Por el despacho que traygo se conoce que
donde falta la dicha no aprouecha la
diligencia. Encomendaste tu remedio á mi
que tan contraria me ha sido la ventura
que en mis propias cosas la desprecio
porque no me puede ser en lo porvenir
tan fauorable que me satisfaga lo que en
lo pasado me ha sido enemiga, puesto que
en este caso buena escusa touiera para
ayudarte, porque si yo era el mensaiero,
tuyo era el negocio.
Las cosas que con Laureola he pasado
ni pude entenderlas ni sabre dezirlas,
porque son de condicion nueua. Mill vezes
pensé venir á darte remedio y otras
tantas á darte la sepoltura. Todas las
señales de voluntad vencida vi en sus
aparencias, todos los desabrimientos
de muger sin amor vi en sus palabras;
iuzgandola me alegraua, oyendola me
entristecia; á las vezes creya que
lo hazia de sabida y á las vezes de
desamorada. Pero con todo viendola
mouible creya su desamor, porque quando
amor prende haze el coraçon constante y
quando lo dexa libre mudable. Por otra
parte pensaua si lo hazia de medrosa
segund el brauo coraçon de su padre. Qué
dirás, ¿que recibió tu carta y recebida
me afrentó con amenazas de muerte si
mas en tu caso le hablaua? Mira qué
cosa tan graue parece en vn punto tales
dos diferencias. Si por estenso todo
lo pasado te oviese de contar, antes
falleceria tiempo para dezir que cosas
para que te dixiese. Suplícote que
esfuerce tu seso lo que enflaquece tu
pasion, que segund estás mas as menester
sepoltura que consuelo. Si algund espacio
no te das, tus huesos querrás dexar en
memoria de tu fé, lo qual no deues hazer,
que para satisfacion de tí mismo más te
conuiene beuir para que sufras que morir
para que no penes. Esto digo porque de
tu pena te veo gloriar: segund tu dolor
gran corona es para tí que se diga que
touiste esfuerço para sofrirlo. Los
fuertes en las grandes fortunas muestran
mayor coraçon; ninguna diferencia entre
buenos y malos avria si la bondad no
fuese tentada. Cata que con larga vida
todo se alcança: ten esperança en tu fé
que su propósito de Laureola se podra
mudar y tu firmeza nunca. No quiero
dezirte todo lo que para tu consolacion
pense, porque segund tus lágrimas en
lugar de amatar tus ansias las enciendo.
Quanto te pareciere que yo pueda hazer
mandalo, que no tengo menos voluntad de
seruir tu persona que remediar tu salud.