_De diversas fuentes y manantiales._
Como en otras partes del mundo, asi en las Indias hay gran diversidad
de manantiales, fuentes, y rios; y algunos de propiedades extrañas.
En Guancavelica de el Perú, donde están las minas de azogue, hay
una fuente que mana agua caliente, y como va manando el agua se va
convirtiendo en peña. De esta peña ó piedra tienen edificadas cuasi
todas las casas de aquel pueblo. Es piedra blanda, y suave de cortar;
y con hierro la cortan y labran con la facilidad que si fuese madera,
y es liviana y durable. De esta agua, si beben hombres ó animales,
mueren, porque se les congela en el vientre, y se hace piedra; y así
han muerto algunos caballos. Como se va convirtiendo en piedra, el
agua que va manando tapa el camino á la demás, y así es forzoso mudar
la corriente, por lo cual mana por diversas partes, como va creciendo
la peña. En la punta ó cabo de Santa Elena hay un manantial ó fuente
de un betun, que en el Perú llaman Copey. Debe der á este modo lo que
la Escritura refiere[135] de aquel valle silvestre, donde se hallaban
pozos de betun. Aprovéchanse los marineros de aquella fuente ó pozo
de Copey, para brear las jarcias y aparejos, porque les sirve como la
pez y brea de España para aquel efecto. Viniendo navegando para la
Nueva-España por la costa de el Perú, me mostró el Piloto la Isla, que
llaman de lobos, donde nace otra fuente ó pozo del Copey, ó betun que
he dicho, con que así mismo brean las jarcias. Y hay otra fuente ó
manantial de alquitrán. Díjome el sobredicho Piloto, hombre excelente
en su ministerio, que le habia acaecido navegando por allí algunas
veces, estando tan metido á la mar, que no habia vista de tierra, saber
por el olor del Copey donde se hallaba, tan cierto como si hubiera
reconocido tierra: tanto es el olor que perpetuamente se esparce de
aquel manantial. En los baños que llaman de el Inca hay un canal de
agua, que sale hirviendo, y junto á él otro de agua tan fria como de
nieve. Usaba el Inca templar la una con la otra como queria; y es de
notar, que tan cerca uno de otro haya manantiales de tan contrarias
cualidades. Otros innumerables hay, en especial en la provincia de los
Charcas, en cuya agua no se puede sufrir tener la mano por espacio de
una Ave Maria, como yo lo ví sobre apuesta. En el Cuzco tienen una
heredad donde mana una fuente de sal, que así como va manando. se
va volviendo sal; y es blanca y buena á maravilla, que si en otras
partes fuera, no fuera poca riqueza; allí no lo es por la abundancia
que hay de sal. Las aguas que corren en Guayaquil, que es en el Perú,
cuasi debajo de la equinoccial, las tienen por saludables para el mal
francés, y otros semejantes; y así van allí á cobrar salud de partes
muy remotas: dicen ser la causa, que hay por aquella tierra infinita
cosa de la raiz que llaman zarzaparrilla, cuya virtud y operacion es
tan notoria, y que las aguas toman de aquella virtud, para sanar.
Bilcanota es un cerro que, segun la opinion de la gente, está en el
lugar mas alto de el Perú. Por lo alto está cubierto de nieve, y por
partes todo negro como carbon. Salen de él dos manantiales á partes
contrarias, que en breve rato se hacen arroyos grandes, y poco despues
rios muy caudalosos; va el uno al Collao á la gran laguna de Titicaca;
el otro va á los Andes, y es el que llaman Yucay, que juntándose con
otros sale á la mar de el norte con excesiva corriente. Este manantial,
cuando sale de la Peña Bilcanota que he dicho, es de la misma manera
que agua de legía, la color cenicienta, y todo él vaheando un humo
de cosa quemada, y así corre largo trecho, hasta que la multitud de
aguas que entran en él, le apagan aquel fuego, y humo que saca de su
principio. En la Nueva-España ví un manantial como de tinta algo azul,
otro en el Perú de color rojo como de sangre, por donde le llaman el
rio Bermejo.