_Qué es lo que los Indios suelen contar de su origen._
Saber lo que los mismos Indios suelen contar de sus principios y
origen, no es cosa que importa mucho, pues mas parecen sueños los que
refieren, que historias. Hay entre ellos comunmente gran noticia y
mucha plática del diluvio; pero no se puede bien determinar, si el
diluvio, que estos refieren, es el universal que cuenta la divina
Escritura, ó si fué algun otro diluvio ó inundación particular de las
regiones en que ellos moran mas, de que en aquestas tierras hombres
expertos dicen, que se ven señales claras de haber habido alguna
grande inundacion. Yo mas llego al parecer de los que sienten, que los
rastros y señales que hay de diluvio no son del de Noé, sino de algun
otro particular, como el que cuenta Platón, ó el que los Poétas cantan
de Deucalión. Como quiera que sea, dicen los Indios, que con aquel
su diluvio se ahogaron todos los hombres, y cuentan, que de la gran
laguna Titiaca salió un Viracocha, el cual hizo asiento en Tiaguanaco,
donde se ven hoy ruinas y pedazos de edificios antiguos y muy extraños,
y que de alli vinieron al Cuzco, y así volvió á multiplicarse el
género humano. Muestran en la misma laguna una Isleta, donde fingen
que se escondió y conservó el Sol, y por eso antiguamente le hacían
allí muchos sacrificios, no solo de ovejas, sino de hombres también.
Otros cuentan, que de cierta cueva por una ventana salieron seis, ó
no sé cuantos hombres, y que estos dieron principio á la propagacion
de los hombres, y es donde llaman Pacari Tampo por esa causa. Y así
tienen por opinion, que los Tambos son el linage mas antiguo de los
hombres. De aquí, dicen, que procedió Mangocapa, al cual reconocen
por el fundador y cabeza de los Incas, y que de éste procedieron dos
familias, ó linages, uno de Hanan Cuzco, otro de Urincuzco. Refieren
que los Reyes Incas, cuando hacian guerra y conquistaban diversas
Provincias, daban por razon con que justificaban la guerra, que todas
las gentes les debian reconocimiento, pues de su linage y su patria
se había renovado el mundo. Y así á ellos se les habia revelado la
verdadera Religion y culto del Cielo. Mas ¿de qué sirve añadir mas,
pues todo va lleno de mentira, y ageno de razón? Lo que hombres doctos
afirman y escriben es, que todo cuanto hay de memoria y relacion de
estos Indios llega á cuatrocientos años, y que todo lo de antes es
pura confusion y tinieblas, sin poderse hallar cosa cierta. Y no es
de maravillar, faltandoles libros y escritura, en cuyo lugar aquella
su tan especial cuenta de los Quipocamayos es harto y muy mucho, que
pueda dar razon de cuatrocientos años. Haciendo yo diligencia para
entender de ellos de qué tierras, y de qué gente pasaron á la tierra en
que viven, hallelos tan lejos de dar razon de esto, que antes tenian
por muy llano, que ellos habian sido criados desde su primera origen
en el mismo nuevo orbe donde habitan, á los cuales desengañamos con
nuestra Fé, que nos enseña, que to los hombres proceden de un primer
hombre[112]. Hay conjeturas muy claras, que por gran tiempo no tuvieron
estos hombres Reyes, ni República concertada, sino que vivian por
behetrias, como ahora los Floridos, y los Chiriguanas, y los Brasiles,
y otras muchas naciones, que no tienen ciertos Reyes, sino conforme á
la ocasion que se ofrece en guerra ó paz, eligen sus caudillos, como
se les antoja: mas con el tiempo algunos hombres, que en fuerzas y
habilidad se aventajaban á los demás, comenzaron á señorear y mandar,
como antiguamente Nembrót[113], y poco á poco creciendo vinieron á
fundar los Reinos de Perú y de Méjico, que nuestros Españoles hallaron,
que aunque eran bárbaros, pero hacian grandísima ventaja á los demás
Indios. Así que la razon dicha persuade, que se haya multiplicado
y procedido el linage de los Indios por la mayor parte de hombres
salvages y fugitivos. Y esto baste cuanto á lo que del origen de estas
gentes se ofrece tratar, dejando lo demás para cuando se traten sus
historias mas por extenso.