El patio de los Leones del alcázar de la Alhambra es la joya mas rica
que ha sobrevivido á la ya centenares de años hace pasada arquitectura
árabe.
En vano querreis dominar un sentimiento de doloroso entusiasmo, al ver
de repente desde el magnífico arco festonado que sirve de entrada al
patio de los Leones, yendo del del Mexuar, ó de los Arrayanes, las
ciento veinticuatro esbeltas y bellísimas columnas que sostienen sus
galerías y sus templetes, sus arcos apuntados ó redondos, de herradura ó
semicirculares, estucados labrados, cubiertos de inscripciones bajo
aleros de alerce tallados, pero áridos, secos, rotos, torcidos por el
tiempo: la gran pila de su fuente de mármol, sostenida por doce leones,
y sus estanques de mármol, por donde corre el agua de la fuente[115].
Vereis sus caprichosas y elegantes arcadas, enrojecidas por el tiempo,
que ha borrado sus colores, su oro, sus menudos dibujos; los puntales de
madera y las barras de hierro que sostienen los aéreos templetes para
que no se vengan á tierra; las magníficas ensambladuras de sus techos,
agujereadas, convertidas en una ruina miserable, rotos sus alicatados y
su pavimento, y sin embargo hermoso todavía.
¿Por qué maldicion incomprensible se deja á esa joya abandonada sin
defensa á la implacable y destructora accion del tiempo, que ciego y
fatal pulveriza del mismo modo lo hermoso y lo deforme?
¿No merece la Alhambra que se gaste en ella algun oro, que se la cure,
en una palabra, que se la devuelva su lozana juventud?
¿Esta realidad, superior á los encarecimientos de las Mil y una Noches,
á los ponderados palacios del califa Aarum-al-Raschid?
Pero recordamos que ya en este libro hemos declamado á propósito de la
ruina de otros lugares de la Alhambra.
Y como nuestras declamaciones no han de dar resultado.....
Continuemos.
Adheridos al patio de los Leones hay tres departamentos.
La sala de las dos Hermanas á la izquierda.
La de los Abencerrajes, ó de los Leones, á la derecha.
Y al fondo la admirable sala de Justicia.
En la galería que existe entre el patio y la sala de Justicia, y en su
estremo derecho, hay una puerta pequeña que sirve de entrada á lo que
fué _rauda_ ó pendon de los reyes de Granada.
Todas estas habitaciones con sus dependencias, forman el departamento,
por decirlo así, del patio de los Leones.