y en pocos instantes llegó á Trachinia, y depuestas las alas, tomó
la figura de Ceix, y se presentó ante la cama en que dormia Alcione,
descolorido como un difunto, sin vestido alguno, y destilando agua
su barba y cabellos. Entonces recostándose sobre el lecho, y con
lágrimas que le caian por las mejillas dijo de este modo: „¿Conoces á
tu Ceix, desgraciada esposa mia? ¿Se ha desfigurado mi rostro con la
muerte? Mírame, y me conocerás fácilmente; pero en lugar de tu marido
hallarás solo su sombra. Tus votos, ó Alcione, y tus sacrificios de
nada me sirvieron: he muerto; no te prometas ni esperes vanamente
volverme á ver. El austro llovedor se enfureció contra la nave en el
mar Egeo; levantó una deshecha tempestad, y la sumergió con un fuerte
torbellino: yo clamaba invocando y repitiendo en vano tu nombre, y
en esta actitud inundaron y cubrieron mi boca las olas. No son estas
noticias dadas por un autor sospechoso, ni estás oyendo vagos rumores:
yo mismo que estoy presente te anuncio mi desgracia y mi naufragio.
Levántate prontamente; abandónate al llanto; vístete de luto, y no
permitas que mi sombra baje al tártaro, morada de las almas, sin haber
sido llorada.” Morfeo dijo todo esto imitando la voz de Ceix, de modo
que Alcione creia que era él: tambien remedó su llanto y todas sus
acciones y disposicion. Alcione entre sueño empezó á gemir, llorar y á
extender los brazos, y en vez del cuerpo de su marido abrazó el aire
sutil, y empezó á exclamar: „Detente, ¿dónde te vas? ambos partiremos
juntos.” Turbada con la voz que habia oido, y con la figura que habia
visto de su marido, despertó sobresaltada, y á la luz que habian
entrado los criados que acudieron á sus voces, registró mirando á todas
partes si estaba alli el que poco antes habia visto, y no hallándole
en parage alguno, empezó á sacudir y golpear con la mano el rostro y
pecho, á rasgar sus vestidos, y á arrancarse los cabellos, diciendo á
su aya, que la preguntaba la causa de su llanto: „Ya no hay ni tienes
á Alcione; ya no existe; feneció con su querido Ceix; no te empeñes
en consolarme: murió ahogado en el mar, y acabo de verlo, le conocí,
y al irle á coger las manos para detenerle, y que no se fuese, se me
desvaneció como sombra, y sombra bien propia, expresiva y verdadera de
mi idolatrado esposo, aunque no tenia aquella alegría de semblante que
antes, sino que le ví descolorido, desnudo, y con el cabello destilando
agua todavía. Sí; este es el mismo sitio donde estuvo el infeliz:” y
miraba si en él habia dejado alguna huella ú otra señal, y entonces
soltando las riendas á su dolor, hablando con su esposo, á quien aun
imaginaba presente, se quejaba de este modo: „Ó desgraciado Ceix, tu
naufragio era lo que yo temia, y lo que me anunciaba el corazon, y por
eso te rogaba tan encarecidamente que no te apartases de mi compañía,
ni te entregases á la inconstancia de los vientos; pero ya que ibas
á perecer ¡ojalá me hubieras llevado contigo! ¡Ay! ¡y cuán bien me
hubiera estado el ir en tu compañía, pues no hubiera vivido apartada
de tí un momento, y hubiéramos muerto juntos! Ahora muero sin tí, y
aunque ausente soy despojo de las olas en que fuiste sumergido, y sin
embargo de estar lejos, el mismo mar es el sepulcro de mi cadaver.
La memoria de tu naufragio no será mas cruel que el mar y las olas
que te anegaron, si tuviera gusto en alargar mas mi vida y sobrevivir
á tu desgracia; pero no sobreviviré ni me apartaré de tí, y te seré
compañera en la muerte, y si en el sepulcro y la urna no se uniesen
nuestros huesos, á lo menos estarán unidos nuestros nombres en el
epitafio.” El dolor no la dejó proseguir, pues cuando iba á pronunciar
las palabras eran interrumpidas con el llanto[228] y con los gemidos
en que la hacia prorumpir la afliccion de su corazon.
Luego que amaneció salió fuera de su palacio dirigiéndose á la playa,
buscando afligida el sitio desde el cual habia estado mirando la
partida de su marido: en él se detuvo; y observándole detenidamente,
decia: „Desde aqui se hizo á la vela; aqui fue en esta misma playa
donde al partirse me dió los últimos abrazos;” y cuando estaba mirando
y remirando todas estas cosas, tendió su vista hácia el mar, y á larga
distancia vió nadando sobre el agua una cosa que parecia un cadaver.
Al principio no podia distinguirse lo que era; pero acercándose con
las olas, llegó á conocerse que era un cuerpo, y aunque ignoraba quien
fuese, se conmovió y asustó considerándole de algun náufrago, y como
si se condoliese de un desconocido dijo: „¡Ó infeliz, cualquiera que
seas, é infeliz de tu esposa si eres por ventura casado!” El cuerpo
se fue acercando poco á poco, con las olas, y cuanto mas lo mira
Alcione, tanto mas se aumenta su turbacion. En fin cuando ya estaba
cerca de la playa y á distancia que pudiese ser conocido, le miró con
mas atencion; y viendo que era su marido, exclamó: „Él es, él es;” y
al mismo tiempo se hiere el rostro, arranca sus cabellos, rasga sus
vestidos, y extendiendo hácia Ceix sus trémulas manos, dice: „¡Asi,
carísimo esposo, asi, infeliz, vuelves á mí para acrecentar mi dolor!”
y arrebatada del mas fiero sentimiento, dió un gran salto que parecia
vuelo, y efectivamente lo era, y se puso sobre una especie de muelle
que servia para que en él se quebrara y amansara la impetuosidad de las
olas, y desde alli convertida en ave, é hiriendo el aire con las alas
que la acababan de nacer, iba volando sobre la superficie de las aguas,
y al mismo tiempo en lugar de lamentos su boca convertida en pico
proferia un sonido triste y lastimoso. Mas luego que llegó á tocar el
cuerpo de Ceix lo abrazó con sus recientes alas, y empezó á besarle con
el duro pico. Aquellos que habian acudido á la ribera, observando que
el cadaver se incorporaba algo, dudaban si seria porque hubiese sentido
las caricias de su esposa, ó si el ímpetu de las olas le habia hecho
tomar aquel movimiento; pero fue porque las habia sentido, y porque
apiadándose de ellos los Dioses, los convirtieron en aves. Desde esta
transformacion se conservan el mismo mutuo amor; y durante los siete
dias[229] que la hembra está en huevos en el nido, sostenido sobre
la superficie del agua, el mar está tranquilo y navegable; y Eolo, en
obsequio de sus nietos,[230] tiene los vientos encerrados para que no
salgan á alborotar los mares.
FÁBULA VI.
_HESPERIA HUYE DE ESACO._
Entre los que fueron testigos de aquel espectáculo habia un hombre
anciano que alabó el amor y fidelidad de los dos esposos. Otro que
estaba cercano á él, ó acaso el mismo, dijo: „Si lo permitió la suerte,
este tambien que mirais surcar el mar, y traer las piernas encogidas
(enseñándoles el mergo, cuyo cuello es espacioso, y que por alli
pasó casualmente), es de familia Real; y si quereis subir hasta sus
antepasados por su órden, hallareis que desciende de Ilo y de Asaraco,
y de Ganimedes arrebatado por Júpiter, del viejo Laomedonte y de
Príamo,[231] en cuyo tiempo fue destruida Troya, y que fue hermano[232]
del famoso Hector; el cual, si no hubiera sido transformado en la
flor de la juventud, acaso no hubiera sido inferior á Hector por sus
famosas hazañas, aunque este era hijo de Hécuba, hija de Dimantes, y
aquel, que se llamaba Esaco, de una Ninfa campestre llamada Alexirroe,
que lo parió á escondidas en el monte Ida. Este tal Esaco no gustaba
de las ciudades, y retirado del magnífico palacio, frecuentaba los
secretos montes y los retirados campos, y no asistia sino alguna que
otra vez á la corte de su padre: no obstante nada se le notaba de
rusticidad en sus costumbres, ni su corazon era insensible al amor.
Cierto dia, despues de haberla buscado por todas las selvas, halló y
vió á la hermosa Hesperia, hija del rio Cebreno,[233] que en la ribera
de él estaba enjugándose al sol los cabellos, que tenia tendidos sobre
sus hombros. Luego que le vió echó á huir la Ninfa, como la espantada
cierva huye de un lobo, ó como un ánade apartado del lago, que ve al
gavilan que va á arrojarse sobre él. Esaco, á quien el amor dió alas
(como el miedo parecia haberlas dado á la Ninfa), la persigue con
ligereza; pero una víbora que se ocultaba en la yerba la pica en un
pie,[234] y esparciéndose el veneno en su cuerpo, dejó á un tiempo de
correr y vivir. Desesperado Esaco de un accidente tan funesto, abraza
tiernamente á la Ninfa, que acababa de exhalar el último aliento, y
exclama: „Pésame, pésame de haberte perseguido; pero yo no rezelaba
esto, ni á tanta costa tuya pretendia la victoria. Querida Ninfa,
nosotros dos te hemos quitado la vida. La víbora te hirió, y yo he
sido la causa principal. Yo seria mas delincuente que ella si con mi
muerte no vengara la tuya.” Despues que dijo estas palabras se arrojó
al mar desde un alto peñasco. Tetis, apiadándose de él, lo recibió
con suavidad y blandura; lo cubrió de plumas en tanto que fluctuaba
sobre el mar, y de este modo le impidió morir, aunque él no deseaba
sobrevivir á su amada Hesperia. Indignado contra la mano favorable
que le protege, se queja de la crueldad del destino que le obliga á
vivir. Con las nuevas alas se levanta en el aire, despues se arroja con
impetuosidad para precipitarse; pero sus plumas interrumpen el ímpetu
de la caida. Esaco se enfurece, se sumerge en lo profundo, buscando en
vano medios con que darse la muerte que huye de él. El amor le pone
flaco: las canillas y cuello se alargan: la cabeza la tiene distante
del cuerpo: ama las aguas; y como se sumerge sin cesar, le ha quedado
el nombre de mergo.[235]
NOTAS
[1] Fue uno de los cuatro hijos de Pandion, Rey de Atenas, y hermano de
Progne y Filomela.
[2] Era el hado que mientras tuviese aquel cabello no podia perder el
reino.
[3] Perífrasis, por la que quiere decir seis meses.
[4] Era hija del Rey Niso.
[5] Minos.
[6] Esto denota cuán antigua sea el arte de la equitacion, cuyo orígen,
que fue anterior á la guerra de Troya, dió causa y fundamento á la
fábula y ficcion de los Centauros, á quienes hacian medio hombres y
medio caballos.
[7] Fue Europa, madre de Minos, que le hubo de Júpiter, de quien fue
robada, segun ya antes queda dicho.
[8] Fue Androgeo, muerto por Teseo.
[9] Alude á la pena del parricidio, que era la privacion del uso de
todos los elementos á un tiempo, porque la traicion de Escila era
virtualmente un parricidio.
[10] En esta isla fingieron que habian tenido su nacimiento la mayor
parte de los Dioses y de las Diosas.
[11] Entre ellas fue la del tributo de cierto número de jóvenes y
doncellas para echarlos al Minotauro, entre los cuales cupo la suerte
al mismo Teseo, que fue libertado por Ariadna.
[12] Habla de los Sirtes del África, que son unos bancos de arena
dilatados é intransitables.
[13] La tal Escila fue hija de Forco; y Circe, zelosa porque amaba á
Aglauco, de quien ella estaba enamorada, envenenó el estanque donde
Escila se bañaba, y luego que entró en él quedó convertida en piedra
de medio cuerpo abajo, y llena de horror se precipitó en el mar de
Sicilia, donde es y forma uno de los escollos opuesto al de Caribdis.
[14] Pasifae, enamorada de un toro, hizo que Dédalo la fabricase una
vaca de madera; y valiéndose de ella, gustó con él las delicias de
Venus.
[15] El trofeo era un tronco que se fijaba en el sitio donde el
egército enemigo empezaba á volver la espalda, y en él se colgaban las
armas y despojos que se habian tomado; y de este principio se originó
el trasladar y colocar los trofeos en los escudos heráldicos.
[16] El Minotauro encerrado en el laberinto, y retirado de la vista del
público, es símbolo y geroglífico del sigilo, principalmente en las
materias de Estado; y el sigiloso senado de Roma le tomó por empresa, y
le colocó en las banderas de sus egércitos con esta inscripcion: S. P.
Q. R.
[17] Del rio Meandro se dice que es tan tortuoso en los giros, vueltas
y remolinos de sus aguas, que no puede discernirse hácia qué parte
corre; y este rio es símbolo y geroglífico de los doctores y escritores
oscuros y confusos, que no es fácil comprender qué es lo que dicen.
[18] Este le habia encerrado en el laberinto por haber servido á
Pasifae en sus amores.
[19] Es una constelacion septentrional llamada la Osa menor, por otro
nombre el Boyero, la que se finge ser Arcas, hijo de la Ninfa Calisto,
transformado en oso, y trasladado despues al cielo.
[20] Es otra constelacion de las pluviosas, y que causan tempestades,
en la que fue transformado por Júpiter un hombre llamado Orion, que
nació sin madre de la orina de aquel, de la de Neptuno y de la de
Mercurio, recogidas y guardadas en el cuero de un buey.
[21] La humacion era el modo mas frecuente de sepultar los cadáveres;
pues aunque tambien hubo la ambustion y otros varios modos y ritos,
no eran estos tan frecuentes, como propios y peculiares de solas las
personas de elevado carácter y de opulencia.
[22] Era un alcázar elevado de Atenas, desde el cual Dédalo despeñó
y precipitó á su sobrino; y el llamarle el poeta torre de Minerva es
porque la ciudad de Atenas estaba dedicada á esta falsa deidad.
[23] Esto confirma aquel adagio latino: _Ars non sini perire_, en cuya
comprobacion se suele citar el suceso de Arion, arrojado de la nave con
su lira, y recibido por un delfin que le sacó á la playa.
[24] Modo ingenioso de descubrir el poeta el orígen de las
inclinaciones de la perdiz, y de su ratero y nada elevado vuelo por el
temor de otra caida. Á este modo y por otro símil nos pintó el mismo
Ovidio en otra parte el escarmiento aun en los irracionales, diciendo:
_Qui semel est læsus, falleci piscis ab hamo omnibus unca sui putat ni
esse cibis_.
[25] Fue la de haber muerto al Minotauro, segun queda ya notado.
[26] Dos deidades tutelares de Atenas, y las que principalmente se
reverenciaban en esta ciudad.
[27] Teseo.
[28] Es lo que ahora llamamos el Archipiélago.
[29] ¡Qué ceguedad la de los gentiles, que no se avergonzaban de adorar
deidades poseidas de las mas torpes pasiones, y que tomaban las mas
terribles venganzas por cosas de poco momento!
[30] Fueron hijos de Júpiter y Leda.
[31] Fue el principal y capitan de los Argonautas, que en la nave Argo
hicieron el viage á Colcos á la conquista del vellocino de oro.
[32] Este fue el mas longevo que conocieron los griegos, pues se afirma
que vivió mas de trescientos años.
[33] Fue hijo de Oeclo, y Ovidio le denomina con el patronímico de
Oeclides. Tuvo fama de grande adivino; y previendo por su arte que
moriria en la guerra de Tebas, se ocultó, y le descubrió su muger
Erifile.
[34] Diana sostenia y favorecia al jabalí como enviado por ella, y
Apolo á los cazadores como Dios de la caza.
[35] Las máquinas de batir y asaltar los muros y las plazas eran en lo
antiguo para el asalto las torres, y para batir el ariete, las vineas y
el testudo, cuya descripcion puede verse en Juan Ravisio Testor.
[36] Estos eran Castor y Polux, conocidos por el patronímico de
Tindárides.
[37] Fue hermano de Peleo, tio carnal de Aquiles, y padre de Ayax, el
que disputó con Ulises sobre las armas de aquel, segun se verá en el
libro 13.
[38] Es famosa en la fábula la amistad de Teseo y Piritoo, la que llegó
al extremo de que habiendo ambos hecho el concierto de que ninguno de
ellos hubiese de casar con muger que no fuese hija de Júpiter, bajaron
al infierno á robar á Proserpina.
[39] De esto se puede inferir cuán antigua sea la costumbre de que al
que mata la fiera en una caza clamorosa le dan la cabeza, y la trae y
pone por trofeo sobre las puertas de su casa, como aun en el dia se
observa.
[40] Violencia bien pintada de la pasion de la venganza, pues hizo que
Altea suspendiese el llanto por la muerte de sus hermanos, y pasase
desde él á la mas negra y dificil iracundia, tocando el grado de furor
y escandecencia.
[41] Cloto, Laquesis y Átropos, las cuales fingieron tenian á su
arbitrio la vida de los hombres, y señalaban el término y duracion de
ella al tiempo del nacimiento.
[42] Fuerte contraste de dos violentas y contrarias pasiones, cuyos
rasgos pinta el poeta con viveza, describiendo la prontitud con que
Altea pasa de la una á la otra.
[43] Dice esto porque pensaban los gentiles que las almas se aplacaban
y aliviaban con la venganza y desagravio de su muerte.
[44] Modo ingenioso con que quiere disculpar su impiedad.
[45] Primer y funesto efecto de la maldad, que aun antes de cometerla
hace que se violente y tiemble para egecutarla el delincuente.
[46] En una forma muy semejante á esta, aunque provenida de otra causa,
fingieron haber muerto Hércules en el monte Oeta, como se dirá adelante.
[47] En esto alude á la persuasion en que estaban los gentiles, y que
aun llegó á nuestros tiempos, de que las encantadoras y hechiceras
forman unas figuras ó muñecos á quienes atormentan, y lo que padece la
figura lo siente el original.
[48] Ceremonia fúnebre que se hacia en las exequias, quitándose algo
del cabello, y arrojándolo en la pira si aquellas eran por ambustion, ó
en el sepulcro si eran por humacion.
[49] Estas aves en que fueron transformadas las hermanas se llamaron
Meleágrides, y en la mas comun opinion son las gallinas africanas, de
que tanto aprecio hacian los romanos en sus cenas en tiempo de Horacio,
que las denomina con el nombre de _afra avis_.
[50] Como en cada cosa creian los gentiles existia una deidad, fingian
haberlas en los rios; y la figura mitológica con que las pintaban era
la de un hombre, cuya cabeza estaba coronada de ovas, y que destilaba
agua por todo su cuerpo, y principalmente por los cabellos y la barba.
[51] Eran los lechos ó camillas que llamaban convivales, en las que mas
bien se recostaban que se sentaban á la mesa, como nosotros lo hacemos.
[52] En cada camilla se acomodaban tres: el del medio era el lugar
preferente, y este parece dieron á Teseo.
[53] Las deidades campestres eran el Dios Pan, los Sátiros, los Faunos,
los Rios, las Ninfas Náyades, que habitaban en las fuentes, y las
Dríadas y Hamadríadas en los árboles.
[54] Estas fueron unas Ninfas convertidas en islas por no haber llamado
á Aqueloo á un sacrificio, al que habian convidado á todos los rios.
[55] Era un rito y ceremonia del hospedage.
[56] Todas estas cosas eran pertenecientes á la primera parte de la
comida, que se llamaba _gustatio_.
[57] Segunda parte de la comida.
[58] Eran la conclusion ó la tercera parte.
[59] Es muy vulgar y sabida la fábula de Proteo, de quien se dijo y
fingió que tomaba las formas y figuras que queria, y esta fábula se
acomoda á las personas que, como suele decirse, hacen á muchas caras.
[60] Fue Metra, doncella de Tesalia, de quien se cuenta el suceso que
refiere esta fábula.
[61] Era costumbre el plantar un bosque al rededor de los templos,
el cual, lo mismo que estos, estaba dedicado á la deidad del templo.
De esto tenemos egemplares en las santas Escrituras, que refieren la
piedad y zelo de algunos de los Reyes de Judá y de Israel, que para
desterrar la idolatría destruyeron los templos de los ídolos y los
bosques que los rodeaban; y en la gentilidad se tenia por una especie
de impiedad y sacrilegio el cortar los árboles de estos bosques.
[62] Esta demostracion no era del árbol, sino de la deidad que creian
haber en él.
[63] Céres era la Diosa de las mieses, y en el lenguage de los poetas
significaba el pan, como Baco el vino, segun se colige de aquello _sine
Cerere et Baccho friget Venus_; y como donde hay pan no puede haber
hambre, por eso dice aqui el poeta que no pueden juntarse el hambre y
Céres.
[64] Elegante descripcion de la habitacion de la hambre.
[65] Esta es una de las inconsecuencias que se notan en los poetas,
pues atribuye al carro de Céres los dragones que eran propios del de
Saturno.
[66] Con el dinero que sacaba de las ventas.
[67] Hércules fue hijo de Júpiter y Alcmena, muger que fue de
Anfitrion; y para prepararle aquel á la apoteosis ó deificacion dispuso
ponerle al pecho de su muger Juno al tiempo que esta estaba durmiendo;
y como despertase y advirtiese el engaño de que estaba mamando un hijo
que no era suyo, sino de su rival Alcmena, se retiró de pronto el
pecho, y la leche que de él corrió se extendió por el cielo, y de ella
se formó aquella blanca línea, que en idioma griego se llama _galaxia_,
y comun y vulgarmente se la denomina la _via lactea_, y en España el
_caminito de Santiago_.
[68] El odio que Juno tuvo á Hércules consistia en ser hijo de su
rival, y en que Júpiter habia prometido hacer Dios, y llenar de
felicidades á lo que naciese de Alcmena; y por eso, valiéndose de
Euristeo, le empeñó á tantas empresas y trabajos, con el fin de que
pereciese en ellos antes de llegar á ser Dios.
[69] Tan antiguo como esto es el tener por indecoroso y por caso de
menos valer el no admitir el desafio, sin dar entrada á la reflexion de
que es mas afrentoso y repugnante y una mal entendida idea del pundonor
el complicarse en la costumbre bárbara é inhumana del desafio.
[70] Como los atletas y luchadores peleaban desnudos, y ademas untados
con aceite, usaban del ardid de tirarse polvo y arena el uno al otro
para poderse asir, de modo que no fuese tan fácil el resbalarse y
desprenderse.
[71] Eran el uso de la facultad que tenia ó le atribuian de poder mudar
varias formas y figuras, como Proteo, Vertumno y la hija de Eresicton,
de la que ya queda hablado.
[72] Es muy vulgar y sabido que la primera hazaña de Hércules fue la
de despedazar, estando aun en la cuna, dos serpientes que Juno envió
contra él para que le ahogasen entre sus roscas.
[73] El vencimiento de este monstruo fue uno de los doce combates á que
Juno empeñó á Hércules para acabar con él, y que pereciese en alguno de
ellos. Era la tal Hidra una serpiente que tenia ó la fingian con cien
cabezas, y cortándole una renacian dos en su lugar; y el modo que tuvo
Hércules de acabar con ella fue usar del cauterio, aplicando un tizon
encendido á cada cabeza que cortaba, con que impidió el que renaciesen
las otras dos.
[74] Varios é inconsecuentes estan los poetas y mitológicos en este y
otros puntos; unas veces hacen á la cornucopia el asta de Aqueloo, y
otras la de la cabra Amaltea, que crió á Júpiter. Sea lo uno ó sea lo
otro, la cornucopia es una asta á quien las Ninfas llenaron de flores y
frutas, y que se tiene y toma por símbolo de la abundancia.
[75] Era un rio de Etolia, que desaguaba en el mar de Corinto.
[76] Alude á los de caballo que atribuian á los Centauros, á quienes
hacian medio hombres y medio caballos.
[77] Por estas expresiones acuerda Hércules al Centauro el castigo de
su padre Ixion, que por haberse atrevido á robar á Juno fue condenado
en el infierno á la pena de la rueda; pero de nada sirvió este
recuerdo, pues á los impíos y estragados no les detiene ni hace en
ellos impresion alguna el miedo del castigo.
[78] Las flechas de Hércules estaban envenenadas con la sangre de la
Hidra, y de este modo se las dió á Filoctetes, y las tenia este, y era
necesario concurriese con ellas á la guerra de Troya; pues segun los
hados no podia ser conquistada ni tomada sin las flechas de Hércules.
[79] Fue hija de Eurito, con la cual casó despues un hijo de Hércules
llamado Hilo.
[80] Creia que la virtud de la camisa era la de atraer á Hércules á su
amor, é ignoraba que estaba envenenada.
[81] Ceremonia que se llamaba libacion.
[82] Fue hijo de Neptuno, tirano de Egipto, que sacrificaba á los
huéspedes y extrangeros.
[83] Fue un gigante, hijo de la Tierra, con quien peleó Hércules; y
advirtiendo que siempre que le dejaba caer se levantaba con mayor
fuerza, y que la Tierra su madre le daba mas vigor, le levantó en el
aire, y alli le venció y quitó la vida.
[84] Gerion, Rey fabuloso de los de España, fingieron que eran tres
hombres reunidos en uno, y que tenia tres cabezas, seis brazos y seis
pies; como el Cancerbero un monstruo de tres cabezas, segun queda ya
anotado, y ambos fueron vencidos por Hércules.
[85] Va refiriendo Hércules sus doce famosos combates, y el toro de
quien hace expresion es el Minotauro de Creta.
[86] Aqui toca una de sus doce empresas, que fue limpiar las
caballerizas de Augias, Rey de la Elide, echando en ellas la corriente
del rio Alfeo.
[87] Otro de los trabajos de Hércules, que fue el matar las perniciosas
aves que por el lago Estinfale, cerca del cual habitaban, se llamaron
Estinfáledes, las cuales eran de una portentosa corpulencia, tenian las
alas y plumas de hierro, y destrozaban los campos y los vivientes, y
Hércules mató algunas á flechazos, y las demas huyeron de aquel sitio,
espantadas del ruido que les hacia con dos planchas de metal.
[88] En este bosque cazó Hércules una cierva muy ligera, que tenia los
pies de bronce y los cuernos de oro.
[89] En latin llamado _balteus_: era el cíngulo que en la victoria
de las Amazonas quitó á Hipólita, su Reina, y lo trajo y entregó á
Euristeo, que por consejo de Juno le habia empeñado en esta empresa.
[90] Habla de la guerra que contra ellos hicieron los gigantes.