4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad [sin] camino, sin hallar ciudad en dónde vivir.
5 Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos.
6 Y clamaron al SEÑOR en su angustia, los libró de sus aflicciones.
7 Los dirigió por camino derecho, para que viniesen a ciudad de habitación.
8 Alaben al SEÑOR [por] su misericordia; y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9 Porque sació al alma menesterosa, y llenó de bien al alma hambrienta.
10 Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte aprisionados, en aflicción y en hierros,
11 por cuanto fueron rebeldes a las palabras del SEÑOR, y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12 [Por eso] quebrantó él con trabajo sus corazones, cayeron y no [hubo] quién [los] ayudase.
13 [Luego que] clamaron al SEÑOR en su angustia, los libró de sus aflicciones.
14 Los sacó de las tinieblas, y de la sombra de muerte; y rompió sus prisiones.
15 Alaben al SEÑOR [por] su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
16 Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17 [Los] locos, a causa del camino de su rebelión; y a causa de sus maldades fueron afligidos,
18 su alma abominó toda vianda; y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19 Mas clamaron al SEÑOR en su angustia; y los salvó de sus aflicciones. 20 Envió su palabra, y los curó, y los libró de sus sepulturas.
21 Alaben al SEÑOR [por] su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
22 Y ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.
23 Los que descienden al mar en navíos, y hacen obra en las muchas aguas,
24 ellos han visto las obras del SEÑOR, y sus maravillas en el [mar] profundo.
25 El dijo, e hizo saltar el viento de la tempestad, que levanta sus ondas;
26 suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal.
27 Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su ciencia es perdida;
28 claman al SEÑOR en su angustia, y los libra de sus aflicciones.
29 Hace parar la tempestad en sosiego, y sus ondas cesan.
30 Se alegran [luego] porque se reposaron; y él los guía al término de su voluntad.
31 Alaben al SEÑOR [por] su misericordia, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
32 Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; y en la reunión de ancianos lo alaben.
33 [El] puso los ríos en desierto, y los manaderos de las aguas en sed;
34 la tierra fructífera en salados; por la maldad de los que la habitan.
35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra desierta en manaderos de agua.
36 Y aposenta allí hambrientos, y aderezan [allí] ciudad para habitación;
37 y siembran campos, y plantan viñas; y rinden fruto de aumento.
38 Y los bendice, y [se] multiplican en gran manera; y no disminuye sus bestias.
39 Y [después] son menoscabados, y abatidos de tiranía; de males y congojas.
40 El derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errados, vagabundos, sin camino.
41 Y levanta al pobre de la pobreza, y vuelve las familias como ovejas.
42 Vean los rectos, y alégrense; y toda maldad cierre su boca.
43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, y entenderá las misericordias del SEÑOR?
CAPÍTULO 108
1 Canción de Salmo: de David. Mi corazón está firme, oh Dios; cantaré y diré salmos; esta es mi gloria.
2 Despiértate, salterio y arpa; despertaré al alba.
3 Te alabaré, oh SEÑOR, entre los pueblos; a ti cantaré salmos entre las naciones.
4 Porque grande más que los cielos [es] tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad.
5 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra [sea ensalzada] tu gloria.
6 Para que sean librados tus amados; salva con tu diestra, y respóndeme.
7 Dios juró por su santuario, me alegraré; repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.
8 Mío [será] Galaad, mío [será] Manasés; y Efraín [será] la fortaleza de mi cabeza; Judá [será] mi legislador;
9 Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi calzado; sobre Palestina triunfaré con júbilo.
10 ¿Quién me guiará a la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea?
11 Ciertamente tú, oh Dios, [que] nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
12 Danos socorro en la angustia; porque mentirosa es la salud del hombre.
13 En Dios haremos proezas; y él hollará [de nuevo] a nuestros enemigos.
CAPÍTULO 109
1 Al Vencedor: de David: Salmo. Oh Dios de mi alabanza, no calles;
2 porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí; han hablado de mí con lengua mentirosa,
3 y con palabras de odio me rodearon; y pelearon contra mí sin causa.
4 En pago de mi amor me han sido adversarios; mas yo oraba.
5 Y pusieron contra mí mal por bien, y odio por mi amor.
6 Pon sobre él al impío; y Satanás esté a su diestra.
7 Cuando fuere juzgado, salga impío; y su oración sea para pecado.
8 Sean sus días pocos; tome otro su oficio.
9 Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda.
10 Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; y procuren de sus desiertos.
11 Enrede el acreedor todo lo que tiene, y extraños saqueen su trabajo.
12 No tenga quien le haga misericordia; ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
13 Su posteridad sea talada; en segunda generación sea raído su nombre.
14 Venga en memoria cerca del SEÑOR la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado.
15 Estén siempre delante del SEÑOR, y él corte de la tierra su memoria.
16 Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al varón pobre [en espíritu], y menesteroso, y quebrantado de corazón, para matarlo.
17 Y amó la maldición, y [ésta] le sobrevino; y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
18 Y se vistió de maldición como de su vestido, y entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos.
19 Séale como vestido [con que] se cubra, y en lugar del cinto [con que] se ciña siempre. 20 Este [sea] el pago de parte del SEÑOR de los que me calumnian, y de los que hablan mal contra mi alma.
21 Y tú, oh DIOS el Señor, haz conmigo por amor de tu Nombre: Líbrame, porque tu misericordia [es] buena.
22 Porque yo [soy] pobre y necesitado; y mi corazón [está] herido dentro de mí.
23 Como la sombra cuando declina me voy; soy arrebatado [del viento] como langosta.
24 Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, y mi carne desfallecida por falta de gordura.
25 Yo he sido para ellos [objeto de] oprobio; me miraban, y meneaban su cabeza.
26 Ayúdame, SEÑOR Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.
27 Y entiendan que esta [es] tu mano; [que] tú, el SEÑOR, has hecho [esto].
28 Maldigan ellos, y bendice tú; levántense, mas sean avergonzados; y tu siervo sea alegrado.
29 Sean vestidos de vergüenza los que me calumnian; y sean cubiertos de su confusión como con [un] manto.
30 [Yo] alabaré al SEÑOR en gran manera con mi boca, y le loaré en medio de muchos.
31 Porque [él] se pondrá a la diestra del pobre [en espíritu], para librar su alma de los que le juzgan.
CAPÍTULO 110
1 Salmo de David. El SEÑOR dijo a mi Señor; siéntate a mi diestra, entretanto que pongo tus enemigos [por] estrado de tus pies.
2 La vara de tu fortaleza enviará el SEÑOR desde Sion; domina en medio de tus enemigos.
3 Tu pueblo [será] voluntario en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad; [como] el rocío [que cae] de la matriz del alba, [así] te nacerán los tuyos.
4 Juró el SEÑOR, y no se arrepentirá. Tú [eres] sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.
5 El Señor a tu diestra herirá a los reyes en el día de su furor:
6 Juzgará en los gentiles, los llenará de cuerpos [muertos]; herirá la cabeza sobre mucha tierra.
7 Del arroyo beberá en el camino; por lo cual levantará [su] cabeza.
CAPÍTULO 111
1 Alelu-JAH. [Alef] Alabaré al SEÑOR con todo el corazón, [Bet] en la compañía y [en la] congregación de los rectos.
2 [Guímel] Grandes [son] las obras del SEÑOR; [Dálet] buscadas de todos los que las quieren.
3 [He] Honra y hermosura [es] su obra; [Vau] y su justicia permanece para siempre.
4 [Zain] Hizo memorables sus maravillas, [Chet] clemente y misericordioso [es] el SEÑOR.
5 [Tet] Dio mantenimiento a los que le temen; [Yod] para siempre se acordará de su pacto.
6 [Caf] La fortaleza de sus obras anunció a su pueblo, [Lámed] dándoles la heredad de los gentiles.
7 [Mem] Las obras de sus manos [son] verdad y juicio, [Nun] fieles [son] todos sus mandamientos;
8 [Sámec] Son firmes de siglo a siglo, [Ayin] hechos en verdad y en rectitud.
9 [Pe] Redención ha enviado a su pueblo, [Tsade] encargó para siempre su pacto, [Cof] santo y reverendo [es] su Nombre.
10 [Resh] El principio de la sabiduría [es] el temor del SEÑOR, [Sin] buen entendimiento [tienen] todos los que ponen por obra su voluntad; [Tau] su loor permanece para siempre.
CAPÍTULO 112
1 Alelu-JAH. [Alef] Bienaventurado el varón que teme al SEÑOR, [Bet] y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
2 [Guímel] Su simiente será valiente en la tierra; [Dálet] la generación de los rectos será bendita.
3 [He] Hacienda y riquezas [habrá] en su casa; [Vau] y su justicia permanece para siempre.
4 [Zain] Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; [Chet] clemente, y misericordioso, y justo.
5 [Tet] El buen varón tiene misericordia y presta, [Yod] gobierna sus cosas con juicio.
6 [Caf] Por lo cual no resbalará para siempre, [Lámed] en memoria eterna será el justo.
7 [Mem] De mala fama no tendrá temor, [Nun] su corazón [está] firme, confiado en el SEÑOR.
8 [Sámec] Asentado [está] su corazón, no temerá, [Ayin] hasta que vea en sus enemigos [su deseo].
9 [Pe] Esparce, da a los pobres, [Tsade] su justicia permanece para siempre; [Cof] su cuerno será ensalzado en gloria.
10 [Resh] Lo verá el impío, y se despechará; [Sin] crujirá los dientes, y se carcomerá; [Tau] el deseo de los impíos perecerá.
CAPÍTULO 113
1 Alelu-JAH. Alabad, siervos del SEÑOR, alabad el Nombre del SEÑOR.
2 Sea el Nombre del SEÑOR bendito, desde ahora y para siempre.
3 Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el Nombre del SEÑOR.
4 Alto sobre todos los gentiles [es] el SEÑOR; sobre los cielos [es] su gloria.
5 ¿Quién como el SEÑOR nuestro Dios? El que habite en lo alto;
6 que se abaje para ver en el cielo, y en la tierra;
7 que levanta del polvo al pobre, y al menesteroso alza del estiércol;
8 para hacerlo sentar con los príncipes, con los príncipes de su pueblo;
9 que hace habitar en familia a la estéril, [para que sea] madre de hijos alegre. Alelu-JAH.
CAPÍTULO 114
1 Saliendo Israel de Egipto, la casa de Jacob del pueblo [de lenguaje] bárbaro,
2 Judá fue por su santidad, Israel su señorío.
3 El mar [lo] vio, y huyó; el Jordán se volvió atrás.
4 Los montes saltaron como carneros, los collados como corderitos.
5 ¿Qué tuviste, [oh] mar, que huiste? ¿[Y tú, oh] Jordán, que te volviste atrás?
6 [Oh] montes, ¿[por qué] saltasteis como carneros, y [vosotros], collados, como corderitos?
7 A la presencia del Señor tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob;
8 el cual tornó la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.
CAPÍTULO 115
1 No a nosotros, oh SEÑOR, no a nosotros, sino a tu Nombre da gloria; por tu misericordia, por tu verdad.
2 Por qué dirán los gentiles: ¿Dónde está ahora su Dios?
3 Y nuestro Dios [está] en los cielos, todo lo que quiso ha hecho.
4 Los ídolos de ellos [son] plata y oro, obra de manos de hombres.
5 Tienen boca, mas no hablarán; tienen ojos, mas no verán;
6 orejas tienen, mas no oirán; tienen narices, mas no olerán;
7 manos tienen, mas no palparán; tienen pies, mas no andarán; no hablarán con su garganta.
8 Como ellos sean los que los hacen; cualquiera que en ellos confía.
9 Oh Israel, confía en el SEÑOR; él [es] su ayuda y su escudo.
10 Casa de Aarón, confiad en el SEÑOR; él [es] su ayuda y su escudo.
11 Los que teméis al SEÑOR, confiad en el SEÑOR; él [es] su ayuda y su escudo.
12 El SEÑOR se acordó de nosotros; bendecirá sobremanera a la casa de Israel; bendecirá a la casa de Aarón.
13 Bendecirá a los que temen al SEÑOR; a chicos y a grandes.
14 Acrecentará el SEÑOR bendición sobre vosotros; sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
15 Benditos vosotros del SEÑOR, que hizo los cielos y la tierra.
16 Los cielos [son] los cielos del SEÑOR; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.
17 No alabarán los muertos a JAH, ni todos [los] que descienden al silencio;
18 mas nosotros bendeciremos a JAH, desde ahora [y] para siempre. Alelu-JAH.
CAPÍTULO 116
1 Amo al SEÑOR, porque ha oído mi voz y mis súplicas.
2 Porque ha inclinado a mí su oído, le invocaré en todos mis días.
3 Me rodearon los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro; angustia y dolor había [yo] hallado.
4 Entonces invoqué el Nombre del SEÑOR, [diciendo]: Libra ahora, oh SEÑOR, mi alma.
5 Clemente [es] el SEÑOR y justo; [sí], misericordioso es nuestro Dios.
6 El SEÑOR guarda a los simples; estaba debilitado, y me salvó.
7 Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque el SEÑOR te ha hecho bien.
8 Porque has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de resbalar.
9 Andaré delante del SEÑOR en la tierra de los vivientes.
10 Creí; por tanto hablé, y fui afligido en gran manera.
11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
12 ¿Qué pagaré al SEÑOR por todos sus beneficios para conmigo?
13 Tomaré la copa de la salud, e invocaré el Nombre del SEÑOR.
14 Ahora pagaré mis votos al SEÑOR delante de todo su pueblo.
15 Estimada [es] en los ojos del SEÑOR la muerte de sus misericordiosos.
16 Así [es] oh SEÑOR, porque yo [soy] tu siervo, yo [soy] tu siervo, hijo de tu sierva; [tú] rompiste mis prisiones.
17 Te ofreceré sacrificio de alabanza, e invocaré el Nombre del SEÑOR.
18 Ahora pagaré mis votos al SEÑOR delante de todo su pueblo;
19 en los atrios de la Casa del SEÑOR, en medio de ti, oh Jerusalén. Alelu-JAH.
CAPÍTULO 117
1 Alabad al SEÑOR todos los gentiles; alabadle todos los pueblos.
2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad del SEÑOR es para siempre. Alelu-JAH.
CAPÍTULO 118
1 Alabad al SEÑOR, porque [es] bueno; porque para siempre [es] su misericordia.
2 Diga ahora Israel: Que para siempre [es] su misericordia.
3 Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre [es] su misericordia.
4 Digan ahora los que temen al SEÑOR: Que eterna [es] su misericordia.
5 Desde la angustia invoqué a JAH; y me respondió JAH, poniéndome en anchura.
6 El SEÑOR [está] por mí; no temeré [lo] que me pueda hacer el hombre.
7 El SEÑOR [está] por mí entre los que me ayudan; por tanto yo veré [mi deseo] en los que me aborrecen.
8 Mejor [es] esperar en el SEÑOR que esperar en hombre.
9 Mejor [es] esperar en el SEÑOR que esperar en príncipes.
10 Todas las naciones me cercaron; en [el] nombre del SEÑOR, que yo los talaré.
11 Me cercaron y me asediaron; en [el] nombre del SEÑOR, que yo los talaré.
12 Me cercaron como abejas, fueron apagados como fuegos de espinos; en [el] nombre del SEÑOR, que yo los talaré.
13 Me empujaste con violencia para que cayese; pero el SEÑOR me ayudó.
14 Mi fortaleza y mi canción [es] JAH, y él me ha sido por salud.
15 Voz de júbilo y de salud [hay] en las tiendas de los justos, la diestra del SEÑOR hace valentías.
16 La diestra del SEÑOR [es] sublime, la diestra del SEÑOR hace valentías.
17 No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH.
18 Me castigó gravemente JAH, mas no me entregó a la muerte.
19 Abridme las puertas de la justicia, entraré por ellas, alabaré a JAH. 20 Esta puerta [es] del SEÑOR, por ella entrarán los justos.
21 Te alabaré porque me has oído, y me fuiste por salud.
22 La piedra [que] desecharon los edificadores, ha venido a ser cabeza del ángulo.
23 De parte del SEÑOR es esto, es maravilla en nuestros ojos.
24 Este [es] el día que hizo el SEÑOR, nos gozaremos y alegraremos en él.
25 Oh SEÑOR, salva ahora, te ruego; oh SEÑOR, te ruego [nos] hagas prosperar ahora.
26 Bendito el que viene en Nombre del SEÑOR, desde la Casa del SEÑOR os bendecimos.
27 Dios [es] el SEÑOR que nos ha resplandecido, atad el sacrificio con cuerdas a los cuernos del altar.
28 Mi Dios [eres] tú, y a ti alabaré; Dios mío, a ti ensalzaré.
29 Alabad al SEÑOR, porque [es] bueno; porque para siempre es su misericordia.
CAPÍTULO 119
1 ALEF Bienaventurado los perfectos de camino; los que andan en la ley del SEÑOR.
2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, [y] con todo el corazón le buscan.
3 Pues los que no hacen iniquidad, andan en sus caminos.
4 Tú encargaste tus mandamientos, que sean muy guardados.
5 ¡Deseo que fuesen ordenados mis caminos a guardar tus estatutos!
6 Entonces no sería [yo] avergonzado, cuando mirase en todos tus mandamientos.
7 Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia.
8 Tus estatutos guardaré, no me dejes enteramente.
9 BET ¿Con qué limpiará el joven su camino? Cuando guardare tu palabra.
10 Con todo mi corazón te he buscado, no me dejes errar de tus mandamientos.
11 En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
12 Bendito tú, oh SEÑOR, enséñame tus estatutos.
13 Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
14 En el camino de tus testimonios me he gozado, como sobre toda riqueza.
15 En tus mandamientos meditaré, y consideraré tus caminos.
16 En tus estatutos me recrearé, no me olvidaré de tus palabras.
17 GUIMEL Haz [este] bien a tu siervo [que] viva, y guarde tu palabra.
18 Destapa mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
19 Advenedizo [soy] yo en la tierra, no encubras de mí tus mandamientos. 20 Quebrantada está mi alma de desear tus juicios todo el tiempo.
21 Reprendiste a los soberbios, malditos los que yerran de tus mandamientos.
22 Aparta de mí, oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí, hablando tu siervo según tus estatutos.
24 Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.
25 DALET Se apegó con el polvo mi alma, vivifícame según tu palabra.
26 Mis caminos [te] conté, y me has respondido; enséñame tus estatutos.
27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, y meditaré de tus maravillas.
28 Se deshace mi alma de ansiedad, confírmame según tu palabra.
29 Aparta de mí, camino de mentira; y de tu ley hazme misericordia.
30 Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
31 Me he allegado a tus testimonios; oh SEÑOR, no me avergüences.
32 Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.
33 HE Enséñame, oh SEÑOR, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la cumpliré de todo corazón.
35 Guíame por la senda de tus mandamientos, porque [en ella] tengo mi voluntad.
36 Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a [la] avaricia.
37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
38 Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme.
39 Quita de mí el oprobio que he temido, porque buenos [son] tus juicios.
40 He aquí [yo] he codiciado tus mandamientos, vivifícame en tu justicia.
41 VAU Y venga a mí tu misericordia, oh SEÑOR; tu salud, conforme a tu dicho.
42 Y daré por respuesta a mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.
43 Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque a tu juicio espero.
44 Y guardaré tu ley siempre, de siglo a siglo.
45 Y andaré en libertad, porque busqué tus mandamientos.
46 Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
47 Y me deleitaré en tus mandamientos, que he amado.
48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé; y meditaré en tus estatutos.
49 ZAIN Acuérdate de la palabra [dada] a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
50 Esta [es] mi consolación en mi aflicción, porque tu dicho me vivificó.
51 Los soberbios se burlaron mucho de mí, [mas] no me he apartado de tu ley.
52 Me acordé, oh SEÑOR, de tus juicios antiguos, y me consolé.
53 Horror se apoderó de mí, a causa de los impíos que dejan tu ley.
54 Canciones me son tus estatutos en la casa de mis peregrinaciones.
55 Me acordé en la noche de tu Nombre, oh SEÑOR, y guardé tu ley.
56 Esto tuve, porque guardaba tus mandamientos.
57 CHET Mi porción, oh SEÑOR, dije, [será] guardar tus palabras.
58 Tu presencia supliqué de todo corazón, ten misericordia de mí según tu palabra.
59 Consideré mis caminos, y torné mis pies a tus testimonios.
60 Me apresuré, y no me retardé en guardar tus mandamientos.
61 Compañía de impíos me han robado, [mas] no me he olvidado de tu ley.
62 A medianoche me levantaré a alabarte sobre los juicios de tu justicia.
63 Compañero [soy] yo a todos los que te temieren, y guardaren tus mandamientos.
64 De tu misericordia, oh SEÑOR, está llena la tierra; tus estatutos me enseñan.
65 TET Bien has hecho con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra.
66 Bondad de sentido y sabiduría me enseña; porque tus mandamientos he creído.
67 Antes que fuera humillado, yo erraba; mas ahora tu dicho guardo.
68 Bueno [eres] tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.
69 Sobre mí fabricaron mentira los soberbios, [mas] yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
70 Se engrosó el corazón de ellos como sebo; [mas] yo en tu ley me he deleitado.
71 Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos.
72 Mejor me es la ley de tu boca, que millares de oro y plata.
73 YOD Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
74 Los que te temen, me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.
75 Conozco, oh SEÑOR, que tus juicios [son la misma] justicia, y que en fidelidad me afligiste.
76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.
77 Vengan a mí tus misericordias, y viva; porque tu ley es mi deleite.
78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; pero yo, meditaré en tus mandamientos.
79 Tórnense a mí los que te temen y conocen tus testimonios.
80 Sea mi corazón perfecto en tus estatutos; para que no sea yo avergonzado.
81 CAF Desfalleció [de deseo] mi alma por tu salud, esperando a tu palabra.
82 Desfallecieron mis ojos por tu dicho, diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
83 Porque estoy como el odre al humo; [mas] no he olvidado tus estatutos.
84 ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
85 Los soberbios me han cavado hoyos; mas no [obran] según tu ley.
86 Todos tus mandamientos [son la misma] verdad; sin causa me persiguen; ayúdame.
87 Casi me han consumido por tierra; mas yo no he dejado tus mandamientos.
88 Conforme a tu misericordia vivifícame, y guardaré los testimonios de tu boca.
89 LAMED Para siempre, oh SEÑOR, permanece tu palabra en los cielos.
90 Por generación y generación [es] tu verdad; [tú] afirmaste la tierra, y persevera.
91 Por tu ordenación perseveran hasta hoy; porque todas ellas [son] tus siervos.
92 Si tu ley no [hubiese sido] mi delicia, ya hubiera perecido en mi aflicción.
93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos; porque con ellos me has vivificado.
94 Tuyo [soy] yo, guárdame; porque he buscado tus mandamientos.
95 Los impíos me han aguardado para destruirme; [mas yo] entenderé en tus testimonios.
96 A toda perfección he visto fin; amplio sobremanera es tu mandamiento.
97 MEM ¡Cuánto he amado tu ley! Todo el día [es] ella mi meditación.
98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos; porque me son eternos.
99 Más que todos mis enseñadores he entendido; porque tus testimonios [han sido] mi meditación.
100 He entendido más que los ancianos, porque he guardado tus mandamientos.
101 De todo mal camino detuve mis pies, para guardar tu palabra.
102 De tus juicios no me aparté; porque tú me enseñaste.
103 ¡Cuán dulces han sido a mi paladar tus dichos! Más que la miel a mi boca.
104 De tus mandamientos he adquirido entendimiento; por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
105 NUN Lámpara [es] a mis pies tu palabra, y lumbre a mi camino.
106 Juré y ratifiqué el guardar los juicios de tu justicia.
107 Afligido estoy en gran manera; oh SEÑOR, vivifícame conforme a tu palabra.
108 Te ruego, oh SEÑOR, que te sean agradables los [sacrificios] voluntarios de mi boca; y enséñame tus juicios.
109 De continuo [está] mi alma en mi mano; mas no me he olvidado de tu ley.
110 Me pusieron lazo los impíos; pero [yo] no me desvié de tus mandamientos.
111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre; porque son el gozo de mi corazón.
112 Mi corazón incliné a poner por obra tus estatutos de continuo, hasta el fin.
113 SAMEC Los pensamientos vanos aborrezco; y tu ley he amado.