Antes pusiera las manos en mí para acabar
la vida que en el papel para començar
a escreuirte, si de tu prision uvieran
sido causa mis obras como lo es mi mala
fortuna. La qual no pudo serme tan
contraria que no me puso estado de bien
morir segund lo que para saluarte tengo
acordado; donde si en tal demanda muriese
tú serás libre de la prision y yo de
tantas desauenturas: assi que será vna
muerte causa de dos libertades. Suplicote
no me tengas enemiga por lo que padeces,
pues como tengo dicho no tiene la culpa
dello lo que hize, mas lo que mi dicha
quiere. Puedes bien creer por grandes que
sean tus angustias, que siento yo mayor
tormento en el pensamiento dellas que tú
en ellas mismas. Pluguiera a Dios que
no te uviera conocido, que avnque fuera
perdidoso del mayor bien desta vida que
es averte visto, fuera bienauenturado en
no oyr ni saber lo que padeces. Tanto
he vsado beuir triste que me consuelo
con las mismas tristezas por causallas
tú. Mas lo que agora siento, ni recibe
consuelo, ni tiene reposo porque no
deja el coraçon en ningun sosiego. No
acreciente la pena que sufres la muerte
que temes, que mis manos te saluarán
della. Yo he buscado remedios para
templar la ira del rey; si en ellos
faltare esperança, en mí la puedes tener,
que por tu libertad haré tanto que será
mi memoria, en quanto el mundo durare,
exemplo de fortaleza. Y no te parezca
gran cosa lo que digo, que sin lo que tú
vales la iniusticia de tu prision haze
iusta mi osadia. ¿Quien podra resistir
mis fuerças pues tú las pones? qué no
osará el corazon enprender estando tú en
él? Solo vn mal ay en tu saluacion, que
se compra por poco precio segund lo que
mereces. Avnque por ella pierda la vida,
no solamente esto es poco; mas lo que se
puede desear perder no es nada.
Esfuerça con mi esperança tu flaqueza,
por que si te das a los pensamientos
della, podria ser que desfallecieses,
de donde dos grandes cosas se podrian
recrecer. La primera y mas principal,
seria tu muerte; la otra que me quitarias
a mi la mayor onrra de todos los onbres
no podiendo saluarte. Confia en mis
palabras, espera en mis pensamientos,
no seas como las otras mugeres que de
pequeñas causas reciben grandes temores.
Si la condicion mugeril te causare miedo,
tu discrecion te dé fortaleça la qual de
mis seguridades puedes recebir, y porque
lo que haré será prueua de lo que digo,
suplicote que lo creas. No te escribo tan
largo como quisiera por proueer lo que a
tu vida cunple.