Persio, mayor seria mi fortuna que tu
malicia si la culpa que me cargas con
maldad no te diese la pena que mereces
por iusticia. Si fueras tan discreto
como malo, por quitarte de tal peligro
antes deuieras saber mi intencion que
sentenciar mis obras. Á lo que agora
conozco de tí, mas curauas de parecer
bueno que de serlo. Teniendote por cierto
amigo todas mis cosas comunicaua contigo
y segund parece yo confiaua de tu virtud
y tú vsauas de tu condicion. Como la
bondad que mostrauas concertó el amistad,
assi la falsedad que encobrías causó la
enemiga. ¡Ó enemigo de tí mismo! que
con razon lo puedo dezir, pues por tu
testimonio dexarás la memoria con cargo
y acabarás la vida con mengua. ¿Por que
pusiste la lengua en Laureola que sola
su bondad basta a si toda la del mundo
se perdiese para tornarla á cobrar? Pues
tú afirmas mentira clara y yo defiendo
causa iusta, ella quedará libre de
culpa y tu onrra no de verguença. No
quiero responder á tus desmesuras porque
hallo por mas onesto camino vencerte
con la persona que satisfazerte con
las palabras. Solamente quiero venir a
lo que haze al caso, pues allí está la
fuerça de nuestro debate. Acusasme de
traydor y afirmas que entré muchas vezes
en su camara de Laureola despues del rey
retraydo. Á lo vno y á lo otro te digo
que mientes, como quiera que no niego
que con voluntad enamorada la miré. Pero
si fuerça de amor ordenó el pensamiento,
lealtad virtuosa causó la lynpieza dél;
assi que por ser della fauorecido y no
por ál lo pensé. Y para mas afearte te
defendere no solo que no entré en su
camara, mas que palabras de amores iamás
le hablé, pues quando la intencion no
peca saluo está el que se iuzga, y porque
la determinacion desto ha de ser con
la muerte del vno y no con las lenguas
dentramos, quede para el dia del hecho la
sentencia, la qual fio en Dios se dara
por mí, porque tú reutas con malicia y yo
defiendo con razon y la verdad determina
con iusticia. Las armas que á mí son de
señalar sean a la bryda segund nuestra
costumbre, nosotros armados de todas
pieças, los cauallos con cubiertas y
cuello y testera, lanças yguales y sendas
espadas sin ninguna otra arma de las
vsadas, con las quales defendiendo lo
dicho, ó (te) haré desdezir ó echaré del
campo sobrello.