EPÍLOGO.

La historia de la Alhambra concluyó par decirlo así, en 1492.

Pero entonces, cuando acabó su historia de grandezas y de poder, comenzó

su historia de destrucción.

Los Reyes Católicos destruyeron su magnífica mezquita, y levantaron

sobre ella una iglesia.

Mas allá, en la parte alta, echaron por tierra maravillas del arte

árabe, y fundaron sobre los escombros un convento de franciscanos.

El emperador don Carlos, su nieto, derribó gran parte del alcázar, y

construyó sobre su terreno un palacio que pudo haber construido en otra

parte.

Otro sí, para hacer habitaciones á su gusto en el alcázar, hizo puerta

uno de los alhamíes de la sala de Embajadores, y puso una galería y un

lienzo de habitaciones feas y destartaladas en que solo hay algunos

buenos techos de ensambladura, delante del mirador de Lindaraja.

Mas tarde los franceses volaron la torre de los Siete Suelos, la del

Agua y algunas otras.

Durante la guerra civil, con el pretesto de fortificar la Alhambra, se

hizo saltar con barrenos su parte alta, y se la puso un feston de tapia

de tierra con blindajes blanqueada y aspillerada.

Otro ingeniero cegó los baños de mármol del harem, y puso sobre ellos un

jardin.

Y el tiempo, que nada respeta, sigue llevándose á fragmentos aquella

magnífica joya.

Está escrito que la Alhambra desaparezca á causa de un inconcebible

abandono, y lo que está escrito se cumplirá.

* * * * *

Hemos dicho buena y lealmente á nuestros lectores lo que sabiamos acerca

de la historia y de la tradicion de ese alcázar.

Si no hemos hecho un libro mejor, no es porque no hayamos querido, sino

porque no hemos podido mas.

La alhambra; leyendas árabes · 第 242 / 311 题