Los Bombardeos Atomicos de Hiroshima y Nagasaki
por El Distrito de Ingenieros de Manhattan
Los Bombardeos Atómicos de Hiroshima y Nagasaki
por El Distrito de Ingenieros de Manhattan
29 de junio de 1946
INDICE
PREFACIO
INTRODUCCIÓN
EL GRUPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO MANHATTAN
PROPAGANDA
SUMARIO DE DAÑOS Y LESIONES
CONCLUSIONES FUNDAMENTALES
LA SELECCIÓN DEL OBJETIVO
DESCRIPCIÓN DE LAS CIUDADES ANTES DE LOS BOMBARDEOS
LOS ATAQUES
COMPARACIÓN GENERAL DE HIROSHIMA Y NAGASAKI
DESCRIPCIÓN GENERAL DEL DAÑO A CAUSA DE LAS BOMBAS ATÓMICAS
LOS CALCULOS DE PRESIÓN DE CRESTA DE LA ONDA DEL ESTALLIDO
DAÑO DEL ESTALLIDO DE LARGO ALCANCE
CHOQUE DE TIERRA
ESCUDO DE LA EXPLOSIÓN
QUEMADURA DE RÁFAGA
CARACTERÍSTICAS DE HERIDOS A PERSONAS
QUEMADURAS
DAÑOS MECÁNICOS
DAÑOS DEL ESTALLIDO
DAÑOS A CAUSA DE LA RADIACIÓN
ESCUDO DE LA RADIACIÓN
EFECTOS DE LOS BOMBARDEOS ATÓMICOS SOBRE LOS HABITANTES DE LAS CIUDADES
APÉNDICE: cuenta al testigo ocular de Padre Siemes
PREFACIO
Este reporte describe los efectos de las bombas atómicas que
bombardearon las ciudades de Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 9 de agosto
de 1945, respectivamente. Resume toda la información que está
disponible sobre daño hecho a estructuras, heridas a personal,
consecuencias morales, etcétera, que puede ser dado al público sin
perjudicar la seguridad de los Estados Unidos.
Este reporte ha hecho referencia al Distrito de Ingenieros de Manhattan
del Ejército de los Estados Unidos bajo la dirección del Mayor General
Leslie R. Groves. Reconocimiento especial a ellos cuyo trabajo
contribuyó grandemente a este reporte:
El Grupo Investigador Del Distrito Especial de Ingenieros de Manhattan
La Inspección Estratégica De Bombardeo De Los Estados Unidos
La Misión Británica al Japón, y
El Grupo Investigador Unido (Médico) De La Bomba Atómica, y
particularmente a los individuos siguientes:
Coronel Stafford L. Warren, Cuerpo Médico, Ejército De Los Estados
Unidos, para su evaluación de datos médicos,
Cap. Henry L. Barnett, Cuerpo Médico, Ejército De Los Estados Unidos,
para su evaluación de datos médicos,
Dr. R. Serber, por su comentario al sujeto de quemadura de ráfaga,
Dr. Hans Bethe, Cornell University, por su información sobre las
características de las explosiones atómicas,
Mayores Noland Varley y Walter C. Youngs, Cuerpo de Ingenieros,
Ejercito De Los Estados Unidos, por su evaluación de daño físico a
estructuras,
J.O. Hirschfelder, J.L. Magee, M. Hull, y S.T. Cohen, del Laboratorio
de los Alamos, por sus datos sobre explosiones nucleares,
Tnte. Coronel David B. Parker, Cuerpo de Ingenieros, Ejército de los
Estados Unidos, por repasar este reporte.
INTRODUCCION
Declaración del Presidente de los Estados Unidos: Hace dieciséis horas
un avión lanzó una bomba sobre Hiroshima, Japón, y destruyó su utilidad
para el enemigo. Esa bomba tuvo más poder que 20.000 toneladas de
T.N.T. Tuvo más de dos mil veces el poder de la British Grand Slam, que
es la bomba más grande que fue jamás usada en la historia de la guerra.
Estas palabras fatales del Presidente el 6 de agosto de 1945, señaló el
primer anuncio público de la realización científica la más grande en
historia. La bomba atómica, que fue examinada por la primera vez en
Nuevo México el 16 de julio de 1945, acaba de ser usada contra un
objetivo militar.
El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a.m., hora japonés, un B-29
bombardero pesado que volaba a una altitud muy alta lanzó la primera
bomba atómica sobre Hiroshima. Más de 4 millas cuadradas fueron
devastadas instantáneamente y completamente. 66.000 personas fueron
asesinadas, y 69.000 fueron lesionadas.
El 9 de agosto, tres días después, a las 11:02 a.m., otro B-29 lanzó la
segunda bomba sobre la sección industrial de la ciudad de Nagasaki, que
destruyó 1 1/2 millas cuadradas de la ciudad totalmente, mató a 39.000
personas, y lesionó 25.000 otros.
El 10 de agosto, el día después del bombardeo de Nagasaki, el gobierno
japonés pidió que Japón fuera autorizado a rendirse bajo las
condiciones de la declaración Potsdam del 26 de julio que rechazó
previamente.
EL GRUPO INVESTIGADOR DE LA BOMBA ATÓMICA DEL PROYECTO MANHATTAN
El 11 de agosto de 1945, dos días después del bombardeo de Nagasaki, un
mensaje fue despachado al general de brigada Thomas F. Farrell, de
parte del Mayor Leslie R. Groves que fue su jefe de trabajo de la bomba
atómica y que le representó en operaciones en el Pacifico, le indicó
que organizara un Grupo Investigador Especial de la Bomba Atómica del
Proyecto Manhattan.
Este grupo fue para asegurar información secreta científica, técnica, y
médica en el campo de la bomba atómica dentro Japón tan pronto como fue
posible, después que pasaron las hostilidades. La misión tuvo que
consistir con tres grupos:
1. Grupo para Hiroshima
2. Grupo para Nagasaki
3. Grupo para asegurar información que concierne a actividades
generales japonesas en el campo de bombas atómicas.
Los primeros dos grupos fueron organizados para acompañar las primeras
tropas americanas a Hiroshima y Nagasaki.
Los propósitos principales de la misión fueron los siguientes:
1. Estar seguro de que no hubiera peligros no comunes en las ciudades
bombardeadas.
2. Asegurar toda información posible que concierne los efectos de las
bombas, tanto usual como inusual, y particularmente con respecto a
efectos radioactivos, si los hay, en los objetivos o en otra parte.
General Groves declaró además que todo personal especialistas que
estuvieran disponibles serían enviados de los Estados Unidos, y que el
jefe supremo aliado en el Pacífico sería informado sobre la
organización de la excursión.
El mismo día, el 11 de agosto, el personal especial que formaron la
parte del grupo investigador que sería enviado de los Estados Unidos
fueron seleccionados y ordenados a California con instrucciones de
cruzar el océano inmediatamente para realizar los propósitos declarados
en el mensaje a General Farrell. El grupo principal partió de Campo
Hamilton, California, la mañana del 13 de agosto y llegó en las
Marianas el 15 de agosto.
El 12 de agosto el jefe del estado mayor envió el mensaje siguiente al
Comandante:
PARA MACARTHUR, FIRMADO MARSHALL:
GROVES HA ORDENADO A FARRELL A TINIAN QUE ORGANIZE UN GRUPO CIENTÍFICO
DE TRES SECCIONES PARA USO POTENCIAL EN JAPÓN SI TAL USO SERÍA DESEADO.
EL PRIMER GRUPO ES PARA HIROSHIMA, SEGUNDO PARA NAGASAKI, Y EL TERCER
PARA EL PROPÓSITO DE ASEGURAR INFORMACIÓN QUE CONCIERNE A ACTIVIDADES
JAPONESAS GENERALES EN EL CAMPO DE ARMAS ATÓMICAS. LOS GRUPOS PARA
HIROSHIMA Y PARA NAGASAKI DEBEN ENTRAR ESAS CIUDADES CON LAS PRIMERAS
TROPAS AMERICANAS PARA QUE ESTAS TROPAS NO SEAN SUJETAS A CUALQUIER
EFECTO POSIBLE QUE SEA TÓXICO AUNQUE NO TENEMOS CAUSA QUE CREER QUE TAL
EFECTO EXISTE VERDADMENTE. FARRELL Y SU ORGANIZACIÓN TIENEN TODA LA
INFORMACIÓN DISPONIBLE SOBRE ESTE SUJETO.
General Farrell llegó a Yokohama el 30 de agosto, con el comandante en
general del octavo ejército; Coronel Warren, que fue el Jefe de la
División Radiologica del Distrito, llegó el 7 de septiembre. El cuerpo
principal del grupo investigador llegó más tarde. Inspecciones
preliminares de Hiroshima y de Nagasaki fueron hechas los días 8 y 9 de
septiembre y los días 13 y 14 de septiembre, respectivamente. Miembros
de la prensa fueron autorizados a seguir al General Farrell a
Hiroshima.
Los grupos especiales pasaron 16 días en Nagasaki y 4 días en
Hiroshima, durante los cuales coleccionaron tanta información que fue
posible bajo sus ordenes que demandaban un reporte pronto. Después que
General Farrell volvió a los Estados Unidos para hacer su reporte
preliminar, los grupos fueron dirigidos por el General de Brigada J.B.
Newman, Hijo. Exámenes más extensivos han sido hechos desde ese tiempo
por otras agencias que tuvieron más tiempo y personal disponible para
el propósito, y mucho de sus datos adicionales revelaron más los
efectos de los bombardeos. Estos datos han sido debidamente
considerados para hacer este reporte.
PROPAGANDA
El día después del ataque de Hiroshima, General Farrell recibió
instrucciones del Ministerio de Guerra que participe en una campaña de
propaganda contra el Imperio Japonés en conexión con el nuevo proyectil
y su uso contra Hiroshima. La campana tenía que incluir folletos y
cualquier otra propaganda considerada apropiada. Con la cooperación
completa de CINCPAC de la armada y de las Fuerzas Aéreas Estratégicas
de los Estados Unidos, el inició rápidamente una campaña que incluyó la
preparación y distribución de folletos, radiando por vía onda corta
cada 15 minutos sobre radio Saipan y también usó la imprenta de Saipan
para distribuir sobre el Imperio Japonés periódicos con fotografías y
descripciones del ataque de Hiroshima.
La campaña propuso:
1. Distribución de 16.000.000 de folletos en un espacio de tiempo de 9
días en 47 ciudades japonesas con una población de más de 100.000.
Estas ciudades representaron más de 40% de la población total.
2. Radiodifusión de propaganda a intervalos regulares sobre radio
Saipan.
3. Distribución de 500.000 periódicos en japonés incluyendo cuentos y
fotografías de los ataques de bombas.
La campana continuó hasta que los japoneses comenzaron sus
negociaciones de rendición. Al mismo tiempo 6.000.000 de folletos y un
gran número de periódicos se tiraran sobre las ciudades. Las
radiodifusiones en japonés estaban realizadas a intervalos regulares de
15 minutos.
RESUMEN DE DAÑOS Y LESIONES
Las dos bombas atómicas de Hiroshima y de Nagasaki mostraron efectos
similares.
Los daños a estructuras hechas por el hombre y a otros objetos
inanimados en las dos ciudades fueron el resultado de los efectos
siguientes de la explosión:
A. Estallido o onda de presión similar con ése de explosiones normales.
B. Incendios primarios, es decir, esos incendios que comenzaron
instantáneamente por el calor que la explosión atómica soltó.
C. Incendios secundarios, es decir, esos incendios que resultaron del
desplome de edificios, daño a sistemas eléctricos, el vuelco de
estufas, y otros efectos primarios del estallido.
D. Difusión de incendios originales (B y C) a otras estructuras. Las
casualidades sufridas por los habitantes de las dos ciudades fueron a
causa de:
A. Quemaduras de ráfaga, causadas directamente por la radiación casi
instantánea de calor y de luz al momento de la explosión.
B. Quemaduras que resultaron de incendios causados por la explosión.
C. Daños mecánicos causados por el vuelco de edificios, escombro
volando, y personas tiradas por las ondas de presión.
D. Daños de radiación causados por la radiación instantánea que penetró
(en muchos conceptos similar a la exposición excesiva de los rayos X)
de la explosión nuclear; todas estas radiaciones efectivas ocurrieron
durante el primer minuto después de la iniciación de la explosión, y
casi todas ocurrieron durante el primer segundo de la explosión.
Ningunas casualidades fueron sufridas a causa de radioactividad
persistente de productos de fisión de la bomba, o cualquiera
radioactividad inducida de objetos cercas de la explosión. Las
radiaciones gamma emitidas por la explosión nuclear no causaron, por
supuesto, ningún daño a las estructuras.
El número de casualidades que resultó solamente por el efecto del
estallido (es decir a causa de presión simple) fue probablemente
insignificante comparado con lo que fue causado por otros efectos.
Las porciones centrales de las ciudades debajo de las explosiones
sufrieron casi destrucción completa. Los únicos objetos que
sobrevivieron fueron las estructuras de un pequeño número de edificios
fuertes de concreto reforzado que no fueron derrumbadas por el
estallido. La mayoría de estos edificios sufrieron daño extensivo a
causa de los incendios interiores, y sus ventanas, puertas, y
particiones fueron abofeteadas, y todas otras fijaciones que no fueron
partes integrales de las estructuras de concreto reforzado fueron
consumidas por el incendio o se fueron llevada; las casualidades de
tales edificios cercas del centro de la explosión fueron casi 100%. En
Hiroshima incendios aparecieron simultáneamente por todo el terreno
central vasto y llano de la ciudad; estos incendios combinaron pronto
para crear una tormenta de incendio (vientos fuertes que soplan hacia
el centro de una conflagración grande) similar con ésas causadas por
ataques incendiarios masivos; la conflagración resultante terrífica se
quemó por completo casi todo que no fue ya destruido por el estallido
en una área aproximadamente circular de 4.4 millas cuadradas a la
redonda del punto exactamente bajo la explosión (este punto se asignará
como X en lo sucesivo). Incendios similares comenzaron en Nagasaki,
pero no resultó una tormenta de incendios como en Hiroshima a causa de
la forma irregular de la ciudad.
En las dos ciudades el estallido destruyó todo completamente adentro de
un radio de 1 milla del centro de la explosión, aparte de estructuras
de concreto reforzado como se nota arriba. La explosión atómica
destruyó casi completamente la identidad de Hiroshima como una ciudad.
Más de un cuarto de la población fue matada de un solo golpe y un
cuarto adicional fue lastimada gravemente, de modo que aun cuando no
había daño a estructuras o a instalaciones la vida urbana normal había
estado completamente destrozada. Casi todo fue dañado fuertemente hasta
un radio de 3 millas a causa del estallido, y más lejos de este daño de
distancia, aunque comparativamente ligero, daño extendió para algunas
más millas. Vidrio fue roto hasta 12 millas.
En Nagasaki, un terreno más pequeño de la ciudad fue destruido
actualmente que en Hiroshima, porque las colinas que cercaron la área
del objetivo limitó la extensión del estallido enorme; pero examinación
prudente de los efectos de la explosión dieron testimonio de los
efectos del estallido más grandemente que en Hiroshima. Destrucción
total esparzo por una área de 3 millas cuadradas. Más de un tercio de
los 50.000 edificios en la área del objetivo de Nagasaki fueron
destruidos o seriamente dañados. La destrucción total de las obras
enormes de acero y de la fábrica de torpedos fue especialmente
impresionante. Las estructuras de acero de todos los edificios a una
milla de la explosión fueron alejadas, como por una mano enorme, del
punto de detonación. La área quemada severamente extendió por 3 millas
de longitud. Las laderas hasta un radio de 8.000 pies fueron tostadas,
dañándolas una apariencia otoñal.
CONCLUSIONES PRINCIPALES
Los siguientes son las conclusiones principales de una examinación
acabada de los efectos de las bombas lanzadas sobre Hiroshima y
Nagasaki:
1. Cantidades peligrosas de radioactividad persistente no fueron
presentes después de la explosión así fue determinado por:
A. Medidas de la intensidad de radioactividad al tiempo de la
investigación; y
B. Falta de evidencia clínica de personas dañadas por radioactividad
persistente.
Los efectos de las bombas atómicas sobre humanos fueron de tres tipos
principales:
A. Quemaduras, notables para (1) la gran área de tierra por la que
fueron infligidas y (2) la frecuencia de quemaduras de ráfaga causadas
por la radiación instantánea de calor.
B. Daños mecánicos, notables también para la vasta área en la que
fueron sufridos.
C. Efectos resultantes de radiación gamma penetrante. Los efectos de
radiación fueron a causa de descargo instantánea de radiación al
momento de la explosión y no fueron a causa de radioactividad
persistente (de productos de fisión o otras substancias cuya
radioactividad podría estar causada por proximidad a las explosiones).
Los efectos de las bombas atómicas sobre estructuras e instalaciones
fueron de dos tipos:
A. Destrucción causada por la grande presión del estallido; y
B. Destrucción causada por los incendios, comenzados directamente por
la inmensa radiación de calor, o indirectamente por el derrumbo de
edificios, de instalación alambica, etcétera.
4. El tonelaje actual de T.N.T. que habría causado el mismo daño de
estallido fue aproximadamente de la clase de 20,000 toneladas.
5. Con respecto a su altura de explosión, las bombas ejecutaron
exactamente conforme a su diseño.
6. Las bombas fueron puestas en tales posiciones que no podrían haber
hecho más daño en un punto alternativo de explosión a cualquiera de las
dos ciudades.
7. Las alturas de explosión fueron seleccionadas correctamente con
referencia al tipo de destrucción que fue seleccionada para causar.
8. La información colegida permitiría una predicción razonablemente
precisa del daño del estallido que probablemente estará causada en
cualquiera ciudad adonde una explosión atómica podría estar ejecutada.
LA SELECCIÓN DEL OBJETIVO
Algunas de las preguntas más frecuentes que conciernen a las bombas
atómicas son ésas que se refieren a la selección de los objetivos y la
decisión de cuando las bombas serían usadas.
La fecha aproximada para el primer uso de la bomba fue decidida en el
otoño de 1942 después que el ejército había asumido la dirección de
responsabilidad para el proyecto de la bomba atómica. A ese tiempo,
bajo las asunciones científicas que fueron correctas, el verano de 1945
fue citado como la fecha más probable cuando producción suficiente
habría estado realizada para hacer lo posible construir y usar una
bomba atómica. Fue esencial desarrollar la técnica para construir y
detonar la bomba antes de ese tiempo y hacer un número infinito de
desarrollos y exámenes científicos y de ingeniería. Entre el otoño de
1942 y junio de 1945, las probabilidades estimadas de suceso habían
escalado de cerca de 60% a más de 90%. Sin embargo, no fue hasta el 16
de julio de 1945 (la fecha del primer examen de escala entera que pasó
en Nuevo México), cuando fue probado conclusivamente que las teorías,
cálculos, e ingeniería fueron correctas y que la bomba sería exitosa.
El examen en Nuevo México fue 6 días después de que llegó el material
suficiente para la primera bomba. La bomba para Hiroshima estuvo lista
esperando mejor tiempo el 31 de julio, y la bomba de Nagasaki fue usada
tan pronto que usaron la de Hiroshima y fue practicable completar la
segunda misión.
El trabajo en la selección actual de los objetivos para la bomba
atómica comenzó en el otoño de 1945. Esto fue hecho con la cooperación
detenida del General Comandante, Fuerzas Aéreas del Ejército, y sus
Cuarteles Generales. Un número de expertos de varios terrenos ayudaron
en hacer el estudio. Estos incluyeron matemáticos, físicos teoréticos,
expertos sobre los efectos del estallido de bombas, consultantes de
tiempo, y otros especialistas. Algunas de las consideraciones
importantes fueron:
A. El alcance del avión que llevaría la bomba.
B. La calidad deseable de bombardeo visual para asegurar el uso más
efectivo de la bomba.
C. Condiciones probables de tiempo en las áreas de objetivo.
D. Importancia de tener un objetivo principal y dos objetivos
secundarios para cada excursión, para que si las condiciones del tiempo
prohibieran el bombardeo del objetivo habría por lo menos dos
substitutos.
E. Selección de objetivos para producir el efecto máximo militar sobre
el pueblo japonés y por eso más efectivamente acortando la guerra.
F. El efecto moral del enemigo.
Estas resultaron en las siguientes:
A. Como la bomba atómica fue creada para producir la cantidad más
grande de daño por efecto de estallido principal, y próximo más grande
por incendios, los objetivos deben contener un porcentaje grande de
edificios de estructuras construidos-contiguamente y otra construcción
que sería más susceptible a daño por estallido y por incendio.
B. El efecto máximo de estallido de la bomba fue calculado para
extenderse sobre un área de aproximadamente 1 milla en radio; por eso,
los objetivos seleccionados debían contener una área construida
densamente de esta dimensión a menos.
C. Los objetivos seleccionados debían tener un valor estratégico y
militar alto.
D. El primer objetivo debía estar relativamente intacto por bombardeo
previo, para que el efecto de una única bomba pudiera estar
determinado.
Los documentos del tiempo mostraron que por cinco años no habían jamás
dos buenos días consecutivos para el bombardeo visual sobre Tokio,
indicando lo que podría ser esperado para otros objetivos en las islas.
El peor mes del año para bombardeo visual fue creído ser junio, pero el
tiempo se mejora un poco durante julio y agosto y entonces se empeora
otra vez en septiembre. Como condiciones buenas para bombardear
ocurrirían raramente, planos más intensos y preparaciones fueron
necesarios para asegurar pronósticos exactos de tiempo y para disponer
uso total de cualquier tiempo bueno que podría ocurrir. Fue también muy
deseado comenzar ataques antes de septiembre.
DESCRIPCIÓN DE LAS CIUDADES ANTES DE LOS BOMBARDEOS
HIROSHIMA
La ciudad de Hiroshima está sobre la delta amplia y llana del Río Ota,
que tiene 7 salidas de cauce que dividen la ciudad en 6 islas y que
proyectan en la Bahía Hiroshima. La ciudad está llana casi
completamente y solamente un poco sobre el nivel del mar; al noroeste y
al nordeste de la ciudad algunas colinas suben a 700 pies. Solo una
única colina en la parte oriental de la ciudad que es casi 1/2 milla en
longitud y 221 pies en altura interrumpió hasta cierto punto la
extensión del daño del estallido; sin embargo la ciudad fue totalmente
expuesta a la bomba. De una área de ciudad de más de 26 millas
cuadradas, solamente 7 millas fueron completamente desarrolladas. No
había una separación pronunciada de zonas comerciales, industriales, y
residenciales. 75% de la población fue concentrada en la área
densamente desarrollada al centro de la ciudad.
Hiroshima fue una ciudad de considerable importancia militar. Contenía
el Cuartel General del Segundo Ejército, que comandaba la defensa de
todo el sur de Japón. La ciudad fue un centro de comunicaciones, un
punto de almacenamiento, y una área de toque de llamada para tropas.
Para citar un reporte japonés, Probablemente más de mil veces desde el
comienzo de la guerra los ciudadanos de Hiroshima fueron a despedir a
las tropas que salían del puerto con gritos de Banzai.
El centro de la ciudad contenía edificios de concreto reforzado así
como estructuras menos pesadas. Afuera del centro, la área fue
aglomerada por una colección densa de pequeños obradores y de madera
puesta entre casas japonesas; pocas plantas industriales más grandes
estaban cerca de los arrabales de la ciudad. Las casas fueron de
construcción de madera con techos de teja. Muchos de los edificios
industriales fueron también de estructuras de madera. La ciudad en
conjunto fue sumamente susceptible a daños por incendio.
Algunos de los edificios de concreto reforzado fueron construidos mucho
más fuertemente que se requiere según las normas de los Estados Unidos,
por causa del peligro de terremotos en Japón. Esta construcción
excepcionalmente fuerte sin duda dio razón para que el armazón de
algunos de los edificios que estaban bastante cerca al centro del daño
en la ciudad no se derrumbaran.
La población de Hiroshima llegó a un pico de más de 380.000 personas
más temprano en la guerra, pero antes del bombardeo atómico la
población disminuía por causa de la evacuación sistemática ordenada por
el gobierno japonés. Al tiempo del ataque la población fue
aproximadamente 255.000. Esta cifra se basa en la población registrada,
usada por los japoneses para computar cantidades de ración, y los
estimados de trabajadores y tropas adicionales que fueron traídos a la
ciudad; puede que no sea muy precisa. Hiroshima, así, tuvo
aproximadamente el mismo número de personas que la ciudad de
Providence, Rhode Island o de Dallas, Tex.
NAGASAKI
Nagasaki está a la cabeza de una bahía larga que forma el mejor puerto
natural en la isla Kyushu al sur de Japón. La área comercial y
residencial principal de la ciudad está sobre un pequeño llano cerca
del final de la bahía. Los ríos divides por una estribación de montaña
forman los dos valles principales en los cuales está la ciudad. Esta
estribación de montaña y el arreglo irregular de la ciudad redujo
enormemente la área de destrucción, de modo que a primera vista
Nagasaki apareció estar menos devastado que Hiroshima.
La área fuertemente desarrollada de la ciudad es confinada por el
terreno a menos de 4 millas cuadradas de un total de casi 35 millas
cuadradas en la ciudad completa.
La ciudad de Nagasaki fue uno de los puertos marítimos más grandes en
el sur de Japón y fue de gran importancia durante la guerra por sus
industrias varias, incluyendo la producción de pertrechos militares,
barcos, equipo militar, y otros materiales de guerra. La faja angosta y
larga que fue atacada era de importancia particular por sus industrias.
Contrario a muchos aspectos modernos de Nagasaki, las residencias casi
sin excepción de ninguna fueron construidas débilmente, típico de las
construcciones japonesas, consistió en madera o edificios con
estructuras de madera, con paredes de madera con o sin emplasto, y
techos de teja. Muchas de las industrias y empresas más pequeñas fueron
también hechas en edificios de madera o edificios de albañilería
construidos débilmente. A Nagasaki se le permitió crecer por muchos
años sin estar conforme con ninguna planificación municipal por zonas,
y principal misión y por lo tanto las residencias fueron construidas al
lado de fábricas tan cerca como fue posible construirlas a través el
valle industrial entero.
HIROSHIMA
Hiroshima fue el objetivo primario de la primera excursión de la bomba
atómica. La excursión fue exitosa en todo aspecto. El tiempo era bueno,
y la tripulación y el equipo funcionaron perfectamente. En cada
detalle, el ataque fue llevado a cabo exactamente como fue diseñado, y
la bomba ejecutó exactamente como era esperado.
La bomba detonó sobre Hiroshima a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto
de 1945. Aproximadamente una hora más temprano, la red del radar
japonés para aviso cercano notó el acercamiento de algunos vehículos
aéreos americanos que se dirigieron a la parte sur de Japón. El aviso
fue dado y la radiodifusión se suspendió en muchas ciudades, entre
ellas Hiroshima. Los aviones se acercaron a la costa a una altitud muy
alta. Cerca de las 8:00 de la mañana, el operador de radar a Hiroshima
determinó que el número de aviones que venía fue pequeño -
probablemente no más de tres - y el aviso de ataque aéreo fue relevado.
El aviso normal de radiodifusión fue dado al pueblo que sería
recomendable ir a un refugio si se ven algunos B-29s, pero nadie esperó
un ataque más allá que cualquier clase de reconocimiento. A las 8:15 de
la mañana, la bomba detonó con una ráfaga deslumbradora en el cielo, y
una ráfaga grande de aire y un retumbo fuerte de ruido se extendió por
muchas millas a través de la ciudad. La primera explosión fue pronto
seguida por los sonidos de edificios que se caían y de incendios que
crecían, y una nube enorme de polvo y de humo comenzó a echar un manto
de obscuridad que cubrió la ciudad.
A las 8:16 de la mañana, el operador de control de la Corporación de
Transmisión de Tokio notó que la estación de Hiroshima no transmitía.
Trató de usar otra línea de teléfono para restablecer su programa, pero
falló también. Casi veinte minutos más tarde el centro de telegrafía
ferroviario notó que la línea principal del telegrafíe paró de
funcionar cerca del norte de Hiroshima. De algunas pequeñas paradas
férreas a diez millas de la ciudad vinieron reportes extraoficiales y
confundidos sobre una explosión terrible en Hiroshima. Todos estos
reportes fueron transmitidos al Cuartel General del Estado Mayor
Japonés.
Los cuarteles generales trataron repetidamente de llamar la Estación de
Control del Ejército en Hiroshima. El silencio completo de esa ciudad
confundió los hombres al Cuartel General. Ellos sabían que un ataque
por sorpresa del enemigo podía haber ocurrido, y ellos sabían que no
había suficiente explosivos en Hiroshima en ese tiempo. Un oficial
joven del Estado Mayor Japonés fue instruido que vuele inmediatamente a
Hiroshima, que aterrice, que examine el daño, y que vuelva a Tokio con
información veraz para el estado. Fue creído generalmente al Cuartel
General que nada seroso tuvo lugar, y que todo era un rumor terrible
que empezó como chisme.
El oficial de estado mayor fue al aeropuerto y despegó por el sudoeste.
Después de volar durante casi tres horas, mientras estando a casi 100
millas de Hiroshima, él y su piloto vieron una nube de humo de la
bomba. En la tarde brillante, los residuos de Hiroshima se quemaban.
Su avión pronto llegó a la ciudad, alrededor la que ellos llegaron a la
ciudad que circundaban en descreimiento. Una gran cicatriz en la
tierra, todavía quemándose, cubierta por una nube densa de humo, fue
todo lo que quedó de la grande ciudad. Ellos aterrizaron al sur de la
ciudad, y el oficial de estado mayor comenzó a organizar inmediatamente
medidas de ayuda, después de relatar lo sucedido a Tokio.
El primer conocimiento que tuvo Tokio de lo que causó el desastre vino
de un anuncio público de la Casa Blanca dieciséis horas después que
Hiroshima había sido golpeado por la bomba atómica.
Nagasaki no fue jamás expuesto a un bombardeo de tal escala antes de la
explosión de esa bomba atómica. El 1 de agosto de 1945, sin embargo, un
número de bombas fuertemente explosivas fueron lanzadas sobre la
ciudad. Unas cuantas de estas bombas depositaron en los astilleros y
áreas de diques en la parte sudoeste de la ciudad. Varias bombas
golpearon las Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi y seis bombas
cavaron en la Escuela Médica y el Hospital de Nagasaki, con tres golpes
directos. El daño de estas pocas bombas fue relativamente
insignificante, creó bastante inquietud en Nagasaki y un número de
gente, niños de la escuela principalmente, fueron evacuados a las áreas
rurales para seguridad y reducir la población de la ciudad durante el
tiempo de ataque atómico.
En la mañana del 9 de agosto de 1945, cerca de las 7:50 de la mañana,
tiempo japonés, un aviso de ataque aéreo sonó en Nagasaki, pero la
señal fuera de peligro fue dada a las 8:30. Cuando solamente dos super
fortalezas volantes B-29s fueron vistas a las 10:53 los japoneses
asumieron aparentemente que los aviones fueron solamente vuelos de
reconocimiento y no dieron más avisos de ataque aéreo. Algunos momentos
más tarde, a las 11:00, el B-29 de observación lanzó instrumentos
atados a tres paracaídas y a las 11:02 el otro avión lanzó la bomba
atómica.
La bomba detonó altamente sobre el valle industrial de Nagasaki, casi
equidistante de las Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi en el sur,
y los Trabajos de Pertrechos Militares de Mitsubishi-Urakami (Fábricas
de Torpedos), en el norte, los dos objetivos principales de la ciudad.
A pesar de la gran importancia de estas bombas, la primera tarea de
bombardeo sobre Hiroshima era casi rutina. La segunda tarea no fue tan
placida. Otra vez la tripulación fue especialmente entrenada y
seleccionada; pero el mal tiempo introdujo algunas complicaciones
graves. Estas complicaciones son mejor descritas en la cuenta breve del
especialista de armas de la tarea, Comandante, ahora Capitán, F.L.
Ashworth, (U.S.N.), que estuvo al mando técnico de la bomba y fue
cargado con la responsabilidad de asegurar que la bomba fuera lanzada
con éxito al tiempo apropiado y sobre el objetivo designado. Su
narrativa va como sigue:
La noche de nuestro despegue fue una de ráfagas de lluvia tropical, y
relámpagos apuñalaron la obscuridad con regularidad desconcertante. El
pronostico de tiempo nos dijo de tormentas de las Marianas hasta el
Imperio. Nuestro lugar de reunión estaba fuera de la costa de Kyushu,
algunas 1500 millas de distancia. Allí nos teníamos que juntar con
nuestros dos B-29s de compañerismo y de observación que despegaron
algunos minutos después de nosotros. Los pilotos hábiles y los expertos
navegantes nos trajeron al lugar de reunión sin incidente.
Casi cinco minutos después de nuestra llegada, nuestro primero b-29 se
unió. El segundo, sin embargo, no llegó, aparentemente se salió de
rumbo por las tormentas de la noche. Esperamos 30 minutos y entonces
procedimos sin el segundo avión hacia la área del objetivo.
Durante el acercamiento al objetivo, los instrumentos especiales
instalados en el avión nos dijeron que la bomba estaba lista para
funcionar. Estabamos preparados para lanzar la segunda bomba atómica
sobre Japón. Pero la fortuna fue contra nosotros, porque el objetivo
fue completamente cubierto por humo y neblina. Tres veces intentamos
bombardear, pero sin éxito. Entonces con fuego antiaéreo explotando
alrededor de nosotros y con un número de combatientes del enemigo
viniendo en busca de nosotros, nos dirigimos hacia nuestro segundo
objetivo, Nagasaki.
La bomba detonó con un golpe deslumbrador y una columna enorme de humo
negro remolineó hacia nosotros. Dentro de esta columna de humo un
champiñón enorme remolinando hervía de humo gris y luminoso con fuego
rojo y llameando, que extendió a 40,000 pies en menos de ocho minutos.
Abajo a través de las nubes pudimos ver el manto de humo negro rondado
con fuego que cubrió lo que ha sido la área industrial de Nagasaki.
A esta hora nuestro surtido de combustible fue peligrosamente bajo, así
que después de un circulo rápido alrededor de Nagasaki, nos dirigimos
directamente hacia Okinawa para un aterrizaje forzoso y reabastecer los
aviones.
COMPARACIÓN GENERAL DE HIROSHIMA Y NAGASAKI
A primera vista no fue aparente a observadores educados que visitaron
las dos ciudades japonesas cual de las dos bombas fue más efectiva.
En algunos aspectos, Hiroshima se vio peor que Nagasaki. El daño de
incendio en Hiroshima fue mucho más grande; el centro de la ciudad fue
golpeado y todo aparte de los edificios de concreto reforzado había
desaparecido virtualmente. Un desierto completo de restos carbonizados,
con solo algunas estructuras fuertes que quedaron, fue una vista
aterrorizaste.
En Nagasaki no había edificios directamente debajo de la explosión. El
daño a la Fábrica de Armas de Mitsubishi y los Trabajos de Torpedos fue
terrible, pero no fue abrumador. Había algo que ver, y los contornos
principales de algunos edificios fueron ya regular.
Un observador podía estar en pie en el centro de Hiroshima y ver la
mayoría de la ciudad; las colinas impidieron una vista total similar en
Nagasaki. Hiroshima se fijó en la mente como un espacio vasto de
desolación; pero nada tan vivo quedó en la memoria de alguien de
Nagasaki.
Cuando los observadores comenzaron a notar los detalles, diferencias
sorprendentes entre las dos ciudades aparecieron. Arboles fueron
derrumbados en las dos ciudades, pero los arboles grandes que cayeron
en Hiroshima fueron desarraigados, mientras que ésos en Nagasaki fueron
rotos en dos con un chasquido. Pocos edificios de concreto reforzado
fueron destrozados en el centro de Hiroshima, pero en Nagasaki un daño
igualmente fuerte podía encontrarse a 2,300 pies de X. En el estudio de
objetos que dieron indicios definidos sobre la presión del estallido,
como destructores destrozados, letreros cóncavos, postes curvados o
rotos en dos, etcétera, fue evidente rápidamente que la bomba de
Nagasaki fue mucha más efectiva que la de Hiroshima. En la descripción
de daño que sigue, será notado que el radio para la cantidad de daño
fue más grande en Nagasaki que en Hiroshima.
Cuando se considera la devastación de las dos ciudades, se debe
recordar que las diferencias en la forma y
topografía de las ciudades resultaron en diferencias grandes de los
daños. Hiroshima estaba todo sobre tierra baja y llana, y era como
circular en forma; Nagasaki estaba construida sobre colinas y
espolones, sin regularidad de forma.
En Hiroshima casi todo aproximadamente a una milla de X fue
completamente destruido, a excepción de un número pequeño (cerca de 50)
de edificios de concreto fuertemente reforzado, la mayoría de los
cuales fueron designados especialmente para sufrir el golpe de un
terremoto, no fueron deplomados; los interiores de la mayoría de estos
edificios fueron destruidos completamente, y todas las ventanas,
puertas, bastidores y estructuras fueron arrancadas. En Nagasaki casi
todo a 1/2 milla de la explosión fue destruido, incluyendo las
estructuras pesadas. Todas las casas japonesas fueron destruidas a 1
1/2 millas de X.
Refugios antiaéreos subterráneos con los techos de tierra
inmediatamente debajo de la explosión se les derrumbaron los techos;
pero después de 1/2 milla de X no sufrieron daño.
En Nagasaki, 1.500 pies de X edificios con estructuras de acero de alta
calidad no fueron derrumbados, pero los edificios enteros sufrieron
distorsión en masa y todos los paneles y los techos fueron volados.
En Nagasaki, 2.000 pies de X, edificios de concreto reforzado con
paredes de 10 y pisos de 6 fueron derrumbados; edificios de concreto
reforzado con paredes y techos de 4 eran parados, pero eran dañados
increíblemente. A 2.000 pies algunas paredes concretas de 9 fueron
destruidas completamente.
En Nagasaki, 3.500 pies de X, iglesias con paredes de ladrillos de 18
fueron completamente destruidas. Las paredes de ladrillos de 12 fueron
rotas severamente tan lejos como 5.000 pies de distancia.
En Hiroshima, 4.400 pies de X, edificios de varios pisos, de ladrillos,
fueron completamente demolidos. En Nagasaki, edificios similares fueron
destruidos a 5.300 pies de distancia.
En Hiroshima, tejados fueron burbujeados (fundidos) por el calor de
ráfaga a una distancia de 4.000 pies de X; en Nagasaki, el mismo efecto
fue observado a 6.500 pies de distancia.
En Hiroshima, edificios con estructuras de acero fueron destruidos a
4.200 pies de X, y a 4.800 pies en Nagasaki.
En las dos ciudades, la distorsión pesada de edificios grandes de acero
fue observada hasta 4.500 pies de X.
En Nagasaki, las chimeneas de concreto reforzado con paredes de 8 que
fueron diseñados especialmente para sufrir sacudidas de terremotos,
fueron vuelcas hasta 4.000 pies de X.
En Hiroshima, los edificios con estructuras de acero sufrieron daños
estructurales serios hasta 5.700 pies de X, y en Nagasaki el mismo daño
fue sufrido tan lejos como 6.000 pies de distancia.
En Nagasaki, paredes de ladrillos de 9 fueron rotas pesadamente a 5.000
pies, fueron rotas moderadamente a 6.000 pies, y rotas ligeramente a
8.000 pies. En las dos ciudades, edificios ligeros de concreto
derrumbaron hasta 4.700 pies.
En Hiroshima, edificios de varios pisos de ladrillos sufrieron daños
estructurales hasta 6.600 pies, y en Nagasaki hasta 6.500 pies de X.
En las dos ciudades instalaciones eléctricas superiores fueron
destruidas hasta 5.500 pies de distancia; y tranvías eléctricos fueron
destruidos hasta 5.500 pies de distancia, y dañados hasta 10.500 pies
de distancia.
El material seco y combustible se prendía y fue observado tan lejos
como 6.400 pies de X en Hiroshima, y en Nagasaki tan lejos como 10.000
pies de X.
Daño serio a gasómetros ocurrió hasta 6.500 pies en las dos ciudades.
Todas las casas japonesas fueron dañadas seriamente hasta 6.500 pies en
Hiroshima, y hasta 8.000 pies en Nagasaki. La mayoría de casas
japonesas fueron dañadas hasta 8.000 pies en Hiroshima y hasta 10.500
pies en Nagasaki.
Las laderas en Nagasaki fueron abrasadas por la radiación instantánea
del calor tan lejos como 8.000 pies de X; esta quemada dio la
apariencia de otoño prematuro.
En Nagasaki, daño grave de emplasto fue observado en muchos edificios
hasta 9.000 pies; daño moderado fue sustentado tan lejos como 12.000
pies de distancia, y daño ligero hasta 15.000 pies de distancia.
La carbonización de ráfaga de postes telegráficos de madera fue
observada hasta 9.500 pies de X en Hiroshima, y a 11.000 pies de
distancia en Nagasaki; algunos relatos indican quemaduras de ráfaga tan
lejos como 13.000 pies de X en los dos lugares.
Un serio desalojamiento de tejados fue observado hasta 8.000 pies de
distancia en Hiroshima y hasta 10.000 pies de distancia en Nagasaki.
En Nagasaki, daño muy grave a cercos de ventanas y a puertas fue
observado hasta 8.000 pies de distancia, y daño ligero hasta 12.000
pies de distancia.
Los techos y las cubiertas de las paredes sobre edificios con
estructuras de acero fueron destruidos hasta 11.000 pies de distancia.
Aunque las causas de muchos incendios fueron difíciles para reconstruir
exactamente, es creído que los incendios se iniciaron por radiación
primaria de calor tan lejos como 15.000 pies de X.
El daño de techos se extendió tan lejos como 16.000 pies de X en
Hiroshima y en Nagasaki.
La destrucción de edificios fue observado a un alcance extrema de
23.000 pies de X en Nagasaki.
Aunque daño completo de ventanas fue observado solamente hasta 12.000
pies de X, algún daño de ventanas ocurrió en Nagasaki hasta 40.000 pies
de distancia, y se observó vidrio roto hasta 60.000 pies de distancia.
Daño grave por incendios fue sustentado en una área circular en
Hiroshima con un radio medio cerca de 6.000 pies y un radio máximo
cerca de 11.000 pies; daño grave similar ocurrió en Nagasaki al sur de
X hasta 10.000 pies de distancia, adonde se detuvo por la corriente de
un río.
En Hiroshima más de 60.000 de 90.000 edificios fueron destruidos o
dañados severamente por la bomba atómica; esta cifra representa más de
67% de las estructuras de la ciudad.
En Nagasaki 14.000 o 27% de 52.000 residencias fueron destruidas
completamente y 5.400 o 10% tuvieron daño parcial. Solamente 12% quedó
sin daño. Esta destrucción fue limitada por el diseño de la ciudad. El
siguiente es un sumario del daño a edificios en Nagasaki como se
determina de un estudio de tierra establecido por los Japoneses:
Destrucción de Edificios y Casas Número Porcentaje
(compilado por la Municipalidad de Nagasaki)
Total a Nagasaki (antes de la explosión atómica) 50.000 100,00
Volado (no quemados) 2.652 5,3
Volado y quemados 11.494 23,0
Volado y/o quemados 14.146 28,3
Parcialmente quemado o volado 5.441 10,9
Total de edificios y casas destruidos 19.587 39,2
Indemne 30.413 60,8
En Hiroshima, todos las utilidades y servicios de transportación fueron
interrumpidos por vario tiempo. En general, sin embargo, los servicios
fueron restaurados tan rápidamente para poder ser usados por la
población disminuida. Servicio de ferrocarril fue reparado en Hiroshima
el 8 de agosto, y la electricidad estuvo disponible en la mayoría de
las partes sobrevivientes el 7 de agosto, el día después del bombardeo.
El tanque de la ciudad no se dañó, estando cerca 2 millas de X. Sin
embargo, 70.000 rupturas en tubos de agua en edificios y residencias
fueron causadas por el estallido y efectos de incendio. El transporte
de tierra sufrió un daño extensivo. El daño al tranvía de los
ferrocarriles , y de los caminos fue comparativamente poco. Sin
embargo, la transmisión de poder eléctrico y sistemas de distribución
fueron arruinados gravemente. El sistema de teléfono fue
aproximadamente dañado hasta el 80%, y el servicio no fue restaurado
hasta el 15 de agosto.
A pesar de la falta usual de atención japonesa a medidas sanitarias, no
estalló ninguna gran epidemia en las ciudades bombardeadas. Este hecho
es sorprendente cuando se piensa en las condiciones siguiente el
bombardeo, pero la experiencia de otras ciudades bombardeadas en
Alemania y Japón muestran que Hiroshima y Nagasaki no son casos
aislados.
La explosión atómica sobre Nagasaki afectó una área total de
aproximadamente 42,9 millas cuadradas de las que 8,5 millas cuadradas
fueron agua y solamente cerca de 9,8 millas cuadradas fueron
desarrolladas. El residuo cayó parcialmente. Aproximadamente 36% de las
áreas desarrolladas fueron dañadas gravemente. La área que fue más
gravemente dañada tuvo un radio de casi una milla, y cubrió cerca 2,9
millas cuadradas de las que 2,4 fueron desarrolladas.
En Nagasaki, edificios con estructuras de acero, principalmente en la
Planta Mitsubishi tan lejos como 6.000 pies de X fueron gravemente
dañados; estos edificios fueron típicos de la construcción de molinos
en la época de guerra de América y Gran Bretaña, solo que algunas de
las estructuras fueron en cierto modo menos fuertes. El daño consistió
de ventanas rotas, bastidores de acero arrancados o doblados, techos de
metal corrugado o de asbesto corrugado y tablas de forro fueron
arrancados, techos doblados o destruidos, armazones de techos fueron
derrumbados, columnas dobladas y agrietadas, y fundamentos girados de
concreto para columnas. El daño a los edificios con estructuras de
acero fue más grave donde los edificios recibieron el golpe del
estallido en sus lados que donde el estallido golpeó las extremidades
de los edificios, porque los edificios tuvieron más tiesura
(resistencia a momento negativo a las cimas de columnas) en una
dirección longitudinal. Muchos de los edificios con estructuras de
acero que fueron construidos ligeramente se derrumbaron completamente
mientras que algunos de los que fueron construidos fuertemente (para
llevar la pesa de grúas pesadas y cargas) fueron desarmados de techo y
de tablas de forro, pero las estructuras fueron solamente parcialmente
dañadas.
La área siguiente donde se vio daño en Nagasaki está fuera de las 2,9
millas cuadradas que se acaba de describir, y consiste de
aproximadamente 4,2 millas cuadradas de las que 29% fueron
desarrolladas. El daño del estallido e incendio fue moderado aquí, pero
en algunas secciones (porciones de los centros comerciales principales)
muchos incendios secundarios comenzaron y se extendieron rápidamente,
lo cual resultó casi en destrucción total así como en las áreas muchas
más cerca a X.
Una área de daño parcial por estallido e incendio está allí mismo
afuera de la que se acaba de describir y comprende aproximadamente de
35,8 millas cuadradas. De esta área, aproximadamente 1/6 fue
desarrollada y 1/4 fue agua. El grado de daño varió de grave (daño
severo a techos y ventanas en la sección comercial principal de
Nagasaki, 2,5 millas de X), a menor (ventanas rotas o rotas de vez en
cuando a una distancia de 7 millas sudoeste de X).
Como fue a propósito, la bomba fue detonada en un sitio casi ideal
sobre Nagasaki para hacer el daño máximo a la industria, incluyendo las
Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi, los Trabajos de Pertrechos
Militares de Mitsubishi-Urakami (Fábricas de Torpedos), y otras
fábricas, escuelas de enseñanza de fabricas, y otros establecimientos
industriales numerosos, con una destrucción mínima de residencias y en
consecuencia la cantidad mínima de casualidades. Si la bomba habría
estado lanzada más hacia el sur, los Trabajos de Pertrechos Militares
de Mitsubishi-Urakami no habrían estado tan dañado, pero el centro
comercial y los distritos residenciales de Nagasaki habrían sustentado
casualidades de daños mucho mayores.
Cálculos muestran que el acero estructural y las estructuras de
concreto reforzado que sobrevivieron el estallido moderadamente cerca a
X no pudieron sufrir las presiones de cresta que fueron estimadas
contra áreas totales presentados por los lados y techos de los
edificios. La supervivencia de estas estructuras se debe al hecho que
ellas no fueron diseñadas para aguantar la presión de cresta porque las
ventanas fueron golpeadas rápidamente y techos y tablas de forro fueron
desarmados con éste reduciendo el área total y soltando presión.
Mientras éste salvó la estructura, causó daño severo al interior y a
los ocupantes del edificio. Edificios sin aperturas grandes de tablero
por las que la presión pudo disipar fueron destrozados completamente,
aun cuando sus estructuras fueron tan fuertes como ésas que
sobrevivieron.