AUTOBIOGRAFÍA

Don Ricardo Palma (nacido en 1833) nos envía a pedido nuestro, al final

de una carta, esta simpática y sencilla autobiografía:

«Amorcillos de estudiante me obligaron a dejar la Universidad y

aprovechando mi nombramiento de oficial del cuerpo político, me embarqué

como contador de nuestra armada. En una larga estación en las islas de

Chincha, me leí la Biblioteca de clásicos españoles de Rivadeneyra; de

ahí mi devoción por los grandes prosistas castellanos. Naufragué en el

Rimac, el 55. Gran partidario de Don José Galvez, tomé parte en el

asalto a la casa de Castilla. Salí desterrado a Chile. San Román me

nombró Cónsul en el Pará y viajé por Europa y Estados Unidos. A mi

regreso entré en la revolución contra Pezet. Trabajaba en el Ministerio

de Guerra con Don José Galvez y no volé en el torreón de la Merced

porque Galvez me envió en comisión al telégrafo. Entré en la revolución

a favor de Balta y fuí su secretario privado y senador por Loreto hasta

la administración Pardo. En 1876 me casé y me retiré de la política

activa. Cuando la guerra, vivía en Miraflores, me batí en los reductos y

los chilenos me quemaron, sin abrirla, la casa y mi biblioteca personal

bastante valiosa. Durante la ocupación, viví de mis correspondencias a

periódicos extranjeros, especialmente a _La Prensa_ de Buenos Aires. Paz

me hizo proposiciones muy ventajosas para que me trasladara a Buenos

Aires como redactor de su periódico; acepté; Iglesias y Lavalle me

hicieron caer en la tentación de reconstruir la Biblioteca; si los

hubiera desairado, no sería hoy pobre de solemnidad. En 1892 fuí a

España como representante del Perú para el cuarto centenario del

descubrimiento de América; los literatos españoles me colmaron de

halagos. En 1912 renuncié la dirección de la Biblioteca por no transigir

con imposiciones desdorosas del presidente Leguía. Merecí grandes

manifestaciones de desagravio. Dejé la casa donde habité veintiocho

años, donde nacieron varios de mis hijos y donde murió mi mujer; y me

vine a este pueblo de donde no saldré ya. Distraen mi soledad algunos

amigos y las visitas de los extranjeros que, al pasar por Lima, tienen

curiosidad de conocerme. Lo último que he escrito, por compromiso

ineludible con _La Prensa_ de Buenos Aires, se titula _Una visita al

Mariscal Santa Cruz_. Se publicó en el número de 1.º de Enero de 1915.»

Las mejores tradiciones peruanas · 第 9 / 206 题