el canal de Panamá hasta la ciudad de México, y en una serie de
conferencias, de artículos de periódicos y de libros, dieron cuenta
de sus experiencias propias. Convienen en que las comunicaciones por
medio de ferrocarriles, contribuirán más al afianzamiento de la paz que
las alianzas y las conferencias sobre ella. La obra de pacificación
se está llevando á cabo por el Ferrocarril Pan-Americano, debiéndose
gran parte del buen éxito á los esfuerzos y á la diplomacia de su
vicepresidente Mr. Neelan. La anexión que es la consecuencia suprema,
volverá á ponerse en el tapete después de la muerte de Porfirio Díaz,
y el Presidente mexicano, ó el general que resuelva el problema
satisfactoriamente, llegará á ser, no sólo el hombre más popular de su
país, sino que hará época en la América Central.
Aquel que logra que se levanten dos cosechas en un terreno en
el que antes sólo se daba una, merece mayor gratitud del género
humano y presta servicio más esencial á su país que toda la raza
de políticos juntos.
VIAJES DE GULLIVER.
Los Recursos y el Porvenir de México.
Parecerá una paradoja decir que México no debe su progreso á Porfirio
Díaz; sino que Porfirio Díaz debe su pretendida grandeza al inevitable
progreso de México, el que continúa á pesar de la corruptora influencia
del tirano. Este aserto quedará comprobado después que desaparezca ese
hombre y México recobre su propia conciencia y personalidad, no sólo
como un factor agrícola y mercantil internacional, sino también como
una potencia política. No hay país que pueda compararse con México en
lo que respecta á la belleza del paisaje, en la variedad de climas, y
en los recursos mineros, agrícolas y mercantiles.
Todo allí es casi virgen; prácticamente se ignora allí lo que es la
irrigación; el suelo apenas ha sido arañado; su portentosa riqueza
agrícola ha sido descuidada, para atender á la minería.
Pero ningún país puede ser rico de un modo real y seguro mientras no
tenga como cimiento de esa riqueza una agricultura bien desarrollada.
Sin eso ni el mismo comercio, y menos aún las industrias fabriles,
pueden medrar y resistir las periódicas crisis financieras. En México,
con motivo de la última crisis, poblaciones mineras enteras se vieron
forzadas á emigrar á otros lugares, en busca de subsistencia. Los
40,000 habitantes de Pachuca se redujeron á 16,000.
Esto prueba que la minería es de naturaleza aristocrática, mientras
que la agricultura es de naturaleza democrática. La primera enriquece
á unos cuantos y esclaviza á muchos; la última enriquece á todos.
Tómese como ejemplo al Egipto ó á Cuba que fué prácticamente devastada
por revoluciones que duraron casi dos generaciones, y que se ha
reconstituido en cuatro ó cinco años de paz. Hoy el puerto de la
Habana, por sí solo, exporta más que toda la República mexicana, en la
proporción de 8 á 1.
Porfirio Díaz y su camarilla, de la que Limantour es el jefe, no
han hecho más que exprimir á México como si fuese un limón. No
se han ocupado más que en vender concesiones, en hacer pactos,
empréstitos, planes, tramas y en jugar su egoísta y repugnante partida
de chanchullos. Nada tiene de extraño que no hayan fomentado la
inmigración, porque para hacerlo habría sido necesario gastar dinero y
establecer una organización perfecta; por eso alientan el ingreso de
los ricos capitalistas extranjeros, quienes pagan bien las concesiones
y no se inmiscuyen en la política.
Uno de los artículos del programa del partido liberal, establece que
se den término á los empréstitos extranjeros, con excepción de los que
tengan por objeto la irrigación. En otro artículo se consigna que se
dictará una ley prohibiendo el sistema de peones en las haciendas.
Este es otro de los problemas importantes: suprimir el sistema del
peonaje y dividir la “Latifundiae”, es decir las grandes porciones de
terrenos acaparadas por unos cuantos gobernadores y terratenientes.
Nada se ha hecho en pro de la instrucción de los indios los que, aunque
son despreciados, como inútiles, forman la espina dorsal del país, pues
además de que suman el 35 % de la población, son los que desempeñan
todas las labores manuales. Si todos los indios desapareciesen, México
quedaría tan desvalido como un niño de meses.
El gobierno de México se ve obligado cada dos ó tres años á suprimir
los derechos arancelarios del trigo y del maíz extranjeros, á causa
de que los métodos primitivos y la negligencia de la agricultura no
permiten al país cosechar lo suficiente de esos cereales para alimentar
la población.
En México tienen la mayor fábrica del mundo para tejidos de algodón,
y sin embargo, los fabricantes se ven obligados á importar la materia
prima, á pesar de que se produce en el país tan bien como en Egipto
ó en Texas, pero no en cantidad suficiente. Allí se encuentra la
mayor fábrica de cigarros del mundo, “El Buen Tono”, la que provee al
mismo gobierno francés. En Necaxa tienen la mayor planta eléctrica
conocida, la de la “Mexican Light and Power Co.”, cuya compañía ha
gastado $65,000,000, derivado la corriente de más de 30 ríos, represado
10 lagos y dentro de pocos meses se hallará en aptitud de ministrar
300,000 caballos de fuerza. Actualmente produce 50,000, y materialmente
alumbra á toda la ciudad de México y da potencia motriz á los tranvías
y á las fábricas.
Tienen la mejor cerveza del mundo, exceptuando las alemanas; tienen
fuentes de petróleo verdaderamente maravillosas; bosques en las
vertientes del Pacífico que jamás han sentido los efectos del hacha.
Todo, desde el plátano, el mango, el hule, la piña, cuantas frutas
tropicales se conocen, hasta las fresas, las uvas y las manzanas de los
climas templados. Cosechan el mejor café del mundo. En Guanajuato se
recogen durante todo el año violetas y fresas. Con irrigación pueden
levantar dos y tres cosechas de trigo y de maíz. Aquella es una nueva
Tierra de Canaán, que está esperando la llegada de otro Moisés que la
descubra.
Mr. Canalizo, joven mexicano dotado de buena inteligencia mercantil y
una práctica americana en materia de negocios, ha creado una Asociación
Financiera, que es el sistema mejor y más digno de confianza para
obtener datos referentes á los recursos de la agricultura, del comercio
y de la industria nacionales, y sin la cual, como lo observó con tanto
acierto Porfirio Díaz, México sería como un libro sin índice.
Francisco Bulnes, escritor brillante y culto de México, escribió, hace
pocos años, un libro sobre el porvenir de los pueblos latinoamericanos.
En él divide á la humanidad en tres grandes razas: la raza del trigo,
la raza del maíz y la raza del arroz. Da la supremacía á la raza que
se alimenta con trigo, esto es, á la europea y á la norteamericana.
Muéstrase muy escéptico respecto á lo futuro de la América latina,
y cree que lo único que pudiera salvarla es la inmigración, que de
lo contrario está perfectamente seguro de que el alcoholismo, la
quijotería y la inercia acabarán en breve con sus entidades políticas.
Piensa que la América del Sur será repartida entre tres poderes
agresivos: Argentina, Chile y Brasil, y que México inevitablemente
adquirirá la supremacía sobre la América Central.
Según la opinión de muchos de los europeos y norteamericanos residentes
en México, y juzgando por el estado actual de las cosas, Porfirio Díaz
ha allanado el camino para la absorción de su país por los Estados
Unidos.
Pero hay que tener en cuenta los grandes hombres que México ha
producido, tales como el general Morelos, el que dirigió la famosa
retirada de Cuautla, hazaña que Napoleón dijo era digna de él; Quintana
Roo, Gómez Farías, Melchor Ocampo, patriotas, estadistas pensadores
que ayudaron á construir el edificio de la política liberal del
país; Benito Juárez, el indio de sangre pura, uno de los reformistas
liberales de mayor talla, etc. En mi humilde opinión, el país que ha
servido de cuna á hombres semejantes, está en aptitud de anular la
antipatriótica labor de Porfirio Díaz y de crear otro México liberal y
progresista.
ÍNDICE.
1.--Advertencia. 9
2.--Carta á Theodore Roosevelt. 11
3.--Porfirio Díaz I, Czar de México. 15
4.--Sinopsis de la vida de Porfirio Díaz. 17
Primer Período. 17
El Segundo Período. 19
El Tercer Período. 20
El Cuarto Período. 29
5.--La Morgue de Porfirio Díaz. 43
Sus asesinatos. Sus víctimas. 43
Los asesinatos del General Corona, de García de
la Cadena, y de Martínez. 50
La carnicería de Orizaba. 54
6.--El sistema. 61
Una mafia política. Sus resultados. 61
Historia de una gran conspiración. 70
7.--La justicia bajo el Diazpotismo. 83
Belén. La Bastilla Mexicana. 86
La Penitenciaría. 88
La Escuela Correccional. 89
El Departamento de Policía de México. 91
Intervención del Embajador Americano en la
quiebra del Banco Americano. 94
La Ley Fuga. 97
Quintana Roo, la Siberia Mexicana. 98
8.--La prensa en México. 107
9.--Los partidos políticos. 123
10.--Porfirio Díaz. 136
11.--La cuestión centroamericana. 151
12.--El futuro y los recursos de México. 156
NOTAS
[1] P. Díaz, xxx, pág. 89.
[2] Rectificaciones Históricas, F. I. Calderón, vol. I, pág. 69.
[3] P. Díaz, xxx, pág. 19.
[4] Aurora y Ocaso, C. Ceballos, pág. 177.
[5] P. Díaz, xxx, pág. 14.
[6] Aurora y Ocaso, C. Ceballos, pág. 38.
[7] Rectificaciones Históricas, F. I. Calderón, vol. I, pág. 35.
[8] P. Díaz, xxx, pág. 21.
[9] Diario Oficial, 16 Sept., 1879, México.
[10] El Verdadero Juárez, F. Bulnes, pág. 668.
[11] Plan de Tuxtepec reformado en Palo Blanco.
[12] La Cuestión Presidencial, J. M. Iglesias, pág. 39.
[13] Las Supuestas Traiciones de Juárez, F. Iglesias Calderón,
pág. 36.
[14] “Il Principe”, N. Machiavelli.
[15] El General González y su Gobierno en México, F. Quevedo y
Zubieta, pág. 123.
[16] Véase la página relativa.
[17] Mémoires de Napoléon I., De las Cases, vol. I, pág. 93.
[18] Quevedo y Zubieta, obra citada.
[19] Quevedo y Zubieta, obra citada.
[20] Idem. idem., pág. 225, vol. I.
[21] Quevedo y Zubieta, obra cit., pág. 30, vol. II.
[22] F. Iglesias Calderón, obra cit., vol. I, págs. 39 y 40.
[23] Véase la página respectiva.
[24] The Maker of Modern Mexico, Mrs. A. Tweedie, pág. 280.
[25] Idem. Idem, pág. 283.
[26] Idem. Idem, pág. 337.
[27] Idem. Idem, pág. 339.
[28] El Porvenir de las Naciones Hispano-Americanas, F. Bulnes, pág.
270.
[29] Rectificaciones Históricas, F. Iglesias Calderón, vol I, pág. 24.
[30] El Gral. González y su gobierno en México, F. Q. y Zubieta, pág.
141.
[31] Idem, pág. 143, vol. I.
[32] “P. Díaz”, por Mrs. A. Tweedie, pág. 282.
[33] “La Nación”, 8 de Diciembre, 1892.
[34] F. Iglesias Calderón, ob. cit., pág. 70.
[35] “La Nación”, Diciembre de 1902.
[36] “Porfirio Díaz”, por R. de Zayas Enríquez, pág. 141.
[37] “El Diario Ilustrado”.
[38] “Hacia dónde vamos”, Q. Moheno, pág. 39.
[39] “Hacia dónde vamos”, pág. 15.
[40] “Hacia dónde vamos”, Q. Moheno, pág. 14.
[41] Historia del gran crimen, J. Rabago, pág. 31.
[42] Historia del gran crimen, J. Rabago, pág. 45.
[43] Historia del gran crimen, por J. Rabago, pág. 56.