_Cómo se beneficia el metal de Plata._
La veta en que hemos dicho que se halla la plata, va de ordinario entre
dos peñas que llaman la caja, y la una de ellas suele ser durísima
como pedernal; la otra blanda, y mas facil de romper: el metal va en
medio, no todo igual, ni de un valor, porque hay en esto mismo uno
muy rico que llaman cacilla, ó tacana, de donde se saca mucha plata:
hay otro pobre, de donde se saca poca. El metal rico de este cerro es
de color de ambar, y otro toca en mas negro: hay otro que es de color
como rojo: otro como ceniciento, y en efecto tiene diversos colores,
y á quien no sabe lo que es, todo ello parece piedra de por ahí; mas
los Mineros en las pintas, y vetillas, y en ciertas señales conocen
luego su fineza. Todo este metal que sacan de las minas se trae en
carneros del Perú, que sirven de jumentos, y se lleva á las moliendas.
El que es metal rico se beneficia por fundicion en aquellos hornillos
que llaman Guayras: éste es el metal que es mas plomoso, y el plomo le
hace derretir; y aun para mejor derretirlo, echan los Indios el que
llaman Soroche, que es un metal muy plomizo. Con el fuego la escoria
corre abajo, el plomo y la plata se derriten, y la plata anda nadando
sobre el plomo hasta que se apura: vuelven despues á refinar mas y
mas la plata. Suelen salir de un quintal de metal treinta, cuarenta,
y cincuenta pesos de plata por fundicion. A mí me dieron para muestra
metales de que salian por fundicion mas de doscientos pesos, y de
doscientos y cincuenta por quintal: riqueza rara y cuasi increíble, si
no lo testificara el fuego con manifiesta experiencia; pero semejantes
metales son muy raros. El metal pobre es el que de un quintal da dos,
ó tres pesos, ó cinco, ó seis, ó no mucho mas: éste ordinariamente
no es plomizo, sino seco; y así por fuego no se puede beneficiar. A
cuya causa gran tiempo estuvo en Potosí inmensa suma de estos metales
pobres, que eran desechos, y como granzas de los buenos metales, hasta
que se introdujo el beneficio de los azogues, con los cuales aquellos
desechos, ó desmontes que llamaban, fueron de inmensa riqueza, porque
el azogue con extraña y maravillosa propiedad apura la plata, y sirve
para estos metales secos y pobres, y se gasta y consume menos azogue
en ellos, lo cual no es en los ricos, que cuanto mas lo son, tanto mas
azogue consumen de ordinario. Hoy dia el mayor beneficio de plata,
y cuasi toda el abundancia de ella en Potosí es por el azogue, como
tambien en las minas de los Cacatecas, y otras de la Nueva-España.
Habia antiguamente en las laderas de Potosí, y por las cumbres y
collados mas de seis mil Guayras, que son aquellos hornillos donde se
derrite el metal, puestos al modo de luminarias, que verlos arder de
noche, y dar lumbre tan lejos, y estar en sí hechos una ascua roja
de fuego, era espectáculo agradable. Ahora si llegan á mil ó dos mil
Guayras, será mucho, porque como he dicho, la fundicion es poca, y el
beneficio del azogue es toda la riqueza. Y porque las propiedades del
azogue son admirables, y el modo de beneficiar con él la plata muy
notable, trataré de el azogue, y de sus minas y labor, lo que pareciere
conveniente al propósito.