VI

La Real Audiencia absolvió al marqués de Santa Rosa.

Quizá la sentencia, en estricta doctrina jurídica, no sea muy ajustada.

Critíquenla en buena hora los pajarracos del foro. No fumo de ese

estanquillo ni lo apetezco.

Pero los oidores de la Real Audiencia antes que jueces eran hombres, y

al fallar absolutoriamente, prefirieron escuchar sólo la voz de su

conciencia de padres y hombres de bien, haciendo caso omiso de D.

Alfonso el Sabio y sus leyes de Partida que disponen que _ome que faga

omecillo, por ende muera_. ¡Bravo! ¡Bravo! Yo aplaudo a sus señorías los

oidores, y me parece que tienen lo bastante con mis palmadas.

En cuanto al público de escaleras abajo, que nunca supo a qué atenerse

sobre el verdadero fundamento del fallo (pues virrey, oidores y abogados

se comprometieron a guardar secreto sobre la revelación que contenía la

carta), murmuró no poco contra la injusticia de la justicia.

Las mejores tradiciones peruanas · 第 96 / 206 题