estrecho y lindo valle del Nervlon, está protegida contra todos los
vientos y tiene un delicioso clima. Aunque de orígen antiguo
(relativamente) pues fué fundada en 1300, es una linda ciudad, sobre
todo en su aspecto exterior. Sí en algo participa del estilo español
antiguo (como sucede en la curiosa plaza cerrada de vastas y sombrías
arcadas, que abrigan tiendas elegantes y cafés) se manifiesta el
carácter de las gentes en la pulcritud, la decencia y el bello pavimento
de todas las calles y plazas. Los bellos puentes, los excelentes
muelles, las tupidas arboledas que las dominan, las casas modernas tan
elegantes, las fuentes públicas abundantes y cañerías hábilmente
establecidas, el movimiento social y comercial, los numerosos buques
atracados á los muelles, las columnas de humo de las fábricas, los
buenos institutos de enseñanza y escuelas prácticas, los
establecimientos de beneficencia: todo oso y otros signos patentes de
progreso, bienestar y armonía popular, contribuye á inspirar una viva
simpatía en favor de Bilbao, haciendo ver que allí la civilización
reposa sobre bases sólidas y nada artificiales.
Bilbao, tan célebre por su famoso _Consulado_ que expidió las
_Ordenanzas_ de comercio muy conocidas en los pueblos españoles, se ha
distinguido por su liberalismo, heróicamente probado en tres sitios
memorables durante la guerra civil en que casi todos los pueblos
vascongados eran carlistas. Fue allí que sucumbió el terrible
Zumalacárregui; el tipo acabado de los guerrilleros en España. La
importancia de las exportaciones é importaciones (en relacion con Europa
y América) ha determinado el establecimiento de cinco ó seis consulados
extranjeros en Bilbao; y sus condiciones especiales le han creado
astilleros de bastante actividad.
De paso haré una observación que puede parecer pueril, pero que prueba
lo que vale la libertad. En Bilbao hay manufacturas libres de tabacos, y
los superiores cigarros que alli compré fueron los únicos buenos que
pude fumar en España, donde el monopolio produce la ventaja de dar malo
y caro al consumo el mejor tabaco del mundo. La misma observación hice
respeto de la sal. Pregunté si la pasión del juego era general ó al
menos bien notable en Bilbao, y me persuadí de que no era así. Alli no
hay jugadores. ¿Por qué? La explicación es sencilla: 1º porque siendo el
trabajo enteramente libre, la vagancia no tiene razón de ser, y la
opinión pública obra con energía contra el juego; 2º porque no habiendo
_loterías_ (como recurso fiscal) no existe la escuela pública, popular y
autorizada por el gobierno para educar á las masas en el amor al juego.
Por lo qué hace á la mendicidad, ella no existe en Bilbao ni los demás
pueblos vascongados. No vi ni un solo mendigo, y supe que en muchos
pueblos la cárcel permanecía frecuentemente cerrada. La mendicidad tiene
en España sus fronteras perfectamente demarcadas. Donde la libertad
falta, aquella _reina_ con toda su repélente deformidad. En las
provincias vascongadas ó está proscrita por la líbertad y el bienestar,
ó tiene una forma que la hace cambiar de carácter. Los pobres de
solemnidad que suele haber, no mendigan, sino que son recogidos y
amparados dignamente por la caridad común.
Habiendo salido de Bilbao durante la noche, no me fué posible conocer
las comarcas vecinas, en la via que conduce á Victoria. Solo pude notar
que la carretera, girando por el terreno mas montañoso que puede darse,
es una obra superior que prueba que todos los obstáculos naturales se
vencen con la voluntad. El ferrocarril, que estaba trazado y nivelado,
era infinitamente mas notable por las dificultades que habia que
superar. Esa será una bella obra, que honrará tanto á los ingenieros
como á los bilbaínos.
Eran las seis de la mañana cuando la diligencia llegaba á las alturas de
la pequeña villa de _Ochandiano_, situada casi en el corazon de los
Pirineos vascongados. Había tocado sucesivamente en nueve pequeños
pueblos, de los cuales los mas notables son: _Zornoza_ (2,000,
habitantes), y _Durango_ (3,000), situado á orillas del bonito rio de su
nombre, en una pequeña llanura. En el término oriental de Ochandiano
(que cuenta 1,165 vecinos) comienza la provincia de Alava y concluye la
de Vizcaya. El paisaje que pude contemplar allí era encantador y casi
sublime. El fondo del vallecito en que demora el pueblo estaba
perfectamente cubierto de nieblas, miéntras que las faldas de la sierra
de _Urquida_ y demas montañas vecinas ostentaban su apacible verdura de
bosques y sementeras, suavemente iluminadas por el resplandor de los
rayos del sol que doraban las crestas empinadas. Era como un lago de
leche cuyas ondas reposaban en el asiento de una inmensa taza de
esmeralda. Todo murmuraba y sonreia en derredor, miéntras que al pié
todo era misterio bajo el sudario que cubria una parte del lecho de
Flora todavía dormida en el fondo del valle.
_Villareal_ es el primer pueblo que se encuentra al penetrar en la
provínola de Alava, cruzando los laberintos montañosos de la cordillera.
La via va descendiendo por entre bellísimos paisajes hácia el valle del
rio _Zadorra_ afluente del Ebro, y en breve se tiene á la vista la
preciosa llanura que rodea á _Vitoria_, sembrada de una multitud de
pequeños pueblos enteramente agricultores.
Vitoria, tan famosa durante la guerra civil de España, es la capital de
Álava. En sus cercanías se ve el campo de una de las mas sangrientas y
notables batallas de la guerra de la independencia, ocurrida en 1813. La
importancia de Vitoria, como _villa_ y plaza fuerte, data de 1181, y su
incorporacion á la monarquía castellana, de 1209. Es una ciudad cercada
de murallas, feísima y repugnante en su parte muy antigua, pero graciosa
y alegre en su parte moderna. Tiene dos bellos paseos con arboledas, uno
interior y otro exterior, y algunos buenos edificios notables por su
arquitectura, como el hospicio, el teatro y la casa municipal. La
_Plaza_ nueva es bonita y curiosa por su elegancia y simetría. La
población es relativamente considerable, pues asciende á 18,710
habitantes.
Vitoria es considerablemente fabricante, al mismo tiempo que muy
agrícola. Sus campos son muy pintorescos por las numerosísimas huertas
de hortalizas que los cubren, los caseríos y las aguas abundantes. Pero
sus nieblas frecuentes la hacen desapacible ó triste muchas veces,
cubriendo con su velo todas las bellezas del panoramai.
Desde Vitoria hasta _Mondragon_ (siguiendo la gran carretera que conduce
á la frontera de Francia), se reproducen en su aspecto general los
rasgos de los pueblos y paisajes vizcaínos. Había atravesado por tercera
vez los Pirineos vascongados, tocando en ocho pueblecitos que cuentan un
total de poco mas de 4,000 vecinos. Donde quiera el mismo estilo de
construcciones de pura piedra, tan sencillas que los muros de las casas
no tienen generalmente argamasa que las una, sino que se sostienen por
el aplomo y el tallado de la piedra. Donde quiera también las costumbres
dulces, casi patriarcales, al lado de la actividad industrial y
agrícola. _Mondragon_, villa de 2,500 vecinos, es uno de los pueblos mas
interesantes del tránsito.
Desde que se cruza la cordillera se produce un pequeño sistema
hidrográfico distinto, que tiende hacia el golfo de Gascuña, teniendo
por principales elementos los bellos ríos llamados _Deva, Arga,
Bolívar,_ etc. Después la via toca en _Vergara_ (célebre por el convenio
que puso fin á la guerra civil) y otros diez pueblos de mayor ó menor
importancia, con un total de 7,900 habitantes, y la diligencia se
detiene en la ciudad de Tolosa, que cuenta 7,639.
_Tolosa_, en otras épocas capital de la provincia de Guipúzcoa, está
situada á orillas de los ríos _Oria y Arages_. La regularidad de sus
nueve calles rectas que se cruzan, encerradas dentro de las murallas; el
capricho de sus diez barrios exteriores; la alegría de su valle, surcado
por numerosas corrientes y cuajado de árboles frutales y hortalizas, y
la importancia de sus fábricas y de algunos edificios públicos, le dan
un aspecto agradable. Tolosa tiene el cuarto lugar entre las ciudades
vascongadas, por su poblacion y condiciones sociales.
Desde Tolosa hasta _San Sebastian_, en un trayecto de 23 kilómetros, la
vía toca en tres pueblos (con 2,886 vecinos) graciosamente situados á
orillas del Oria, pequeño rio que caracolea por el fondo de frescos y
risueños vallecitos, entre las faldas de muchos cerros, donde los
numerosos y pulcros caseríos, los bosques de las cumbres y el esmerado
cultivo de los campos producen un conjunto de paisajes á cual mas
pintorescos y variados.
Al cabo se sale, al valle marítimo de San Sebastian, ciudad notable por
sus baños, por sus fortificaciones y sobre todo por la muy curiosa
formación hidrográfica que la rodea. Demora en una península al pié de
un alto peñasco qué cierra por un lado el pequeñito lago marítimo (lugar
de los famosos baños) en donde desemboca el rio _Urumea_, que baña el
valle de _Loyola,_ y el de San Sebastian. Esta bonita ciudad, capital de
la provincia de Guipúzcoa, cuenta cerca de 16,000 habitantes; es de una
singular regularidad á causa de su moderna reconstruccion, pues fue
destruida por las tropas hispano-inglesas, en 1813, en la guerra contra
Napoleón. Plaza de bastante animación comercial, se distingue por su
aspecto de elegancia y gusto, y su posición le procura hermosísimas
vistas sobre los Pirineos, el valle de Loyola y el Océano.
En breve la carretera toca en el pueblo de _Rentería_, sigue por entre
montañas, á alguna distancia de _Fuenterrabía_ (pequeña ciudad de 2,134
vecinos, famosa en la historia militar de España), situada hácia la
desembocadura del _Bidasoa_, y conduce á la villa de _Irun_ (de mas de
5,500 habitantes), último pueblo del territorio español. Allí los
pasaportes salen á luz y reciben una nota que le cuesta cinco francos al
viajero, sin perjuicio de registros y derechos al pasar la frontera. El
Bidasoa corre manso y cristalino por un bonito valle, arrastrando en
gran cantidad las maderas que produce Navarra. Naturalmente llama la
atencion la isla de los _Faisanes_ por la sola circunstancia de haber
sido el teatro de ese famoso tratado de Don Luis de Haro, que en 1689
puso fin á la guerra de sucesion y dió lugar al advenimiento de los
Borbones en España.
El centro de un largo puente sobre el rio es en aquella parte la línea
fronteriza. No deja de ser curiosa la escena social que allí se ve, como
en todas las fronteras de Europa, y que prueba la insensatez del egoismo
de los gobiernos, empeñados en hacer artificiales las relaciones de los
pueblos, sustituyendo la desconfianza inquisitorial á la espontaneidad
de los intereses. Aquel puente parece un símbolo de union entre las dos
naciones; pero los piquetes de soldados, guardas y gendarmas que
estacionan en las dos extremidades, como mirándose de hito en hito y
representando la desconfianza egoista de cada gobierno, me parecieron
protestas vivientes contra la idea natural y social representada por la
piedra muda del puente. La piedra se mostraba mas fraternal que los
hombres.
Dominado por esta última impresion, entré á Francia con tristeza,
dejando un suspiro do fraternal cariño á la patria de mis mayores, un
tiempo conquistadora y enemiga de la mia, pero hoy algo reconciliada con
esta por el trascurso del tiempo y el influjo de la civilizacion.
* * * * *
CAPITULO V.
* * * * *
EN FRANCIA.
Del Bidasoa á Bayona,--La ciudad de Bayona.--Las _Landas_.--Burdeos; su
aspecto, su comercio, sus monumentos, etc.--De Burdeos á París.--La hoya
del Loira.
Al atravesar la diligencia el Bidasoa, los empleados de la aduana
francesa nos aguardaban al extreno setentrional del puente. Allí, como
en todas las aduanas de Francia, el viajero tiene ocasión de observar la
lucha, permanente, entre lo natural y lo artificial, que se origina de
las instituciones egoístas y que tienen por base la descónfianza y la
sospecha. El francés, como tal, es genialmente fino, galante y
expansivo; pero el francés hecho guarda, gendarme ó soldado, degenera en
su trato con loa civiles ó se siente embarazado. Es tal la fuerza del
carácter genial, que el frances se distingue por su cortesía, de todos
los demás europeos, en el ejercicio de funciones oficiales. Por eso, yo
que detesto cordialmente los uniformes en general, y especialmente los
perros de presa de las aduanas, he reconocido en todos mis viajes que si
en esta materia puede haber un tipo tolerable, es sin duda el aduanero
frances.
La diligencia francesa arrancó al galope del pueblecito de _Behovia_,
donde reside la aduana, y en breve se abrió á mi vista un espléndido
paisaje desde las alturas ó colinas que median entre el valle del
Bidasoa y el del _Nivella_. A la derecha ó el oriente se levantan en
anfiteatros rústicos y bellos los contrafuertes mas cercanos de los
Pirineos, en ondas de verdes colinas y de montañas rocallosas y tristes
alternando caprichosamente. Al poniente se veia la vasta y fulgurante
sabana del Océano, inmóbil á lo léjos, pero en realidad agitándose con
violencia contra los peñascos abruptos de la costa, y llena de esplendor
por el reflejo del sol, rojo-amarillento, comenzando á consumirse tras
de un horizonte ilimitado.
Al frente se registra, en la direccion de Bayona, un curioso panorama,
desigual, desnudo de alta vegetacion natural, entrecortado por bajas
colinas de planos inclinados, y de un aspecto en que alternan lo
pintoresco y lo triste. Donde quiera que la naturaleza no ha sido
ayudada, el suelo es estéril, cubierto apénas de una inmensa capa de
helechos y malezas; miéntras que la mano del hombre, la obra de la
civilizacion se muestra en el cultivo laborioso de algunos espacios, en
los numerosos bosques y parques artificiales y en las graciosas casas de
labor ó de recreo que salpican el extenso paisaje.
No obstante que el cultivo es tan minucioso en las provincias
vascongadas, al entrar al territorio frances se siente bien que se viaja
por en medio de un pueblo mucho mas civilizado que el español, en
general. El aspecto de las habitaciones y plantaciones es distinto,
indicando el esmero en todo, la previsión, el progreso en los métodos de
cultivo y la tendencia á lo confortable. La carretera misma, que es
espléndida, como todas las nacionales y departamentales de Francia, es
incomparablemente superior á cuantas recorrí en España. La diligencia,
de formas mucho mas ligeras y racionales, es tirada por tres hermosos
caballos, en vez de los cuatro ó cinco pares de mulas furiosas que,
manejadas á palos, arrastran las diligencias españolas, merced á un
bárbaro sistema de tiro.
Al extremo de un valle notablemente cultivado y casi sobre la costa del
Océano, se encuentra la villa de San-Juan-de-Luz, á orillas del rio
Nivella. Es una plaza fuerte, al mismo tiempo que puerto marítimo, y no
carece de movimiento comercial. Apénas cuenta poco mas de 3,000
habitantes, y se halla en muy notable decadencia, á causa del incremento
que han tomado otras plazas comerciales vecinas. Contáronme que las
mujeres de San-Juan-de-Luz tienen la especialidad de conservar ciertas
costumbres muy antiguas, como la de salir á la calle (principalmente
para ir á las iglesias) envueltas en mantos que les dan el aspecto de
monjas ó disfrazadas misteriosas. El tipo corresponde en esa parte al de
las _tapadas_ de Lima, que segun entiendo tienen de sobra con solo un
ojo visible para excitar vivamente el interes.
Desde lo alto de una baja colina, al pasar por el pueblo de _Bidarte_,
se alcanza á ver en la vecina costa la linda y elegante poblacion de
_Biarrítz_ enteramente nueva, y puesta de moda por la corte imperial de
Francia con motivo de los baños de mar. Allí se da rienda suelta á los
caprichos de la moda, en los meses de baños, y se han anudado mas de
cuatro intrigas de sumo interes para la política europea. Acaso Biarritz
será con el tiempo un sitio de gran celebridad, cuando se recuerde que
de allí nació el plan de reforma económica y financiera concebido por
Napoleon III y comenzado á realizar en 1860.
Desde Bidarte el aspecto de la campiña hace comprender que se toca en
las cercanías de la elegante Bayona, tan renombrada por sus _campañas_ ó
casas de campo. Donde quiera se destacan sobre las colinas muy bellas
quintas de construccion artística y esmerados adornos, rodeadas de
suntuosos parques y jardines, en cuyo fondo se ven medio escondidos
entre la verdura los elegantes pabellones ó templetes que dan asilo en
las horas calurosas á mas de una Parisiense, Bayonesa ó Española,
convertida en pastora ó campesina durante el verano. El cultivo aparece
mas esmerado, la vegetacion sonrie por todas partes y el viajero
simpatiza con Bayona ántes de conocerla.
La antigua provincia de vastas proporciones que llevaba el nombre de
_Guiena_ en la division política de Francia, ántes de la revolucion de
1789, tenia por gran centró ó capital á Burdeos, pero se subdividia en
pequeñas provincias cuyos nombres han desaparecido del lenguaje oficial.
De toda la Guiena han salido, en totalidad ó en parte, los doce
departementos denominados: _Ariége, Aveyron, Alto-Garona, Dordoña,
Altos-Pirineos, Bajos-Pirineos, Gironda, Landas, Lot, Lot-y-Garona, Gers
y Tarn-y-Garona_. La comarca comprendida entre el Bidasoa y Bayona ó el
_Adour_, era la Gascuña propiamente dicha, tan célebre en Francia por
las fanfarronadas y astucias de sus habitantes, cuyo tipo han
personificado Dumas y Maquet en su famoso D'Artagnan de los _Tres
Mosqueteros_.
Esta comarca, como todas las aledañas entre naciones de razas
diferentes, es muy curiosa por la mezcla de los tipos español y francés,
manifiesta en la lengua, las costumbres y otros caracteres sociales.
Asi, mientras que Bayona es una ciudad mixta, donde se hablan
simultáneamente las dos lenguas y se ve la fusión notable de los dos
pueblos, el país comprendido entre el Adour y el Bidasoa ofrece en todo,
pero muy particularmente en el idioma popular, la mezcla del español, el
francés y el vascuence, de la cual resulta un patué muy curioso que
desnaturaliza las tres lenguas y no es fácilmente comprensible sino para
los que están familiarizados por lo menos con dos de ellas.
_Bayona_ es una de las mas bellas ciudades de Francia, tanto por el
interés que produce aquella promiscuidad social, como por las hermosas
arboledas de sus alrededores, su situacion entre dos ríos (el Adour y el
Niva) que tienen allí su confluencia, y el aspecto mixto que le dan sus
fortificaciones, su carácter de plaza muy comercial, y sus
construcciones modernas y elegantes haciendo contraste con algunas
antiguas como la catedral gótica. El Niva divide la ciudad en dos
partes, y la setentrional se apoya también sobre la margen izquierda del
Adour, río considerable y de notable navegación. Al mismo tiempo demora
á la margen derecha de ese rio el pueblo de _Espíritu Santo_ (de unos
6,800 habitantes) que si hace parte de Bayona bajo el punto de vista
comercial y social, pertenece políticamente al departamento de las
_Landas_, separado por el rio Adour del de los _Bajos-Pirineos._
Bayona (que cuenta unas 15,000 almas) es el segundo centro de población
de los Bajos-Pirineos, puesto que _Pau_, su capital, numera unos 16,500
habitantes. Como se ve, Bayona tiene _socialmente_ mas de 21,000 almas,
de modo que su movimiento comercial é industrial es muy considerable. Es
sobre todo un puerto de escala ó depósito para el comercio entre Francia
y España, tanto mas concurrido cuanto que se presta a las especulaciones
de contrabando. Es en esa ciudad donde comienza la vasta red de los
ferrocarriles franceses hacia el este y norte, y su importancia será
mucho mayor cuando estén terminadas las vías férreas en construcción que
comunicarán á Burdeos y Bayona con Madrid por las provincias de
Castilla, Navarra y Aragón.
En Bayona el viajero no se siente con ninguna curiosidad artística. Esa
ciudad, célebre por los sucesos de Carlos IV y Napoleón en 1808, tan
fecundos en inmensos resultados, no llama la atención por ningún primor
artístico, sino por su aspecto de bienestar y elegancia, de vitalidad
comercial y fusión social. Las espléndidas alamedas y las quintas y
parques que la rodean y hacen pintoresca; el activo movimiento de las
gentes en las calles, los muelles y paseos, y en los hermosos hoteles y
cafés repletos de viajeros (negociantes ó paseantes); los numerosos
vapores que hacen descollar sus chimeneas entre una multitud de buques
veleros atracados á los muelles de los dos ríos; la actividad de las
fábricas establecidas en los barrios menos elegantes; la mezcla de
lenguas que se percibe en todas las conversaciones; el aspecto de los
edificios públicos y de las casas modernas, de una sencillez agradable
unida á lo pintoresco; y el incesante cruzamiento de las diligencias que
llegan y se van cada momento, en dirección a España, Pau, Biarritz,
etc., forman un conjunto social que le da á Bayona el tipo de una ciudad
no menos graciosa y agradable como residencia, que interesante bajo el
punto de vista internacional y económico.
Muchos Estados de Europa y América están representados en Bayona por
vice-consules ó agentes comerciales; y la ciudad no solo es un centro de
importaciones y exportaciones considerables, sino tambien de la
produccion fabril mas valiosa en el departamento de los Bajos-Pirineos y
los adyacentes. La cercanía del mar (6 kilómetros) le da la condicion de
puerto marítimo, á semejanza del de Bilbao, y por lo mismo la ventaja de
mantener en sus rios vastos astilleros donde se construyen embarcaciones
y se arman buques para la pesca de bacalao. Las principales
exportaciones de la produccion indígena consisten en vinos, licores,
trementina, maderas (abeto y pino), cueros, corchos y los afamados
«jamones de Bayona».
De los 1,282 kilómetros de _camino_ que median entre Paris y Madrid, 780
miden la distancia de Madrid á Bayona, que en 1859 se recorría en
diligencia. Faltábame un trayecto, en ferrocarril, de 502 kilómetros,
desde Bayona hasta Paris. Desde la márgen derecha del Adour hasta la
izquierda del Garona (en Burdeos) la via directa toca en veintitres
estaciones, apartándose de _Mont-de-Marsan_ (capital del departamento de
las _Landas_, con unos 5,000 habitantes), y cruzando una comarca llena
de melancolía y en algunas partes de desolacion. Es un Océano de bosques
de pinos y abetos, que crecen sobre un terreno arenoso y generalmente
estéril. Allí abundan las ciénagas, en las cercanías del Océano y de los
rios, y con ellas los insectos, las fiebres y los espinos y malezas
ásperas que vegetan siempre en los pantanos. El gobierno frances ha
emprendido allí vastos trabajos de desmonte y disecacion, que no muy
tarde harán de ese triste país una comarca salubre, fértil y próspera.
Hoy solo se aprovecha su vasto suelo con la explotacion de los bosques
de abetos y pinos, de la cual se obtienen fuertes valores en maderas,
alquitran y trementina. En las cercanías de Burdeos el paisaje es
hermoso y el horizonte vastísimo; el valle del Garona aparece en todo su
esplendor de cultivo, mostrando sus plantaciones de tabaco al lado de
las de cereales y los inmensos viñedos, que les dan tan universal
importancia al departamento de la _Gironda_ y los circonvecinos.
Confieso que me sentia conmovido profundamente al acercarme á la
opulenta, liberal y activa Burdeos. Recordaba la historia de sus famosos
_Girondinos_ de la revolucion francesa, mártires de una religion
política, cuyas ideas, cuyos hechos y cuyo sacrificio sublime habian
interesado vivamente mi espíritu y mi corazon, y cuya suerte me ha
parecido siempre una de las mas elocuentes enseñanzas que la historia
puede ofrecer á los pueblos y los partidos en agitacion.
* * * * *
La espléndida ciudad de Burdeos, situada á 457 kilómetros sud-oeste de
Paris, tiene por bases las dos márgenes del hermoso rio Garona, distante
96 kilómetros de su desembocadura en el Atlántico, ó sea en el gran
golfo de Gascuña. Esa posicion ventajosísima, gracias á la fácil
navegacion de ese rio (que es uno de los cuatro de primer órden en el
interior de Francia) ha hecho naturalmente de Burdeos una ciudad
privilegiada, cuya situacion fluvio-marítima corresponde á la que tienen
_Nántes_ en el bajo _Loira, Ruan_ en el bajo _Sena_, y, en menor escala,
_Lyon_ en el bajo _Ródano_. Sus comunicaciones marítimas con todo el
mundo, y las que los ferrocarriles le han procurado hácia España, el
Mediterráneo y todo el interior de Francia, le han dado una importancia
universal, en competencia con Marsella, Nántes y el Havre, que son con
Burdeos los mas grandes puertos del imperio frances.
Una descripcion muy rápida y sucinta de las condiciones generales de esa
opulenta metrópoli comercial del sudoeste de Francia, bastará para hacer
estimar su valor á los que solo la conocen por la reputacion universal
de sus vinos y licores.