De Castilla van marchando

á Navarra con su gente

don Sancho, á quien dieron nombre,

por sus hechos, de valiente.

Delante lleva el despojo,

que ganó su brazo fuerte

en las tierras de Castilla;

sin que nadie le impidiese

triunfante, rico y contento

por sus jornadas se vuelve,

dejando á los castellanos

despojados de sus bienes.

Por San Pedro de Cardeña

mandó que el curso enderecen

la escolta y la cabalgada

para que por allí fuesen.

Como llegase la fama

al abad que en guarda tiene

el santo cuerpo del Cid,

aguardó que el rey se acerque.

Aderezóse entre tanto,

como en procesión solemne,

y con la insignia del Cid

sale para cuando llegue.

Al són de las roncas cajas,

marchando de siete en siete,

al rey que llevan en medio

miran ufanos y alegres,

tremolando las banderas

junto al rey, que alegremente

en ellas ponía los ojos

como en su mayor deleite.

Yendo el valiente don Sancho

marchando con sus jinetes,

llegó donde el santo abad

le aguardaba alegremente.

Puso en tierra las rodillas

diciendo:--Rey, no desprecies

mi razón, ni á la voz mía

tu justo oído le cierres.

Bien sabes, valiente rey,

y cuántos estáis presentes,

que esa presa es de cristianos

y no es justo que la lleves.

Las guerras que traen contigo

son causa para ponerte

siempre la espada en la mano,

por su daño, y con sus muertes.

Muy bien pudiera excusarse

la sangre que d’ellos viertes,

con que volvieras la espalda

á los moros que nos vencen.

Mira, buen rey, esta insignia

que es del Cid de quien desciendes,

y póngotela delante

para que esa presa dejes.--

Conociendo el rey la insignia

del caballo se desciende,

y en el suelo de rodillas

la saluda d’esta suerte:

--¡Oh estandarte poderoso

de aquel varón excelente

que fué muro de Castilla

y cuchillo de la muerte;

de quien tembló la morisma;

quien deshizo sus poderes;

quien venció muerto al rey Búcar

y tuvo vasallos reyes;

á quien hablaban los santos

y le acompañaban siempre,

y le alcanzaron de Dios

que vencido no se viese!

Á vos y ante vos consagro,

como á quien tan bien se deben,

estos despojos de guerra

y en vuestro templo se cuelguen.--

Y en diciendo estas razones,

mandó que los presos suelten,

y toda la presa junta

al bendito abad se entregue

por amor y reverencia

del Cid, á quien se la ofrece,

reconociéndole muerto,

que nunca su nombre muere.

FIN.

ÍNDICE

Pág.

PRÓLOGO. 5

PARTE PRIMERA

ÉPOCA DE FERNANDO PRIMERO

_Mocedades del Cid_

I.--Non me culpedes si he fecho. 19

II.--Cuidando Diego Laínez. 21

III.--Pensativo estaba el Cid. 24

IV.--Non es de sesudos homes. 27

V.--Llorando Diego Laínez. 31

VI.--Cabalga Diego Laínez. 35

VII.--Día era de los Reyes. 41

VIII.--Reyes moros en Castilla. 45

IX.--De Rodrigo de Vivar. 48

X.--Á Jimena y á Rodrigo. 53

XI.--Á su palacio de Burgos. 57

XII.--Domingo por la mañana. 60

XIII.--Celebradas ya las bodas. 62

XIV.--Sobre Calahorra, esta villa. 65

XV.--Muy grandes huestes de moros. 69

XVI.--Cercada tiene á Coímbra. 71

XVII.--Por el val de las Estacas. 75

XVIII.--En Zamora está Rodrigo. 77

XIX.--Á concilio dentro en Roma. 79

XX.--En los solares de Burgos. 83

XXI.--Pidiendo á las diez del día. 87

XXII.--Salió á misa de parida. 91

XXIII.--Acababa el rey Fernando. 94

XXIV.--Atento escucha las quejas. 97

XXV.--Doliente se siente el rey. 100

XXVI.--Morir vos queredes, padre. 101

PARTE SEGUNDA

ÉPOCA DE SANCHO SEGUNDO

_Cerco de Zamora_

XXVII.--Rey don Sancho, rey don Sancho. 105

XXVIII.--Llegado es el rey don Sancho. 107

XXIX.--Entrado ha el Cid en Zamora. 111

XXX.--El Cid fué para su tierra. 115

XXXI.--Apenas era el rey muerto. 117

XXXII.--Afuera, afuera, Rodrigo. 119

XXXIII.--Riberas del Duero arriba. 121

XXXIV.--Junto al muro de Zamora. 125

XXXV.--Guarte, guarte, rey don Sancho. 127

XXXVI.--De Zamora sale Dolfos. 128

XXXVII.--Muerto yace el rey don Sancho. 135

XXXVIII.--Después que Bellido Dolfos. 139

XXXIX.--Ya cabalga Diego Ordóñez. 142

XL.--Después que retó á Zamora. 144

XLI.--El hijo de Arias Gonzalo. 147

XLII.--Aún no es bien amanescido. 150

XLIII.--Tristes van los zamoranos. 152

XLIV.--Ya se salen por la puerta. 155

XLV.--Por aquel postigo viejo. 160

PARTE TERCERA

ÉPOCA DE ALFONSO SEXTO

_Destierro del Cid_

XLVI.--En Santa Águeda de Burgos. 165

XLVII.--En las almenas de Toro. 171

XLVIII.--Ese buen Cid campeador,--ya se

parte de Castilla. 173

XLIX.--Fablando estaba en el claustro. 177

L.--Si atendéis que de los brazos. 180

LI.--Téngovos de replicar. 183

LII.--Escuchó el rey D. Alfonso. 185

LIII.--Don Rodrigo de Vivar. 187

LIV.--Ese buen Cid campeador--que Dios

en salud mantenga. 189

LV.--Ya que acabó la vigilia. 192

LVI.--Ese buen Cid campeador,--de

Zaragoza partía. 195

LVII.--Adofir de Mudafar. 197

LVIII.--Ceñid los membrudos brazos. 200

LIX.--Fablando estaba en celada. 203

LX.--Apretada está Valencia. 207

LXI.--Cercada tiene á Valencia. 211

LXII.--Por la mano prende el Cid. 214

LXIII.--Corrido Martín Peláez. 217

LXIV.--Partíos ende los moros. 220

LXV.--Desterrado estaba el Cid. 223

LXVI.--Llegó Álvar Fáñez á Burgos. 227

LXVII.--Victorioso vuelve el Cid. 231

LXVIII.--Aquese famoso Cid,--con gran

razón es loado. 233

PARTE CUARTA

DESLEALTAD Y CASTIGO DE LOS INFANTES DE

CARRIÓN

LXIX.--Considerando los condes. 239

LXX.--Acabado de yantar. 243

LXXI.--Non quisiera, yernos míos. 246

LXXII.--Si de mortales feridas. 248

LXXIII.--La venida del rey Búcar. 250

LXXIV.--En batalla temerosa. 255

LXXV.--Tirad, fidalgos, tirad. 259

LXXVI.--Helo, helo por dó viene. 263

LXXVII.--De concierto están los condes. 266

LXXVIII.--Al cielo piden justicia. 269

LXXIX.--Elvira, soltá el puñal. 271

LXXX.--Lloraba doña Jimena. 273

LXXXI.--Después que una fiesta fizo. 274

LXXXII.--Recibiendo el alborada. 277

LXXXIII.--Por Guadalquivir arriba. 280

LXXXIV.--Tres cortes armara el rey. 281

LXXXV.--Yo me estando en Valencia. 284

LXXXVI.--Digádesme, aleves condes. 287

LXXXVII.--Después que el Cid campeador. 290

LXXXVIII.--El temido de los moros. 293

LXXXIX.--Á vosotros, fementidos. 295

XC.--En las Cortes de Toledo. 297

XCI.--Acabada la batalla. 302

XCII.--Erguíos, no estéis postrado. 311

PARTE QUINTA

ÚLTIMOS AÑOS Y MUERTE DEL CID

XCIII.--Llegó la fama del Cid. 315

XCIV.--Estando en Valencia el Cid. 318

XCV.--En Valencia estaba el Cid. 321

XCVI.--Aquese famoso Cid--de Vivar

triste yacía. 323

XCVII.--La que á nadie no perdona. 327

XCVIII.--Banderas antiguas tristes. 330

XCIX.--Las obsequias funerales. 335

C.--Mientras se apresta Jimena. 337

CI.--Vencido queda el rey Búcar. 339

CII.--En Sant Pedro de Cardeña. 343

CIII.--De Castilla van marchando. 346

[Ilustración: ENERO 1884]

Romancero selecto del Cid · 第 8 / 8 段