Granada estaba mas que nunca dividida en bandos.
Se acercaba la hora de que los cristianos se apoderasen al fin de
aquella Alhambra tan codiciada, de aquella fortaleza cuyo dueño era el
dueño de Granada, la cándida y la clara.
Habia en Granada tres reyes á un tiempo.
Uno en la Alhambra, otro en el palacio del Gallo de viento en el
Albaicin, y el tercero en Málaga.
Era el uno el viejo rey Muley-Hhacem, hijo de Ismail.
El otro Muley Abu-Allah-al-Zagal[118], su hermano.
Y el tercero, hijo del uno y sobrino del otro, Muley
Abu-Abd-Allah-al-Ssagir-al-Zogoibí[119], conocido mas vulgarmente por
Boabdil, ó por el rey Chico de Granada.
Estos sobrenombres eran cosa de los bandos, para conocer á cada uno de
los reyes.
Llamaban á Muley-Hhacem, el Viejo: á Muley Abd-Allah, el Mozo: á Muley
Abu-Ebn-Allah el Chico.
Esto era muy cómodo, porque no podian equivocarse.