_Porqué aazon no se puede averiguar bien el origen de los Indios._
Pero cosa es mejor de hacer desechar lo que es falso del origen de los
Indios, que determinar la verdad, porque ni hay escritura entre los
Indios, ni memoriales ciertos de sus primeros fundadores. Y por otra
parte, en los libros de los que usaron letras, tampoco hay rastro de
el nuevo Mundo, pues ni hombres, ni tierra, ni aun Cielo les pareció
á muchos de los Antiguos, que no habia en aquestas partes; y así no
puede escapar de ser tenido por hombre temerario y muy arrojado el que
se atreviere á prometer lo cierto de la primera origen de los Indios,
y de los primeros hombres que poblaron las Indias. Mas así á bulto y
por discreción podemos colegir de todo el discurso arriba hecho, que
el linage de los hombres se vino pasando poco á poco, hasta llegar al
nuevo orbe, ayudando á esto la continuidad ó vecindad de las tierras,
y á tiempos á alguna navegacion, y que éste fué el órden de venir,
y no hacer armada de propósito, ni suceder algun grande naufragio:
aunque tambien pudo haber en parte algo de esto; porque siendo aquestas
regiones larguísimas, y habiendo en ellas innumerables naciones, bien
podemos creer, que unos de una suerte, y otros de otra se vinieron en
fin á poblar. Mas al fin, en lo que me resumo es, que el continuarse
la tierra de Indias con esotras de el mundo, á lo menos estar muy
cercanas, ha sido la mas principal y mas verdadera razon de poblarse
las Indias; y tengo para mí, que el nuevo orbe é Indias occidentales,
no há muchos millares de años que las habitan hombres, y que los
primeros que entraron en ellas, mas eran hombres salvages y cazadores,
que no gente de República, y pulida; y que aquellos aportaron al nuevo
Mundo, por haberse perdido de su tierra, ó por hallarse estrechos y
necesitados de buscar nueva tierra, y que hallandola comenzaron poco á
poco a poblarla, no teniendo mas ley que un poco de luz natural, y esa
muy obscurecida, y cuando mucho algunas costumbres que les quedaron de
su patria primera. Aunque no es cosa increíble de pensar, que aunque
hubiesen salido de tierras de policía, y bien gobernadas, se les
olvídase todo con el largo tiempo, y poco uso; pues es notorio que aun
en España y en Italia se hallan manadas de hombres, que si no es el
gesto y figura, no tienen otra cosa de hombres. Así que por este camino
vino á haber una barbaridad infinita en el nuevo Mundo.