CAPITVLO IV.

Del estilo de Dançar en Escuelas.

Ivntanse en las Escuelas media hora despues de anochecido, los

discipulos y otras personas y en siendo hora de dançar (que

ordinariamente es a las siete de Inuierno, y a las ocho de Verano) el

Maestro si vè que se tardã en salir a dãçar, les dize: Suplico a

Vs. ms. se entretengan vn poco, que ya es hora. Luego sale el que le

parece, y enciende las luzes: y esto lo suele hazer el discipulo mas

moderno. Encendidas las luzes, los discipulos entre si se conuienen,

en quien ha de dançar el Alta, que es la Dança con que se saca a

Dançar a los demas: y esto lo executa siempre vno de los diestros.

Y es aduertencia, que si antes q̃ el Maestro diga nada, o despues,

alguno quiere de hecho salir a dançar, lo puede hazer, y sacar a los

demas sin ser descortesia: porque qualquiera que dãce, puede pedir

el Alta. Y de vna manera o otra, el que la ha dançado, combida a los

que le parece, o generalmente a todos, diziendo: Suplico a Vs. ms. el

q̃ gustàre, me haga fauor de salir. Y cierto, que yo era de parecer,

que quando vn diestro se vè en el puesto, y la Escuela està plena de

diestros y modernos, combidase nominatim a quatro o cinco diestros que

dancen con el: y no, que combidando generalmente, salgan muchos a la

Haya (que assi se llama) que no sirue de mas que alargar la Escuela,

y que se resfrie vno mientras aguarda que los demas dancen, y que

dançando diestros, dancen los que no saben; con que la Escuela que

ha de ser de gusto, sea de enfado para el que mira, y para el que

dança: porque suele auer algunos que llamamos Zancarrones, que por no

verlos dançar, se puede perder el gusto de ver los diestros. Y porque

el combidar particularmente es de disgusto para los que se tripulan,

lo que yo suelo hazer, es, yr a la Escuela con quatro o seis amigos,

y sin dançar el Alta, salir todos juntos de hecho a dãçar los quatro

passos de Pauana, que esto se puede hazer; conque los demas viendo que

no ay Alta, si quieren dançar, aguardan, y hazen su Escuela de por si:

y quãdo el que dança el Alta, combida generalmente; no ruega a nadie

en particular, si no es muy amigo. El Maestro pudiera muy bien, como

tal, mãdar dançar el Alca a quien quisiere; y esto lo escusan por

las embidias q̃ causa el mandarlo a vnos mas que a otros, porque se

tiene a fauor, como verdaderamente lo es, y cada vno quisiera ser el

escogido; y assi serà bien que ellos se conformen, o la eche el que

quisiere. Iuntos pues los que han de dancar en el puesto con el que

dançó el Alta, salẽ a los quatro passos de Pauana; y en dançandolos,

hazen todos su reuerencia, y dexan en el puesto al del Alta: el qual

dãça vna Mudança de Pauana hecha y deshecha, o dos medias Mudanças, el

hecho de vna y el deshecho de otra; que es cosa que lo hazen los que ya

sabẽ algo lo que se hazen. Y en acabando este, sin dexar q̃ se empiece

otro tañido, sale el que mas prompto se halla, y prosigue con otra, y

assi sucessiuamẽte todos los demas: luego el del Alta sale en cuerpo

(porque la primera salida siempre es con ferreruelo y espada) (si la

ciñe) y dança otra Mudança de Pauana, y los demas hazen lo mismo tàbien

en cuerpo, saliendo cada vno en el lugar q̃ adquirio la primera vez.

Y si alguno se anticipàre a salir primero, puede el que le pertenece,

salir y ponersele delante; y si se haze de malicia, es descortesia.

Si entra alguno quando se dança Pauana o Gallarda, puede en dancando

el postrero entrar a dãcar, diziendo (haziendo su cortesia) Con

licencia de Vs. ms. Y no de otra manera, porq̃ serà descortesia: y si

llega tan tarde que ya esté baylando, no fe dà lugar a que bayle, ni

se acostũbra, si no es pidiendolo el Maestro. El qne dança el Alta,

continùa la Escuela en esta manera: Dança dos mudãças de Pauana,

Gallarda, dos mudanças de Folias, dos de Rey, dos de Villano, Chacona

y Canario; y rematase la Escuela cõ el Torneo, o el Pie de gibado,

que es todo lo que se dança en Escuelas: y aunque ay Rastro, Iacara,

Zarauanda y Tarraga, estas quatro pieças son vna mesma cosa; si bien

el Rastro tiene sus mudanças diferẽtes, y por diferente estilo. Puede

muy bien el del Alta, si ay muchos que dancẽ, o se cãsa, o por

otro accidente, reduzir la Escuela a vna mudãça de cada cosa, para

abreuiarla: mas no puede dexar de dãçar las piezas dichas sin acuerdo

de los demas; porque como todos pagan su repasso, cada vno quiere

dançar la que le toca. Hasta despues del Villano nadie debe pedir mas

de lo q̃ el del Alta dançàre; y despues del Villano, puede pedir de

las Chaconas, o Canario, lo q̃ quisiere. Y si por algun accidente el

del Alta no sigue la Escuela, le toca el continuarla al mas immediato.

Acabada pues la Escuela, los discipulos pagan el repasso, o llegan

a dar la disculpa que le parece al Maestro: y despues se les puede

permitir conuersacion, en pie o assentados, si no ay quien haga otra

Escuela, o ay alguna licion que dar; que en tal caso se guarda el mesmo

silẽcio que dançando. Y no se permite q̃ ninguna persona (aunque sea

discipulo muy diestro y antiguo) en el discurso de la liciõ corrija al

alicionado ningun yerro, aũque el Maestro se descuyde en corregirlo: y

esto, y el reirse mientras se dança u da liciõ es mal parecido; y el

reprehender en publico, solo toca a los Maestros. No puede ninguno en

la Escuela pedir que se dãce, sin el mesmo Maestro; que esto solamẽte

le toca a el que lo fuere, y a los discipulos salir quando gustaren.

Discursos sobre el arte del dançado y sus exelencias y primer origen, reprobando las acciones deshonestas · 第 22 / 27 题