[1690] Allá en Talavera, en las calendas de abril,
Llegadas son las cartas del arçobispo don Gil,
En las quales venía el mandado non vil,
Tal que si plugo á uno, pesó más que á dos mill.
[1691] Aqueste açipreste, que traya el mandado,
Bien creo que lo fiso más amidos que de grado.
Mandó juntar cabildo: á prisa fué juntado,
¡Coydando que traya otro mejor mandado!
[1692] Ffabló este açipreste é dixo bien ansy:
«¡Sy pesa á vosotros, bien tanto pesa á mi!
»¡Ay viejo mezquino! ¡en qué envegeçí!
»¡En ver lo que veo é en ver lo que vy!»--
[1693] Llorando de sus ojos començó esta rraçón:
Diz': «El papa nos enbía esta constituçión.
»Hévoslo á desir, que quiera ó que non:
»¡Maguer que vos lo digo con rravia de coraçón!
[1694] »Cartas eran venidas, que disen d' esta manera:
»Que clérigo nin cassado de toda Talavera,
»Que non toviese mançeba, cassada nin soltera;
»Qualquier, que la toviese, descomulgado era.»--
[1695] Con aquestas rraçones, que la carta desía,
Fyncó muy queblantada toda la cleresía.
Algunos de los clérigos tomaron asedía:
Para aver su acuerdo juntáronse otro día.
[1696] Ado estavan juntados todos en la capilla,
Levantóse el deán á mostrar su mansilla:
Diz': «Amigos, yo querría que toda esta quadrilla
»Apellásemos del papa ant' el rrey de Castilla.
[1697] »Que maguer que somos clérigos, somos sus naturales:
»Servímosle muy byen, fuémosle sinpre leales;
»Demás que sabe el rrey que todos somos carnales:
»¡Creed se ha adolesçer de aquestos nuestros males!
[1698] »¿Que yo dexe á Orabuena, la que cobré antaño?
»En dexar yo á ella rresçibiera yo grand dapño;
»Dile luego de mano doçe varas de paño,
»E aun ¡para la mi corona! anoche fué al baño.
[1699] »¡Ante renunçiaría toda la mi prebenda
»E desí la dignidad é toda la mi renda,
»Que la mi Orabuena tal escatima prenda!
»Creo que otros muchos syguirán esta senda.»--
[1700] Demandó los apostoles é todo lo que más vale
Con grand afyncamiento ansy como Dios sabe.
E con llorosos ojos é con dolor grande:
«_¡Vobis enim dimittere_», díxoles, «_quam suave!_»
[1701] Ffabló en pos d' aqueste luego el thesorero,
Que era desta orden confadre derechero;
Diz': «Amigos, si este son a de ser verdadero,
»¡Si malo lo esperades, yo peor lo espero!
[1702] »E del mal de vosotros á mí mucho me pesa,
»Otrosí de lo mío ¡é del mal de Teresa!
»¡Dexaré Talavera! yrm' é á Oropesa,
»Ante que la partyr de toda la mi mesa!
[1703] »Ca nunca fué tan leal nin Blanca Flor á Frores
»Nin es agora Tristán á todos sus amores:
»¡Que fase muchas veses rrematar los ardores!
»E, sy de mí la parto, ¡nunca m' dexarán dolores!
[1704] »Porque suelen desir que el can con grand angosto
»E con rravia de la muerte su dueño trava al rrostro:
»¡Sy tovies' al arçobispo en otro tal angosto,
»Le daría tal buelta, que non vies' el agosto!»--
[1705] Ffabló en post aqueste el chantre Sancho Muñós;
Diz': «Aquest' arçobispo ¡non sé que se ha con nos!
»El quiere acaloñarnos lo que perdonó Dios:
»Por end' apello en este escripto: ¡abivádvos!
[1706] »Que sy yo tengo ó tove en casa una servienta,
»¡Non ha el arçobispo desto porqué se sienta!
»¿Que non es mi comadre? ¿Que nin es mi parienta?
»¡Huérfana la crié! ¡esto, porque non mienta!
[1707] »Mantener ome huérfana obra es de piedad,
»Otrosí á las vibdas: ¡esto es mucha verdat!
»Si el arçobispo tiene que es cosa de maldat,
»¡Dexemos á las buenas!; ¡á las malas vos tornad!»--
[1708] «Don Gonzalo, Canónigo, segund que vo entendiendo,
Es éste, que va de sus alfajas prendiendo.
E vánse las vesinas por el barrio desiendo
Que la acoje de noche, aunque gelo defiendo.
[1709] Pero non alonguemos atanto las rraçones:
Appellaron los clérigos, otrosy los clerizones.
Ffesieron luego de mano buenas appellaciones
E dende en adelante çiertas procuraçiones.
[Nota 1690: El severo arzobispo de Toledo D. Gil de Albornoz (c. 1516)
encargó á nuestro Arcipreste llevase las cartas del papa á Talavera y
las leyese á aquellos clérigos de vida desgarrada. Cómo recibieron
estas órdenes es lo que el Arcipreste pinta en esta sátira, que
chorrea ironía por todas partes, aunque sin amargura ni ensañamiento,
como escrita con el sano propósito de que se enmendasen. No es posible
que aquellos clérigos se quedasen sin dar coces contra el aguijón.
Piensan, pues, acertadamente los que suponen que ellos fueron los que
indispusieron al Arzobispo contra nuestro Arcipreste, haciendo llegar
sin duda hasta él chismes y cuentos, acaso que tampoco su Excelencia
se libraba de las críticas del que tan vivas sabía escribirlas. D. Gil
de Albornoz, hecho á mandar y á ser respetado, de genio recio y hasta
tiránico, daría crédito á las hablillas. Ello es que puso en prisión
al Arcipreste, sin que se sepan las razones, «por causas meramente
curiales» supone Menéndez y Pelayo; injustamente y agraviado, dice el
Arcipreste. En la prisión escribió el libro del _Buen Amor_, al fin
del cual puso esta sátira, que yo tengo por un cómo boceto del libro.
No que lo hiciera como preparación, sino que, viéndose preso, tomólo
como tal para trazar el libro, esplayándose en la sátira del clero,
que es la trama de todo él, pintando á un arcipreste que los
simbolizase á todos, y para que fuera, no seca abstracción, sino
persona viva y real púsose á sí mismo como protagonista. ¿Quién va á
creer que todas esas aventuras le pasaron al mismo Arcipreste, cuando
consta de lo contrario de algunas, como la de D. Melón de la Huerta?
¿Con qué autoridad hubiera pretendido enmendar á los demás, si él
hubiera sido uno de tantos? ¿Cómo el severo D. Gil de Albornoz le
hubiera encomendado cargo tan grave y delicado como el de llevar las
cartas del Papa á la clerecía de Talavera? Juan Ruiz, era pues, un
Arcipreste muy respetable, á pesar de su regocijado natural, de tan
austeras costumbres como pedía la confianza que en él puso su prelado
el famoso Albornoz, persona de entereza y gravedad bien conocidas.
Este juicio personal del Arcipreste lo hemos ido viendo en todo su
libro. Hora es ya de no colgar el sambenito de hombre perdido á un
autor, sin otros motivos para juzgar de él que una obra, en que
algunos sólo han visto los chispazos más salientes, figurándose salían
de un volcán de pasiones mundanas desapoderadas. Para Menéndez y
Pelayo fué el Arcipreste un «clérigo juglar, una especie de
_goliardo_, un escolar _nocherniego_, incansurable tañedor de todo
género de instrumentos y gran frecuentador de tabernas.» (_Antolog_.
III, p. LXIX), «un clérigo libertino y tabernario» (p. LXIV); fué «su
vida inhonesta y anticanónica» (p. LXVII), y su obra «una
autobiografía picaresca, sin la menor señal de arrepentimiento» (p.
LXVI). Cuanto al intento «fué un cultivador del arte puro, sin más
propósito que el de hacer reir y dar rienda suelta á la alegría que
rebosaba en su alma aun á través de los hierros de la cárcel: y á la
malicia picaresca, pero en el fondo muy indulgente, aunque contemplaba
las ridiculeces y aberraciones humanas, como quien se reconocía
cómplice de todas ellas» (p. LXVII). «De esta levadura herética
creemos inmune al Arcipreste, si bien confesaremos sinceramente que
hay pasajes de sus obras que hacen cavilar mucho, y hasta sospechar en
él segundas y muy diabólicas intenciones» (p. XCIII). Para Puymaigre
fué el Arcipreste «un precursor de Rabelais, un libre pensador en
embrión, un enemigo solapado de la misma Iglesia á quien servía» (MEN.
PELAYO, ibid., LXV). No juzgaré yo á estos dos ilustres escritores: el
lector habrá formado juicio del Arcipreste leyendo su libro, y esto
basta. Lea ahora el boceto del mismo, lo que para mí fué como un
incentivo para pintar el alma podrida de aquella desalmada clerigalla
con solo ensanchar el marco de este pequeño cuadro de costumbres de
los de Talavera. El asunto mismo le llevó á meter en él á toda la
sociedad de su tiempo, resultando la gran _Comedia Humana_ del siglo
XIV, como el _Quijote_, sátira de la fantasmagórica caballería,
resultó la _Comedia Humana_ del tiempo de Cervantes, ingenio gemelo
del del Arcipreste de Hita. _Si plugo á uno_, sin duda al Arcipreste,
que veía con lágrimas en los ojos la depravación de costumbres que tan
gallardamente satirizó.]
[Nota 1691: _Amidos_, bien á su pesar, que le daba el corazón lo que
había de venirle por ello, el odio de todos aquellos señores y la
prisión. En la _Historia de Talavera_, por Cosme Gómez de Tejada
(_Bibliot. nac. MS._ 2039) se lee en el capítulo 20: «Cavildo de curas
y beneficiados... Conponesse de los curas y beneficiados de las
parroquias de Talavera: suele llegar el número de los capitulares á
veinte y pudieran pasar de treinta mas, como son Beneficios simples,
provision del Arzobispo de Toledo. Gózanlos sus dueños aunque estan
ausentes. Preside el más antiguo cura ó beneficiado, no obstante que
el Arcipreste de Talavera en negocios que tocan al comun de toda la
clerecía puede presidir... es la junta de grande importancia y
autoridad, porque en este Cavildo se consulta y dispone todo lo que
conviene á la religion y culto divino de las Parroquias para que se
celebren los oficios y se cumplan los actos parroquiales con la
decencia y ceremonias, que manda la Santa iglesia Romana y las
Constituciones sinodales de el Arzobispado de Toledo... Asisten los
prebendados en forma de Cavildo á las festividades de sus vocaciones,
vísperas y Missas.» Y en el capítulo 12: «La iglesia colegial la
lograron tener del Arzobispo Don Rodrigo Jimenez, era de 1249 ó 1211
de Cristo. El cual puso cuatro dignidades, Dean, sodean, chantre y
tesorero, la Dignidad de sodean los años adelante se extinguió y
despues cumplió este número y fué admitido el Arcipreste de Talavera.
Puso más doce canónigos; los dos pasados algunos años se dividieron en
ocho raciones por estar la iglesia muy necesitada de Ministros.»]
[Nota 1692: En ver lo que veo que va aquí á acontecer con esta gente y
lo que ví, su depravación hasta el día de hoy.]
[Nota 1693: La rabia de su corazón fuera pueril atribuirla á que le
comprendía á él la orden, pues el Arzobispo no le hubiera encargado á
él llevarla; es el hondo sentimiento de tener que poner el bisturí en
tan encancerada llaga. Las constituciones contra amancebados ya vimos
que eran sinodales, de modo que aquí _Papa_ se pone por ser su
delegado el Arzobispo de Toledo, como se dice en la copla 337:
_Descomunion por costitución de legado._ No era tan ignorante de los
Cánones el gran Albornoz que encomendara como á subdelegado suyo al
Arcipreste la promulgación de esta costitución, si él estuviera
incurso en la excomunión y fuera tan amancebado como aquellos clérigos
talaveranos. Hago hincapié en esto porque es la clave de todo el libro
y de la persona moral de su autor. CORR., 288: _Dígolo con la boca y
lloro con el corazón._ (Contando una lástima.)]
[Nota 1694: En la escritura de «fundacion del Monasterio de Sancta
Catalina Virgen y Martir, orden de San Geronimo», de Talavera, dice D.
Pedro, Arzobispo de Toledo el 1397: «que bien sabian, en cómo la dicha
iglesia era muy mal servida, y los canónigos por morar apartados no
vivían _casta ni limpiamente_, e por esto fuera su propósito de mudar
la dicha iglesia colegial seglar, en iglesia regular, entendiendola de
dotar suficientemente para un maior, que en ella estubiesse en uno con
doçe canónigos reglares.» Así en la citada _Historia de Talavera_,
cap. 16.]
[Nota 1695: _Asedia_, acedia, desabrimiento. ZAMORA, _Mon._, 3, 86, 4:
Ni las cóleras ni las venganzas ni las acedias, sino la misericordia.
_Legos_ dice el texto donde corrijo _clérigos_.]
[Nota 1696: _Apellasemos_. Este deán no se pára en barras poniendo
cismáticamente y aun heréticamente al rey sobre el papa. ¡Bien que
_quadrilla_ de barbianes estaban hechos aquellos señores!]
[Nota 1697: Nótese la ironía con que pinta la _asedia_ que tomaron (c.
1695). _Carnales_, que tenemos como hombres la naturaleza inclinada a
la carne.]
[Nota 1698: _Orabuena_, nombre de su prójima, la _Dichosa_, por estar
con él y la que dichoso le hacía. _Darle de mano_, darle
anticipadamente, del ser mano en el juego, _jugar de mano_. El regalo
del _paño_ se entenderá por estas palabras de las _Cortes de Alcalá_
de 1348: «A los desposorios, quando algunos se desposaren, que non den
_pannos_ nin joas á la esposa»... «en razon de los pannos e dellas
siellas, que an á dar á las bodas el rico ome ó cavallero ó escudero
que y casare.» _Para la mi corona_, por la corona de clérigo que
llevo, á la que acude como símbolo de su autoridad al afirmar y
aseverar. _Baño_, ni está bien el texto, alude al refrán _Callar como
negra en baño_, disimular sin responder á denuestos ó quejas; quiere
decir que estaba malhumorada de algo contra el deán y que ¡buena
ocasión era aquella para darle otro peor rato, lloviendo sobre
mojado!]
[Nota 1699: _Desí_, después, además, _des y_, como _des que_, _y_
locativo, allí. _Flores d. filos._, p. 11: E desi acabolo Séneca
(después). _Libr. engannos_, p. 62: Desi asentose el e perdió el
mercader. Id., 63: E desi fué el ome para allá. _Renda_, renta.
_Alex._, 1617: De tí nunca quisiera otra renda levar. _Tal escatima
prenda_, reciba tal denuesto ó reproche, que es lo que significó
(OUDIN).]
[Nota 1700: Puso por testigos á S. Pedro y S. Pablo, como el Papa en
sus conminatorias para darles fuerza. _Vobis..._ ¡cuan suave se os
hará el dejar vuestras buenas mozas! Esta ironía es un botón de fuego.
Añado el _dixoles_, que completa el verso. Parece aludir á lo de
Cristo _Iugum enim meum suave est_, pues las tales hacían las veces de
_coniuges_, como si la Iglesia les hubiera puesto el yugo de casados.]
[Nota 1701: _Desta orden_, de la gente abarraganada. _Confadre_ sonaba
ó _cofrade_. _Derechero_, justo, que obra según ley, aquí conforme á
las leyes de la tal cofradía. BERC., _Mil._, 90: Madre eres de fijo,
alcalde derechero (justo juez). _Este son_, esto que suena y dicen las
cartas.]
[Nota 1703: _Historia amorosa de Flores y Blanca Flor_ y _Libro del
esforzado don Tristan de Leonis_: y eran los dechados de amor
constante. Por el _agora_ se insinúa que corría entonces como
relativamente nuevo el libro de Tristán. (Véase BONILLA, _Anal. de la
liter. españ._) _Que fase..._ Hétela á la buena de Teresa convertida
en bombero de incendios intestinos del tesorero.]
[Nota 1704: _Angosto_, angostura, aprieto. ¿Qué diría el Arzobispo,
cuando leyera esta brutal amenaza del tesorero? ¡Valor grande el del
Arcipreste!]
[Nota 1705: _En post aqueste_, después de este. _Acaloñar_, achacar
como delito, imputar, ó _caloñar_, de _caloña_. _Part._, 2, 19, 2:
Como home que puede desviar ó acaloñar muerte de su señor. _Lo que
perdonó Dios_, lo que Dios nos dió como cosa natural y por
consiguiente no puede tenerse por delito, el apetito carnal.
Semejantes argumentos bien se ve que solían traerlos, cuando los pone
el Arcipreste en su boca. _¡Abivad!_ _estad ojo alerta vosotros_.]
[Nota 1706: Es como si fuera mi parienta, pues la crié siendo
huérfana. _Esto_: aquí el devoto chantre hizo la cruz con el índice y
pulgar besándola para afirmar el juramento de que no mentía.]
[Nota 1707: Si cree el arzobispo que eso es malo, dejemos á estas
mancebas que son buenas hembras y vayámonos a las que no lo son, á las
de la mancebía.]
[Nota 1708: Este otro, que ahora se levanta es..., el que gasta sus
alhajas con fulana, que dicen las vecinas la acoge de noche (_en
casa_, añade el texto) y eso que se lo tengo prohibido. Esta última
frase parece indicar que el Arcipreste llevaba más amplios poderes del
arzobispo que la simple comunicación de sus letras, pues quien habla
es el Arcipreste, no _el Chantre_, que no tenía por qué defendérselo á
un canónigo, además de que se ve por lo que sigue, que lo dice el
mismo Arcipreste.]
[Nota 1709: Esas _çiertas procuraciones_ ó serían sobornos de los
privados ó ministros del Rey para que amansase al arzobispo y les
dejase en paz con sus Teresas y Orabuenas, ó acaso alude ya á las
ocultas y falsas delaciones, que por medio de cortesanos hicieron
llegar al arzobispo contra el mismo Arcipreste, pues lo de mirar por
sí se encierra en las _buenas appellaciones_, que son las de la copla
1696.]
ESTE ES EL LIBRO DEL ARÇIPRESTE DE HITA, EL QUAL
CONPUSO SEYENDO PRESO POR MANDADO
DEL CARDENAL DON GIL, ARÇOBISPO DE TOLEDO.
_Laus tíbi Xriste, quem liber explicit iste.
Alffonsus Peratiñen._[L]
[Nota L: Aquí acaba el códice _S_; el _G_ añade después del cantar de
estudiantes (c. 1660) estos dos de ciegos, que Janer puso allí á
continuación. El colofón de _S_ es del copista: «Este es el libro...]