En el año 1780, à 25 de Marzo, recibiò el Sr. Coronel D. Francisco
Gavino de Arias, en su hacienda de _Vista Alegre_, el superior despacho
de V. E., su fecha 2 de Marzo, cuya substancia era encomendarle la
verificacion de las dos reducciones que se van à efectuar en el centro
del pais enemigo, confiriéndole título de Comandante General de dicha
expedicion, y al Dr. D. Lorenzo Suarez de Cantillana, Arcediano de
Còrdoba, el título de Superior y Visitador general de todas las
reducciones, y que, asociado con el expresado Comandante, procediese al
fin indicado: acompañando á esta providencia libranza de 15,000 pesos,
dada por el Sr. Intendente de Egèrcito y Real Hacienda contra las cajas
matrices de Jujuy, à disposicion del expresado Coronel, con el gravámen
de reintegro que debe hacer la ciudad à cuya jurisdiccion se acumulen
dichas reducciones, y con la precision de rendir cuenta de su
distribucion el sugeto que los administre.
Y como à la sazon se hallaba en Córboba [Nota del transcriptor: Córdoba]
el Sr. Arcediano, por el correo de Abril le dirigió el Sr. Arias un
testimonio del superior despacho, con carta instructiva del tiempo en
que habian de verificar dicho ingreso, para que se pudiera aprestar y
venir al Real Presidio de San Fernando para donde le citaba; por deberse
allí juntar, con motivo de que por el citado despacho debia sacar de
allí los cincuenta hombres regulados para su convoy, carruages y labor
de las capillas.
Y hallando el Sr. Arias por conveniente nombrar un sugeto, que
recibiéndose de dicho dinero corriese con su distribucion y aplicacion
en los efectos necesarios y aparentes, hizo nombramiento en D. Diego
Angel de Leiva, vecino da Salta, para que en calidad de Proveedor
desempeñase estos encargos, documentando sus inversiones y empleos en
debida forma.
Enterado este del nombramiento y obligaciones de su cargo, prestando su
consenso, procedió al juramento de fidelidad que lo hizo ante S. S. y
testigos de asistencia, y fué prevenido de formar un libro de caja
jurado, en el que debia sentar por menor todas las aplicaciones,
documentando las de mayor cuenta con sus competentes recibos, y las de
menor por formal cuenta jurada.
En esta virtud el 19 de Abril le dió S. S. libramiento de 13,000 pesos,
que debia recibir en las cajas reales de Jujuy, acompañando esta órden
con la minuta de los efectos en que debian distribuirse: dejando en
dichas cajas el residuo de 2,000 pesos para las futuras ocurrencias,
reservando para su tiempo cotejar y reconocer los efectos aprestados,
con los documentos de su respectiva inversion.
A consecuencia recibíose dicho Proveedor de la cantidad librada, y desde
el dia 20 de Abril hasta el 10 de Mayo, puntualizó todos los efectos de
su cargo, con lo que desde el 12 de Mayo empezaron à caminar de _Vista
Alegre_ para el Real Presidio los carros y carruages en que venian todos
los víveres, vituallas, abalorios, efectos y miniestras necesarias: de
modo que el 26 de Mayo llegó todo el tren, el Sr. Comandante con su
Auditor, y el Dr. D. José Antonio Arias Hidalgo, à esta fortaleza del
Rio del Valle, y mandò se acampàra todo el tren en el paraje _de los
Corrales_, distante como una legua del presidio, quedando en él S. S. y
su Auditor para aprestar los cincuenta partidarios.
No puede omitirse que los milicianos del regimiento del Sr. Coronel
Arias han coadyuvado hasta aquí en el arreo de ganado y mensages, con
tanta exactitud y empeño, que desde las fronteras de Salta hasta este
lugar no han perdido una cabeza, desempeñando sus fatigas con la mayor
puntualidad y vigilancia: por lo que S. S. diò à los cabos principales
las debidas gracias, haciendo igual oficio por medio de estos con los
milicianos. Y por tan distinguido servicio los relevó S. S. por escrito
de las pensiones del socorro que habian de prestar personalmente á este
real presidio, durante la expedicion presente, en turno con las demas
compañias, contemplando estar enteramente compensadas sus fatigas con
las que se refieren.
Y acordando S. S. que el R. P. Fray José Bernardo de Siena [Nota del
transcriptor: Sena] habia perecido en una travesía, caminando en calidad
de misionero, precursor de la presente expedicion, al paraje de
Lacangayé, y que con su fallecimiento habia dejado en el paraje del
Salado, jurisdiccion de Santiago del Estero, varias miniestras y
abalorios con que le aviò S. S. para que gratificàra á los infieles,
dàndole en varios efectos el valor de 500 pesos; dió òrden, que el 29 de
Mayo caminase por aquella via D. Juan Santos de Zea con el partidario
Antonio Burgueño, à recojer los expolios y sacar el cadáver de dicho P.,
para darle competente sepulcro.
Con efecto, caminaron los nominados el dia prefijo, llevando òrden de
salir al paraje de Lacangayè; cuyas resultas se colocarán en su lugar
respectivo, con la noticia que estos trajesen de aquel camino, que
siendo idòneo podrá traficarse en lo futuro: y àmbos van encargados de
que, si llegan primero à su destino, informen á los indios del fin de
nuestro ingreso, y que procuren descubrir terreno aparente para las
reducciones.
Practicadas estas diligencias, el día 30 de Mayo puntualizò el
Comandante del Presidio 50 partidarios y reclutados, que pertrechados y
amunicionados, los entregò á disposicion de nuestro General, quien les
advirtió que para el dia 2 de Junio estuvieran prontos en el paraje de
los Corrales para seguir la marcha. Igualmente entregó algunos
presidarios, para que ayudasen á las faenas, desmontes y demas que fuese
necesario, por providencia que para ello tuvo del Justicia Mayor de
Salta, quien prometió indultarles á su regreso, siempre que fieles
desempeñasen sus fatigas.
Y contemplando S. S. necesario el nombramiento de Secretario, para
autorizar las actas de la presente campaña, y coordinar los papeles
concernientes, hizo eleccion en el Capitan de milicias urbanas D.
Gerònimo Tomas de Matorras, Escribano público y Real Hacienda que fué de
la ciudad de Salta: à cuyo favor despachó S. S. el competente título,
tomàndole el juramento acostumbrado, y asignàndole el honorario de 200
pesos, que se le entregaron.
_Sugetos concurrentes á esta expedicion._
Comandante General de ella, D. Francisco Gavino de Arias, Coronel del
Regimiento de Caballería nombrado _San Fernando_.
_Eclesiasticos._
El Dr. D. Lorenzo Suarez de Cantillana, Dignidad de Arcediano de la
catedral de Córdoba, Superior y Visitador general de todas las
reducciones.
Capellan y Misionero, el R. P. Fray Antonio Lapa, del órden seráfico.
Auditor, el Dr. D. José Antonio Arias Hidalgo, Abogado de la Real
Audiencia del distrito.
Secretario, el Capitan D. Gerónimo Tomas de Matorras.
_Plana Mayor._
El Capitan de Forasteros D. Jayme Nadal y Guarda, General Mayor de
órdenes.
Inspector, D. José de Plazaola, Comandante reformado.
Proveedor, que hace de Intendente de Egèrcito, D. Diego Angel de Leiva.
Guarda Mayor de almacenes, el Sargento D. Miguel Losada.
Protector de indios, que hace de asistente, el Capitan reformado D. Juan
Antonio Caro.
Ayudante Mayor, D. Juan Crisostomo Sardina.
_Plana Menor._
Capitan Comandante de Migueletes, D. Juan José Acevedo.
Teniente de Batidores, D. Bartolomé Paez.
Alferez, D. Miguel Texerina.
Sargentos, Manuel Astigueta.
---- Pedro Juan Ibacachi.
Cabo de escuadra, Domingo Ramos.
50 partidarios del Real Presidio y sus piquetes, inclusos los oficiales
nominados y reclutas; cuyos nombres constan del estado ó planilla
formada por el Comandante del Presidio.
Médico y Cirujano, D. Antonio Gutierrez del Castillo.
_Oficiales de mecánica._
Panadero, D. Juan Rodriguez y su hijo.
Maestro de zapateria, Miguel del Castillo.
Maestro de albañil, Miguel Burgos.
Maestro sastre, Ascencio Enojos.
Herrero, José Manuel Moreno.
Con 3 carpinteros.
_Arrieros._