Disposiciones conciliatorias.--Bolívar y Paez se reconcilian.--Error
político.--Reclamaciones de Nueva-Granada y del Perú.--Dimision del
Libertador ante el quinto Congreso reunido en Bogotá.--No es admitida
su dimision.--Se levantan facciones en Venezuela.--El Congreso
Constituyente del Perú.--Agitaciones políticas y desunion de Colombia.
--Fracasa la Convencion de Ocaña.--Acta del 15 de Junio de 1828.
--Conjuracion á mano armada.--Peligro del Libertador.--Acto de justicia
contra los conspiradores.--Nueva convocacion á un Congreso
Constituyente.--Trabajos de zapa de los descontentos.--Manifiesto de
Bolívar.--Consecuencias del manifiesto.--Es llamado el Libertador por
algunos miembros del Congreso de Colombia.--Sancion del Código
político.--Cesacion de la dictadura y de la representacion de la
Colombia.--Viaje de Bolívar á Cartagena.--Decretos de Paez.--Instalacion
del Congreso en Valencia.--Nueva Constitucion de
Venezuela.--Fallecimiento del Libertador.
El año 1827 era inaugurado por el Libertador de una manera política y
conciliatoria. El primer dia de aquel desde Puerto Cabello publicó un
decreto de amnistia, confirmando á Paez la autoridad de jefe civil y
militar que al principio de la revolucion le habia sido conferido por
los concejos municipales. Este dictó al siguiente otro decreto por el
cual reconocia y mandaba reconocer á Bolívar como Presidente de la
República, anulando al propio tiempo todas sus anteriores resoluciones,
inclusa la de reunion de un Congreso. El 4, á las dos de la tarde, ambos
jefes se habian visto y abrazado al pié del cerro de Naguanagua,
entrando luego juntos en Valencia entre las aclamaciones entusiastas del
pueblo; y el 10 del mismo mes todo Carácas se deshacia en expresiones de
la mas grande admiracion al acoger en su recinto á su ilustre hijo, el
Libertador de la América del Sud.
El excesivo amor de este grande hombre por la causa que tan constante y
noblemente habia defendido, el vivo deseo que le agitaba de consolidar
su grande obra, le hizo cometer un error, perdonable bajo este punto de
vista. Pero ¿quién que sintiese como él sentia, quién que como él se
viese rodeado de tan rebeldes circunstancias cuando apenas lucia la
primer aurora de la libertad de su patria, quién que como él la
encontrase amenazada de ser envuelta entre las sombras de una
devastadora tempestad en el momento mismo de nacer, no hubiera tratado
de evitar á toda costa las tristes consecuencias que resultarian de la
desunion entre los elementos políticos que debian formar entonces su mas
firme apoyo? Esto fué sin duda lo que le hizo halagar á los disidentes,
lo que le obligó á apagar su desenfrenada ambicion y deseo de mando,
produciendo entre sus amigos el descontento y la envidia. ¡Amigos!...¡Qué
lastimoso abusó se ha hecho de esta bella frase, empleándola sin
razon en vez de _adeptos_ al tratarse de aquellos hombres que, como
Bolívar, llegan á tener entre sus manos los destinos de una nacion!
En la Nueva-Granada, lo mismo que en el Perú, muchos militares dirigian
representaciones al gobierno reprobando las reformas introducidas en la
primitiva ley del Estado; y despues de tantos y tan inmensos
sacrificios, despues de tanta y tan preciosa sangre vertida en aras de
la patria, mezquinos intereses, miras egoistas de dominio, envidias y
rencores mal comprimidos, encienden los ánimos y los concitan á la
guerra mas inicua que la humanidad conoce entre la iniquidad misma de la
guerra, á la que el génio del mal despierta y mantiene en el corazon de
los que debiera unir el vínculo fraternal de las costumbres, del idioma,
del pais y la familia. Asi, pues, por desgracia, al triunfo de la
independencia sucedia la discordia civil en la América del Sud, enconada
y sobreexcitada por medidas cuyo espíritu, cuyo fin no era otro que el
de la conciliacion, el bienestar y la fuerza. Pero el hombre propone y
Dios dispone.
Ante el quinto Congreso, reunido en Bogotá, dimitió Bolívar su cargo de
Presidente, y despues de largos y acalorados debates, por 50 contra 24
votos no fué atendido. Esta dimision la hizo desde su pueblo natal; en
vista de la negativa, el 10 de Setiembre pasó á Bogotá, jurando
nuevamente ante el Congreso, al efecto reunido en sesion extraordinaria,
sostener y defender como hasta alli la Constitucion de la República. En
Venezuela mientras tanto se habian levantado facciones que, como la de
Cisneros en Carácas, llevaban la devastacion á todas partes.
El Congreso constituyente del Perú se habia reunido, con antelacion á
los hechos últimamente citados, el 1° de Mayo, y declaró que la
Constitucion jurada en 9 de Diciembre del año anterior _era nula y sin
ningun efecto, por haber sido sancionada de un modo ilegal y atentatoria
á la soberania del pueblo_; restableciendo provisionalmente en su fuerza
y vigor, con supresion de algunos capitulos, interin el Cuerpo
Legislativo se ocupaba de formar otra nueva, la admitida y votada en
1823. Don José de Lamar, gran mariscal, y Don Manuel Salazar y
Barquijano fueron elegidos, el primero como Presidente y el segundo como
Vice-Presidente de la República. Tales fueron los hechos mas notables ó
importantes de la América del Sud en este año.
En el siguiente de 1828 dos eran los grandes partidos que se agitaban en
el seno de la Colombia. Los que aspiraban con la mejor buena fé del
mundo á hacer alteraciones liberales en la ley fundamental,--cuyo medio,
á los ojos de sus émulos, era el mas á propósito para derrocar al
Libertador, asi como tambien para los que deseaban dividir el territorio
colombiano en tres distintos estados independientes entre si,--formaban
el primero de estos partidos. En el segundo estaban afiliados la mayor
parte de los generales, jefes y oficiales venezolanos, mas todos los
extranjeros que subsistian al servicio de la Colombia y los deudos y
amigos de Bolívar, que se esforzaban en sostener la integridad de la
república creada por la union de Venezuela, Quito y la Nueva-Granada.
Esta era precisamente la division intentada por los de la faccion
contraria.
Despues de haber fracasado la Convencion nacional reunida en Ocaña el 9
de Abril, á causa de lo encontrado de las opiniones y principios
políticos alli representados, una junta de personas notables, formada en
Bogotá, suscribia el 13 de Junio una acta en la cual hacian solemne
protesta contra toda reforma que emanase de la Convencion, depositando
el cargo supremo de la República y su entera confianza en el general
Bolívar, ejemplo que luego fué imitado y seguido en toda su latitud por
los demás pueblos. De una manera tan pública y esplicita fué reconocido
el ilustre Libertador como jefe supremo del Estado y revestido de las
mas ámplias facultades.
El 24 del mismo mes, este hombre, objeto de tantos y tan continuos
ataques, doblemente realzados por ellos, por sus actos de desinterés y
por su heróica perseverancia en el fin que se habia propuesto desde el
principio de la campaña de la independencia; este hombre, digno de un
pueblo, no mejor, pero sí mas ilustrado, comenzó á legislar en
importantes materias, suprimiendo la Vice-Presidencia y dando al Consejo
de Estado una forma nueva y mas adecuada á las necesidades que
le rodeaban.
Llegó á tan alto grado el encono de sus adversarios políticos, que
conjurándose contra él, dominados por el criminal objeto de arrancarle
el mando con la vida á un mismo tiempo, apellidándole _tirano de la
patria_, el 25 de Setiembre atacaron de mano armada en Bogotá el palacio
á la hora de la media noche, despues de asesinar á los centinelas, y
lograron penetrar hasta la estancia del Libertador; afortunadamente pudo
este salvarse arrojándose á la calle desde una ventana que por falta de
prevision de parte de los agresores habia quedado sin custodia alguna.
Una vez libre, pudo luego con su actividad y energia de costumbre tomar
las medidas necesarias; y habiendo sido aprehendidos los conjurados,
todos pagaron con la vida su temeraria empresa menos el general
Santander, complicado tambien en la trama y á quien la última pena fué
conmutada por Consejo de gobierno en la de destierro con privacion
del empleo.
De esta manera, y con la convocacion de un Congreso en Bogotá para el 2
de Enero de 1830, el cual vendria investido con el carácter de
Constituyente, cerraba sus puertas el año 1828, año lleno de malestar
por la efervescencia de los partidos en que estaba dividida la opinion
pública del pais, tanto mas temible cuanto que se alzaba en el corazon
de hombres vigorosos y avezados á los azares de la guerra.
Fácil es comprender que á pesar de tan enérgicas medidas el mal no
habria cesado; y asi era en efecto. Siguió sorda y lentamente bullendo
en los ánimos de los descontentos durante el año 1829, y arraigándose
mas profundamente toda vez que el peso del poder no le permitia salir á
la superficie; pero como el momento señalado para la instalacion del
Congreso se acercase, publicó Bolívar un manifiesto en que autorizaba á
los pueblos para que pudiesen emitir libremente su dictamen, ya por
medio de la imprenta, ya por otro cualquiera de los permitidos por
la ley.
A una reunion provocada por el jefe general de policia, que lo era
Arismendi, acudieron varios vecinos notables de Carácas con el fin de
tratar de las peticiones que debian elevarse al Congreso. Una carta
circular de Paez los animaba tambien á emitir sus opiniones con plena
franqueza y libertad. Asi es que acordaron pedir á la autoridad superior
civil de su provincia se convocase el pueblo á una Asamblea general,
súplica que fué atendida, ordenándose inmediatamente la convocatoria.
Esta Asamblea, legalmente constituida en la capital el 26 de Noviembre,
resolvió: "desconocer la autoridad del Libertador; separar á Venezuela
del gobierno de Bogotá; consultar la voluntad de los antiguos
departamentos de aquella, invitándoles á que por medio de un cuerpo
constituyente reconociesen, defendiesen y manifestasen públicamente la
separacion que de aquel gobierno intentaban los venezolanos, todo lo
cual quedó consignado." Por último, decidieron "que el general Paez se
encargase del mando de los departamentos en tanto se verificara la
instalacion del nuevo Congreso."
No reinaba menos agitacion entre los granadinos. El 2 de Enero de 1830,
constituidos en comision preparatoria varios miembros del Congreso de
Colombia en Bogotá, dieron principio á sus tareas, y el 4 se pusieron de
acuerdo sobre la conveniencia de hacer que Bolívar en persona instalase
el Congreso para demostrar á los pueblos la buena armonia en que sus
representantes se hallaban con el padre de la patria, llamándole á fin
de combinar los medios mas acertados de conjurar las calamidades que
amenazaban al pais. Acudió Bolívar al llamamiento, y el 20 del mismo
mes, cinco dias despues de su llegada á Bogotá, dejó instalado el
Congreso, renunciando formalmente á la presidencia que se le habia
conferido; pero su renuncia fué desechada, exigiéndole que hasta que la
Constitucion quedase sancionada y nombrados los funcionarios superiores
en el órden político, para cortar las alas á la anarquia conservase su
autoridad, único medio que el Congreso estimaba hábil en aquellas
amenazadoras circunstancias.
En efecto, el 29 de Abril quedó sancionado el Código político y,
nombrados como Presidente y Vice-Presidente, para el primer cargo
Joaquin Mosquera y para el segundo el general Domingo Caicedo, tuvo fin
la dictadura. Doce dias despues cerraba el Congreso las sesiones de
aquella Asamblea legislativa, que fué la postrera de las reunidas á
nombre y en representacion de Colombia.
El Libertador de la América del Sud, reducido ya á la simple condicion
de ciudadano, el 8 de Mayo salió para Cartagena con objeto de pasar á
Europa; y al despedirse de los constituyentes, herido en lo intimo de su
noble corazon de patriota, no por su separacion del alto cargo que hasta
alli habia ejercido, el cual tantas y tantas veces como al presente
renunciara leal y dignamente, ni tampoco lastimado en su ambicion,
puesto que solo se retiraba "rico de honores y de gloria;" pronunció
estas notables palabras: _Me ruborizo al pensarlo, pero la independencia
es el único bien que hemos conquistado á costa de todos los demás._
En Venezuela, mientras tanto, con fecha 13 de Enero, el general Paez
expedia dos decretos, uno por el cual creaba para el despacho de un
gobierno provisional tres ministerios de Estado, cuyas funciones debian
ejercer, en Guerra y Marina, el general Soublette; en Interior, Justicia
y Policia, el Dr. Miguel Peña; en Hacienda y Relaciones exteriores, el
Licenciado Diego Bautista Urbaneja; y el otro concerniente á la manera
con que debia precederse para las elecciones del Congreso
Constituyente, que constando al menos de las dos terceras partes, debia
reunirse en Valencia el dia 30 de Abril.
Instalado este el 8 de Mayo, su primer acto fué la confirmacion del
poder ejecutivo de que Paez estaba investido hasta nueva resolucion del
Congreso, cuyas tareas quedaron terminadas el 22 de Setiembre,
sancionando un Código fundamental por el que declaraba: "que el gobierno
de Venezuela es y será siempre republicano, popular, representativo,
responsable y de eleccion," dividiendo la potestad suprema en judicial,
legislativa y ejecutiva, con un cuarto poder exclusivamente destinado á
entender en la parte municipal. De este modo la forma adoptada era un
término medio entre el centralismo y el federalismo. El poder ejecutivo
quedaba á cargo de un magistrado con el título de Presidente de la
República, y tanto este cargo como el de Vice-Presidente, cesaban á los
cuatro años en sus funciones, no siendo reelegibles sino despues de
pasar por lo menos un período constitucional. Cuatro secretarios
responsables serian elegidos por el Presidente para el ejercicio de su
ministerio. El poder legislativo constaria de un Congreso popular,
dividido en dos Cámaras, una de diputados representantes y otra de
senadores, elegidos tambien por solo cuatro años.
Este fué el último resultado que alcanzó á ver Bolívar, el hombre cuyos
esfuerzos bastaron á conquistar la independencia de su pais, y los
cuales fueron impotentes para conservar la integridad de Colombia. Desde
este momento, perseguido por la idea de la inevitable ruina de la nacion
que á costa de su sangre y de casi toda su fortuna habia logrado sacar
de la nada, herido mortalmente en su tierna y constante afeccion hácia
su adorada patria, el 17 de Diciembre, á la una de la tarde y los 47
años de edad, espiró en la quinta de San Pedro, situada á corta
distancia de Santa Marta, dirigiendo la expresion de su último
sacrificio á los pueblos de Colombia en estos memorables palabra: Si _mi
muerte contribuye á que cesen los partidos y la union se consolide, yo
bajaré tranquilo al sepulcro_.
¿Podia exigirse mas del heróico Libertador de la América del Sud? Sus
restos descansan en la Santa Iglesia metropolitana de Carácas desde el
17 de Diciembre de 1842, despues de haber permanecido doce años justos
entre los granadinos. ¡Cosa extraña! el general José Antonio Paez era
Presidente de la República de Venezuela cuando el Congreso sancionaba la
traslacion de las preciosas cenizas del Padre de la Patria.