NOTAS:

[1] Sólo el que haya estado en la isla de Cuba y oído estas canciones

en boca de la gente del pueblo, puede formar idea del dejo inimitable

y la gracia singular con que dan alma y atractivo a las ideas más

triviales y al lenguaje menos escogido.

[2] El yarey es un arbusto mediano, de la familia de los guanos, de

cuyas hojas largas y lustrosas se hacen en el país tejidos bastante

finos para sombreros, cestos, etc.

[3] Ingenio es el nombre que se da a la máquina que sirve para demoler

la caña, mas también se designan comunmente con este nombre las mismas

fincas en que existen dichas máquinas.

[4] Zafra: el producto total de la molienda, que puede llamarse la

cosecha de azúcar.

[5] Los esclavos de la Isla de Cuba dan a los blancos el tratamiento de

su merced.

[6] Mayoral se llama al director o capataz que manda y preside el

trabajo de los esclavos. Rarísima vez se confiere a otro esclavo

semejante cargo: cuando acontece, lo repita éste como el mayor honor

que puede dispensársele.

[7] El tratamiento de vos no ha sido abolido enteramente en Puerto

Príncipe hasta hace muy pocos años. Usábase muy comunmente en vez de

usted, y aun le empleaban algunas veces en sus conversaciones personas

que se tuteaban. No tenía uso de inferior a superior y sólo lo permito

a Sab por disculparle la exaltación con que hablaba en aquel momento

que no daba lugar a la reflexión.

[8] Taranquela: Son unos maderos gruesos colocados a cierta distancia,

con travesaños para impedir la salida del ganado, etc.

[9] Se da el nombre de estancias a las posesiones pequeñas de labranza,

pero en Cubitas se llaman así particularmente los plantíos de yucas,

raíz blanca y dura, de la que se hace una especie de pan llamado

casabe. En cada una de estas estancias hay regularmente su choza en la

que habita el mayoral, y estas chozas forman el caserío de las aldeas

de Cubitas.

[10] Las cuevas de Cubitas son una obra admirable de la naturaleza, y

dignas de ser visitadas. Más adelante hablaremos de ellas con alguna

más extensión.

[11] El aura es un ave algo parecida al cuervo, pero más grande. Cuando

amenaza la tempestad innumerables bandadas de estas aves pueblan el

aire, y por lo bajo de su vuelo conocen los del país la densidad de la

atmósfera.

[12] Bohío; choza o cabaña.

[13] El colibrí es un pájaro muy pequeño conocido únicamente en las

tierras más cálidas de América. Su plumaje es hermosísimo por el matiz

y brillo de sus colores. Liba las flores como la abeja haciendo oir un

zumbido parecido al de los mosquitos, por lo cual en algunos países le

llaman rezumbador, y en otros pica flores.

[14] La clavellina cubana, llamada también lirio en algunos pueblos

de la isla, es una planta que no tiene analogía con la del clavel; su

flor, que despide un aroma suavísimo, es blanca al nacer y después

rosada.

[15] La malvarrosa es blanca por la mañana y encarnada por la tarde.

[16] Esta flor extraordinaria la produce una planta parecida a la vid

silvestre blanca. Antes de abrirse es de color de jacinto claro, y

abierta descubre otras hojas más blancas formando un círculo que imita

una corona. Del centro de la flor se eleva un tallo cilíndrico a manera

de una columna que remata en una especie de cáliz del cual nacen tres

clavos. Presenta además lo interior del cáliz la figura de un martillo,

y por todos estos signos se la llama flor de pasión o pasionaria.

[17] Campanilla: es una flor silvestre de la figura de una campana; la

produce un bejuco muy común en aquellos campos.

[18] El yuraguano es un arbusto de la familia de los guanos con muchas

hojas parecidas algún tanto a las de la palma; aquellos a que se

hace referencia en esta historia, y que abundan en las inmediaciones

de Cubitas, son más altos que los yuraguanos comunes. No crece este

arbusto recto y airoso como la palma, antes por el contrarío su tronco

se tuerce por lo regular, y a veces se tiende casi horizontalmente.

[19] El jagüey al principio no es más que un bejuco que se enreda a un

árbol. Crece prodigiosamente: cubre y oprime con sus ramas el tronco

que le ha sostenido y acaba por secarle. Entonces conviértese él en

árbol corpulento; y la multitud de sus ramas que tiende de una manera

caprichosa, sus raíces gruesas y visibles sobre la superficie de la

tierra y las desigualdades de su tronco le dan un aspecto particular.

[20] Los cocuyos son en clase de luciérnagas las más raras y vistosas,

como también las más grandes. Su alimento es el jugo de la caña de

azúcar y por eso abundan en los cañaverales. Tienen cuatro alas, dos

depósitos de luz en el cuerpo y dos en la cabeza.

[21] Los cubiteros han forjado en otros tiempos extraños cuentos

relativos a una luz que decían aparecer todas las noches en aquel

paraje, y que era visible para todos los que transitaban por el

camino de la ciudad de Puerto Príncipe y Cubitas. Desde que dicha

aldea fué más visitado y adquiriá cierta importancia en el país, no

ha vuelto a hablarse de este fenómeno cuyas causas jamás han sido

satisfactoriamente explicadas. Un sujeto de talento, en un artículo que

ha publicado recientemente en un periódico con el título de «Adición

a los apuntes para la historia de Puerto Príncipe», hablando sobre

este objeto dice que eran fuegos fatuos, que la ignorancia calificó de

aparición sobrenatural. Añade el mismo que las quemazones que se hacen

todos los años en los campos pueden haber consumido las materias que

producían el fenómeno.

Sin pararnos a examinar si es o no fundada esta conjetura, y dejando a

nuestros lectores la libertad de formar juicios más exactos, adoptamos

por ahora la opinión de los cubiteros y explicaremos el fenómeno, en la

continuación de la historia, tal cual nos ha sido referido y explicado

más de una vez.

[22] El curujey es una especie de planta parásita que nace en el tronco

de los árboles viejos.

[23] Evangelio de San Mateo, capítulo 42.

Sab (novela original) · 第 30 / 30 题