el reyno sin eredera! Detengo me tanto
contigo, luz mia, y digote palabras tan
lastimeras que te quiebren el coraçon
porque deseo que mueras en mi poder
de dolor por no verte morir en el del
verdugo por iusticia, el qual avnque
derrame tu sangre no terna tan crueles
las manos como el rey la condicion. Pero
pues no se cumple mi deseo, antes que me
yaya recibe los postrimeros besos de mí,
tu piadosa madre; y assi me despido de tu
vista y de mas querer la mia.