Aunque Leriano segund su graue
sentimiento se quisiera más estender,
vsando de la discrecion y no de la pena
no escriuio más largamente; porque para
hazer saber á Laureola su mal bastaua
lo dicho, que quando las cartas deuen
alargarse es quando se cree que ay tal
voluntad para leellas quien las recibe
como para escriuillas quien las enbia; y
porquél estaua libre de tal presuncion,
no se estendio más en su carta. La qual
despues de acabada recebí con tanta
tristeza de uer las lágrimas con que
Leriano me la daua, que pude sentida
meior que contalla; y despedido dél
partíme para Laureola, y como llegué
donde estaua, hallé propio tienpo para
poderle hablar, y antes que le diese la
carta díxele tales razones.