Tu Suiza, coronada de un halo diamantino,

circundada en abismos de torres de cristal,

alzará un día, para tu numen peregrino,

un busto blanco y fino de firme pedestal.

Compañero, que traes en tu lira extranjera

caras rosas nativas a nuestra primavera,

y que tu Ranz nos cantas en el modo español,

¡que la América escuche tu noble melodía

y a Suiza, Buenos Aires pueda enviar algún día

tu cabeza lunática coronada de sol!

1895.

HELDA

Helda c’est la musique et le rythme charmant,

évocateur. C’est la femme mystérieuse

et plastique, amoureuse, et pleureuse, et rieuse,

et même elle est le vers qui câline et qui ment.

Je ne boirai jamais le vin de son serment,

et la coupe d’or de cette femme amoureuse

n’enivrera jamais mon âme malheureuse,

malheureuse d’Amour, ma Belle au bois dormant.

Mais Helda est pour moi comme une harpe éolienne:

et de mes rêves est aussi musicienne

en fleurissant sa voix des paroles de jour.

Je voudrais être Roi du pays d’Utopie

et je donnerais la couronne à mon amie,

des perles de musique, et des diamants d’amour.

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Alma blanca, más blanca que el lirio...

]

A UNA NOVIA

Alma blanca, más blanca que el lirio;

frente blanca, más blanca que el cirio

que ilumina el altar del Señor:

Ya serás por hermosa encendida,

ya serás sonrosada y herida,

por el rayo de luz del amor.

Labios rojos de sangre divina,

labios donde la risa argentina

junta el albo marfil al clavel,

ya veréis cómo el beso os provoca,

cuando Cipris envíe a esa boca

sus abejas sedientas de miel.

Manos blancas, cual rosas benditas,

que sabéis deshojar margaritas

junto al fresco rosal del Pensil,

ya daréis la canción del amado

cuando hiráis el sonoro teclado

del triunfal clavicordio de Abril!

Ojos bellos de ojeras cercados,

ya veréis los palacios dorados

de una vaga, ideal Estambul,

cuando lleven las hadas a Oriente

a la Bella del Bosque Durmiente,

en el carro del Príncipe Azul!

¡Blanca flor! De tu cáliz risueño

la libélula errante del Sueño

alza el vuelo veloz, ¡blanca flor!

Primavera su palio levanta

y hay un coro de alondras que canta

la canción matinal del amor.

[imagen:

Parece un viejo dios, altanero y esquivo,

que se animase en la frialdad de su escultura.

]

SONETO

_Para el Sr. D. Ramón del Valle-Inclán._

Este gran don Ramón, de las barbas de chivo,

cuya sonrisa es la flor de su figura,

parece un viejo dios, altanero y esquivo,

que se animase en la frialdad de su escultura.

El cobre de sus ojos por instantes fulgura

y da una llama roja tras un ramo de olivo.

Tengo la sensación de que siento y que vivo

a su lado una vida más intensa y más dura.

Este gran don Ramón del Valle-Inclán me inquieta,

y a través del zodíaco de mis versos actuales

se me esfuma en radiosas visiones de poeta,

O se me rompe en un fracaso de cristales.

Yo le he visto arrancarse del pecho la saeta

que le lanzan los siete pecados capitales.

[imagen:

Los ojos de las hechiceras...

]

QUERIDA DE ARTISTA

Cultiva tu artista, mujer,

que por cierto debes tener

los ojos de las hechiceras...

Cultiva tu artista, mujer,

sin abusar del alfiler

y del filo de las tijeras.

Y si eres de las hechiceras

que, desnudas, se dejan ver

en las pieles de las panteras,

o si de las tristes y fieras,

cultiva tu artista, mujer...

TANT MIEUX...

Gloria al laboratorio de Canidia,

gloria al sapo y la araña y su veneno,

gloria al duro guijarro, gloria al cieno,

gloria al áspero errar, gloria a la insidia,

gloria a la cucaracha que fastidia,

gloria al diente del can de rabia lleno,

gloria al parche vulgar que imita al trueno,

gloria al odio bestial, gloria a la envidia.

Gloria a las ictericias devorantes

que sufre el odiador; gloria a la escoria

que padece a la luz de los diamantes,

pues toda esa miseria transitoria

hace afirmar el paso a los Atlantes

cargados con el orbe de su gloria.

LIRICA

_A Eduardo Talero._

Eduardo: está en el reino de nuestra fantasía

el pabellón azul de nuestro rey divino.

Saludemos al dios en el pan y en el vino,

saludemos al dios en la noche y el día.

Todavía está Apolo triunfante, todavía

gira bajo su lumbre la rueda del destino

y viértense del carro en el diurno camino

las ánforas de fuego, las urnas de armonía.

Hundámonos en ese mar vasto de éter puro

en que las almas libres del cautiverio obscuro

de la sombra, celebran el divino poder

de cantar. Tal será nuestra eterna retórica.

En tanto suena la música pitagórica

y brilla en el celeste abismo Lucifer.

[imagen:

Ninfas, danzad.

]

DANZA ELEFANTINA

Oid, Cloe, Aglae, Nice,

que es singular.

El elefante dice:

Voy a danzar.

Lleno de filosofía

tiene el testuz,

la trompa es sabiduría,

los colmillos, luz.

Las formidables orejas

gravedades son

muy llenas de cosas viejas

y de erudición.

Cuatro patas misteriosas,

pues no vienen sin

haber chafado las rosas

de griego y latín,

van a trenzar unas danzas

que son la verdad,

los ensueños y esperanzas

de la humanidad.

¿El elefante está enfermo?

¿Harto de laurel

indico está el paquidermo

rehuso al rabel?

Basta pesadez le sobra

para la función;

y danza mejor la cobra

de la flauta al son.

Ninfas, danzad. El alisio

besa vuestros pies.

El virtual don de Dionisio

con vosotras es.

Oid, Cloe, Nice, Aglae,

toda mi ciencia es amor:

Y en mis danzas se distrae

mi maestro el ruiseñor.

[imagen:

Rosa, que en la cortesana

fuiste sobre seda azul...

]

INTERROGACIONES

Abeja, qué sabes tú,

toda de miel y oro antiguo?

¿Qué sabes, abeja helénica?

--Sé de Píndaro.

--León de hedionda melena,

meditabundo león,

¿sabes de Hércules acaso...?

--Sí. Y de Job.

--Víbora, mágica víbora,

entre el sándalo y el loto

¿has adorado a Cleopatra?

--Y a Petronio...

--Rosa, que en la cortesana

fuiste sobre seda azul,

¿Amabas a Magdalena?...

--Y a Jesús...

--Tijera que destrozaste

de Sansón la cabellera,

¿te atraía a ti Sansón?

--No. Su hembra...

--A quién amáis,--alba blanca

lino, espuma, flor de lís,

estrellas puras, ¿a Abel?

--A Caín.

--Aguila que eres la Historia,

¿dónde vas a hacer tu nido?

¿A los picos de la Gloria?...

--Sí. ¡En los montes del olvido!

LOS PIRATAS

Remacha el postrer clavo en el arnés. Remacha

el postrer clavo en la fina tabla sonora.

Ya es hora de partir, buen pirata, ya es hora

de que la vela pruebe el pulmón de la racha.

Bajo la quilla el cuello del tritón se agacha

y la vívida luz del relámpago dora

la quimera de bronce incrustada en la prora,

y una sonrisa pone en el labio del hacha.

La coreada canción de la piratería,

saludará el real oriflama del día

cuando el clarín del alba nueva ha de sonar

¡glorificando a los caballeros del viento

que ensangrientan la seda azul del firmamento

con el rojo pendón de los reyes del mar!

INDICE

_Págs._

Dedicatoria 1

Dilucidaciones 5

El cantor va por todo el mundo 19

INTENSIDAD

Metempsícosis 23

A Colón 27

Momotombo 33

Israel 39

Salutación al Águila 43

A Francia 49

Desde la Pampa 53

Revelación 59

En elogio del Ilmo. Sr. Esquíu 63

Visión 69

IN MEMORIAM BARTOLOMÉ MITRE

Arbol feliz 77

ENSUEÑO

Dream 85

Versos de otoño 87

Sum 89

La bailarina de los pies desnudos 91

La canción de los pinos 95

Vesper 101

En una primera página 103

¡Eheu! 107

La hembra del pavo real 111

Hondas 115

LIRA ALERTA

A un pintor 119

Preludio 125

Nocturno 129

Caso 131

Epístola a la Señora de Lugones 135

A Remy de Gourmont 145

Eco y yo 151

Balada en honor de las musas de carne y hueso 157

Agencia 163

Flirt 167

Campoamor 169

Esquela a Charles de Soussens 171

Helda 173

A una novia 177

Soneto para el Sr. D. Ramón del Valle-Inclán 181

Querida de artista 185

Tant mieux 187

Lírica 189

Danza elefantina 195

Interrogaciones 199

Los piratas 201

[imagen:

ACABÓSE

DE IMPRIMIR

ESTE LIBRO EN

MADRID, EN LA

TIPOGRAFÍA YAGÜES

EL DÍA VII

DE NOVIEMBRE

DEL AÑO

MCMXVIII

]

El Canto Errante Obras Completas Vol. XVI · 第 3 / 3 段