La primer cuartilla.
La amenaza
La buhardilla
El olvidado
La cuarta virtud
Lobo en cepo
El hijo del camino
Los triunfos del dolor
Los favores de Fortuna
Las plegarias
El nieto
Dichas humanas
El milagro
Elvira-Nicolasa
Sacramento
Santificar las fiestas
La hoja de parra
_LA PRIMER CUARTILLA_
_Para instruirnos es la ciencia; para mejorarnos la moral; para
deleitarnos el arte, donde hallan las fuerzas fatigadas alivio y el
espíritu ennoblecido recompensa. Si la obra artística ilustra el
entendimiento y depura la conciencia, tanto mejor; pero su misión es ser
bella, y lo mismo puede realizarla inspirándose en la fe, descorazonada
por la incredulidad, o herida por la duda._
_Tal creo, y sin embargo quise poner en estas humildes páginas algo que
levantase el ánimo, y moviera la conciencia contra injusticias y
errores de que el arte puede ser, si no remedio, espejo, si no
enseñanza, aviso._
_He aquí mi explicación para unos, mi disculpa para con otros._
_Empezó_ El Liberal _a publicar cuentos y me honró pidiéndome algunos. A
ser periódico exclusivamente artístico y literario, hubiera yo trabajado
para él de otra suerte: mas imaginé que en un diario político, debía
escribir luchando, como soldado raso, contra las ideas casi vencidas de
lo pasado y a favor de las esperanzas de lo por venir, no triunfantes
todavía._
_Entonces puse el pensamiento en aquella aspiración de justicia, ya
escrita en los códigos, pero que aún es letra muerta en las
costumbres._
_De ellas me inspiré, intentando contribuir a la pintura de esta época
en que una letra de cambio, una obligación, un_ cheque, _pesan en la
balanza social más que cuanto representa, trabajo, ciencia, estudio y
arte._
_Mis aciertos y mis errores, hijos son de mi tiempo: ni por éstos
mereceré censura, ni por aquéllos soy digno de alabanza: de que enderecé
al bien la voluntad, estoy seguro._
_Madrid, 1895._