1767, ocupáronseles al mismo tiempo sus temporalidades, con la reserva
empero de adjudicarlas, muy particularmente sus edificios, a los objetos
que se considerasen mas útiles, previos informes en especial de los
diocesanos respectivos: Hallábase a la sazón ocupando la Silla de Teruel
el Ilmo. Sr. D. Francisco José Rodriguez Chico, quien impetró del Rey
Cárlos III, la concesión del Colegio e Iglesia de la extinguida orden y
algunas de sus rentas para Seminario Conciliar, gracia que concedió el
monarca en 25 de Agosto de 1769. Concedido que fue, se hizo preciso
atender a su sostenimiento presupuestado en cinco mil pesos, no
habiéndose podido reunir por de pronto mas que mil ochocientos treinta y
dos; luego, merced a una módica cantidad proporcional en dinero, que
debía satisfacerse en los meses de Mayo y Junio de cada año, impuesta a
todos los partícipes de diezmos del Obispado, se reunió la suma total de
tres mil doscientos cuarenta y tres pesos, que si bien no llenaba
absolutamente el presupuesto, esto no obstante, era ya suficiente a lo
mas necesario y perentorio. En este estado se abrió el Seminario en el
que se han venido dando con ligeras interrupciones, las enseñanzas
peculiares a esta clase de establecimientos.
La _Sala Capitular_, llamada así por ser un local destinado para
celebrar sus reuniones el Capítulo general, es un paralelógramo bastante
espacioso y cómodo con su techado de bóveda: está situado en la calle
del Seminario en la acera opuesta al teatro y frente al lienzo de pared
que mira al norte de la Iglesia de Santiago: a la izquierda entrando
tiene un altar dedicado a la Inmaculada Concepción, patrona de la
corporación, y en el segundo cuerpo Santa Emerenciana, patrona de la
ciudad. En el testero de enfrente colocada en una urna, existe la cabeza
auténtica y embalsamada del célebre y eminente D. Gil Sanchez Muñoz, con
una inscripción en un cuadro colocado en el lado izquierdo, del tenor
siguiente:
«_El rostro de este busto, que embalsamado se ha conservado por la
familia de los ilustres señores Sanchez Muñoz, barones de Escriche, es
del Ilmo. Señor D. Gil Sanchez Muñoz, racionero de la Iglesia de San
Martín de esta ciudad, canónigo de Santa María de la misma, canónigo de
la metropolitana de Barcelona, y electo Papa en el día 10 del mismo
Junio del año 1423 por los cardenales de la obediencia del llamado
Benedicto XIII. Renunció tan alta dignidad por la paz de la Iglesia,
cuya determinación participó al Ayuntamiento y capitulares de Teruel en
26 de Julio de 1429. Quedose con el Obispado de Mallorca, en cuyo
gobierno murió, y su cuerpo yace en la sala capitular de aquella Santa
Iglesia._»
El capítulo general en obsequio de tan digno y benemérito individuo,
construyó esta urna y se colocó en la sala el día 6 de Junio del año
1825: la conservación de este precioso, auténtico, e inestimable
monumento se debe al benemérito prior D. Rafael Perez.
En otro cuadrito se conserva una carta del beato Juan de Ribera,
patriarca, arzobispo, virrey y capitán general de Valencia, escrita con
la ortografía y términos que siguen:
_A los muy Rdos. y magníficos Señores el Prior y Capítulo general de la
ciudad de Teruel:_
_Magníficos y muy Rdos. Señores con la carta de Vs. ms. y El recaudo que
de su parte me a dado El Rdo. maestro pons e Recibido muego
contentamiento, pues se offrece cosa que en esta casa ayan de mandar, y
en ella les podamos servir conforme a lo que yo Edeseado. Y el piadoso
zelo que Vs. ms. tienen del prouecgo de mis feligreses en el servicio de
me Señor me obliga mas, La doctrina del padre fray Moreno donde qaiera
que aestado agecgo siempre muego fruto acompañada de subuena vida y
exemplo y estoy mux satisfecgo de que El resida en esta mi diócesi:
pero, por lo que dicgo tengo procuraré con sus superiores que para el
tiempo que Vs. ms. señalan le den licencia que torne a essa ciudad y en
todo lo demás que ocurriere Vs. ms. no dexen de mandar en esta casa
donde ay muy entera voluntad para servilles, cuyas muy Rdas. personas
ntro. Señor guarde y acreciente en su sto servicio de Valencia A XX de
Octubre de 1575._»
En ambos costados de la Sala están los patronos de las parroquias, los
retratos de D. Raymundo de Castrocol, Obispo de Zaragoza, que en 1217
concordó sobre décimas con el Ayuntamiento y Capítulo eclesiástico de
Teruel. El de D. Pedro el IV. El de D. Alonso II y el del Sr. D. Gil
Sanchez Muñoz.
Capítulo VII.
_El Hospital.--La Casa provincial de Beneficencia.--La Casa de la
Comunidad.--Las Casas Consistoriales de Teruel._
El _Hospital_ de Teruel situado en la plaza de San Juan, frente a la
antigua casa de los barones de Escriche, fue en un principio una casa
destinada a los leprosos, con la denominación de San Lázaro, fundada
por algunos vecinos de Teruel, antecesores de _Magdalena de la Cañada_,
quien, habiéndola habitado desde la niñez, y gobernádola y servido con
su persona y bienes, trató después de elevarla a hospital impetrando con
este objeto de D. Alonso el IV, le concediera para sí y los suyos, el
derecho privativo sobre la mencionada casa de San Lázaro, el privilegio
perpetuo de administración y todos los derechos del hospital, gracia que
le fue concedida por el monarca en Teruel a 16 de Marzo de 1333. El Rey
D. Pedro el IV confirmó dicho privilegio a _Francisca Fillol_, nieta de
Magdalena de la Cañada, en Valencia a 10 de Marzo de 1362. El mismo Rey
a _Garcia Fillol_, en Zaragoza a 5 de Febrero de 1381. D. Martín de
Aragón a _Juana Fillol_ en Altura a 10 de Noviembre de 1401. Don
Fernando el Católico a García Fillol y Bartolomé Fillol en Burgos a 8 de
Julio de 1508. Finalmente, Mariano Martín Fillol, clérigo, con la
calidad de heredero del hospital y sus derechos, lo vendió y cedió a
favor de la ciudad de Teruel en 2 de Octubre de 1555.
Tiene este edificio cuatro salas muy cómodas y ventiladas en donde
anchurosamente pueden acomodarse de ochenta a noventa enfermos: dos de
ellas destinadas a enfermedades de medicina y las otras dos a las de
cirugía: tiene una Iglesia ovalada con cuatro tribunas y en cuyo retablo
mayor está la Asunción.
La _Casa de Misericordia_. Al observar la constante emigración de
familias a la ciudad y reino de Valencia por la esterilidad del terreno
de la ciudad y partido de Teruel, y que otras en bastante número
mendigaban, y de aquí la multitud de ociosos que por do quier pululaban,
los Ilmos. Sres. Obispos Don Francisco Rodriguez Chico, y D. Roque
Martín Merino, trataron ya de fundar un hospicio de Misericordia, no
pudiendo, sin embargo, llevar a cabo sus buenos deseos. Igual
pensamiento y con los mismos resultados tuvieron con respecto a una casa
de expósitos; pero el Ilmo. Sr. D. Félix Rico prohijó y dio cima a tan
filantrópicas ideas, autorizado para ello por cédula expedida en
Aránjuez a 3 de Abril de 1796. Designose para edificio el Seminario de
Villavieja, pero las consideraciones de su distancia y que importaría
tanto su reedificación como si se construyera de nuevo, hiciéronle
desistir de este proyecto. Esto, no obstante, mientras se edificaba la
nueva obra, habilitó aquel Seminario, y en él empezaron ya por de pronto
a mejorar su suerte los mendigos y los expósitos. Después de vacilar por
algún tiempo acerca del sitio que debía ocupar la nueva casa, se decidió
por el que hoy existe, con cuyo objeto compró un huerto de los
racioneros de San Martín y otro de Don Alejandro Barrachina. En seguida
Don Francisco Roca, académico de la de San Fernando y Director de
arquitectura de la de San Luis de Zaragoza, levantó el plano muy
parecido a la de aquella ciudad, si bien mas en pequeño, nombrándose
director de obras a D. Ramón Pardo, arquitecto y vecino de la capital de
Aragón. Abriéronse las zanjas y en el día 9 de Febrero de 1798, a las
tres en punto de su tarde se colocó la primera piedra entre una
concurrencia numerosísima de lo mas selecto de la ciudad convidada al
efecto: la colocación de esta piedra fue en el ángulo derecho saliendo
de la casa a la parte de O: finalizó la obra a principios del presente
siglo: hasta el año 1821 hubo una fábrica de paños bastante acreditada;
hoy hay algunos telares de lienzo, alpargatería y varios se dedican
también a trabajar esparto: está situada en las afueras de la ciudad, a
la izquierda del río Turia y de la carretera de Zaragoza.
En la plazuela de la Marquesa o de la Libertad, se halla la casa de la
_Comunidad_. En ella estuvo el Instituto provincial, en ella celebró
sesiones la Diputación, en ella se recibían los quintos de la ciudad y
de la provincia, y en ella existe hoy el casino llamado del _Porvenir_.
Este edificio fue construido en el siglo XVI, con el objeto de reunirse
en él para deliberar los comunistas: es de una solidez poco común: su
fachada principal de sillería, tiene el carácter de romana; el pórtico
se compone de un intercolumnio corintio, terminando el frontispicio con
una galería de arcos esféricos apoyados sobre columnas dóricas: el
interior es de poco gusto y escasa comodidad.
Las _Casas Consistoriales_, cuyo frente principal da a la plaza de la
Catedral, están en regular estado de solidez, y tienen de notable que
fue la casa solariega de D. Francisco Fernandez Perez de Aranda, ayo y
preceptor del infante D. Fernando, hijo del rey de Aragón D. Juan I,
eminente diplomático, fundador de la Santa Limosna, monje lego en la
cartuja de Portaceli, y uno de los miembros de la asamblea celebrada en
Caspe en 14 de Marzo de 1412, con el objeto de la legitimidad del
derecho a la corona de Aragón, entre sus varios pretendientes por la
muerte sin sucesión y sin heredero alguno, cuyo derecho fue
indisputable, del rey D. Martín I, recayendo la corona en el infante Don
Fernando de Castilla. Murió Perez de Aranda en Portaceli en 1438. Está
enterrado en el mencionado monasterio en el ángulo de la obediencia.
Frente al costado izquierdo del edificio, hay levantado otro al gusto
moderno y también para casa consistorial, pero paradas las obras hace ya
bastante tiempo, existe todavía sin poder servir para el Ayuntamiento.
Capítulo VIII.
_La instrucción pública en Teruel.--El Periodismo.--El Casino
Turolense.--El Teatro.--La Plaza de Toros.--El Cementerio.--El
Torreon de Ambeles.--La Torre Lombardera. La Muralla de Teruel._
Como primer establecimiento de Instrucción pública de la provincia,
debemos citar el _Instituto de segunda enseñanza_, el cual está dotado
de los Catedráticos que marca la ley y con arreglo al plan se la
instruye también a los alumnos: tiene un gabinete de física bastante
regular y una biblioteca compuesta de 391 obras completas en 1323 tomos,
y 217 incompletas en 620 volúmenes, lo que constituye un total de 808
obras y 1943 volúmenes.
Como bibliotecas de alguna consideración merecen citarse la del Palacio
episcopal, la del Seminario, la particular del Sr. Lanzarote y alguna
otra.
En el _Seminario_ se da hoy la enseñanza de Teología.--La _Escuela
normal_ se suprimió algunos meses ha.--Para la instrucción primaria hay
varias escuelas de niñas y niños en la ciudad y en la casa de
Beneficencia, a cuyo frente se hallan maestros suficientemente
ilustrados y celosos por el aprovechamiento de sus discípulos.
Desde el año 1840, se han publicado en Teruel, los periódicos _El
Centinela de Aragón_, _El Constitucional_, _El Avisador_, _El
Teruelano_, _El Turia_, _La Voluntad_, _El Órgano de Móstoles_, _El
Duende_, y después _El Tio Pelamangos_, _La Fraternidad_, luego _La
Idea_, _La Concordia_, y la _Unión del Magisterio_: los dos últimos de
primera enseñanza, el Duende, el Órgano de Móstoles y el tío Pelamangos,
satíricos, y los demás políticos.
El _Casino Turolense_, sito en la calle de los Amantes, antes de Ricos
Hombres, ocupa la casa que fue de los padres de la desgraciada D.ª
Isabel de Segura, frente a la cual se ve el solar de la que fue de los
de D. Diego Garcés de Marcilla: el gabinete de lectura es bastante bueno
y si mal no nos han informado estuvo allí la alcoba de D.ª Isabel y
Azagra, alcoba donde exhaló el postrer suspiro en la mas terrible
agonía el mismo D. Diego, caballero digno de mejor suerte Tanto este
Casino como el del Porvenir, están suscrito a muchos periódicos y en
ambos el servicio es bastante bueno.
La figura esterior del _Teatro_ es la de un paralelógramo y la interior
de una aproximada elipse: caben unas setecientas personas: tiene dos
órdenes de palcos, sostenidos y divididos por columnas de madera con
capiteles toscanos: el palco escénico no ofrece muchas comodidades;
tiene un telar, algunos escotillones, dos vestuarios y algunas
decoraciones en regular estado: este edificio fue cuartel de caballería:
construyose el teatro por varios vecinos en sociedad: la propiedad del
edificio pertenece al Ayuntamiento.
A la distancia de un cuarto de hora próximamente de Teruel, está la
_Plaza de Toros_, cuya figura es un polígono regular de veinticuatro
codos y su total diámetro consta de ochenta varas castellanas: tiene
setenta y dos palmos, grada cubierta y tendido y puede dar cabida a mas
de 9000 personas, quedando para la lid un circo de 50 varas de diámetro:
es sumamente cómoda y espaciosa en toda su distribución: tiene café,
enfermería, pieza de guadarnés, cuadra y cuatro puertas a los cuatro
puntos cardinales. Al frente de la del O. y en la parte esterior se
hallan nueve toriles, dispuestos de modo que, todos tienen salida a un
patio común con objeto de sacar el toro que se quiera, sin necesidad de
incomodar a los demás.
La construcción y decoración esterior de la plaza consiste en un zócalo
en todo su perímetro, de mampostería compuesta: sobre este una faja
horizontal, de la cual arrancan en sus veinticuatro ángulos, igual
número de fajas perpendiculares, que juegan con otra de coronación, y
hace el lugar de arquitrave o friso, componiendo la parte de cornisa los
solerones inferior y superior, con sus canecillos y terminando con el
tejado a dos vertientes. El todo de la obra es de buen gusto, por sus
bellas proporciones, pero en lo que mas resalta este es en la atinada
alternativa y variada combinación de los vanos, en lo cual parece que
fijó mas la atención el Director de la obra D. Hermenegildo Lopez.
Cerca de esta plaza y en lo mas elevado de la colina del llano de San
Cristóbal, del que ya hicimos mérito en otro lugar, está el _Cementerio
nuevo_, muy regular y de una capacidad bastante.
Casi desde el ex-convento de Santo Domingo, empiezan a descubrirse
perfectamente los antiguos muros, y en el Oriente de la ciudad, en su
punto mas elevado, se levanta el _Torreon de Ambeles_, de arquitectura
romana, de sillares de una magnitud regular: su figura es la de una
estrella con sus ángulos interpolados, mas y menos salientes, que no
llegan a la base: está abierto por la parte de la ciudad, y desde el
centro de su elevación principia una escalera de caracol: según la
tradición, fue el alcázar de la antigua fortaleza, teniendo vías
subterráneas de comunicación con otros torreones y con el río Turia.
Reconstruidos los muros en tiempo de D. Pedro el IV de Aragón, cúpole a
la puerta de Zaragoza, _vulgo_ del Tozal, entre E. y N. un torreón a
cada costado, que hoy están embebidos en los edificios, y con respecto a
los murales ordenó aquel monarca lo siguiente:
_Item que sian fetas duas torres veques tró en egual del andador del
múr, en la entrada de la porta de Zaragoza, que hajan de front cinh
soldes, e isquen del mur a fora cuatro soldes, e vian ben valletjadas,
ab ponts llevadizos, e entre las duas torres sia lo pasaetje de la
porta, e que se continuen a lo mur, e sian envestidas en las altras duas
torres vellas que y sontjá, pertal com las torres aquellas son flacas, e
no ixen fora lo mur 11 de abril de 1847._
Al N. de la ciudad se encuentra otro torreón de arquitectura árabe
llamado _Torre Lombardera_: construido de sillares en los ángulos, de
mampostería vasta algo mas de la mitad de su altura, y el resto de tapia
de yeso, cal y canto. Entre O. y N. existe otro cuadrado, y fundado
sobre un peñasco, constituye parte de la muralla, siendo el contorno de
esta de figura irregular, su construcción de tabiques de medio pie de
espesor con sus aspilleras correspondientes, y esplanadas en los ángulos
salientes, por los cuales se comunica a otra parte de la fortificación
interior que se llama muro.
¡Verdadera lástima es que no se haya conservado en pie toda la muralla
o al menos una gran parte de ella, ora para admirar su muchísima
solidez, ora para hacer recordar a los actuales teruelanos que la
argamasa para unir las piedras se tintó muchas veces con la sangre de
los que las construían, edificando y peleando a un mismo tiempo contra
los enemigos de la Cruz! ¡Cuántos hijos de Teruel, han perecido en dicha
muralla, ya conquistando el país, ya defendiendo heroicamente la ciudad
en el reinado de D. Pedro, en la guerra de la independencia, y en la
triste lucha de hermanos contra hermanos!
Capítulo IX y último.
_Calidad y circunstancias del terreno de Teruel.--Paseos y medios
de comunicación con otras
poblaciones.--Correos.--Fondas.--Producciones del país.--Artes e
industria--Comercio.--Ferias y mercados de Teruel.--Las armas y
títulos de esta ciudad._
Por lo que atañe a la _calidad y circunstancias del terreno_, diremos
que en lo general es lo que se llama duro y poco asequible a ciertas
producciones como olivos, viñedos y frutas, produciendo casi
principalmente cáñamo, trigo, cebada, centeno y avena.
A Teruel fáltanle paseos, aunque con este nombre existen el llamado
_Obalo_, sin duda por su figura, y el de la _Glorieta_, que ahora nada
tiene de esto, pero sin embargo, es un regular sitio en algunas épocas
del invierno: sirven de paseos las afueras de la ciudad y cruceros de la
vega que si bien no merecen este nombre por faltarles flores y arbolado,
pueden suplirlos: en cuanto a las afueras, la mejor es la carretera de
Zaragoza, por cuyo punto la entrada en Teruel es amena y agradable,
dominándose desde ella toda la vega. La carretera de Valencia, los
trozos de las de Alcañiz y Cuenca, bastante bien construidos suplen la
falta de paseos.
Yendo de Zaragoza a Teruel, muy poco antes de llegar a la Casa
provincial de Beneficencia, y en el mismo lado, se encuentra un hermoso
vivero que compró la Diputación de la provincia para surtir de árboles a
los paseos y carreteras que sirven de comunicación con otras
poblaciones importantes.
Donde se nota diariamente la verdadera animación en Teruel, es en el
paseo del Obalo entre diez y una del día: allí, donde existen dos
posadas y una fonda, afluyen el correo que va de Valencia y vuelve a
salir luego de Teruel, allí acuden los muchos carreteros de Zaragoza,
Sigüenza, Molina, Valencia y otros puntos: allí, en fin, acostumbra
venderse la caza, la leña, el carbón y otras cosas que llevan los
naturales o vecinos de los pueblos inmediatos. El día que el proyectado
camino de ferro-carril llegue a realizarse, no dudamos que la ciudad y
provincia de Teruel, ha de entrar en una nueva vida, pero vida próspera
y animada: entonces el comercio recibirá mayor actividad, los pueblos
podrán vender con mas facilidad sus mercancías, serán mas fáciles los
medios de comunicación, y la provincia toda no podrá menos de recojer
los inmensos beneficios que ha de traerla la esplotación de las
muchísimas minas que encierra en sus entrañas.
La Administración de correos de Teruel está bien servida, y a pesar de
la actividad desplegada para la mas pronta circulación de la
correspondencia, no puede conseguirse que a Madrid, Zaragoza, Valencia,
Alcañiz etc. puedan salir de Teruel y llegar en un día a su destino o al
contrario las cartas o impresos; efecto todo de las inmensas distancias
que separan a la ciudad de que tratamos de las poblaciones mas
principales que aunque lejos rodean la provincia.
Las fondas de Teruel son la de _Fortea_, en el paseo del Obalo; la
llamada de _Mochola_, en la calle del Pozo; la del _Tozal_, en la calle
de su nombre; la de _Zapater_, en la calle de los Amantes; y algunas
posadas y regulares casas de huéspedes.
Las producciones del término municipal de Teruel, dijimos antes que eran
algo escasas, menos el cáñamo, que es el ramo que constituye
esencialmente la riqueza de la vega: arbolado se ve ya bastante.
Hay tenerías en el barrio de la Florida y una fábrica de bayetas al otro
lado del Turia: la agricultura es la ocupación especial en Teruel, sin
que, como dejamos indicado, sean conocidos hasta ahora, los preciosos
resultados del vapor y demás agentes motores.
En cuanto al comercio, los efectos o artículos que se importan en la
capital, son en pequeñas cantidades, algunos cereales procedentes del
río Cella y del campo de Visiedo judías, arroz, naranjas de la provincia
de Valencia, y géneros de distintas especies de Cataluña y Zaragoza: la
esportación está circunscrita al cáñamo, tanto en hilaza como trabajado.
Respecto de ferias y mercados, el 30 de Mayo y 21 de Setiembre, se
celebra feria en Teruel: en lo general se compone de contrataciones,
ventas y permutas de ganado lanar, vacuno y caballar: los mercados son
semanales, y a ellos acuden las gentes de los pueblos inmediatos a
proveerse de los artículos que necesitan.
_La Muy Noble, Fidelísima, Heroica, Vencedora y Excelentísima Ciudad de
Teruel_, que cuenta unos once mil, cuatrocientos treinta y dos
habitantes, ha usado desde la mas remota antigüedad un escudo de armas
consistente en dos cuarteles ovalados entre banderas del pabellón
Nacional, conteniendo el primero las barras de Aragón en campo rojo; y
el segundo en campo azul, el toro y la estrella que simbolizan la
localidad, estando enlazados y sostenidos por un murciélago, emblema de
la gran parte que tomaron los hijos de Teruel en la conquista de
Valencia por el rey D. Jaime de Aragón, y con corona ducal; y por
servicios distinguidos en todos tiempos defendiendo con tesón y denuedo
la causa de la patria, y por haber resistido Teruel el sitio que la puso
el brigadier Enna a fines de Junio de 1843, a pesar de la gran
constancia y valor con que la atacaron las tropas sitiadoras, el
gobierno provisional de la Nación por decreto de 11 de Setiembre de
1843, concedió a su Ayuntamiento el tratamiento de _Excelencia_, y el
añadir a sus armas un nuevo cuartel en campo rojo, con un cañón y un
obús cruzados, y en su centro una pila de balas como emblema del ataque
sufrido y de la victoria conseguida, confirmando a la ciudad los títulos
que de tiempo inmemorial goza de _Muy Noble_, _Fidelísima_, _Heroica y
Vencedora_. Tiene por distintivo el Excelentísimo Ayuntamiento, según
Real cédula de 9 de Noviembre de 1819, en vez de la banda de tafetán
encarnada, concedida por Real orden de 27 de Julio de 1807, una cinta
roja de aguas de una mano o algo mas de ancho, con los cantos de color
de plata, dos borlas de oro a sus estremos y el escudo de armas de la
ciudad en el pecho con una orla, y en ella el siguiente lema: _En premio
de lealtad._
Capítulo adicional.
_El barranco de las Calaberas._
A una hora de la ciudad de Teruel, próximamente, se halla el pueblo de
_Concúd_, en cuyas inmediaciones está el barranco objeto de estos
renglones: la arcilla terciaria forma su base: es un depósito de huesos
fósiles en bancos de mucho espesor, alternando con alguno de
conglomerado y calizo.
Saliendo del lugar hacia el N. se suben y bajan tres colinas pequeñas, y
después se llega a una que llaman Cavarrubia, por una especie de tierra
roja, que las aguas del barranco han descubierto. Este tiene cerca de
doscientos pasos de largo, treinta de ancho y ochenta de profundidad: la
línea de la colina que bordea el barranco es de una peña parda de cal,
mas o menos dura, en capa de dos y tres pies de grueso, llena de conchas
terrestres y fluviales: hay también en el centro de las mismas peñas
muchos huesos, que Bowles cree que son de buey y dientes de caballo y de
jumento, con otros huesecillos de animales domésticos.
Muchos de estos huesos se conservan como los que se ven en los
cementerios, otros se han calcinado, y se hallan algunos sólidos y otros
que se deshacen en polvo: otros se encuentran también que, al citado
naturalista y algunas personas entendidas les han parecido tibias y
femures humanos, cuya cabidad está llena de una materia cristalina.
Al otro lado del barranco hay un corral[26], en que se hallan aun
después de haber sacado muchos los curiosos, bastante cantidad de
huesos: la crónica de la provincia dice que en otro tiempo existía una
cueva, donde se vieron huesos en una capa de tierra de mas de sesenta
pies de altura.
El barranco de las Calaberas, es acaso el mas admirable depósito de
fósiles que se encuentra en toda Europa.