Sobre este punto permítasenos descender a detalles prolijos. Difícil es
de ordinario hallar términos exactos de comparacion para juzgar de los
fenómenos industriales de un país, por los análogos de otro, si no es
por aproximacion. Entre los Estados del mundo solo uno encontramos
comparable con Buenos-Aires, si hacemos abstraccion del número de
habitantes i estension de su comercio, para no ocuparnos sino de sus
industrias rurales. Como el Estado de Buenos-Aires, Nueva-York es el
centro de un vasto sistema comercial que acumula riquezas en la capital,
independientes de las industrias de la campaña.
El Estado de Nueva-York tiene cuarenta i seis mil millas cuadradas de
territorio, miéntras que Buenos-Aires tiene cincuenta i dos mil.
Nueva-York con dos millones de habitantes en sus campañas, pues uno
habita en doce ciudades, de entre las cuales la capital encierra medio
millon, admite ademas cerca de dos millones de cabezas de ganado vacuno,
poco ménos de medio millon de caballos, tres millones de ovejas i un
millon de cerdos. Del ganado vacuno, 931.324 cabezas son vacas lecheras,
que dan al año cerca de setenta millones de libras de mantequilla i mas
de cuarenta i nueve i media de queso; i siendo en el mercado el precio
de la primera quince centavos, i siete el de la libra de queso, resulta
un producto de quince millones cuatrocientos sesenta i cinco mil pesos
anuales[5]. Compréndese que suponiendo en Buenos-Aires la posibilidad de
amansar dos millones de vacas, el producto sería en este ramo treinta un
millones de pesos, valor que en los tiempos ordinarios no tuvo jamás
todo el ganado del país, como lo mostraremos luego. Pero en el Estado de
Nueva-York, de aquellas cuarenta i seis mil millas cuadradas solo
treinta están pobladas, siendo en ellas donde habitan hombres i
animales, pues que la desnudez de vejetacion gramínea del eriazo
cubierto de selvas es de mezquina ayuda para el pastoreo.
Esas treinta mil millas labradas valen quinientos cincuenta i cuatro
millones de pesos, añadiéndose veinte i dos millones en aperos,
instrumentos i máquinas para la labranza i preparacion de los productos
de la tierra. ¿Cuánto valen todas las estancias juntas de Buenos-Aires
sin el ganado? ¿Cuánto poseen ademas en enseres i útiles?
El ganado todo de Nueva-York vale setenta i tres millones i medio de
pesos. Una vaca vale veinte pesos. Hoi tiene el ganado en las márjenes
del Plata un valor exorbitante, debido a la interrupcion de las
exportaciones de Rusia, que contribuye con los tres cuartos de los
cueros que proveen los mercados de Europa. El valor de una vaca en
Buenos-Aires es cinco pesos plata en tiempos ordinarios; por lo que
cuatro vacas allí hacen el valor de una en Nueva-York.
La razon de esta diferencia está en la diferencia de poblacion humana de
los países que alimentan el ganado. En los mismos Estados-Unidos, en
Tejas, donde el ganado se cria como entre nosotros a campo eriazo, una
vaca vale seis pesos, i el ranchero (gaucho) que pastorea un rebaño de
trescientas cabezas gana seis pesos al mes. Los ganados criados para la
exportacion de los cueros i de las cecinas toman su valor en relacion a
los precios que por estos artículos se pagan en los mercados a donde se
espenden. No sucede así, cuando una poblacion numerosa en el propio país
ha de alimentarse con las carnes de esos ganados, pues entónces su valor
está en proporcion, no de la demanda esterior i de la concurrencia en
los mercados estranjeros, sino del número de habitantes que hai que
alimentar. Así pues el ganado creado salvaje entre nosotros, produce
treinta millones ménos en leche, i tres veces ménos en el valor del
animal beneficiado.
¿Cuántas cabezas de ganado vacuno hai en Buenos-Aires?
A falta de una avaluacion i censo de la propiedad rural, nos serviremos
de los Estados de la Aduana de Buenos-Aires por los primeros seis meses
de 1854.
Cueros esportados en seis meses de 1854. 759,968
Deducidos los importados de las provincias por agua. 121,166
--------
638,802
----------
El doble por el año. 1.277,604
El producto anual representa el tercio del ganado de
hacienda, en Francia lo mismo que en Buenos-Aires. 3.822,962
Dando lo que se quiera al desperdicio de cueros que no salen a la
esportacion, puede apénas ésta representar cuatro millones de cabezas el
ganado, en pié existente en la provincia de Buenos-Aires hoi.
Verdad es que las esportaciones de años anteriores echarian una gran
confusion en estos cálculos, dando un millon de cueros esportados en
1848, cerca de tres en 49, cerca de dos i medio millones en 1850, i dos
millones seiscientos mil en 1851; lo que haría suponer, puesto que la
cifra en promedio de la esportacion en tres años consecutivos pasa de
dos i medio millones, que el capital ascendia a siete millones i medio;
pero vienen los años 1852 con dos millones escasos; 1853 con un millon i
doscientos mil; i 1854 con un millon i doscientos setenta mil. ¿Puede
doblar, o bajar de la mitad así el capital productor de una industria de
un año a otro, es decir de 1851 a 1852? La guerra, las dilapidaciones
bastan a esplicar esto? Entónces el capital perdido estaria representado
por la mayor esportacion de cueros, pues que el ganado muerto está
representado por los cueros. Paralizacion? Se notaria en los dos años
subsiguientes reaccion en la doble esportacion; i sin embargo nada se
nota desde 1852 hasta 1854. Creemos pues, que la cifra del ganado
actualmente existente en Buenos-Aires no baje de cinco millones, ni
exceda de seis. En todo caso, debieran los publicistas de Buenos-Aires
estudiar con cuidado estos raros fenómenos que presenta la industria del
ganado. ¿Será en efecto, que desde 1848 hasta 51 se haya estado
destruyendo el capital, i echando al mercado capital i productos para
realizar? Será que el sistema de dilapidacion sistemática, bajo el
nombre de _auxilio de ganado_, hubiese llegado desde 48 a 51 a su
apojeo, destruyendo en tres años la mitad de la cria del ganado? Algo
puede deducirse de esto por la regularidad aproximativa que presenta la
esportacion de las lanas. En 1848 se esportaron 13,405 fardos, 22,329 en
1849, i desde 50 adelante las cifras siguen la proporcion de 17,744;
19,060; 19,201; 22,146; i en 1854 la mitad 9,008; es decir 18 á 19 mil
fardos al año[6].
La esportacion de lanas en 1853 ha sido la mayor que se haya hecho en
época alguna, ascendiendo a 23,639 fardos. Estos fardos aprensados
contienen de quince a veinte arrobas de lana, de ordinario sucia. Si se
toma la mayor de estas dos cifras por peso del fardo, la lana exportada
en Buenos-Aires ha ascendido en 1853 a cerca de doce millones de libras,
de las cuales han de deducirse un millon o dos de libras que se
introducen de las provincias. Quedarian pues, diez millones de libras de
lana sucia, como el total de las lanas de Buenos-Aires, lo que hace
suponer que el ganado que la produce no pasa de cinco millones, pues que
segun se demuestra por el censo de los Estados-Unidos, en 1840, cinco
millones de ovejas produjeron aproximativamente esa cantidad de libras
de lana, en Nueva-York, si bien, para producir la misma cantidad,
bastaron en 1850, gracias a los progresos i jeneralizacion de la ciencia
del criador de ganados i refina de lanas, ménos de tres millones i medio
de ovejas.
Está ademas comprobado que las ovejas de raza sajona dan dos i media
libras de lana por vellon en promedio; los merinos tres i media libra, i
las ovejas ordinarias cinco libras[7].
Resultaria pues, de la esportacion de lanas en Buenos-Aires, que no hai
doce millones de ovejas, como es la creencia comun, segun lo previene en
una nota el señor Maezo que ha compilado esos datos, sino cuando mas
seis millones, pues la lana no tiene allí otro destino que la
esportacion, a ménos que se suponga que la raza está tan dejenerada que
no alcance a pesar dos libras de lana el vellon ordinario, miéntras que,
segun el censo de los Estados-Unidos el peso medio del vellon, tomada
toda la lana producida, es de dos libras i cuarenta i tres centésimos
(cerca de media), si bien en 1840, cuando por todas partes era ménos
intelijente la cria del ganado, solo alcanzó a una libra ochenta i
cuatro centésimos por vellon; diferencias enormes, que se han hecho mas
sensibles en los Estados mas adelantados, puesto que en Vermont se ha
logrado hacer subir el peso del vellon de dos libras dos centésimos que
pesaba en término medio en 1840, a tres libras tres cuartos de mejor
calidad de lanas en 1850.
Alguna luz puede dar otro dato que la dilijente laboriosidad del señor
Maezo nos subministra. En un cuadro estadístico de veinte juzgados o
partidos de campaña del Estado de Buenos-Aires (de cincuenta i dos en
que está dividido el Estado), se rejistran solo cerca de dos millones de
ovejas, lo que daria en promedio tres millones a los treinta i dos
partidos que no han subministrado datos, cifra que corresponde
exactamente a la que se deduce del número de libras de lana esportadas.
Verdad es que del mismo cuadro resulta que la lana esportada de aquellos
veinte partidos no alcanza a un millon de libras; pero, este hecho no
muestra sino la inexactitud de los datos, que dan media libra por peso
al vellon de lana sucia, lo que aun así, serviria para probar que el
número de ovejas no excede, ni alcanza a las cifras indicadas.
Otro hecho que resulta de los precios corrientes de Nueva-York i de
Buenos-Aires, es digno de tenerse a la vista, para apreciar los daños
que a la industria hacen los medios bárbaros de produccion. La libra de
lana se vendia en setiembre de 1854 en Nueva-York a veinte i cinco
centavos la calidad inferior i a treinta i uno las superiores, miéntras
que en Buenos-Aires solo valia de veinte a veinte i cinco reales la
arroba, la inferior treinta, i treinta i cinco la superior; existiendo
una diferencia de valor del doble entre una i otra produccion, en un
período mismo en ámbos mercados.
Con estos datos pasaremos a apreciar i comparar los productos rurales de
Buenos-Aires con los de Nueva-York.
_Estimacion i comparacion de los valores i productos de la
industria rural de los Estados de Nueva-York i de
Buenos-Aires._