Allí es donde comienza la posesión de Psiquis; en esa negrura es donde

verás quizás brotar, pobre soñador, de la obscura larva, las alas

prestigiosas de Hipsipila. A tu isla solemne ¡oh, Boeklin! va la reina

Betsabé, pálida. Va también, con un manto de duelo, la esposa de

Mauseolo, que pone cenizas en el vino. Va Hécuba, y ¡horrible trance! va

silenciosa, mordiendo su aullido, clavando sus dedos en los dolorosos,

maternales pechos. Va Venus, sobre su concha tirada por las blancas

palomas, por ver si vaga gimiendo la sombra de Adonis. Va la tropa

imperial de las soberbias porfirogénitas, que amaron el amor al mismo

tiempo que la muerte. Va en un esquife divino, con un arcángel por

timonel, la Virgen María, herido el pecho por los siete puñales.

[imagen]

Más allá de las solitarias islas en donde

descansan los pájaros viajeros...

II

Idilio marino.

Más allá de las solitarias islas en donde descansan los pájaros

viajeros, en el reino en que Leviatán domina, sobre una roca, está

entronizada la Vencedora, en la irresistible omnipotencia de su

desnudez.

En su blanca piel está la sal, el perfume marino de Anadiómena, y la

serpiente de las olas hace ver una vez más, amorosa y humillada, el

soberano triunfo del encanto femenino. Europa sobre el lomo del toro, la

Bella y la Fiera, la Mundana del pintor moderno, que, desnuda, corta las

uñas al león. Un tritón velludo y escamoso hace cantar su ronco caracol,

en tanto que el monstruo recibe una caricia de la tentadora mujer, que

bajo el inmenso cielo ofrece su fatal hermosura en el abandono de su

supremo impudor.

[imagen]

Suena la risa del tritón, que muestra

su cabeza de sileno oceánico...

III

Sirenas y tritones.

Con más sonoridad que el ruido del caracol, suena la risa del tritón,

que muestra su cabeza de sileno oceánico, ceñida con hojas de las

desconocidas viñas que crecen en los campos submarinos, y rosas de una

flora extraña e ignorada, cortadas entre líquenes y flotantes medusas.

Tras él se infla una faz batraciana, boca redonda y carnuda, ojos

saltones. Se ven danzar las ondas. En el seno de una se hunde, con un

salto natatorio, una ninfa de opulentos muslos, que tiene aletas en los

talones. Más allá, otra erige sus pechos, y su cabeza coronada de algas.

Con asombro jocoso viene un Sancho centauro acuático, braceando; la

grupa está sobre la ola, y la espuma le forma un cerco hirviente y

blanco por la redondez de la barriga, en la cual muestra su honda

mancha, como la señal de un golpe de espátula, el ombligo.

En primer término, en la transparencia del agua, una sirena extiende su

bifurcada y curva cola de pescado, negro y plata; a flor de espuma,

tiembla la doble rotundidad en que termina el talle.

La faz medrosa mira hacia un punto en que algo se divisa, y casi no

atiende la hembra al tritón fáunico, que la atrae, invitándola a una

cita sexual, tal como en la tierra, al amor del gran bosque, lo haría

Pan con Siringa.

[imagen: Cerca del blando tronco de la haya, estariais vos,

señorita, con vuestro sombrero blanco, vuestro vestido blanco y vuestra

alma blanca.]

IV

Día de Primavera.

Cerca del blando tronco de la haya, estariais vos, señorita, con vuestro

sombrero blanco, vuestro vestido blanco, y vuestra alma blanca. Yo

tendría mi negro dolor. Procuraría haceros soñar dulces sueños, y el

laúd no tendría para vos sino los más acariciadores sonidos.--Sí, dice

ella, mas esa villa italiana... ¿no será la morada de la más infeliz de

las mujeres? Los árboles sombríos forman un misterioso recinto de duelo.

El agua de los arroyos parece monologar extrañas historias de amores

difuntos. El crepúsculo inunda, con su tenue tinta de melancolía, todo

el paisaje. El anciano que contempla meditabundo las ninfas, parece la

encarnación de un triste pasado. Los niños que juegan cerca de la

«villa», no alcanzan a hacer que mi alma encuentre una sola nota de

alegría.

Nuestra alma, a veces, contagia con sus males el alma de las cosas.

V

Los Pescadores de Sirenas.

Péscame una ¡oh, egipán pescador! que tenga en sus escamas radiantes la

irisada riqueza metálica que decora las admirables arenques. Péscame

una, cuya cola bifurcada pueda hacer soñar en el pavo real marino, y

cuyos costados finos y relucientes tengan aletas semejantes a orientales

abanicos de pedrería; péscame una que tenga verdes los cabellos, como

debe tenerlos Lorelay, y cuyos ojos tengan fosforescencias raras y

mágicas chispas, cuya boca salada bese y muerda, cuando no cante las

canciones que pudieran triunfar de la astucia de Ulises, cuyos senos

marmóreos culminen florecidos de rosa y cuyos brazos, como dos albos y

divinos pithones, me aten para llevarme a un abismo de ardientes

placeres, en el país recóndito en donde los palacios son hechos de

perlas, de coral y de concha de nácar. Mas esos dos sátiros que se

divierten en la costa de alguna ignorada Lesbos, Tempe o Amatunte, son

ciertamente malos pescadores. El uno, viejo y fornido, se apoya en un

grueso palo nudoso, y mira con cómica extrañeza la sirena asustada y

poco apetecible que su compañero ha pescado. Este saca la red, y no

parece satisfecho de su pesca. De los cabellos de la sirena chorrea el

agua, formando en el mar círculos concéntricos. Sobre las testas

bicornes y peludas se extiende, al beso del día, un fresco follaje,

mientras reina en su fiesta de oro, sobre nubes, tierra y olas, la

antorcha del sol.

CURIOSIDADES LITERARIAS

[imagen]

La Habana aclamaba a Ana, la dama

más agarbada, más afamada.

Hablábamos varios hombres de letras de las cosas curiosas que, desde

griegos y latinos, han hecho ingenios risueños, pacientes o desocupados

con el lenguaje. Versos que se pueden leer al revés tanto como al

derecho, guardando siempre el mismo sentido, acrósticos enrevesados, y

luego, prosas en que se suprimiera una de las vocales en largos cuentos

castellanos.

Entonces, yo les hablé de una curiosidad, en verdad de las más

peregrinas, que hice insertar, siendo muy joven, en una revista que

dirigía allá en la lejana Nicaragua un mi íntimo amigo. Es un cuento

corto, en el cual no se suprime una vocal, sino cuatro. No encontraréis

otra vocal más que la a. Y os mantendrá con la boca abierta. ¿Su autor?

Sudamericano, seguramente, quizás antillano, posiblemente de Colombia.

Ignoro e ignoré siempre su nombre. He aquí la lucubración a que me

refiero:

AMAR HASTA FRACASAR

(_Trazada para la A._)

La Habana aclamaba a Ana, la dama más agarbada, más afamada.--Amaba a

Ana Blas, galán asaz cabal, tal amaba Chactas a Atala.

Ya pasaban largas albas para Ana, para Blas; mas nada alcanzaban. Casar

trataban, mas hallaban avaras a las hadas, para dar grata andanza a tal

plan.

La plaza llamada Armas, daba casa a la dama; Blas la hablaba cada

mañana; mas la mamá, llamada Marta Albar, nada alcanzaba. La tal mamá

trataba jamás casar a Ana hasta hallar gran galán, casa alta, ancha arca

para apañar larga plata, para agarrar adahalas[1]. ¡Bravas

agallas!--¿Mas bastaba tal cabala?--Nada ¡cá! ¡nada basta a atajar la

llama aflamada!

Ana alzaba la cama al aclarar; Blas la hallaba ya parada a la bajada.

Las gradas callaban las alharacas adaptadas a almas tan abrasadas.

Allá, halagadas faz a faz, pactaban hasta la parca amar Blas a Ana, Ana

a Blas. ¡Ah! ¡ráfagas claras bajadas a las almas arrastradas a amar!

gratas pasan para apalambrarlas[2] mas, para clavar la azagaya[3] al

alma. ¡Ya nada habrá capaz a arrancarla!

Pasaban las añadas[4]. Acabada la marcada para dar Blas a Ana las

sagradas arras, trataban hablar a Marta para _afrancar_[5] a Ana, hablar

al abad, abastar saya, manta, sábanas, cama, alhajar casa ¡cá! ¡nada

faltaba para andar al altar!

Mas la mañana marcada, trata Marta ¡mala andanza! pasar a Santa Clara al

alba, para clamar a la Santa adaptada al galán para Ana. Agarrada bajaba

ya las gradas; mas ¡caramba! halla a Ana abrazada a Blas, cara a cara.

¡Ah! la a nada basta para trazar la zambra armada. Marta araña a Ana,

tal arañan las gatas a las ratas; Blas la ampara; para parar las

brazadas a Marta, agárrala la saya. Marta lanza las palabras más malas

a más alta garganta. Al azar pasan atalayas, alarmadas a tal algazara,

atalantadas a las palabras:--¡acá! ¡acá! ¡atrapad al canalla-mata-damas!

¡amarrad al rapaz!--Van a la casa: Blas arranca tablas a las gradas para

lanzar a la armada; más nada hará para tantas armas blancas. Clama,

apalabra, aclara ¡vanas palabras! nada alcanza. Amarra a Blas, Marta

manda a Ana para Santa Clara; Blas va a la cabaña. ¡Ah! ¡Mañana falta!

¡Bárbara Marta! avara bajasa[6], al atrancar a Ana tras las barbacanas

sagradas (algar[7], fatal para damas blandas). ¿Trataba alcanzar paz a

Ana? ¡Ca! ¡Asparla[8], alafagarla, matarla! tal trataba la malvada

Marta. Ana, cada alba, amaba más a Blas; cada alba más aflatada,

aflacaba más. Blas, a la banda allá la mar, tras Casa Blanca,

asayaba[9], a la par gran mal; a la par balaba[10], allanar las barras

para atacar la alfana[11], sacar la amada, hablarla, abrazarla...

Ha ya largas mañanas trama Blas la alcaldada: para tal, habla. Al rayar

la alba, al atalaya, da plata, saltan las barras, avanza a la playa. La

lancha, ya aparada[12], pasa al galán a la Habana. ¡Ya la has

amanada[13] gran Blas; ya vas a agarrar la aldaba para llamar a Ana!

¡Ah! ¡Avanza, galán, avanza! Clama alas al alcatraz, patas al alazán

¡avanza, galán, avanza!

Mas para nada alcanzará la llamada: atafagarán[14], mas la tapada,

taparanla más. Aplaza la hazaña...

Blas la aplaza; para apartar malandanza, trata hablar a Ana, para Ana

nada más. Para tal alcanzar, canta a garganta baja:

La barca lanzada

allá al ancha mar

arrastra a la Habana

_canalla-rapaz_.

Al tal _mata-damas_

llamaban asaz,

mas jamás las mata,

las ha para amar.

Fallar las amarras

hará tal galán,

ca, brava alabarda

llaman a la mar.

Las alas, la alaba,

la azagaya... ¡Bah!

nada, nada basta

a tal batallar.

Ah, marcha, alma Atala

a dar grata paz,

a dar grata andanza

a Chactas acá.

Acabada la cantata, Blas anda para acá, para allá, para nada alarmar al

adra[15]. Ana agradada a las palabras cantadas salta la cama. La alma.

La alma la da al galán. Afanada llama a ña Blasa, aya[16] parda ña

Blasa, zampada a la larga, nada alcanza la tal llamada; para alzarla,

Ana la _jala_ las pasas. La aya habla, Ana la acalla; habla más; la da

ahajas para ablandarla. Blasa las agarra. Blanda ya, para acabar, la

parda da franca bajada a Ana para la sala magna. Ya allá, Ana zafa

aldaba tras aldaba hasta dar a la plaza. Allá anda Blas. ¡Para, para

Blas!

Atrás va Ana. ¡Ya llama! ¡Avanza, galán, avanza! Clama alas al alcatraz,

patas al alazán. ¡Avanza, galán, avanza!

--¡Amada Ana!...

--¡Blas!...

--¡Ya jamás apartarán a Blas para Ana!

--¡Ah, jamás!

--¡Alma amada!...

--¡Abraza a Ana hasta matarla!

--¡Abraza a Blas hasta lanzar la alma!...

A la mañana tras la pasada, alzaba ancla para Málaga la fragata Atlas.

La cámara daba lar para Blas, para Ana...

Faltaba ya nada para anclar; mas la mar brava, brava, lanza a la playa

la fragata: la vara.

La mar trabaja las bandas: mas brava, arranca tablas al tajamar; nada

basta a salvar la fragata. ¡Ah, tantas almas lanzadas al mar, ya

agarradas a tablas claman, ya nadan para ganar la playa! Blas nada para

acá, para allá, para hallar a Ana, para salvarla. ¡Ah! tantas brazadas,

tan gran afán para nada; hállala, mas la halla ya matada. ¡Matada!... Al

palpar tan gran mal nada _bala_ ya, nada trata alcanzar. Abraza a la

amada. «¡Amar hasta fracasar!» clama... Ambas almas abrazadas bajan a

la nada[17]. La mar traga a Ana, traga a Blas, traga más... ¡ca! ya Ana

hablaba a Blas para pañal, para fajas, para zarandajas. «¡Mamá, ya,

acababa Ana. Papá, ya, acababa Blas!...»

Nada habla la Habana para sacar a plaza a Marta, tras las pasadas; mas

la palma canta hartas hazañas para cardarla la lana.

* * * * *

_Et voilà._ ¿Quién me dirá el nombre del autor?

INDICE

CUENTOS

_Pags._

El caso de la señorita Amelia (cuento de Año Nuevo). 8

Cuento de Pascua. 19

La extraña muerte de Fray Pedro. 39

CRÓNICAS

Bajo las luces del sol naciente. 55

Mi domingo de Ramos. 71

Hombres y pájaros. 87

Primavera apolinea. 103

Visiones pasadas. 115

Los miserables. 133

París nocturno. 153

Poemas de arte. 167

Curiosidades literarias. 187

[imagen: ACABÓSE DE IMPRIMIR ESTE LIBRO EN MADRID, EN LA

TIPOGRAFÍA YAGÜES EL DÍA XXV DE SEPTIEMBRE DEL AÑO MCMXVIII]

* * * * *

EDITORIAL “MUNDO LATINO” APARTADO 502.--MADRID

CATALOGO PROVISIONAL (EXTRACTO DEL CATÁLOGO GENERAL)

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OBRAS COMPLETAS

DE RICARDO DE LEÓN (de la Real Academia Española)

Edición del Banco de España. Ocho volúmenes en 4.º,

encuadernados en tela, con alegorías de Coullaut

Valera y retrato del autor, por Vacqué 50,00

A plazos (5 pesetas mensuales) 60,00

DE FRANCISCO VILLAESPESA

I.--Intimidades.--Flores de Almendro 3,00

II.--Luchas.--Confidencias 3,00

III.--La copa del Rey de Thule.--La musa enferma 3,00

IV.--El alto de los Bohemios.--Rapsodias 3,00

V.--Las horas que pasan. (Veladas de amor) 3,00

VI.--Las joyas de Margarita: Breviario de amor.--La

tela de Penélope.--El milagro del vaso de agua 3,00

VIl.--Doña María de Padilla.--La cena de los cardenales 3,00

VIII.--El milagro de las rosas.--Resurrección.--Amigas

viejas 3,00

IX.--Las granadas de rubíes.--Las pupilas de Almotadid.--Las

garras de la pantera.--El último Abderramán 3,00

X.--Tristitiæ rerum. 3,00

XI.--La leona de Castilla.--En el desierto. 3,00

XII.--El rey Galaor.--El triunfo del amor. 3,00

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Tomos publicados:

I.--La caravana pasa. 3,50

II.--Prosas profanas. 3,50

III.--Tierras solares. 3,50

IV.--Azul. 3,50

V.--Parisiana. 3,50

VI.--Los raros. 3,50

VII.--Cantos de vida y esperanza. 3,50

VIII.--Letras. 3,50

IX.--Canto a la Argentina. 3,50

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Ostrat. 3,50

II.--La fiesta de Solhaug. Olaf Liliekrans. Los guerreros

en Helgeland. 3,50

III.--Los pretendientes a la corona y La comedia del

amor. 3,50

IV.--Brand 3,50

V.--Peer Gynt 3,50

VI.--La unión de la juventud. Las columnas de la sociedad.

La casa de una muñeca 3,50

VII.--Emperador y Galileo 3,50

VIII.--Espectros. Un enemigo del pueblo. El pato silvestre 3,50

IX.--La casa de Rosmer. La dama del mar. Hedda Gabler 3,50

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de nuestra muerte 3,50

JOSÉ FRANCÉS

El año artístico 1915 6,00

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El ano artístico 1916 (con 250 grabados) 10,00

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El año artístico 1917 (con 250 grabados) 11,50

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COLECCIÓN DE AUTORES ESPAÑOLES

NOVELAS

_Edmundo González Blanco._--Jesús de Nazareth 3,00

_José Francés._--La estatua de carne 3,00

-- El alma viajera 3,50

_López de Saá._--Los indianos vuelven 3,50

-- Bruja de amor 3,50

_W. Fernández Flórez._--La procesión de los días 3,00

_Elías Cerdá._--Don Quijote en la guerra 2,00

_V. García Martí._--Don Severo Carvallo 2,50

_María Luisa Latil._--Según labremos. 3,00

-- Genoveva. 2,50

_Eugenio Noel._--El allegretto de la Sinfonía VII. 3,00

-- Cuentos. 3,50

_Rafael Cansinos-Assens._--Las cuatro gracias. 3,50

_Francisco Delicado._--La lozana andaluza. 3,00

_J. de Lucas Acevedo._--La Caja de Pandora. 3,00

_Martín de la Cámara._--Vidas llameantes. 3,00

ESTUDIOS Y CRÓNICAS

_Emiliano Ramírez Angel._--Bombilla-Sol-Ventas. 3,00

_J. M. Carretero._--Lo que sé por mí (dos series). 3,00

_J. Costa._--Alemania contra España. 3,00

_Pedro Pellicena._--Los Cosacos. 3,50

_Margarita de la Torre._--Jardín de damas curiosas. 3,50

_Fola Igurbide._--El Actor. 3,50

_Alberto Ghiraldo._--Los nuevos caminos. 3,50

_Enciso._--El soneto en España. 3,00

POESÍAS

_José Montero._--Yelmo florido (con ilustraciones). 4,00

_Zurita._--Pícaros y donosos. 3,00

_Mauricio Bacarisse._--El esfuerzo. 3,00

_Eliodoro Puche._--Libro de los elogios galantes y de

los crepúsculos de otoño. 2,50

-- Corazón de la noche. 2,50

_Emilio Carrere._--El retablo de los poetas. (Antología). 3,50

TEATRO

_Muñoz Seca y López Núñez._--El Rayo. 3,00

_H. Ibsen._--Dramas líricos. 2,00

-- La castellana de Ostrat. 2,00

LAS GRANDES FIGURAS DE LA GUERRA EUROPEA

Biografías de los generales: =Alberto I de Bélgica.=--=Joffre.=--=Sir

Jhon French.=--=Lord Kitchener.= Con preciosas fototipias, a 3,00

COLECCION DE AUTORES EXTRANJEROS

Traducidas por _Felipe Trigo_, _Rafael Cansinos_ y _Pedro de Répide._

_Victoriano de Saussay._--La ciencia del beso 3,50

_René Emery._--Santa María Magdalena 3,50

_Maquiavelo._--Obras festivas: La Mandrágora.--El

P. Alberico.--La Celestina.--El

archidiablo Belfegor 3,00

_Claudia Lemaitre._--Juegos de Damas 3,50

_Procopio._--Historia secreta 3,50

_Anónimo._--Teatro persa 3,50

CELEBRIDADES ESPAÑOLAS

I.--Bécquer (encuadernados en tela) 3,50

II.--Zorrilla (ídem) 3,50

III.--Espronceda (ídem) 3,50

COLECCION SELECTA

_Tomás de Quincey._--Los últimos días de Kant 1,00

_Kalidasa._--El reconocimiento de Sakuntala 1,00

_Rousseau._--Discurso sobre las artes y las ciencias 1,00

-- Origen de la desigualdad entre los hombres 1,00

_Luciano de Samosata._--La diosa de Siria 1,00

_L. Sterne._--Viaje sentimental de un inglés a Francia 1,00

_F. Alvarado._--El filósofo rancio. (Cartas) 1,50

COLECCION CIENCIA Y ARTE

_Ricardo Yesares._--¿Qué quieres aprender? Electricidad.

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OBRAS VARIAS

_Sthendal._--Del amor 6,00

_E. M. Segovia_ (Oficial del Banco de España).--Los

documentos de crédito 5,00

_Rivero._--Legislación de clases pasivas. Volumen de

500 páginas, encuadernado en tela 10,00

_R. Yesares._--Ayuda memoria del mecánico electricista.

Un volumen, encuadernado en tela 1,50

LIBROS DE CARTAS

El arte de escribir cartas 1,00

Manual epistolar (encuadernado en tela) 2,00

Cartas amorosas 0,60

Epistolario de amor (encuadernado) 2,00

[imagen]

NOTAS:

[1] Adahalas, lo mismo que adehalas.

[2] Apalambrar, incendiar.

[3] Azagaya, dardo.

[4] Añadas, el tiempo de un año.

[5] Afrancar, dar libertad, licencia.

[6] Bajasa, mujer mala.

[7] Algar, caverna o cueva.

[8] Aspar, atormentar.

[9] Asayar, experimentar.

[10] Balar, desear ardientemente.

[11] Alfana, iglesia. Voz de la germania.

[12] Aparar, preparar.

[13] Amanar, poner a la mano. Ya la tienes a mano.

[14] Atafagar, fatigar, sofocar.

[15] Adra, porción de un barrio, barriada.

[16] Aya, se dice vulgarmente de las criadas de razón.

[17] Almas por cuerpos, Dios me libre de la impiedad.

Cuentos y crónicas Obras Completas Vol. XIV · 第 5 / 5 段