LIBRO V. -- I. Los atenienses, al mando de Cleón, toman la ciudad de
Torone a los peloponesios. Viaje que el ateniense Féax hace a Italia
y Sicilia. -- II. Brásidas vence a Cleón y a los atenienses junto a
Anfípolis, muriendo ambos caudillos en la batalla. -- III. Ajustan
la paz los lacedemonios con los atenienses para sí y sus aliados, y
después pactan alianza, prescindiendo de estos. -- IV. La paz entre
atenienses y peloponesios no es observada. Corinto y otras ciudades
del Peloponeso se alían con los argivos contra los lacedemonios. --
V. Comunicaciones que recatadamente tienen atenienses y lacedemonios.
Hechos de guerra y tratados que en este verano se hicieron. -- VI.
Los lacedemonios se alían con los beocios sin consentimiento de los
atenienses, contra lo estipulado en el tratado de paz, y estos,
al saberlo, pactan alianza con los argivos, mantineos y eolios.
-- VII. Después de muchas empresas guerreras entre los aliados de los
lacedemonios y de los atenienses, estos, a petición de los argivos,
declararon que los lacedemonios habían quebrantado el tratado de paz
y eran perjuros. -- VIII. Estando los lacedemonios y sus aliados
dispuestos a combatir con los argivos y sus confederados delante de
la ciudad de Argos, los jefes de ambas partes, sin consentirlo ni
saberlo sus tropas, pactan treguas por cuatro meses, treguas que
rompen los argivos a instancia de los atenienses, y toman la ciudad
de Orcómeno. -- IX. Los lacedemonios y sus aliados libran una batalla
en Mantinea contra los atenienses y argivos y sus aliados, alcanzando
la victoria. -- X. Pactan primero la paz, y después la alianza, los
lacedemonios y los argivos. Hechos que realizan los lacedemonios y
los atenienses sin previa declaración de guerra. -- XI. Del sitio y
toma de la ciudad de Melos por los atenienses, y de otros sucesos que
ocurrieron aquel año.
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LIBRO VI. -- I. Trátase de la isla de Sicilia y de los pueblos que
la habitaban, y de cómo los atenienses enviaron a ella su armada
para conquistarla. -- II. Hechos de guerra ocurridos durante aquel
invierno en Grecia. La armada de los atenienses se apareja para
el viaje a Sicilia. -- III. Discurso de Nicias ante el Senado y
pueblo de Atenas para disuadirles de la empresa contra Sicilia.
-- IV. Discurso de Alcibíades a los atenienses aconsejándoles la
expedición a Sicilia. -- V. Discurso de Nicias a los atenienses
que, de nuevo y por medios indirectos, procura impedir la empresa
contra Sicilia. -- VI. Los atenienses, por consejo y persuasión
de Alcibíades, determinan la expedición a Sicilia. Dispuesta la
armada, sale del puerto del Pireo. -- VII. Diversas opiniones que
había entre los siracusanos acerca de la armada de los atenienses.
Discursos de Hermócrates y Atenágoras en el Senado de Siracusa, y
determinación que fue tomada. -- VIII. Discurso de Atenágoras a los
siracusanos. -- IX. Parte de Corcira la armada de los atenienses y es
mal recibida así en Italia como en Sicilia. -- X. Llamado Alcibíades
a Atenas para responder a la acusación contra él dirigida, huye al
Peloponeso. Incidentalmente se trata de por qué fue muerto en Atenas
Hiparco, hermano del tirano Hipias. -- XI. Después de la partida de
Alcibíades, los dos jefes de la armada que quedaron ejecutan algunos
hechos de guerra en Sicilia, sitiando Siracusa y derrotando a los
siracusanos. -- XII. Arenga de Nicias a los atenienses para animarlos
a la batalla. -- XIII. Los siracusanos, después de nombrar nuevos
jefes y ordenar bien sus asuntos, hacen una salida contra los de
Catana. Los atenienses no pueden tomar Mesena. -- XIV. Los atenienses
por su parte y los siracusanos por la suya envían embajadores a los
de Camarina para procurar su alianza. Respuesta de los camarineos.
Aprestos belicosos que los atenienses contra los siracusanos en este
invierno. -- XV. Discurso de Eufemo, embajador de los atenienses, a
los camarineos. -- XVI. Los lacedemonios, por consejo y persuasión
de los corintios y de Alcibíades, prestan socorro a los siracusanos
contra los atenienses. -- XVII. Los atenienses, preparadas las cosas
necesarias para la guerra, sitian Siracusa. Victorias que alcanzan
contra los siracusanos en el ataque de esta ciudad. Llega a Sicilia
el socorro de los lacedemonios.
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LIBRO VII. -- I. Entra Gilipo en Siracusa con el socorro de las
otras ciudades de Sicilia partidarias de los siracusanos. Pierde una
batalla y gana otra contra los atenienses. Los siracusanos y los
corintios envían una embajada a Lacedemonia pidiendo nuevo socorro
y Nicias escribe a los atenienses demandándoles refuerzos. -- II.
Lo que decía la carta de Nicias a los atenienses y lo que proveyeron
estos en vista de ella. -- III. Los peloponesios entran en tierra de
Atenas y cercan la villa de Decelia. Socorros que envían a Sicilia,
así los atenienses, como los peloponesios. -- IV. Siracusanos y
atenienses libran una batalla por mar en el puerto, y por tierra,
pretendiendo ambos haber alcanzado la victoria. Encuentros que
tuvieron después durante el sitio. -- V. Necesidades que sufría
Atenas por la guerra. Algunos tracios que fueron a servir a los
atenienses, y se volvieron por falta de paga, al regresar destruyen
la ciudad de Micaleso, y después son casi todos dispersados. -- VI.
Lo que hicieron los capitanes atenienses Demóstenes y Eurimedonte
en el camino cuando iban en socorro de los sitiadores de Siracusa.
Auxilio que reciben los sitiados. Batalla naval entre atenienses
y peloponesios junto a Naupacto. -- VII. Mientras Demóstenes y
Eurimedonte están en camino para reforzar a los atenienses que
sitian Siracusa, los siracusanos libran una batalla naval contra los
atenienses. -- VIII. Llegan Demóstenes y Eurimedonte al campamento
de los atenienses. Atacan de noche los parapetos de los siracusanos
junto a Epípolas y son rechazados con grandes pérdidas. -- IX.
Después de celebrar muchos consejos, deciden los atenienses levantar
el sitio de Siracusa, y al fin no lo hacen por una superstición. --
X. Logran los siracusanos nueva victoria naval contra los atenienses
y procuran encerrarlos en el puerto donde estaban. -- XI. Ciudades
y pueblos que intervienen en la guerra de Sicilia, así de una parte
como de otra. -- XII. Los siracusanos y sus aliados vencen de nuevo
en combate naval a los atenienses, de tal modo que no pueden estos
salvarse por mar. -- XIII. Después de la derrota parten los atenienses
de su campamento para ir por tierra a las villas y lugares de Sicilia
que seguían su partido. -- XIV. Los siracusanos y sus aliados
persiguen a los atenienses en su retirada y los vencen y derrotan
completamente.
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LIBRO VIII. -- I. Determinaciones de los atenienses, cuando supieron
la derrota de los suyos en Sicilia, para continuar la guerra contra
los peloponesios. La mayor parte de Grecia y el rey de Persia pactan
confederación contra los atenienses. -- II. Los de Quíos, de Lesbos
y del Helesponto piden a los lacedemonios que les envíen una armada
para resistir a los atenienses, contra los cuales querían rebelarse.
Orden que sobre esto fue dada. -- III. Algunos barcos de los
peloponesios son lanzados del puerto del Pireo por los atenienses.
Las ciudades de Quíos, Eritras, Mileto y otras muchas se rebelan
contra los atenienses, pasándose a los peloponesios. Primera alianza
entre el rey Darío y los lacedemonios. -- IV. Los de Quíos, después
de rebelarse contra los atenienses, hacen rebelar a Mitilene y a toda
la isla de Lesbos. Recóbranla los atenienses y también otras ciudades
rebeladas. Vencen a los de Quíos en tres batallas, y roban y talan
toda su tierra. -- V. Cercando los atenienses la ciudad de Mileto,
libran batalla contra los peloponesios, en la cual cada contendiente
alcanza en cierto modo la victoria. Sabiendo los atenienses que iba
socorro a la ciudad, levantan el sitio y se retiran. Los lacedemonios
toman Yaso. Dentro de ella estaba Amorges, que se había rebelado
contra el rey Darío, y lo entregan al lugarteniente de este rey.
-- VI. Cercada la ciudad de Quíos por los atenienses, Astíoco, general
de la armada de los peloponesios, no quiere socorrerla. Segundo
tratado de confederación y alianza con Tisafernes. -- VII. Victoria
naval de los peloponesios contra los atenienses. Los caudillos de los
peloponesios, después de discutir con Tisafernes algunas cláusulas
de su alianza, van a Rodas y la hacen rebelar contra los atenienses.
-- VIII. Siendo Alcibíades sospechoso a los lacedemonios, persuade a
Tisafernes para que rompa la alianza con los peloponesios y la haga
con los atenienses. Los atenienses envían embajadores a Tisafernes
para ajustarla. -- IX. Derrotados los de Quíos en una salida que
hicieron contra los sitiadores atenienses, son estrechamente cercados
y puestos en grande aprieto. Las gestiones de Alcibíades para
pactar alianza entre Tisafernes y los atenienses no dan resultado.
Renuévase la alianza entre Tisafernes y los lacedemonios. -- X. Gran
división entre los atenienses, lo mismo en Atenas que fuera de ella,
y en la armada que estaba en Samos, por el cambio de gobierno de
su república, que les causó gran daño y pérdida. -- XI. Sospechan
de Tisafernes los peloponesios porque no les daba el socorro que
les había prometido, y porque Alcibíades había sido llamado por los
atenienses de la armada, ejerciendo la mayor autoridad entre ellos,
que empleaba en bien y provecho de su patria -- XII. Divididos los
atenienses por la mudanza en el gobierno popular de la república,
procuran establecer algún acuerdo entre ellos. -- XIII. Victoria
de los peloponesios contra los atenienses cerca de Eretria. El
gobierno de los cuatrocientos queda suprimido y apaciguadas las
discordias. -- XIV. Las armadas de los atenienses y peloponesios van
al Helesponto y se preparan para combatir. -- XV. Victoria de los
atenienses contra los peloponesios en el mar del Helesponto.
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