De pacer olvidadas escuchando

o quizás consolándose de que poco o nada les dejen que pacer los

rabadanes. A fin de vivir contentos en esta forzosa Arcadia, recordemos

vuestras pasadas glorias, no superadas aún por los pueblos más pujantes

y engreídos que hay ahora en el mundo, y compongamos, con dichos

recuerdos y con el buen humor que no debe abandonarnos, historias como

la que yo te ofrezco, la cual, si no es amena, es por su benigna y

candorosa intención, digna de todo aplauso. Date tú el tuyo, defiéndeme

con indulgente habilidad de los que me censuren y créeme siempre tu

afectísimo amigo y pariente,

Morsamor peregrinaciones heroicas y lances de amor y fortuna de Miguel de Zuheros y Tiburcio de Simahonda · 第 7 / 14 题