En Cataluña y las Provincias el sentimiento democrático es profundo.

Allí el proletario es un _hombre_ y un _ciudadano_, porque vive del

trabajo y tiene la conciencia da que el trabajo es en la sociedad un

título supremo que da derecho á la consideracion y la independencia.

Esos dos pueblos son los únicos que no se han dejado absorber por la

pretendida unidad de la nacion española, unidad de apariencia que no

reposa en instituciones verdaderamente liberales, populares y

nacionales. El catalan y el vascongado mantienen su lengua, su

literatura, sus tradiciones y libertades peculiares, y se repután como

pueblos aparte. Ellos resumen lo que hay de mas próspero y sólido, de

mas fecundo y distinguido en la situacion política, social y económica

de España; y no hay exageracion ninguna en decir que, así como Cataluña

es la _Inglaterra española_, las Provincias son la _Francia peninsular_.

Allí faltan el fanatismo religioso, el gusto por el monopolio (aunque

los catalanes son proteccionistas por razon de sus fábricas), y la

veneracion del sable ó del militarismo. El dia que en esos pueblos se

fundase la República, el cambio seria insensible en lo social y

económico; apénas se produciría un movimiento ascendente en lo político.

Es en el seno de esos pueblos que se halla el verdadero gèrmen de la

democracia española.

El resultado de la comparacion precedente salta á la vista, al abrazar

al conjunto de la nacion española. Ella se compone de varios pueblos,

formados por cruzamientos mas ó ménos intensos de razas diferentes, y

por la diversa accion de las instituciones que los han regido. Donde

quiera que ha reinado sin contrapeso ninguno el socialismo del poder

absoluto, la vida social se ha estancado. Donde Felipe II y Torquemada

han dejado las mas profundas huellas de su paso, el terreno ha quedado

estéril ó no ha producido sino espinos y malezas ásperas. Donde los

conventos y el clero han dominado con mas fuerza, la mendicidad se ha

hecho endémica, la ociosidad genial, las supersticiones groseras,

profundo el amor al aislamiento, á la rutina, la incuria y el desaseo.

Donde han faltado los fueros antiguos (es decir, las libertades ó

garantías), la industria, la agricultura y el comercio han quedado

estacionarios, despues de la gran retrogradacion acarreada por la

expulsion de los moros y judíos. Donde quiera se ven los malos frutos de

una educacion viciosa y corruptora. La moralidad doméstica relativa de

la España central no es efecto sino del viejo orgullo castellano y del

aislamiento social; de ningún modo el resultado de las instituciones

anteriores, que han hecho todo lo posible por corromper al pueblo.

Al contrario, allí donde se han inoculado la sangre y las costumbres de

un pueblo liberal, de religion espiritual, igualadora y fraternal, y

amante de la naturaleza (el pueblo árabe ó moro), se ve una considerable

prosperidad. Allí donde hubo lucha ó dualidad de religiones, hay mas

tolerancia, mucho menos fanatismo, mas vivos instintos de libertad y

fraternidad, y el clero ha sido ménos ávido de riquezas y poder. Allí

donde se han arraigado las tradiciones de la libertad económica (que era

el secreto de los prodigios agrícolas, artísticos é industriales de los

Moros), la actividad es visible, la prosperidad satisfactoria, apesar de

la funesta accion de las leyes reglamentarias y prohibitivas. En los

pueblos (los vascongados) donde no hay monopolios, ni soldados, ni

prohibiciones, ni autoridad absorbente, ni impuestos indirectos

ruinosos, ni policía inquísitorial, ni centralizacion opresiva, todo es

espontaneo y viril, todo prospera, la paz reina, las costumbres son

puras, dulces y pacíficas, el juego de pelota reemplaza casi los

sangrientos juegos de toros, el juego no existe como pasion y

especulación, la propiedad raíz está muy dividida, la vida es libre,

fácil y barata, la instruccion elemental está bien difundida, la

civilización avanza en todos sentidos, la poblacion está mucho mas

condensada.

La Cataluña, aunque mucho ménos independiente del gobierno central, se

asemeja en su situación á las Provincias, y brilla por su industria y

riqueza, precisamente porque ha estado ménos expuesta á la influencia

funesta del socialismo despótico, brutal y corrosivo inaugurado por

Carlos V y Felipe II; socialismo cuyas fórmulas eran: la delacion, la

nivelación en la obediencia pasiva, el convento, la unidad de religion,

el aislamiento español, la prohibicion, la reglamentacion de la vida, en

una palabra, la supresion completa de la individualidad.

Tales son las enseñanzas que suministran el presente y el pasado de

España, comparando la situación social de sus cuatro grupos mas

característicos. ¿Qué es lo que en justicia puede augurarse acerca del

porvenir de esa nacionalidad? Para responder á esta pregunta es

necesario compendiar los rasgos generales que ofrece toda España,

respecto de su constitucion, su gobierno, sus partidos, su carácter

social, su educacion, sus ideas, su vida económica, su literatura y sus

aspiraciones.

La Constitucion española es la imagen de la situacion del pueblo á quien

rige. Allí todo coexiste á medias, sin un carácter bien determinado. Es

una monarquía mitad de tradición ó legitimidad de derecho divino, mitad

de origen popular; de manera que ni la aristocracia, ni el absolutismo,

ni la democracia tienen autoridad, ni fuerza, ni prestigio, si no es

para entrabarse y dañarse mutuamente. Parlamentario por las formas y el

origen aparente, el gobierno obedece mas á las influencias cortesanas

que á las de la opinion. Sumamente restringido el círculo de los

electores, y poderosos los medios de corrupcion, el sufragio representa

siempre al poder, sin que haya ejemplo de que un ministerio pierda las

elecciones. Los partidos, desorientados por falta de principios y

explotando en todo caso las situaciones, son á su turno explotados por

el poder, sin que la nacion gane cosa ninguna con las fluctuaciones

ministeriales. Poco mas ó ménos todos los partidos gobiernan con los

mismos medios: la fuerza, la represion, la intriga, la corrupcion de las

conciencias. ¡Cosa extraña! la gran masa del pueblo español detesta el

gobierno del sable y desea la ruina del militarismo; y sinembargo todos

los ministerios se apoyan sucesivamente en las bayonetas.

Las instituciones generales de España parecen haber sido calculadas para

contrariar toda tendencia al progreso. En balde la Constitucion ha

establecido la igualdad legal, si las leyes restringen las importaciones

y todos los cambios, embarazan el tránsito, reglamentan muchas

industrias, hacen sumamente difícil el acceso de la juventud á las

profesiones liberales, y someten á funestas cortapisas las mejores

empresas. Un solo ejemplo, respecto de un interes muy subalterno,

bastará para que se comprenda cuán funestos son los efectos del régimen

restrictivo y reglamentario que impera en la mayor parte de España. Poco

ántes de mi llegada á Madrid, el Gobierno habia querido favorecer á los

mozos de cordel, cuyo servicio está reglamentado. Con tal fin fijó una

tarifa que daba al servicio de cada mozo el precio de cuatro reales de

vellon por un viaje ó diligencia dentro de la ciudad; siéndoles

prohibido á todos cobrar mas ni ménos por su trabajo. Esto, sin duda, en

obsequio de los mozos de cordel y del público. A los pocos dias de la

reforma, los mozos de cordel estaban quejosísimos del Gobierno porque no

ganaban nada. La razon era sencilla. Antes, arreglándose libremente con

los particulares y haciéndose competencia, ganaban seis, ocho ú diez

reales por dia, á muy bajo precio, porque hacian muchas comisiones ó

servicios. Pero con la tarifa alta, el público dejó de ocuparlos, y el

precio triple ó cuádruplo de muy raras comisiones no les compensaba las

pérdidas en el número de operaciones.

España es un país que abunda en fábricas de papel, aunque el producto es

generalmente defectuoso. La proteccion económica prohibe la importacion

del papel extranjero, y obliga á los Españoles á servirse del propio.

¿Cuál es el resultado? La triste carestía que se ha sufrido en 1859-60

prueba que la prohibicion solo sirve para dar un privilegio á la

fabricacion nacional y mantenerla estacionaria. Durante muchos meses las

imprentas no han tenido papel para sus publicaciones, por impotencia de

los privilegiados. En España, país clásico de trigos y toda clase de

cereales, se ve con frecuencia el extraño fenómeno de una escasez de

granos que amenaza producir hambres! ¿Por qué? Porque el pueblo no tiene

libertad para importar granos cuando las cosechas son escasas por falta

de lluvias. España (es preciso repetirlo) es uno de los paises de Europa

donde se fuma peor tabaco (si no es de contrabando),--y le pertenece en

monopolio la produccion de Cuba, Puerto-Rico y Manila!

Las tarifas prohibitivas y protectoras, y por tanto muy elevadas, y el

exceso de reglamentacion, hacen difícil y relativamente reducido el

comercio de un Estado tan considerable como aquel. ¿Cuál es el

resultado? La corrupcion de los funcionarios al servicio de las aduanas,

y el contrabando inmenso y escandaloso, responden tristemente. El tesoro

español pierde por lo que entra clandestinamente á todo el territorio

(principalmente por Gibraltar, Portugal y los Pirineos) tres veces mas

de lo que importaría una fuerte reduccion en las tarifas. Pero se

conserva un sistema funesto, por espíritu de rutina y profundo atraso de

los hombres de Estado en el conocimiento de la economía social.

Estudiando con atencion y sin prevencion al pueblo español, se halla que

él posee muchas y eminentes cualidades _características_, y muchos y muy

graves defectos de _educacion_. Todo lo que tiene de bueno le viene de

la naturaleza, que lo ha dotado admirablemente; como todo lo que tiene

de malo es la consecuencia de instituciones profundamente corruptoras.

Es un pueblo leal, honrado, hospitalario, sumamente sobrio y frugal,

sufrido, valeroso, capaz de todas las proezas y de todos los esfuerzos

de una gran raza. Pero le falta, en lo general, el espíritu de

iniciativa, la espontaneidad,--porque los malos gobiernos lo han

habituado á la vida pasiva, la inercia y la rutina en todo. Hay muchas

cosas viciosas, detestables, que el pueblo español ama, no por

_inclinacion_ sino por _hábito_. El juego, los toros, las riñas de

gallos, etc., subsisten porque el gobierno los estimula y explota con

las loterías, los circos oficiales, los impuestos, etc. Los españoles

viven entre viñas literalmente, y consumen muy poco vino. Si las leyes

hubieran explotado la intemperancia como elemento fiscal, es seguro que

los ebrios abundarían como los jugadores y mendigos. Así como los

conventos y las leyes fiscales han creado la mendicidad, los reglamentos

opresivos han creado la corrupcion oficial y mantenido una

administracion incapaz, dispendiosa y embrollada.

La sociedad española es asombrosamente inteligente, y los grandes

talentos nacen allí donde quiera. No he visto clase ninguna en España

que se asemeje en nada á los paisanos de Francia (los del Centro y los

Pirineos sobre todo), cuya imbecilidad solo es comparable á la de los

_Indios_ de las alti-planicies andinas. ¿Pero de qué sirven esa

inteligencia clara, ese buen sentido y esa penetracion sagaz que

distinguen al pueblo español? La viciosa enseñanza pública, las mil

trabas profesionales, la opresion brutal que pesa sobre la prensa, y la

intolerancia religiosa (abyecta respecto de la Corte romana) anulan las

ventajas intelectuales que la naturaleza ha concedido á los Españoles.

Así, la gran masa popular es profundamente ignorante, en lo general; la

clase media no está á la altura de su posicion legal, ni comprende bien

su papel en una monarquía constitucional; la nobleza es ignorante y

superficial en su gran mayoría; el clero es incapaz de llenar su alto

ministerio de una manera digna de la civilizacion actual; y la juventud,

amordazada en el campo de la prensa, sin tribuna pública y agobiada por

la organizacion de privilegio que tienen las profesiones liberales, se

ve condenada á las vagas y nebulosas controversias y especulaciones de

la filosofía alemana, la economía política puramente teórica y la

literatura de folletines, futilezas y traducciones de poca monta y mal

gusto.

El pueblo español es uno de los que en el Viejo Mundo tienen mas

hondamente arraigado el sentimiento de la personalidad y la igualdad.

Sin eso, él habria muerto desde hace mucho, asfixiado por el despotismo.

Esa es una cualidad que resiste á todo, porque está en la sangre y se

apoya en la topografía, en el clima, hasta en las tradiciones de la

lengua. Por eso, España es uno de los mejores elementos para la

democracia en Europa. España será republicana y democrática devéras

mucho ántes que Francia, Alemania, Inglaterra y otros grandes pueblos de

Europa.

Pero hoy es un pueblo tosco, de educacion áspera, cuyo pulimento no

vendrá sino despues de que la sociedad entera haya entrado en una ancha

via de libertad, de movimiento y progreso. El lenguaje es muy escabroso

en todas las clases de la sociedad. Demasiado vehemente y libre,

reemplaza las delicadezas de la sátira ó del estilo persuasivo con la

elocuencia brutal de las interjecciones obscenas. Ademas, los Españoles

adolecen de ciertos defectos que neutralizan en gran parte sus bellas

cualidades. Su petulancia social ó de nacionalidad, que no le va en zaga

á la de los Portugueses, les obceca de tal modo que, llevándoles hasta

el quijotismo estéril y las mas ridículas exageraciones, no les deja

reconocer el atraso de su pais. Se creen el primer pueblo del mundo, en

todo y por todo, no obstante su debilidad, su ignorancia, sus hábitos de

desaseo, mendicidad y empleo-manía, y su deplorable indiferencia por los

intereses comunes, que es el mejor abrigo de los malos gobiernos.

Eso no pasará sino á virtud del roce con los demas pueblos. La libertad

tendrá que hacer muchos milagros en España.

Pero si allí la civilizacion está muy atrasada respecto de otras

sociedades europeas, no hay que pensar por eso que España no progresa.

Cuatro siglos de tiranía, intolerancia y errores inauditos, han dejado

atras á un pueblo que, si hubiera sido gobernado como Inglaterra desde

1688, sería hoy el primer pueblo del mundo. Apesar de eso, la España de

hoy está muy distante, muchísimo, de la de 1825; progresa visiblemente,

y en solo cinco años, despues de la pasajera cuasi-revolucion de 1854,

ha dado grandes pasos.

Se dirá talvez: «Si la mayoría del pueblo español tiene tan buenas

cualidades características, ¿por qué se deja gobernar mal y no cambia su

situacion?» La explicacion del fenómeno es sencilla. Es que en España no

ha habido hasta ahora ninguna _revolucion_, sino simples _luchas:_ la de

la independencia primero, y despues las luchas civiles. Alemania tuvo su

gran revolucion con la reforma religiosa; Inglaterra las dos del siglo

XVII; Francia la de la filosofía y de 1789. Pero España no ha

experimentado nada semejante. Las luchas pasajeras cambian las

situaciones aparentes y modifican algo los caractéres: solo las grandes

revoluciones forman las ideas de los pueblos. El español tiene los

instintos de la democracia y del progreso; pero le faltan las

convicciones consiguientes, las ideas que se han de traducir luego en

instituciones. Napoleon hizo antipáticas en España, con la invasion, las

ideas de la revolucion francesa.

Ellas vendrán por uno de dos caminos: ó la reforma liberal, franca y

resuelta, iniciada por el Gobierno, que es el que tiene la fuerza;--ó la

revolucion. Toca á los hombres de Estado anticiparse, si quieren

conjurar la revolucion democrática, previniéndola con la reforma

pacifica. El dia que la una ó la otra se realice, España será una grande

y gloriosa nacionalidad, de primer órden en el juego de la civilizacion!

NOTAS:

[1] Posteriormente París ha sido agrandada, extendiéndose hasta la línea

circular de las fortificaciones.

[2] Esta catedral, levantada en el mismo sitio de una que databa de

fines del siglo VI, fué comenzada por el rey Fernando III, en el año de

1227 y terminada en su masa principal en 1493. Tiene 404 piés

castellanos de longitud, 204 de latitud y 116 de altura en la nave

principal. Varias de las capillas laterales son posteriores á 1493.

[3] En todo ese país pueden muy bien caber 500,000 almas.

[4] Excede anualmente de un million de arrobas que valen $6,000,000.

[5] Es sabido que tiene el mismo origen que la lengua _bretona_ en

Francia y la del país de Gales en Inglaterra.

[6] Nótese bien que en estos cuadros mantengo tambien la subdivision de

grupos históricos, correspondientes á la antígua clasificacion del pais,

á saber: Reinos de _Valencia y

Murcia--Andalucias--Nueva-Castilla--Extremadura--Leon--Galicia--Vieja

Castilla--Aragon--Cataluña, y Navarra y Provincias_.

[7] Provincia de Oviedo.

[8] Debo recordar que si se consideran solo las tres provincias

vascongadas, la proporcion es de 68 habitantes por kilómetro cuadrado,

densidad muy notable.

FIN.

ERRATAS NOTABLES. (Son ya corrigidos)

Página Línea Dice. Léase.

1 6 amargas amargos

" 17 y coral de y coral, de

6 27 y recuerdos de y recuerdos, de

7 17 y bordado de y orillado por

8 10 es á la industria, es á la primera,

18 13 los jabalíes los zaínos

" 26 de pescar, de pescadores,

20 25-26 encon-ramos encon-tramos

48 38 y de la fuerza y por la fuerza

54 8 globo del entero! del globo entero!

67 17 las salmos los salmos

77 29 hiedras yedras

78 13 antidiluviano antediluviano

79 18 paletó _paltó_

102 25 y que jamas que jamas

115 27 la Suiza y Baden la Suiza, Bélgica

y Bäden

116 27 que espanta que asombra

142 21 de direccion de disecacion

147 13 mas pequeño ménos grande

148 24 Lo descubriré Lo describiré

177 24 ciudades que ciudadelas que

214 21 donde Maquet y donde Florentino y

289 2 Pero es que el Pero el

" 32 casas y noches, casas y coches,

291 17 por una acerca por una acera,

312 7 de todas gentes de todas las gentes

Varias Varias pie--pais--aun pié--país--aún

* * * * *

Paris.--Imprenta de E. THUNOT y Ca, calle Racine, 26.

[Illustration: MAPA DE INTINERARIOS DE LA PRIMERA SERIE.]

[Illustration]

[Mapa] Grabado por Erhard, Calle Bonaparte 42

Paris--Imprenta de Thierry hermanos, Cité Bergère 1.

Viajes de un Colombiano en Europa, primera serie · 第 45 / 45 段