base al escrito de V. Schmidt, ya citado.
[96] Sobre los hechos históricos, consultad á Garcilaso de la Vega,
_Comentarios reales, que tratan del origen de los Incas_: Lisboa, 1609,
en folio.--_Historia de las guerras civiles de los españoles en las
Indias._--Francisco Xeres, _Verdadera relación de la conquista del Perú
y provincia de Cuzco_: Salamanca, 1547, y Agustín de Zárate, _Historia
del descubrimiento y conquista de la provincia del Perú_ (en Barcia,
_Hist. prim._, tomo III).
[97] El suceso, que sirve de fundamento á la acción, parece haber
ocurrido durante la vida de Calderón, confirmándolo el hecho de
mencionarse al papa Inocencio X (1644-1655) y al general de los
jesuitas, Giovanni Paolo Oliva ([cruz] 1681).
[98] La catástrofe del drama consta en la descripción del desafío, de
Heuter Delff, ocurrido en Valladolid, á las once de la mañana del 11 de
diciembre de 1522 (_Abgedrückt in Leben, Regierung und Absterben der
Könige von Hispanien_: Nürenberg, 1684, pág. 49). El motivo de este
duelo parece ser invención del poeta, si no es en el fondo una tradición
popular. El Concilio de Trento prohibió los desafíos públicos, ó los
juicios de Dios (Synod, _Trid. Ses._, 25, cap. 19), y, según esto, ese
duelo pudo ser, en efecto, el postrero de España.
[99] En las dos obras principales de la historia de Pedro _el Cruel_,
_Historia del rey D. Pedro y su descendencia_, por Gratia Dei, y la
_Chrónica del rey D. Pedro_, de López de Ayala, no se encuentra dato
alguno histórico en que pueda fundarse el argumento de este drama. Ayala
sólo habla de la pasión desenfrenada de Don Enrique por el bello sexo.
[100] Val. Schmidt, en la obra citada, dice que el rey D. Pedro de
Aragón, de este drama, apellidado _el Cruel_, es un personaje
tradicional á que ha dado origen el Don Pedro de Castilla; pero los
versos siguientes de la comedia de Guevara, _También la afrenta es
veneno_, prueban que el rey de Aragón se llamaba también _el Cruel_.
Dicen así:
...Tres Pedros
Hubo en Portugal, Castilla
Y Aragón á un mismo tiempo;
Todos tres primos hermanos,
Y á todos tres nombres dieron
De crueles.
[101] Esto es tradicional, manejado ya por varios dramáticos antes de
Calderón; y algo semejante se observa también, por ejemplo, en
_Escarmientos para el cuerdo_, de Tirso.
[102] El poeta, al dirigirse al público al final de la comedia, asegura
que «está tomada de un suceso verdadero.» Hubo de ocurrir, pues, con
arreglo al argumento, en la primavera de 1581, durante el viaje á Lisboa
de Felipe II para ser coronado en ella; sin embargo, ni Luis Cabrera, en
su _Vida de Felipe II_, ni Leti y Watson dicen nada de esto. Evangelista
Ortense, en sus _Successi della guerra de Portogallo_ (Venet., 1582),
atribuye á los italianos y alemanes la culpa de los desórdenes que
ocurrieron en esta expedición, y habla de cierto capitán de galera y de
otros oficiales, decapitados y expuestos al público por haber profanado
un convento portugués. Consultad también las noticias que preceden á la
traducción hecha por Malsburg. En cuanto á D. Lope de Figueroa, uno de
los capitanes más célebres de los ejércitos de Felipe II, véase á
Suárez, _Historia de Guadix_, lib. II, cap. 2.º, y á Escalante,
_Diálogos militares_, diálogo 3.º, folios 41 y siguientes.
[103] En Vanderhamen, _Historia de D. Juan de Austria_, lib. II, y en
Mármol Carvajal, _Historia de la rebelión y castigo de los moriscos del
reino de Granada_, hay algunos datos históricos que el poeta ha
utilizado en este drama.
[104] Este asunto está tomado de Zurita, _Anales de la Corona de
Aragón_: Zaragoza, 1610, tomo I, 93, 6-99. La novela de Bandello (II,
43), trata de este mismo argumento; pero, según parece, no ha tenido
influencia ninguna en este drama. La anécdota, contada por Zurita, es la
siguiente: «Los habitantes de Montpellier, ciudad que había pasado al
dominio de D. Pedro II de Aragón, por su casamiento con la condesa
María, estaban afligidos de la indiferencia que el Rey mostraba á su
esposa, viendo que de este modo se frustraban sus esperanzas de tener
descendencia de esta señora. Estando, pues, D. Pedro (que observaba una
conducta licenciosa) enamorado en cierta ocasión de una viuda joven, y
tan bella como recatada, se dieron trazas los cónsules de Montpellier de
que fingiese acceder á los deseos del Rey para suplantar en su lugar á
la Reina. D. Pedro, que, conforme á las condiciones estipuladas con la
viuda, entró en su alcoba á obscuras, no se apercibió del engaño hasta
el día siguiente, y al principio no le sentó muy bien su descubrimiento;
pero después tomó á risa la invención singular de aquellas buenas
gentes, y, por último, le agradó después tanto haber descansado en los
brazos de su esposa, que fué con ella hasta su muerte fiel y amante
esposo.»
[105] Theophylactus Simocatta, _Historia imperatoris Mauritii_, lib.
VIII, cap. 7.º--12; el _Chronicon Pascale_, págs. 369 y
siguientes.--_Theophanes Chronograph_, páginas 238 y
siguientes.--_Zonaras_, tomo II, lib. XIV, págs. 77 y siguientes.--Du
Cange, _familiae Byzantinae_, págs. 106 y siguientes.--Le Beau,
_Histoire du Bas empire_: París, 1768, tomo XII, pág. 143.
[106] No puede abrigarse dudas de ningún género acerca de este punto,
cuando se reflexiona que el fundamento de la acción, no basado en la
historia, es la misma en ambos dramas, y cuando se comparan entre sí
algunos versos, por ejemplo, los siguientes:
¡Ah, venturoso Mauricio!
¡Ah, infeliz Focas! ¿Quién vió
Que, para reinar, no quiera
Ser hijo de mi valor
Uno, y que quieran el tuyo
Serlo, para morir, dos?
(_Calderón._)
¡Oh, malhereux Phocas! ¡Oh, trop heureux Maurice!
Tu recouvres deux fils pour mourir après-toi,
Et je n'en puis trouver pour regner après moi.
(_Corneille._)
Se ha notado en Francia esta coincidencia entre ambas piezas dramáticas;
pero se ha afirmado absurdamente que Calderón ha imitado á Corneille;
esta afirmación, ya en sí inverosímil, es rechazada pura y simplemente
por el hecho de que el drama de Calderón se había impreso en 1637, y el
_Heraclius_ se representó por vez primera en el de 1647.
[107] El asunto proviene de _Josephi antiquiti. jud._, 15, 2-7; de
_Bello judaico_, 1, 17-22; pero la fuente en donde bebió inmediatamente
Calderón, hubo de ser probablemente el antiguo libro popular, titulado
_Historia de Herodes_ (Madrid, sin fecha de impresión), que tengo ahora
á la vista. Las profecías, el cuadro, el amor de Octaviano, la muerte
involuntaria por medio del puñal y algunos otros hechos, son de
invención exclusiva del poeta.
[108] La parte histórica está sacada de _2. Samuelis_, 13-18, y de
_Josephus antiquit. jud._, 7-8-10.
[109] Judas Macabeo, como lo prueba el libro popular _Historia de Judas
Macabeo y sus esforzados hermanos_, era un héroe casi nacional en
España. Las fuentes primitivas, el lib. I de los Macabeos, cap. 2-7, y
_Josephus antiquit. jud._, 12, 6-10, son muy conocidos.
[110] Consultad, acerca de las comedias últimamente mencionadas, el
libro citado de V. Schmidt.
[111] Lo histórico proviene de Vopiscus (_Historia August._, págs. 217 y
siguientes), y de Trebellius Pollio, _Triginta tyranni_ (_Historia
August._, pág. 200). Consultad á Zosimus, lib. I, págs. 36 y siguientes;
Zonaras, lib. XII, págs. 633 y siguientes; Eutrop., lib. IX, cap. 13, y
á Gibbon, cap. II.
[112] Ved á Diodorus Siculus, II-4; Aelian. Var. hist., VII-1; Justin.,
I-2; Valerius Maxim., IX-3-4.--De la comedia de Virués, que ha servido á
Calderón para la traza de la suya, aunque aprovechando sólo algunos de
sus toscos materiales, se habló ya en el tomo I, pág. 445.
[113] Calderón recordó probablemente, al desarrollar este drama, algo
semejante de _El palacio confuso_, de Lope, pero mejorándolo mucho y
aventajándolo con extremo.
[114] «En _La hija del aire_ encontramos, sin duda, acumuladas algunas
cosas extrañas; á un asunto sacado de la más remota antigüedad, acompaña
un enredo muy singular y refinado; las descripciones y narraciones son
también monstruosamente enfáticas, y lo cómico, más moderno, se ajusta
en fábula mística á esa composición dramática, harto prolija y difusa;
pero puede sostenerse que estos defectos, que se reproducen en todas las
obras de Calderón, son en ésta necesarios, atendiendo á sus materiales,
y por esta causa aparecen aquí mezclados y confundidos, formando un todo
harmónico de grande, aunque relativa sublimidad. El argumento es en sí
aún más maravilloso, y su centro un carácter que exige la representación
de los elementos más extraños y singulares. Si en este terreno de lo
excéntrico es posible aumentar algo, lógralo así el lugar mismo de la
acción. Ocurre en Nínive y Babilonia, en esas regiones en que la
fantasía puede dar rienda suelta á sus creaciones. Las extravagancias
más insensatas, los contrastes más chocantes, los giros y desarrollo del
argumento, más portentosos, concuerdan, por decirlo así, con la
naturaleza de sus materiales.--Aunque son numerosas las bellezas de la
primera parte, es muy superior la segunda por su concentración trágica,
por la novedad de sus invenciones y por sus encantos incomparables. Las
primeras escenas de esta última, en que aparece Semíramis en la plenitud
de su grandeza, son únicas en el teatro por su osadía, por su pompa y su
esplendor. Esos cambios de papeles entre la Reina y Ninias, y ese juego
mágico que es su consecuencia, con sus disfraces y cambios, pueden
llamarse cómicos, si se tiene cuidado en añadir que las escenas cómicas
son de lo más ingenioso que se ha escrito jamás, y que, en las
vicisitudes de estos suplicantes agradecidos y favoritos, se revela el
espíritu de observación más profunda y la sabiduría más perspicaz.»--_K.
Immermann._
[115]
Welche Zauberwildnisz
Fesselt Ohr und Blick?
Blume jedes Bildnisz,
Jedes Wort Musik.
(_Platen._)
¿Qué desierto encantado encadena nuestros oídos y nuestros ojos? Una
flor es cada imagen, una música cada palabra.
[116] El asunto proviene de la _Historia del emperador Carlomagno y de
los doce pares de Francia, y de la batalla que hubo Oliveros con
Fierabrás, rey de Alejandría_ (Sevilla, 1528: folio). De esta historia
tomó también Don Quijote la receta de su bálsamo incomparable,
defendiendo el crédito que merece con las palabras siguientes: «¿Porque
qué ingenio puede haber en el mundo que pueda persuadir á otro que no
fué verdad lo de la infanta Floripes y Guido de Borgoña; y lo de
Fierabrás con la puente de Mantible, que sucedió en tiempo de
Carlomagno, que, voto á tal, que es tanta verdad como es ahora de día?»
El arreglo más antiguo de la tradición de Fierabrás es la poesía
provenzal, copiada de un manuscrito, y publicada por Emmanuel Becker en
1830. Su imitación primera, en prosa, parece ser el romance de
_Fierabrás Legeant_ (Geneve, 1478: folio), que existe en la Biblioteca
de París, siendo probable que provenga de ésta el libro español antes
citado. Ved el _Buch der Liebe_, de Büdching y Von der Hagen (Berlín,
1809, págs. 36 y siguientes), encontrándose también en la pág. 143 la
antigua versión alemana.
[117] El _Orlando innamorato_, de Boyardo, era conocido en España hacía
ya tiempo por dos traducciones en castellano. La más antigua, en prosa,
lleva el título de _Espejo de caballerías_, Sevilla, 1535, 1536; la
segunda es de Francisco Garrido de Villena: Alcalá, 1577, y Toledo,
1581. De una de estas traducciones había sacado, sin duda, Lope de Vega
su _Jardín de Falerina_, de que habla en el prólogo de _El Peregrino_.
La poesía se halla en Boyardo, cap. 2.º, canto III, 66 y siguientes, y
en el canto V, 18.
[118] Gräszé, en el _Lerhrbuch der Litterargeschichte, Band. II, Abth.
III, erste Hälfte_, págs. 315 y 411, da las noticias bibliográficas más
exactas y completas de este libro, tan célebre un tiempo, y traducido á
casi todas las lenguas europeas: _De los hechos inmortales del caballero
del Febo y del príncipe Rosicler, de los dos hijos del gran emperador de
Trebacio, así como de los amores, no menos maravillosos, de la muy
ilustre princesa Claridiana_.
[119] El asunto proviene en lo más esencial del _Orlando innamorato_, de
Boyardo, tomo II, cap. 1.º, 70 y siguientes, y de Ariosto, 36, 26-28, 59
y siguientes; y, aunque con muchas variaciones, hacen sospechar que
Calderón no bebió inmediatamente en las fuentes indicadas, sino en
libros españoles, en los cuales se desenvolvía la tradición primitiva.
La historia de Marfisa, la hermana guerrera de Rudiger (á quien Calderón
llama Leonido), se encuentra en Aspramonte, en el lib. VII, no impreso,
de los _Reali di Francia_, y se desenvuelve especialmente en _La
Marfisa_, di P. Aretino S. L. E. A.; _Marfisa bizarra_, di Gio. Battista
Dragrancino da Fano (Venecia, 1531: 4.º), y en _Amor di Marfisa_, del
Danese Cataneo (Venecia, 1562).--V. á V. Schmidt, _De las poesías
heróicas italianas del ciclo tradicional de Carlomagno_, pág. 277.
[120] La traducción francesa más popular de las Etiópicas de Heliodoro,
era la de Amiot, que apareció primero en París, en 1549; de ésta
dimanaba la española de Fernando de Mena (Alcalá de Henares, 1587),
utilizada probablemente por Calderón.
[121] En la edición de _Joannis Barclaii Argenis nunc primum illustr. a
Theandro Bugnotio_ (Lugd., Batav., 1664: 2 vols.) se encuentra la clave
para comprender las alusiones, con frecuencia bastante obscuras, de esta
singular composición dramática.
[122] Escrito lo que antecede, he leído una comedia de Diamante, _Cuánto
mienten los indicios y Ganapán de desdichas_, y su argumento es el mismo
que el de la comedia de Calderón, por cuyo motivo hemos de suponer que
han dado origen á ambas un suceso verdadero ó alguna novela.
[123]
Machtig flammt Cupido's Kerze,
Durch Gefahr umsonst verdüstert,
Und die Liebesklage flüstert
In das Echo leichter Scherze.
(_Platen._)
(Más viva brilla la llama del amor, pasado el peligro que amenazaba en
vano extinguirla; y las quejas de los corazones enamorados son á veces
risueños juguetes del eco).
[124] Damas Hinard, _Chefs d'oeuvre du theâtre espagnol_:
introduction.