El rey Abul-Walid, dejó cuatro hijos: Muhamad, su sucesor de doce años;
Farag, el segundo; Abul-Hegiag, el tercero, é Ismail, el cuarto.
El mayor de estos cuatro hijos, fué proclamado bajo el nombre de
Abu-Abdallah-Muhamad IV, el mismo dia en que murió su padre.
En razon á la corta edad del rey, el wazir Almabrub tomó sobre sí el
gobierno del reino.
Muy pronto la altivez y avaricia de este wazir, provocaron el disgusto y
las demostraciones del esclavizado pueblo, y tres años despues de su
exaltacion al trono, el rey Muhamad, que solo tenia quince años, le
mandó cortar la cabeza á la vuelta de una empresa sobre la frontera de
Castilla, y tomó las riendas del gobierno.
En sus primeras espediciones, conquistó á Baeza y á Gibraltar.
Poco despues perdió á Gibraltar de nuevo, contra el emir de Fez Abul
Hassau.
Pero en vez de disputarle Muhamad esta conquista, prefirió aliarse con
él, y tan de buena fé lo hizo, que cuando los cristianos bajo las
banderas de Alonso el XI de Castilla, fueron á cercar aquella plaza,
acudió á socorrer al emir de Fez para que no se la arrebatasen.
Hizo levantar el sitio, y cuando penetró en la plaza, hizo conocer á los
xaques y capitanes africanos con injuriosas pullas, el servicio que les
habian prestado, y ofendidos estos le asesinaron, cuando se embarcaba
para ir á visitar al emir de Fez su aliado.
Muhamad murió en la primavera de su juventud, aun no cumplidos los
veinte años.
Inmediatamente los wazires y la nobleza proclamaron rey al hermano del
difunto, Abul-Hegiag, y este mandó recoger el cuerpo de su hermano y le
llevaron á Málaga, donde fué enterrado en una huerta del rey fuera de la
ciudad.
Sobre su sepulcro se escribió el epitafio siguiente:
«Este es el sepulcro del noble rey, fuerte, magnánimo, liberal,
esclarecido, Abu-Abdallah-Muhamad, de feliz memoria, de la real
prosápia, prudente, virtuoso, ínclito guerrero, vencedor, caudillo de
vencedoras huestes, de la antigua é ínclita familia de los Nazares,
príncipe de los fieles, hijo del sultan Abul-Walid-ebn-Ferag-ebn-Nazar,
á quien Dios haya perdonado y tenga en descanso. Nació (el Señor se
complazca de él), dia ocho de Muharram del año de setecientos veinte y
cinco, y murió (Dios le perdone), á trece de Dilhagia del año de
setecientos treinta y tres. Loor y gloria á Dios Altísimo é Inmortal.»