salió del pueblo e no paró hasta una estancia que se llama Vaynoa, ques
catorce leguas de aqui, porque allá tenia mujer e hijos y hacienda,
que no habia hecho mal en ponello en cobro, que otros lloran no lo
haber hecho como él. E visto el frances que no habia en el pueblo que
hacer, embarcó en su nao el artilleria y algunos cueros que aqui habia
tomado, e se embarcó con su gente e llevó consigo preso al alcaide,
donde le tuvo hasta que se partió deste puerto e se concluyó de dalle
los dos mill e doscientos pesos del rescate, y dió licencia y libertad
aquel soldado que se llamaba Rodrigo Martin, a él y a su mujer e hijos,
sin ningun rescate, e dice que le dijo cuando le echó, que dijese de
su parte al Gobernador que lo pasado no tenia remedio y que el habia
sido la causa de todos los que habian muerto, por habelle quebrado la
palabra; pero que con todo eso, que embiase él y todos los vecinos
del pueblo, o que el mismo Rodrigo Martin volviese a ello, porque
tan buenas casas y pueblo no se asolase, porque sino, que todo lo
abrasaria y quemaria. Tambien dicen que dijo que sino quisiesen, que
todos los pobres que viniesen a él, que a nenguno quemaria las casas.
El Rodrigo Martin se dispidió con esta embajada, bien contento por
la libertad que se le habia dado, y trató con algunos del cabildo,
personas prencipales, lo que el frances habia dicho, y no lo pudo
tratar con el Gobernador porque se habia ido catorce leguas de aquí,
como decimos. El cabildo comenzó a tratar en el rescate del pueblo y
escribió al frances manifestando la necesidad questa tierra tenia; pero
que con todo esto le embiaban a dar por el pueblo mill pesos y que le
rescatarian otros mill pesos de ropa. Dicen que como el frances vido la
carta se rió de la burla que del se hacia, diciendo que para rescatar
ropa tenian dineros y para rescatar al pueblo no habia nengunos, y
tambien se enojó mas porque cuando al principio el fraile, de parte
del Gobernador le habia prometido dos mill pesos, y agora abajaban
mill de los que le habian prometido. Desto y de otras cosas tomó gran
coraje, aunque si le dieran los dos mill pesos que primero le habian
prometido, no lo quemara, y como vió la dilacion que con él se tenia
e la manera de burla que se le hacia, aunque estubo esperando algunos
dias, como vió que no venian, enojado saltó en tierra, del navio, con
algunos soldados, y pegó fuego a todo el pueblo, y no dejó casa ni
aun iglesia que no abrasó y quemó, y ha sido no menos compasion ver
asolado un pueblo que iba creciendo como este, como de las muertes que
en él han subcedido, que todo ha sido harto mal y falta de gobierno y
consejo, porque viéndose ser la necesidad tan grande que S. M. tiene
deste puerto, ansi para sus armadas como para reparo de todas las
naos que van destas partes en España, no fue buen acuerdo premetir
que a trueco de dos mill pesos se asolara, porque para reedificarse
como estaba, será necesario mas de veinte e cinco mill pesos, y será
menester mas de diez años para reformarse, ques harto el daño recibido,
sin mas de cuatro mill pesos que valian los negros que mataron, e no se
verá vuelto el pueblo en si, si V. M. con mucho remedio no lo remedia,
porque a cabsa de no lo haber hecho tanto tiempo ha, habia de haber
dado orden en acabar esta fortaleza, antes de haber sucedido tan gran
daño, porque si V. M. ha de tener Indias, a dichos de todos los que
lo entienden, es necesario tener este puerto con mejor recabdo que ha
estado hasta aqui, porque a no tenerle, de cincuenta naos que vienen
de Castilla a estas partes, sino repararen aqui, muy pocas o nengunas
volverian a esos reinos, porque por el gran reparo que suelen tener en
este puerto, hacen el viaje sin peligro, y ansi mismo, porquel viaje
de la Canal es mas breve y seguro, y pues tan conviniente y necesario
es al servicio de V. M. fuera justo quel Gobernador nos primitiera
rescatar este pueblo, pues con algunas palabras y con dos mill pesos
se rescatará, pues el enemigo con ellos no habia de enrrequecer con lo
que llevaba de aquí, pues no llevaba otro provecho sino lo que tomó y
rescató al alcaide.
Visto por el frances que ya todo el pueblo estaba quemado y abrasado
a cabsa de no haberse rescatado, y que en él no tenia ya que hacer,
y que venia el invierno, parecióle que era bien partirse, y hecho
fuego a todos los barcos y bateles y canoas que habia tomado, y aun
la caravela latina en que habia venido a desembarcar, y parecióle que
antes de su partida era bien dar una vista a la tierra, y una noche,
con guias, a media noche, fué por tierra dos leguas deste puerto porque
le dijeron quel Gobernador y el fraile con algunos vecinos dormian
en una estancia que se decia Cojimar, e saliole la suerte en blanco,
porque el Gobernador estaba doce leguas de allí, y el fraile y los
demas no estaban muy a mano, sino bien puestos en cobro. Esta noche no
hizo presa sino fue un hombre pobre questaba herido de un arcabuzazo, y
cinco negros y negras, los cuales negros no quiso rescatar de coraje,
sino una tarde antes que se partiese los ahorcó en el pueblo, e la
mujer e niños del herido que habia tambien tomado, echó en tierra, e
llevólo a él consigo, y cuatro dias antes que de aqui saliese, sondó
toda esta bahia e medió lo que habia desde el Morro a la Punta, que era
la boca del puerto, y desde la Punta a donde estaba la fortaleza, que
todo lo lleva por sus trazas, juntamente con toda esta costa e puertos.
Del no se supo el fin; bien se debe creer que no es muy bueno si las
guerras duran.
Tambien trató antes que se partiese, e preguntó al alcaide y estando
presente el piloto traidor portugues que vendió esta tierra, que por
donde se podia entrar a la cibdad de Santo Domingo, quel traeria naos y
gente para ella. El alcaide dijo que Santo Domingo era muy fuerte, que
tenia mucha y muy gruesa artilleria, y la cibdad era cercada y habia en
ella mas de dos mill hombres bien en orden, de a pie y de a caballo, y
que no pensase que tan fácilmente la habia de tomar como a la Habana,
donde no halló gente que le hiciera rostro, y el piloto portugues dicen
que estaba delante y contradijo al alcaide, e dijo al frances que le
meteria en la fortaleza de Santo Domingo sin que fuese sentido de las
guardas ni de nadie, de noche, con sus patajes de remos o barcas, que
lo meteria por un postigo o puerta que sale a la mar, y que en la
fortaleza no velaban sino cinco o seis hombres, e que por otra parte le
haria tomar otra artilleria y con esto cesaron las pláticas. Nadie supo
que era su intencion, aunque parece que pocas veces dicen los cosarios
lo que piensan hacer. E pasado verdaderamente todo lo que en esta
relacion se ha declarado, una noche a media noche, con buena luna, que
fue a 5 de Agosto, hizo vela el cosario deste puerto, y al parecer de
los de la tierra, llevó próspero tiempo para desembocar. Nuestro Señor
sabe lo que hace, pues a un luterano como aquel le mató tanta gente y
quemó las iglesias y acuchilló las imagenes y echó por ahi el Santisimo
Sacramento y robó la custodia, y otras muchas ofensas que a Nuestro
Señor se hicieron, y con todo eso, su Divina Magestad los sustentó y
dió vitoria en todo, e buenos tiempos para que navegasen. Su Divina
Magestad sabe lo que se hace y porque lo hace.
Salido deste puerto el primer frances, que salió como decimos a 5 de
Agosto, pareció postrero de Septiembre en la mar, junto a la costa,
donde el primero habia desembarcado, una chalupa con doce franceses
de otro cosario questaba en un puerto surto, doce leguas de aqui, que
se dice el Marien, la cual chalupa venia a reconocer que habia en el
puerto; si habia algun navio o como estaba el pueblo, porquestos no
tenian noticia del pasado, e como fue vista la chalupa por algunos que
andaban por la costa, llegaron a preguntar que de donde era. Los de la
chalupa a voces dijeron que de un navio que venia Despaña, e dijeron
que venia por piloto del navio que dejaban en el Marien un hombre bien
conocido de aqui, e como esto dijeron, preguntaron ellos como estaba
la tierra, y respondieron los de la tierra questaba quemada y abrasada
y robada, y luego los de la chalupa, oyendo esto, se hicieron a lo
largo a la mar y fueron costeando hasta el Pueblo viejo, una legua
deste puerto, y recelándose los de la tierra de ver tornar la chalupa,
la fueron siguiendo por la costa hasta que echó el reson en el Pueblo
viejo, y de alli les volvieron a preguntar que de donde venia el navio,
e cuyo era, e que traia, e los franceses entonces pudieron encubrirse
y dijeron como eran franceses y tenian tres naos en el Marien y que
no venian hacer daño, sino que querian rescatar mucha harina e vino
y otras cosas que traian, que todo era burla, sino por asegurar los
que hablaban con ellos. Visto los questaban en la costa que eran
franceses, vinieron por la costa apriesa a dar mandado en el pueblo
alguna gente que en él estaba, comenzando a reparar algunas casillas
de paja en que meterse, y dijeron como la chalupa era de franceses,
que no tenia sino doce hombres, y dieran aviso al Gobernador, questaba
en Guanabacoa, tres leguas de aqui, de lo que pasaba, para que se
juntase alguna gente y no consintiesen salir aquellos doce franceses
en tierra, y porque no tomasen una caravela questaba en este puerto
cargada con tres mill cueros, que habia entrado en este puerto pocos
dias despues quel primer frances se habia ido, y tambien se hizo en
esto como se habia hecho en lo pasado, pues que otro dia por la mañana
entró la chalupa con los doce hombres en el puerto, y a vista de todos
entró en la caravela y la tomó, y parte de la carga que tenia, aunque
tres bateles con gente les quisieron estorbar que no la sacasen del
puerto, no fueron parte para quitarselo, y en esto se verá la gente y
posibilidad que hay en esta tierra, pues al fin se salió con ella y
la llevó al Marien, donde tenian dos naos, que la una echaron alli al
través, questaba muy desbaratada, e pasaron lo que en ella estaba en
esta carabela. Entre tanto que la aderezaban despacharon tres bateles
e vinieron a este puerto, y dia de San Francisco, 4 de octubre, bien
se debe creer que pues no se resistió los doce franceses primeros,
menos se resistirian cincuenta hombres que los tres bateles traian,
e comenzaron a saltar en tierra y correr la tierra y buscar muchos
cueros questaban escondidos, los cuales recojeron todos e metieron en
un barco grande que aqui tomaron y esperaron a las naos questaban en el
Marien, las cuales vinieron a este puerto y se acabaron de aderezar,
e recojeron todo lo que pudieron, que no quedó cuero en la tierra; e
con estos franceses se hizo treguas e se cumplieron harto mejor que
con los pasados, que valiera mas con los otros guardalles la seguridad
questaba asentada, pues habia mas que perder, que no con estos, que no
habia nada, e cieganse entendimientos muchas veces en estos negocios.
Rescatose deste frances algunos aceites, e para esto dió al Gobernador
licencia, y algunas otras cosas, e algunos negros que habian tomado,
que tambien este último frances recorrió la tierra como el primero. E
valiera mas haber rescatado el pueblo, que importaba mas al servicio de
V. M. que no estas menudencias. Estas naos estuvieron aqui hasta en fin
de octubre e se partieron con buenos tiempos. Iban cargadas de hartos
cueros y azucar que habian robado en Puerto de Plata y otras partes, y
aqui acabaron de cargar con 3.600 cueros que llevaron, y otros daños
que hicieron, porque por huir dellos, sabiendo questaban en Marien se
perdieron en esta costa un navio que venia de Santo Domingo y otro
de la Nueva España, que traia harinas y vituallas, y el otro venia
cargado de vinos, que no fue pequeño azar para esta tierra, porque con
ello se remediara mucho, porque quedó muy perdida del cosario pasado,
y otros mayores daños que se esperan si V. M. con brevedad no remedia
este puerto; e el mayor mal que en estas guerras vemos es todos los
cosarios que aca han pasado son luteranos y herejes, porque tambien lo
eran estos ultimos como los primeros. Nuestro Señor ponga en ello su
mano como ve que es necesario, y V. M. provea lo que mas convenga a su
servicio, e porque las informaciones de todo esto llevará a V. M. el
alcaide Juan de Lovera, no será necesario dar en esta mas larga cuenta,
pues no ha sido para otra cosa mas de para relatar el suceso de todo lo
que ha sucedido.
500.
El Gobernador de Puerto Rico[26] comunica noticia del robo que
corsarios franceses hicieron en Santiago de Cuba.—(_Biblioteca de
Marina_, colec. Navarrete, t. XXV, núm, 14.)
[26] La carta está fechada á 12 de Octubre de 1554, pero de esta
noticia ninguna mención se halla en las cartas enviadas desde
Cuba aun con fecha posterior.
S. C. C. M.—En fin del mes de junio pasado [de 1554] di a V. M. por
mi carta noticia de lo que hasta alli se ofrecia, y lo que agora hay
de nuevo es hacer saber a V. Magestad los nuevos daños que cada dia
cosarios franceses en estas partes hacen para que V. Magestad sea
servido con algun remedio proveer lo que en su servicio y seguridad de
sus vasallos por aca tanto conviene.
En la carta pasada escrebi a V. Magestad como en el mes de Mayo y
Abril pasados habian llegado a esta isla tres compañias de cosarios en
diversas veces, y como esta isla sea frontera de las Yndias, siempre
procuran en ella hacer daño, y no pasa frances que aqui no nos visite.
Despues aca han venido otros dos cosarios, uno con dos navios y llegó
en el mes de Julio, al fin del, y otro con quatro navios poderosos;
éste llegó en principio de Septiembre y sobre el puerto de San German
desta isla se encontró con quince navios que iban á España cargados de
la isla Española, y los siguió hasta cerca deste puerto, y una caravela
una noche se vino aqui huyendo y nos dió aviso dello. Yo he tenido esta
ciudad con todo el apercibimiento posible; no han parecido mas los
franceses; tenemos entendido que van camino de España en seguimiento de
las quince naos. Dios las lleve en salvamento.
Habrá quatro dias llegó a este puerto una caravela de la Havana, y
por carta del Gobernador de aquella isla supe como en el mes de Julio
pasado habian llegado a la ciudad de Santiago de aquella isla una
compañia destos franceses, y de noche con un patax echaron la gente en
tierra y robaron la ciudad y prendieron a los mas principales della, y
se los tienen presos, y de su espacio se estan en aquel puerto y ciudad
dando carena a los navios; dicen que les dan los presos sesenta mil
pesos de rescate, y que no los quieren dar, y crea V. Magestad que si
con brevedad no se provee de remedio, todas estas islas tienen muy gran
trabajo y peligro, y el mejor medio para escusar estos daños y destruir
cuantos franceses por aca pasasen, seria que V. Magestad mandase inviar
una armada como por V. Magestad esta acordado, y la mande estar en este
puerto, porque no puede pasar frances que teniendo aviso no lo sepamos
aqui en tres dias, porque todos de fuera tocan en esta isla, y de aqui
en cualquier parte que esten los franceses no se pueden ir estando la
armada en este puerto, por tenelles ganado el barlovento para do quiera
que esten, y si la armada esta mas abajo, podria ser, aunque tubiesen
nueva de franceses, no poder llegar a ellos en dos meses. V. Magestad
provea lo que mas a su servicio convenga.....
Nuestro señor prospere y guarde a vuestra Sacra Magestad como sus
vasallos deseamos. De Puerto Rico en 12 de Octubre de 1554 años.—Sacra
Magestad.—Besa los pies de V. Magestad su menor vasallo.—El Doctor
Cavallero.
501.
(Año de 1555.—_Diciembre 20, Habana._)—Relación de los vecinos y
moradores que residían en esta villa el día 10 de Julio, al ser
atacada por los franceses y de los que quedan en esta fecha.—(_A. de
I._, Pto. 21. 1/25.)
Vecinos que habia por el mes de julio.
Juan de Rojas, Regidor, honbre que por su aspeto paresce de sesenta
años para arriba.
Pero Velazquez, de la misma hedad, antes mas que menos.
Pero Blasco, Regidor, casi de la misma hedad, conforme a su aspeto.
Antonyo de la Torre, Regidor, por su aspeto paresce de hedad de mas de
sesenta e cinco años.
Alonso de Reina, de hedad de mas de sesenta años conforme a su aspeto
enfermo, e susténtase sobre un bordon.
Baltasar de Avyla, onbre enfermo; paresce por su aspeto de sesenta e
cinco años.
Francisco Martin, viejo decrépito; confiesa ser de hedad de noventa
años.
Alonso Lopez; vegisimo, que confiesa tener mas hedad questotro
Francisco Martin.
Bernaldo Nieto, onbre enfermo e al parescer de hedad de cinquenta años.
El alcaide Juan de Lovera, Regidor.
Juan de Inystrosa, alcalde.
Juan Gutierrez, alcalde.
Calisto Calderon, alguacil mayor.
Diego de Soto.
Alonso de Rojas.
Anton Rezio.
Anbrosio Hernandez.
Bartolome Cepero.
Juan Nuñez.
Sebastian Biano.
Francisco de Rojas.
Juan Diaz Albañyr.
Bartolome Bazago.
Tomas Daça.
Maestre Juan Carpintero.
Domyngo Alonso.
Gonzalo Rodriguez.
Juan Ginoves.
Francisco de Aguylera.
Anton Alonso.
Martyn Ruiz.
Cristoval Galindo.
Francisco Perez de Borroto.
Rodrigo Martyn.
Pero Andres.
Diego de Cordova.
Diego de Talavera, sastre.
Francisco Ginoves.
MORADORES.
Carlo Florentin, mercader.
Andrian Flamenco.
Pedro de Zubiarra.
Machin de Sagartigui.
Juan de Oliver, mercader.
Estevan Sanchez, carpintero.
Fernando Alonso.
Francisco Flamenco, pregonero.
Juan Flamenco, criado del governador.
Juan Martin.
Domingo, calafate.
Carrillo, clerigo.
Nycolao, carpintero.
Los vecinos que al presente por este mes de diciembre deste presente
año de IUDLV años ay son los siguientes.
Juan de Rojas, Regidor, antes contenydo.
Pero Velazquez.
Pero Blasco.
Antonyo de la Torre.
Alonso de Reyna.
Baltasar Davila.
Francisco Martyn.
El alcaide Juan de Lovera.
Juan de Inystrosa, alcalde.
Juan Gutierres.
Calisto Calderon.
Diego de Soto.
Alonso de Rojas.
Anton Recio.
Ambrosio Fernandez.
Bartolome Cepero.
Juan Ginoves.
Bartolome Bazago.
Domyngo Alonso.
Martyn Ruiz.
Francisco Perez de Borroto.
Rodrigo Martyn.
Alonso de Reyna.
Pero Andres.
Cristoval Velazquez.
Diego de Talavera.
Francisco Ginoves.
Antonyo de Çorita.
Francisco Mexia.
MORADORES.
Juan de Oliver, mercader.
Orejon, criado de Juan de Rojas.
Juan Montañes, criado de Juan de Rojas e su estanciero.
Luis Hernandez, criado de Pero Velazquez, que reside en su estancia e
Matanças.
Pablo Flamenco.
E todos los demas que faltan que avia por el mes de julio mataron los
franceses teniendolos por prisioneros y en el recuentro quel governador
huvo con los dichos franceses y en el conbate de la fortaleza ecebto
Bernaldo Nyeto, que murio de su enfermedad despues de la refriega de
los franceses, de lo qual todo que dicho es, yo Francisco Perez de
Borroto, escrivano de su Magestad e del cabildo desta vylla, doy fee
que pasó ansí e que por el dicho mes de Julio e por este de diciembre
no huvo ny ay mas vecinos ni moradores de los que van en esta fee é
relacion, la qual escrevi por mandado del dicho governador el doctor
Gonçalo Perez de Angulo, governador desta ysla, que me la mando sacar
del libro de cabildo e vecindad desta vylla de san Cristobal de la
Havana para la enbiar ante su Magestad e los muy poderosos señores
presydente e oydores de su Real consejo de las yndias, que fue fecha e
sacada en el pueblo de yndios de Guanabacoa, termino e juredicion de la
dicha vylla de la Havana a veynte dias del mes de dicienbre de myll e
quinientos e cinquenta e cinco años, y el governador lo firmo aqui de
su nonbre=El doctor Angulo=Hay una rúbrica.
En fee de lo qual yo el dicho Francisco Perez de Borroto escrivano de
su magestad y publico del numero y qoncejo de la dicha villa de la
Havana lo firmé de my nombre=Francisco Perez de Borroto, escrivano
publico y del qoncejo=Hay una rúbrica.
502.
(Año de 1556.—_Enero 15, Santiago._)—Mosen Boteller da cuenta de los
daños causados por los corsarios franceses, y juzga desfavorablemente
á los gobernadores letrados.—(_A. de I._, 54, 2-2.)
«Sacra Cesarea Catolica Magestad:=Por otro enboltorio que escrevi a
vuestra Alteza, dixe como escreviria algunas cosas y casos de la ysla
Española y Santiago de Cuba, y porque al presente no se me ofresce
hacer saber a vuestra Alteza cosa nueva, aunque no dexare de decir el
rrobo y destruymiento que hicieron los franceses a esta cibdad, aunque
es cosa vieja, y vuestra Alteza me paresce que tiene ya noticia dello.
Yo, como dixe en mi enboltorio pasado, vine en una nao que halle presta
en Cadiz, porque me paresció la flota estar muy despacio, y para tomar
la delantera e entender en las residencias que vuestra Alteza tiene
cometidas al doctor Bravo, porque no sea lo que fue de las residencias
de los licenciados Tejada y Santillan, que los principales casos que
se les avian de poner se les quedaron en el tintero. Yo entré, como
dixe en las pasadas, a los veynte y dos de dicienbre a este puerto
de la ysla de Cuba, a donde hallamos los vecinos della muy alterados
y muy atemorizados de los robos pasados, que es ver esta cibdad de
Santiago y los vecinos della mas de averles lastima que de pedirles
gracias, porque bien se llevaron los franceses deste pueblo en robos
primeros y rescate de personas mas de sesenta myll pesos en oro y
plata y joyas, sin las armas que les tomaron y artilleria que no fue
en corta cantidad, de cuya cabsa están y an quedado tan romeros y
pobres, que no tienen una capa con que se cubrir los onbres, y las
mugeres una camisa que se vestir, pues los tratos que solian tener
algunos por la mar, anlos tomado todos los nabios cargados de caçabe y
de sus miserias que contrataban a Tierra Firme y otras partes, que es
verdad que tienen la mas mala vida que aunque estuviesen en frontera y
les faltase el socorro y comida no pasarian mayor nesçesidad, y están
tan encarniçados los franceses en este puerto, que despues que lo an
robado, an entrado dos o tres veces, todo a fin que si viene alguna
nao para tomalla, porque de la tierra no tienen que, si no quemarles
las casas. Pasan tantos trabajos que si vuestra Altesa no lo probehe
y remedia, tengo entendido que cada uno se yra por donde pudiere,
porque ellos aunque lo quieran remediar no pueden lo que dicho es.
Visto en Francia el buen suceso del robo y destroço desta cibdad de
Santiago de Cuba, tomaron atrevimiento y osadia a que viniesen otra
nueva gente de refresco, y robasen y quemasen a Puerto de Plata y al
Cabo de la Vela y a Santa Marta, y por el mes de agosto del año pasado
de cincuenta y cinco, entraron en la Havana y la robaron y mataron mas
de treynta españoles, y tomaron la fortaleza y toda la artilleria que
estava en ella y en el Morro, y no dexaron piedra sobre piedra, que
todo lo pusieron por el suelo, y dexaron de tal manera el pueblo, que
los griegos cuando tomaron a Troya no la dexaron peor, y agora pocos
dias a, estando yo en esta cibdad, vinieron nuevas ciertas que a tantos
de diciembre del año pasado bolvieron y entraron los franceses en la
Havana, y como no hallaron que robar en ella, porque la hallaron todo
por el suelo, tomaron por remedio de yr a las estancias, como fueron,
y tomaron los negros que pudieron y españoles y los bastimentos, y a
los negros rescataron a cien pesos, y a los españoles cada uno como
hera. Que diré a vuestra Alteza si no que tienen los franceses por tan
propinquas y por suyas estas yslas y Tierra Firme mas que a Francia, y
bienen a gubernar acá y a dar carena a los navios para estos puertos;
todo esto es gran daño para dar favor y calor quel enemigo tenga osadia
y posibilidad para contra el Emperador nuestro señor. Vuestra Alteza
por amor de Dios lo mande remediar de allá, porque de acá no pueden,
que aunque quieran no tienen, que hartas veces por mi fue avisado á los
del vuestro consejo quando yo pedia esta governacion de aqui, porque
estos letrados que vuestra Alteza envia, antes destruyen la tierra y
la descepan que no la gobiernan, y porque no tienen ojo sino a lo que
han de llevar de aquí, y porque el daño de todo esto y el deservicio
que a Dios nuestro señor se hace y a vuestra Alteza, déxolo para dende
la Nueva España, como dixe en las pasadas, de dar relacion a vuestra
Alteza y a los del vuestro Consejo, porque siempre, como vuestro Real
vasallo, tengo hecha profesion para avisar dello y de otras cosas
como onbre que lo veo por vista de ojos. Cuya vida acreciente Dios
nuestro señor en mayores reinos y señorios como los criados y vasallos
de vuestra Alteza deseamos. A quince de henero de mill y quinientos
y cinquenta y seis años=Sacra cesarea catolica Magestad=Vasallo de
vuestra Alteza=Mosen (_no se lee_) Boteller.
FIN DEL TOMO SEXTO.
ÍNDICE CRONOLÓGICO DE DOCUMENTOS.
_Páginas._
1509.—Mayo 3, Valladolid.—Real cédula mandando al Tesorero
de la isla Española, Pasamonte, entre otras cosas,
que averigüe si hay oro en la isla de Cuba. 1
—Mayo 3, Valladolid.—Instrucciones á D. Diego Colón,
encargándole en la señalada con el número 31 que averigüe
presto si hay oro en la isla de Cuba, como se sospecha,
y lo avise. 1
—Noviembre 14, Valladolid.—Real cédula al Tesorero Pasamonte
ordenando se envíen á Cuba personas hábiles y
experimentadas, por si hay oro, y que atiendan al buen
trato de los indios de la isla, que son buena gente. 1
1511.—Junio 6.—Real cédula al Almirante D. Diego Colón
aprobando el asiento que hizo con Diego Velázquez para
la isla de Cuba y encargando dé cuenta de lo que hiciere. 1
1512.—Febrero 23, Burgos.—Cédula al Almirante don
Diego Colón ordenando envíe noticias de Cuba, que se esperan
con ansia. 2
—Marzo 20, Burgos.—Cédula al Almirante D. Diego Colón,
manifestando el placer con que se han recibido las noticias
de Cuba por ver que los indios convertidos son más
razonables é inclinados á la fe que los de las otras islas.
Ha hecho bien Velázquez en decirles que sólo iba á visitarles
en nombre del Rey y á convertirlos. Debe continuar
tratándolos muy bien, pero estando siempre sobre aviso
para que le tengan respeto. 2
—Diciembre 10, Logroño.—Cédula al Almirante y Oficiales
de la isla Española, diciendo entre otras cosas, que estima
el Rey las nuevas de que los más de los indios de Cuba se
hayan convenido en servir. Encarga que á los que falten
los atraiga Velázquez por buenos modos, precediendo siempre
los requerimientos á la guerra, y así se haga por punto
general en todas las Indias. 2
1513.—Enero 23, Valladolid.—Real cédula al Almirante
D. Diego Colón mandando que con las cosas de Cuba
que no fueren de justicia, entienda juntamente con los jueces
y oficiales, porque en lo espiritual y temporal no se hagan
los yerros que en la Española y San Juan. 2
—Abril 3, Valladolid.—Poder real otorgado á Diego Velázquez
para que informado de los caciques pacíficos de
Cuba haga su repartimiento, atendiendo primero á los Oficiales
reales; segundo, á los primeros pobladores; tercero,
á los que tuvieran cédulas reales; cuarto, á los que juzgue
que mejor los doctrinarán y tratarán. 2
—Abril 13, Valladolid.—Cédula al Almirante D. Diego
Colón ordenando no se entrometa en el repartimiento de
indios de la isla de Cuba, que se ha cometido á Diego
Velázquez. 3
—Abril 21, La Laguna.—Real cédula á los Oficiales de la
casa de la Contratación de Sevilla, ordenando envíen dos
carabelas para guardar de las costas de Cuba. 3
—Mayo 8, Valladolid.—Real cédula mandando dar vecindad
en la isla de Cuba con 80 indios encomendados á
G. G. de Avila, siendo casado y no lo siendo, que dentro
de dos años sea obligado á se casar y lleve la mujer. 3
—Junio 12, Valladolid.—Real cédula á Diego Velázquez,
mandándole dar vecindad con indios á Hernando de Herrera,
que va por poblador de Cuba. 3
—Junio 19, Valladolid.—Real cédula mandando que al Almirante
Colón se den indios en la isla de Cuba, como á
los Oficiales reales. 3